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Ni en Calafell ni en ninguna parte se puede permitir el maltrato animal

 

Para saber cómo está la situación entrevistamos a Albert Sabater de ADIPAC (Asociación para la defensa y protección de los animales de Calafell) quien nos cuenta la alarma que se ha creado a través de la difusión de unas impresionantes imágenes de perros en un claro estado de maltrato (incluso algún cadáver). La foto del animal muerto ha revolucionado las redes y el alcalde Ramón Ferrer ha prometido una actuación definitiva para la próxima semana.

 

¿Qué ha pasado en Calafell con el caso de los perros?

Se ha encontrado en Calafell un terreno privado donde había más de 25 perros en mal estado, uno de ellos muerto en circunstancias no aclaradas. Este perros son de diferentes cazadores que los tienen hacinados en jaulas, sin atención de ningún tipo. Por no disponer, no disponen ni de comida y el agua es caliente y está llena de microorganismos y verdosa debido a las largas horas de exposición al sol.

¿Desde cuándo?

Hace muchos años que se comunica esta situación. De hecho se han hecho tres avisos para denunciar el caso, pero nunca se ha actuado. El caso se ha ido archivando, lo que ha generado dudas y malestar sobre este silencio administrativo.

¿Quiénes son los responsables a tu parecer?

En mi opinión los responsables son claramente los cazadores, que utilizan a estos pobres animales para sus fines. Estos perros pasan al olvido cuando termina la temporada de caza, como si de un coche viejo se tratara.

¿Cuál es la postura del Ayuntamiento hasta ahora?

El Ayuntamiento, como siempre ha hecho, sea cual sea el partido al mando, se ha lavado las manos alegando que es competencia de la Generalitat y que no pueden hacer nada. Este caso debe permitir tomar conciencia de que no se pueden ignorar los hechos ni tolerar el maltrato animal, lo haga quien lo haga.

¿Cómo lo ven los vecinos?

En este caso no hay problema de vecinos, ya que es una parcela aislada en medio montaña, el edificio más próximo es una planta de residuos.

¿Cuáles son las soluciones propuestas?

Se está estudiando a nivel administrativo para decidir cuales son las medidas a tomar. Posiblemente la prohibición de tener tantos animales encerrados (cosa que la ley dice claramente) y una multa administrativa que puede quedar en nada. El problema será el destino de los 24 perros restantes, mal nutridos, con llagas por todas partes, pulgas, enfermos, etc.

 

Hablando ahora de gatos, ¿cuál es su situación en el municipio? ¿también sufren?

Los gatos también sufren por las calles de Calafell. Muchos de ellos son envenenados, asesinados a perdigonazos, colgados, etc. Algunos vecinos se creen con la impunidad suficiente como para poder matarlos. Tenemos la suerte de que algunos vecinos se dedican a salvar, cuidar y mantener a estos pobres animales poniendo dinero de su bolsillo y tiempo que no tienen. Muchos sacrifican vacaciones para no dejar gatos desamparados. No pueden irse, pues nadie cuidaría de ellos.

¿El municipio tiene implementado el CES?

Según el Ayuntamiento si. En Calafell hay miles de gatos por las calles, y sólo hay un chico que captura. Coge un gato que lleva a esterilizar y devuelve. A continuación otro y luego otro. Es un ritmo muy lento y muchos gatos para una sola persona, lo que hace que el número de gatos callejeros crezca exponencialmente de una forma exagerada. Un trabajador es totalmente insuficiente.

Se ha aprobado una nueva normativa ¿que destacarías de ella?

Hace unos meses se aprobó una nueva ordenanza muy esperanzadora, pero a día de hoy todavía no se ha hecho efectiva. Igualmente esta nueva ordenanza no servirá de nada si la administración no se deja asesorar y ayudar por quien de verdad conoce a los animales: las asociaciones animalistas de la zona, que saben cómo tratar a los animales y crear la simbiosis perfecta con la ciudadanía. La administración sabe mucho de leyes, pero la calle no se puede regular desde un despacho. Si no se dejan ayudar, la nueva ordenanza será un fracaso y empeorará la situación.

¿Ves solución inmediata a la situación?

Por desgracia no. Justamente por el hecho de que el ayuntamiento no se deje asesorar. Una cosa es la teoria y otra la práctica.

 

Entrevista de Emma Infante a Albert Sabater de ADIPAC

Ferias animalistas

 

Como las flores, en primavera brotan las ferias animalistas. En los últimos años, de manera vertiginosa, se han ido produciendo cambios muy positivos que hacen coherente el mensaje con las actuaciones de las entidades de defensa de los animales. Si antes se presentaban muchos perros (y a veces gatos) y se les exponía a los escenarios, los aplausos y los gritos indiscriminadamente ahora esto se cuida mucho más. Para un perro, como para cualquier ser humano poco acostumbrado, ser pasto de las miradas multitudinarias y ajenas resulta intimidatorio.

También el contacto físico no deseado repetido y sin medida resulta estresante y agotador. Para un gato el impacto emocional de una experiencia así puede ser devastador. De este modo en menos de un lustro hemos pasado de la sobreexposición a la prudencia y del impulso a la reflexión. A las ferias ya no vamos a buscar animales, ahora podemos hacer compras solidarias, participar en talleres, aprender cosas, conocer la labor de muchas organizaciones nuevas y los proyectos de las veteranas. En definitiva podemos pasarlo bien con y sin compañía dándole a ese tiempo el plus de convertirnos en mejor personas.

En las ferias especulativas se muestran perros de trabajo o cacería encadenados o en jaulas  al acecho un destino compatible con la supervivencia. En contraposición en las ferias proteccionistas cada vez hay menos animales in situ. Que no haya muchos canes sin dueño a la caza y captura de un adoptante al que disparar una mirada tierna o un lametazo es una buena noticia. Las ferias animalistas se pueblan de protectoras cuyo objetivo es conquistar a familias nuevas por medio de actos benéfico-festivos, incorporar entre los adoptantes  al público alérgico al drama, al indeciso y al compulsivo. Rescatar esa porción de gente que teme a las perreras y los refugios por lo que tienen de triste, de avasallador, de lejano y a veces de hostil.

El precio por hacerse accesible es alto para todos, especialmente para los animales en espera, no siempre lo pasan bien. Hay mucho contraste entre la vida aislada, rutinaria, aburrida y gris de una perrera y la sobreexcitación de una fiesta urbana que además exige unas doce horas de alerta desde la llegada hasta el cierre. Hace ya años que en los puestecillos de los mercados animalistas ya no hay gatos aterrorizados en los transportines. No sabemos el nombre de la persona que con buen criterio vetó la presencia de felinos en las ferias animalistas barcelonesas pero la felicitamos. La voluntad de encontrar un buen hogar se daba de bruces con la capacidad de los gatos de soportar el trasiego de individuos, olores, luces, ruidos y demás que los humanos llamamos fiesta.

Los norteamericanos, que saben mucho de ventas, han concluido que la adopción de un nuevo miembro de la familia ha de ser parecida a la experiencia de adquisición de un producto de lujo. Ha de ser confortable, ha de envolver los sentidos, ha de ser agradable y debes poder hablar de ella en términos positivos. Atrás quedó el chantaje emocional de la reja, la pena, la tara y el abandono. Son muy pocas las entidades que se hacen eco de este aspecto triste sin que deje de ser una realidad. En las perreras y en muchos refugios hay barrotes, muros y malla metálica que separan  decenas, a veces centenares de perros entre sí. En muchas perreras y muchos refugios hay redes, jaulas y gateras que separan decenas de gatos entre sí. Pero actualmente es mucho más habitual recibir la flecha del Cupido animalista a partir de las redes sociales, los soportes digitales y los catálogos.

Pocas adopciones y sobretodo pocas adopciones adecuadas provienen de la inmediatez de ver, firmar y llevar un compañero a casa. Como no nos cansaremos de reivindicar en Animalados, un familiar de cuatro patas debe completar nuestro hogar cuando tenemos el consenso de todos, el conocimiento, el tiempo, el dinero y las alternativas suficientes para garantizar su felicidad.

Por si os animáis a visitar algunas de estas ferias, las imprescindibles en Barcelona son Nou Barris, Gracia, la Mercè y Cat market. Aspirantes aventajadas son las de Sant boi, Santa coloma, Sants y Badalona.

 

Artículo de Emma Infante

 

PIREA: Animales protegidos

 

Este pasado sábado, gracias al proyecto Pirea, pudimos escuchar de primera mano en el instituto de seguridad pública de Cataluña las reflexiones y recomendaciones de Agentes RuralesBomberos y veterinarios del cuerpo de Emergencias de este mismo servicio sobre cómo actuar en casos de emergencia. 

Pirea es una iniciativa de tres entidades ADE (Asociación defensaÉquidos), APDA (Asociación Policía Defensa de los Animales) y FAADA (Fundación Asesoramiento Ayuda Animales) para mejorar la respuesta en emergencias que afectan instalaciones con animales. Protectoras, refugios, perreras y granjas son muy difíciles de evacuar.

El objectivo de Pirea es contar con los recursos materiales, intelectuales y de coordinación para responder eficazmente a emergencias, un cuerpo de respuesta integrado para salvar vidas. Ofrecer colaboración para una evacuación exitosa de refugios, protectoras y explotaciones.

Hay numerosas medidas preventivas que permiten hacer defendible el espacio que alberga a decenas, cientos y a veces miles de animales. Mantener los alrededores del refugio lo más limpio posible, evitar la acumulación de materiales inflamables, tener aspersores, un punto de almacenamiento de agua, una bomba que funcione con gasolina, evitar los ornamentos inflamables, priorizar plantas frondosas que paren el fuego en lugar de alimentarlo. Serenidad, buscar información por vías oficiales y evitar obstruir el acceso a los profesionales o tomar iniciativas que aumenten el riesgo. La pereza o la falta de previsión son los enemigos de una protección frente a la emergencia.

 «Asumir que un fuego puede alcanzar 70 km/h. que puede destruir miles de hectáreas en muy pocas horas, que pueden alcanzarse los 1000 grados celsius y que los bomberos no pueden llegar a todas partes son elementos a tener muy en cuenta para comprender la importancia de la prevención» son palabras de Juan José Espada, responsable de los Bomberos de Sant Celoni. «Los incendios del verano se apagan en invierno» esta aparente paradoja resume muy bien la exigencia de prevenir las emergencias que surgen año tras año en la canícula.

La ciencia que estudia la propagación de incendios nos lleva a pensar menos en la evacuación y más en el confinamiento y defensa frente al fuego. Se dan casos en los que los daños más graves se producen por intentar huir sin la información, la organización y los recursos adecuados. «Las grandes catástrofes que han implicado muchas muertes de animales se han dado en granjas avícolas y acumulaciones de animales en el exterior como rebaños de ovejas«. Nos dice Espada. «La temporización y la programación son las claves para que la evacuación sea tal y no sea un desplazamiento o huida y por tanto una situación de mayor riesgo».

La propia seguridad es fundamental y el descontrol la reduce sustancialmente. «Los animales nos toman como referente por eso si hacemos simulacros en los que se creen hábitos de reclusión para protegerse está mucho ganado frente a contingencias» dice Encarna Casas veterinaria experta «la improvisación no ayuda, los protocolos deben estar escritos y bien conocidos por todos».

Artículo de Emma Infante