Entradas

Conoce los propósitos principales de Ley Cero de PACMA

El Partido Animalista Contra el Maltrato Animal ha instado al gobierno a la aprobación de la Ley Cero, una ley que abarca tres temas principales: la erradicación de la tauromaquia, el sacrificio cero y el fin de la caza.

Han pasado ya tres años desde que el PACMA llevó ante el Congreso de los Diputados una Ley General de Bienestar y Protección de los Animales, una propuesta legislativa para mejorar la situación de los animales en España a través de su protección legal. Tras la falta de apoyo en 2017 de dicha ley, el Partido Animalista ha aprovechado la llegada de un nuevo Gobierno para ofrecer la Ley Cero, la Ley General de Bienestar y Protección de los Animales que armonizaría las leyes autonómicas de protección y bienestar y plantearía un escenario de vanguardia y progreso como nunca se ha dado.

La Ley Cero propone soluciones para todas las manifestaciones de maltrato animal, es una ley que garantiza los criterios de bienestar mínimos para todos los animales, incluso para aquellos que no son considerados animales de compañía. Se trata de una propuesta legislativa muy ambiciosa con tres núcleos principales:

Tauromaquia Cero: el primer propósito es acabar con la tauromaquia. Este tipo de espectáculos ya no tienen cabida en la sociedad, una sociedad cada vez más sensibilizada hacia el trato que reciben los animales. Solo un pequeño porcentaje de la sociedad española acude en la actualidad a las fiestas taurinas, la mayoría se declara abiertamente en contra de esta tortura.

Sacrificio Cero: uno de los principales problemas relacionados con el bienestar animal es la saturación de las perreras. Estos espacios albergan un número de perros y gatos muy superior al que pueden gestionar, por lo que los mantienen en muy malas condiciones. Para poner solución a esta situación la ejecución de los animales es frecuente y legal en muchas comunidades autónomas. Por tanto, las perreras se han convertido en corredores de la muerte para los animales. Desde PACMA se propone atajar el problema desde el origen. La Ley Cero contempla la prohibición de la compra-venta de animales, la esterilización obligatoria y el fomento de la adopción para conseguir el Sacrificio Cero.

Caza Cero: esta práctica provoca la muerte de millones de animales en España. Cuando los perros, especialmente galgos, dejan de ser útiles como herramientas de caza son abandonados o directamente matados al terminar la temporada de la actividad cinegética. Los cazadores obligan a las perras a criar una y otra vez, generando en los animales un gran desgaste físico y psicológico, descartando a los cachorros que no les son útiles, matándolos o abandonándolos.  El Partido Animalista mediante la Ley Cero propone la prohibición de la caza para garantizar así el bienestar de los animales silvestres y del medioambiente.

PACMA denuncia el maltrato animal a una vaca en el Belén de Lucena

PACMA pide explicaciones al Ayuntamiento de Lucena después de incluir a una vaca dentro del decorado del Belén viviente del municipio cordobés. El partido animalista asegura que el animal sufrió una situación de estrés en el día de la inauguración del poblado navideño.

Todas las poblaciones quieren ser originales a la hora de ambientar sus calles en estas fechas navideñas. Muchos municipios decoran las calles con luces, figuras de navidad, reproducciones de Belén… En el caso de la ciudad de Lucena, una vez más, se ha recreado el poblado navideño de Belén. El problema es que este decorado ha contado con la presencia de una vaca, un animal que según ha asegurado PACMA ha estado sometido “a un gran estrés ante los gritos de la gente que ha acudido a visitar el espacio”.

PACMA, en un comunicado, se ha manifestado en contra de la presencia de animales dentro de las reproducciones del poblado de Belén. Además, Javier Luna, coordinador del partido animalista en Córdoba, ha querido recordar la tragedia sucedida en el Belén de 2014, cuando un burro de edad temprana perdió la vida a causa de los daños ocasionados por una persona en estado de embriaguez.

Según han asegurado diferentes asistentes, la noche del estreno del Belén de Lucena, la vaca se puso muy nerviosa delante de tantas personas, por lo que el animal comenzó a embestir el decorado e incluso trató de embestir a algunas personas.

El Ayuntamiento de Lucena, por su parte, ha negado el estado de estrés del animal. De hecho ha comentado que los animales que han participado en los belenes de Navidad han estado bien cuidados. El consistorio ya ha retirado del poblado navideño a la vaca.

Vídeo: publicado por Córdoba Hoy, recuperado de PACMA

La Junta de Andalucía ordena el sacrificio de las ovejas de Guillermo, un jubilado que tenía a los animales como mascotas

La Junta de Andalucía ha ordenado el sacrificio en un plazo máximo de diez días del rebaño de ovejas de Guillermo Cana, una persona jubilada que tiene a sus nueve ovinos como si fueran sus mascotas. La decisión se ha tomado después de que un vecino denunciara que los animales no tienen papeles ni han pasado la inspección veterinaria.

Guillermo, jubilado de Algeciras de 70 años, ha conocido la noticia durante la mañana de ayer. La Junta de Andalucía ha ordenado sacrificar a sus cuatro ovejas, tres chivos, una cabra y un carnero. La decisión nace tras una denuncia de un vecino que avisó de que los animales no disponían de papeles y no habían pasado la inspección veterinaria, por lo que no se puede saber con seguridad si tienen enfermedades. El propietario, por su parte, asegura que los ovinos se encuentran en perfecto estado.

La Junta señala que se trata de una explotación clandestina y acusa al propietario de usar a los animales para el autoconsumo. Sin embargo, Guillermo Cana, y todo su entorno, aseguran que el ganadero jubilado las tiene como si fueran animales de compañía, salvando sus vidas y queriéndolas como miembros de su propia familia.

Guillermo cuenta con el apoyo de PACMA y de más de 12.000 personas que han firmado una petición en la plataforma change.org para salvar a sus ovejas. Desde el partido animalista se critica la resolución de sacrificar a los animales sin comprobar previamente la existencia de alguna enfermedad en ellos: “La legislación andaluza condena a muerte a animales sanos, sin ocuparse en comprobar primero si verdaderamente son contagiosos de alguna enfermedad o por el contrario están completamente sanos. La Junta de Andalucía tiene la posibilidad, atendiendo a la circunstancias epidemiológicas de la zona, de realizar analíticas a los animales antes de sacrificarlos”, ha explicado PACMA.

Guillermo, en declaraciones para la televisión, se ha mostrado muy triste con la noticia y ha declarado que: «Si sacrifican a mis nueve ovejas, también me pueden sacrificar a mi». Varios vecinos de Algeciras han confirmado el gran vínculo afectivo existente entre los animales y el ganadero, hasta el punto de catalogar a las ovejas como «miembros de su familia».

La solidaridad por Sota provoca una movilización sin precedentes

La reacción ciudadana contra la muerte de la perra Sota por un disparo de la Guardia Urbana el pasado martes no tiene precedentes: se han organizado diversas manifestaciones y se han recogido cerca de 500.000 firmas pidiendo la suspensión del agente que disparó el tiro mortal. Pero mucha gente, dolida e indignada, también ha iniciado una campaña de presión contra el hotel que hay cerca de donde ocurrieron los hechos, ya que una ciudadana dijo a través de las redes sociales que eran ellos los que habían avisado a la Guardia Urbana. «Nos llaman unas 300 veces al día para insultarnos y amenazarnos», explicó a Animalados el director del Hotel Ayre, que tras la experiencia prefiere que no se publique su nombre. «Nosotros no avisamos a la Guardia Urbana. De hecho, nunca hemos llamado a la policía cuando alguien duerme en frente del hotel, porque nunca hemos tenido ningún problema con ellos, pero es que esta vez, además, el chico y la perra ni siquiera estaban delante de nuestro hotel «, precisa.

Tanto el atestado de la Guardia Urbana como el mismo chico coinciden en que los agentes pasaban por la calle cuando decidieron pedir al joven sintecho que se identificara y atara al perro. Pero aunque todo el mundo coincida en resaltar que el Hotel Ayre no ha tenido nada que ver con los hechos, la situación «es cada día peor». La manifestación del sábado comenzó en la céntrica plaza Sant Jaume de Barcelona y terminó delante del hotel, que tuvo que ser protegido por los Mossos.

Una trabajadora del hotel explicó que tienen miedo de responder al teléfono, que reciben llamadas incluso de América Latina y que han llegado a decirle que deberían violarla como La Manada.

Desde Animalados esperamos que esta noticia revierta la escalada de tensión. Reclamamos que es imprescindible que se investiguen los hechos y que el agente sea suspendido si así lo determina la justicia. Hay demasiados testigos que coinciden en que el comportamiento de la perra no fue tan violento como aseguran los agentes para justificar su letal reacción. Pero las trabajadoras del hotel no tienen ninguna culpa.

La solidaridad por Sota provoca una movilización social sin precedentes

La muerte de Sota, abatida por un disparo de un agente de la Guardia Urbana, no ha dejado indiferente a los amantes de los animales. Algo más de 3.500 personas (según datos oficiales del Ayuntamiento) se manifestaron el pasado sábado en la Plaza de Sant Jaume reclamando “justicia para Sota”.

Las personas que asistieron a esta masiva protesta portaron todo tipo de pancartas en las que se podían leer mensajes como “políticos potencialmente peligrosos o “basta ya de maltrato animal”. También se entonaron diferentes cánticos de protesta en contra de los hechos sucedidos el pasado 18 de diciembre en la Gran Vía en los que se tachaba de “asesino” al agente urbano que propició la muerte del animal.

El caso de Sota ha traspasado las fronteras de la ciudad condal y ha generado movilizaciones en otras ciudades de España. Bilbao, Madrid o Valencia han sido algunos de los territorios que se han solidarizado con la causa y que también han pedido “justicia para Sota”.

A través de la página web change.org también se ha iniciado una petición particular en la que se solicita la “inhabilitación al policía que ha matado de un tiro a una perrita inofensiva”. Esta iniciativa dirigida al Ayuntamiento de Barcelona pretende conseguir 500.000 firmas. No ha pasado ni una semana de los hechos y ya son más de 460.000 las personas que han decidido rubricar la petición.

Además, cerca de 200.000 personas han firmado un manifiesto del Partido Animalista Contra el Maltrato Animal en el que se exigen responsabilidades por la muerte de la perra. PACMA estuvo presente el pasado sábado en la concentración celebrada en Barcelona donde denunciaron “explicaciones confusas y corporativas por parte de la Guardia Urbana con el objetivo de tapar el escándalo”.

Concentraciones en las calles, peticiones on-line, protestas a través de las redes sociales… El caso ya se encuentra en los juzgados y todavía no conocemos el desenlace de los hechos, pero lo que sí ha quedado claro es que la solidaridad por Sota ha provocado una movilización social sin precedentes.

Otro accidente entre Guardia Urbana y perros que se hubiera podido evitar

La falta de formación de los agentes ha generado diferentes conflictos, el último ha provocado la muerte de un perro.

Los agentes de la Guardia Urbana no tienen la suficiente formación como para actuar en algunos casos donde hay perros implicados. Muchos agentes ignoran que un determinado lenguaje corporal o una determinada actitud, les pueden facilitar acercarse al perro o, por el contrario, pueden provocar que el animal se sienta amenazado. Seguramente, así es como se sintió Sota, una perra que vivía con un chico que pedía limosna en la calle, cuando este martes dos agentes de la Guardia Urbana llamaron la atención a su dueño por llevar a su can sin atar. Las versiones, a partir de ahí, son diferentes. Según los agentes, la perra, que era de una raza considerada potencialmente peligrosa, atacó uno de los agentes, que sacó su pistola y le disparó un tiro en la cabeza. Un disparo mortal. Existe otra versión de algunos testigos de los hechos que ha alarmado a la comunidad animalista, según la cual, la perra estaba nerviosa y ladraba por la presencia de los agentes y uno de ellos la inmovilizó clavándole la rodilla en el cuello y disparó el arma. A continuación, el chico, atacó con su monopatín al agente y le golpeó en la cabeza.

La Unidad de Deontología y Asuntos Internos del cuerpo abrió una investigación y concluyó que el agente había actuado de manera correcta. El caso no acabará aquí y será la Justicia quien finalmente determine cuál de las dos versiones es la verdadera ya que la Asociación Apadevi y el partido PACMA han denunciado los hechos. Pero sea cual sea la resolución final, es evidente que si el agente hubiera tenido suficiente formación como para solucionar el conflicto sin tener que sacar una pistola en medio de la vía pública, todo el mundo hubiera salido ganando. Ser policía no implica necesariamente saber de perros, amarlos ni siquiera tolerarlos, pero trabajar en la vía pública y hacer cumplir las normativas municipales y autonómicas obliga a los agentes a tener que relacionarse con perros y sus dueños. Es por este motivo que es lamentable que los agentes no cuenten con esta formación específica.

Otros ayuntamientos, como el de L’Hospitalet de Llobregat, ya organizaron el año pasado un curso teórico y práctico para los agentes del municipio sobre cómo actuar ante perros considerados potencialmente peligrosos. También recibieron esta formación miembros del equipo técnico del área de sanidad. Durante el curso, que fue a cargo de los miembros de la Asociación para la Protección de GPP, se daban las claves para poder identificar cuando un perro está nervioso o cuando es el momento para acercarse de forma segura, entre otros aspectos. La experiencia se valoró de manera positiva y, seguramente, se repetirá este año.

La muerte del perro a manos de los agentes de la Guardia Urbana no es un problema aislado. El pasado mes de octubre siete agentes resultaron heridos durante un conflicto con dos perros y su dueño. Hace dos años, fueron los Mossos los que abatieron a un perro que corría por el barrio de Collblanc y que ya había mordido a una decena de personas. ¿Todos estos casos se hubieran podido evitar? ¿Queremos que los agentes que patrullan por nuestras calles estén suficientemente formados como para poder controlar el máximo de situaciones posibles?