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PACMA denuncia el maltrato animal a una vaca en el Belén de Lucena

PACMA pide explicaciones al Ayuntamiento de Lucena después de incluir a una vaca dentro del decorado del Belén viviente del municipio cordobés. El partido animalista asegura que el animal sufrió una situación de estrés en el día de la inauguración del poblado navideño.

Todas las poblaciones quieren ser originales a la hora de ambientar sus calles en estas fechas navideñas. Muchos municipios decoran las calles con luces, figuras de navidad, reproducciones de Belén… En el caso de la ciudad de Lucena, una vez más, se ha recreado el poblado navideño de Belén. El problema es que este decorado ha contado con la presencia de una vaca, un animal que según ha asegurado PACMA ha estado sometido “a un gran estrés ante los gritos de la gente que ha acudido a visitar el espacio”.

PACMA, en un comunicado, se ha manifestado en contra de la presencia de animales dentro de las reproducciones del poblado de Belén. Además, Javier Luna, coordinador del partido animalista en Córdoba, ha querido recordar la tragedia sucedida en el Belén de 2014, cuando un burro de edad temprana perdió la vida a causa de los daños ocasionados por una persona en estado de embriaguez.

Según han asegurado diferentes asistentes, la noche del estreno del Belén de Lucena, la vaca se puso muy nerviosa delante de tantas personas, por lo que el animal comenzó a embestir el decorado e incluso trató de embestir a algunas personas.

El Ayuntamiento de Lucena, por su parte, ha negado el estado de estrés del animal. De hecho ha comentado que los animales que han participado en los belenes de Navidad han estado bien cuidados. El consistorio ya ha retirado del poblado navideño a la vaca.

Vídeo: publicado por Córdoba Hoy, recuperado de PACMA

La Junta de Andalucía ordena el sacrificio de las ovejas de Guillermo, un jubilado que tenía a los animales como mascotas

La Junta de Andalucía ha ordenado el sacrificio en un plazo máximo de diez días del rebaño de ovejas de Guillermo Cana, una persona jubilada que tiene a sus nueve ovinos como si fueran sus mascotas. La decisión se ha tomado después de que un vecino denunciara que los animales no tienen papeles ni han pasado la inspección veterinaria.

Guillermo, jubilado de Algeciras de 70 años, ha conocido la noticia durante la mañana de ayer. La Junta de Andalucía ha ordenado sacrificar a sus cuatro ovejas, tres chivos, una cabra y un carnero. La decisión nace tras una denuncia de un vecino que avisó de que los animales no disponían de papeles y no habían pasado la inspección veterinaria, por lo que no se puede saber con seguridad si tienen enfermedades. El propietario, por su parte, asegura que los ovinos se encuentran en perfecto estado.

La Junta señala que se trata de una explotación clandestina y acusa al propietario de usar a los animales para el autoconsumo. Sin embargo, Guillermo Cana, y todo su entorno, aseguran que el ganadero jubilado las tiene como si fueran animales de compañía, salvando sus vidas y queriéndolas como miembros de su propia familia.

Guillermo cuenta con el apoyo de PACMA y de más de 12.000 personas que han firmado una petición en la plataforma change.org para salvar a sus ovejas. Desde el partido animalista se critica la resolución de sacrificar a los animales sin comprobar previamente la existencia de alguna enfermedad en ellos: “La legislación andaluza condena a muerte a animales sanos, sin ocuparse en comprobar primero si verdaderamente son contagiosos de alguna enfermedad o por el contrario están completamente sanos. La Junta de Andalucía tiene la posibilidad, atendiendo a la circunstancias epidemiológicas de la zona, de realizar analíticas a los animales antes de sacrificarlos”, ha explicado PACMA.

Guillermo, en declaraciones para la televisión, se ha mostrado muy triste con la noticia y ha declarado que: «Si sacrifican a mis nueve ovejas, también me pueden sacrificar a mi». Varios vecinos de Algeciras han confirmado el gran vínculo afectivo existente entre los animales y el ganadero, hasta el punto de catalogar a las ovejas como «miembros de su familia».

La solidaridad por Sota provoca una movilización sin precedentes

La reacción ciudadana contra la muerte de la perra Sota por un disparo de la Guardia Urbana el pasado martes no tiene precedentes: se han organizado diversas manifestaciones y se han recogido cerca de 500.000 firmas pidiendo la suspensión del agente que disparó el tiro mortal. Pero mucha gente, dolida e indignada, también ha iniciado una campaña de presión contra el hotel que hay cerca de donde ocurrieron los hechos, ya que una ciudadana dijo a través de las redes sociales que eran ellos los que habían avisado a la Guardia Urbana. «Nos llaman unas 300 veces al día para insultarnos y amenazarnos», explicó a Animalados el director del Hotel Ayre, que tras la experiencia prefiere que no se publique su nombre. «Nosotros no avisamos a la Guardia Urbana. De hecho, nunca hemos llamado a la policía cuando alguien duerme en frente del hotel, porque nunca hemos tenido ningún problema con ellos, pero es que esta vez, además, el chico y la perra ni siquiera estaban delante de nuestro hotel «, precisa.

Tanto el atestado de la Guardia Urbana como el mismo chico coinciden en que los agentes pasaban por la calle cuando decidieron pedir al joven sintecho que se identificara y atara al perro. Pero aunque todo el mundo coincida en resaltar que el Hotel Ayre no ha tenido nada que ver con los hechos, la situación «es cada día peor». La manifestación del sábado comenzó en la céntrica plaza Sant Jaume de Barcelona y terminó delante del hotel, que tuvo que ser protegido por los Mossos.

Una trabajadora del hotel explicó que tienen miedo de responder al teléfono, que reciben llamadas incluso de América Latina y que han llegado a decirle que deberían violarla como La Manada.

Desde Animalados esperamos que esta noticia revierta la escalada de tensión. Reclamamos que es imprescindible que se investiguen los hechos y que el agente sea suspendido si así lo determina la justicia. Hay demasiados testigos que coinciden en que el comportamiento de la perra no fue tan violento como aseguran los agentes para justificar su letal reacción. Pero las trabajadoras del hotel no tienen ninguna culpa.

La solidaridad por Sota provoca una movilización social sin precedentes

La muerte de Sota, abatida por un disparo de un agente de la Guardia Urbana, no ha dejado indiferente a los amantes de los animales. Algo más de 3.500 personas (según datos oficiales del Ayuntamiento) se manifestaron el pasado sábado en la Plaza de Sant Jaume reclamando “justicia para Sota”.

Las personas que asistieron a esta masiva protesta portaron todo tipo de pancartas en las que se podían leer mensajes como “políticos potencialmente peligrosos o “basta ya de maltrato animal”. También se entonaron diferentes cánticos de protesta en contra de los hechos sucedidos el pasado 18 de diciembre en la Gran Vía en los que se tachaba de “asesino” al agente urbano que propició la muerte del animal.

El caso de Sota ha traspasado las fronteras de la ciudad condal y ha generado movilizaciones en otras ciudades de España. Bilbao, Madrid o Valencia han sido algunos de los territorios que se han solidarizado con la causa y que también han pedido “justicia para Sota”.

A través de la página web change.org también se ha iniciado una petición particular en la que se solicita la “inhabilitación al policía que ha matado de un tiro a una perrita inofensiva”. Esta iniciativa dirigida al Ayuntamiento de Barcelona pretende conseguir 500.000 firmas. No ha pasado ni una semana de los hechos y ya son más de 460.000 las personas que han decidido rubricar la petición.

Además, cerca de 200.000 personas han firmado un manifiesto del Partido Animalista Contra el Maltrato Animal en el que se exigen responsabilidades por la muerte de la perra. PACMA estuvo presente el pasado sábado en la concentración celebrada en Barcelona donde denunciaron “explicaciones confusas y corporativas por parte de la Guardia Urbana con el objetivo de tapar el escándalo”.

Concentraciones en las calles, peticiones on-line, protestas a través de las redes sociales… El caso ya se encuentra en los juzgados y todavía no conocemos el desenlace de los hechos, pero lo que sí ha quedado claro es que la solidaridad por Sota ha provocado una movilización social sin precedentes.

Otro accidente entre Guardia Urbana y perros que se hubiera podido evitar

La falta de formación de los agentes ha generado diferentes conflictos, el último ha provocado la muerte de un perro.

Los agentes de la Guardia Urbana no tienen la suficiente formación como para actuar en algunos casos donde hay perros implicados. Muchos agentes ignoran que un determinado lenguaje corporal o una determinada actitud, les pueden facilitar acercarse al perro o, por el contrario, pueden provocar que el animal se sienta amenazado. Seguramente, así es como se sintió Sota, una perra que vivía con un chico que pedía limosna en la calle, cuando este martes dos agentes de la Guardia Urbana llamaron la atención a su dueño por llevar a su can sin atar. Las versiones, a partir de ahí, son diferentes. Según los agentes, la perra, que era de una raza considerada potencialmente peligrosa, atacó uno de los agentes, que sacó su pistola y le disparó un tiro en la cabeza. Un disparo mortal. Existe otra versión de algunos testigos de los hechos que ha alarmado a la comunidad animalista, según la cual, la perra estaba nerviosa y ladraba por la presencia de los agentes y uno de ellos la inmovilizó clavándole la rodilla en el cuello y disparó el arma. A continuación, el chico, atacó con su monopatín al agente y le golpeó en la cabeza.

La Unidad de Deontología y Asuntos Internos del cuerpo abrió una investigación y concluyó que el agente había actuado de manera correcta. El caso no acabará aquí y será la Justicia quien finalmente determine cuál de las dos versiones es la verdadera ya que la Asociación Apadevi y el partido PACMA han denunciado los hechos. Pero sea cual sea la resolución final, es evidente que si el agente hubiera tenido suficiente formación como para solucionar el conflicto sin tener que sacar una pistola en medio de la vía pública, todo el mundo hubiera salido ganando. Ser policía no implica necesariamente saber de perros, amarlos ni siquiera tolerarlos, pero trabajar en la vía pública y hacer cumplir las normativas municipales y autonómicas obliga a los agentes a tener que relacionarse con perros y sus dueños. Es por este motivo que es lamentable que los agentes no cuenten con esta formación específica.

Otros ayuntamientos, como el de L’Hospitalet de Llobregat, ya organizaron el año pasado un curso teórico y práctico para los agentes del municipio sobre cómo actuar ante perros considerados potencialmente peligrosos. También recibieron esta formación miembros del equipo técnico del área de sanidad. Durante el curso, que fue a cargo de los miembros de la Asociación para la Protección de GPP, se daban las claves para poder identificar cuando un perro está nervioso o cuando es el momento para acercarse de forma segura, entre otros aspectos. La experiencia se valoró de manera positiva y, seguramente, se repetirá este año.

La muerte del perro a manos de los agentes de la Guardia Urbana no es un problema aislado. El pasado mes de octubre siete agentes resultaron heridos durante un conflicto con dos perros y su dueño. Hace dos años, fueron los Mossos los que abatieron a un perro que corría por el barrio de Collblanc y que ya había mordido a una decena de personas. ¿Todos estos casos se hubieran podido evitar? ¿Queremos que los agentes que patrullan por nuestras calles estén suficientemente formados como para poder controlar el máximo de situaciones posibles?

“Barcelona se sintió líder y dejó de trabajar”

Entrevistamos a David Martínez, encargado de la relación del Pacma con las entidades

David Martínez es informático de profesión, pero sobretodo es activista animalista. Con una larga trayectoria en distintos cargos y colaboraciones en protectoras lleva un tiempo siendo una de las caras visibles de Pacma Catalunya y el encargado de la relación del partido con las entidades.

¿Qué está pasando con los animales en Barcelona?

En los últimos tiempos se está degradando a pasos agigantados el trabajo de muchos años de entidades, voluntarios y porque no decirlo, de algunos políticos de otras formaciones que si eran receptivos a las peticiones de los animalistas. Ese es el problema, depender de la sensibilidad del político y/o técnico de turno. Y el futuro de los animales no puede estar en manos de que el azar coloque una persona empática en el lugar adecuado. En mi opinión, para la gran mayoría de partidos políticos la defensa de los animales es meramente residual y más bien se trata de puro postureo

¿Quién puede querer cargarse el prestigio internacional que tenía la ciudad respecto a los animales?

Voluntariamente o de manera sobrevenida (lo cual es igual de condenable), el equipo de gobierno de Ada Colau lo está consiguiendo. Recuerdo, por ejemplo, en las jornadas europeas de protección felina organizadas por la plataforma Gatera JA, escuchar a otros ayuntamientos reconocer sin tapujos que venían a copiar el modelo Barcelona. Nos hemos dormido en los laureles. Barcelona, mejor dicho, su ayuntamiento, se ha creído que ya estaba todo hecho, que la frase #CiutatAmigadelsAnimals lo podía todo. Se sintió líder y dejó de trabajar. Se olvidó de apoyar a las entidades, muchas de las cuales tienen la sensación de que el consistorio estará encantado de privatizar su labor y no recordó seguir avanzando. Y así estamos, con los gestores de colonias ferales en pie de guerra y con delfines en el zoo de Barcelona en unas instalaciones «no aptas» según la propia World Association of Zoos (WAZA) o la European Association for Aquatic Mammals (EAAM).

Las personas que alimentan colonias lo hacen de manera altruista, durante 365 días al año, a través del Ayuntamiento, muchas tienen un carnet ¿Por qué de pronto su trabajo y el vínculo con los gatos que cuidan no importan?

La sensación acumulada y asentada durante mis años de voluntariado, refleja que la administración siempre nos ve como un problema. No callamos, no nos conformamos, molestamos… Les movemos la mesa donde comen y eso no gusta. Pasa con las colonias, pasa en los centros de acogida de animales. Y esta actitud hacia nosotros, es sencillamente lamentable. ¿Cuánto subiría la factura de una empresa privada que pasara las largas noches capturando gatos para esterilizar? ¿Cuántas empresas privadas estarían  24h disponibles o costearían los gastos veterinarios y de mantenimiento de su bolsillo? ¿Cuántas empresas sabrán dar el cariño que nosotras ofrecemos desinteresadamente? La desaparición del voluntariado sería un retroceso insuperable. Incluso económicamente, no les interesa.

¿Tiene coherencia tener un centro de esterilización de gatos urbanos como Tres Pins, aprobar unánimemente el Manifiesto Felino, once años de convenio con las entidades y ahora no proteger a los gatos de Bon pastor, Sant Andreu, la Sagrera y Poblenou?

No tiene ningún sentido. A mí, personalmente, me da pena. Siento lástima de ver que la ciudad ejemplar de hace unos años, no solo se ha quedado estancada, sino que ha retrocedido. Aquellos brindis a los que asistimos cuando nos daban premios internacionales, han provocado una resaca terrible. Y la están pagando los animales de nuestra ciudad.

¿Qué respuesta habéis tenido de la Oficina de Protección del Animal y de la Concejalía y el Comisionado?

De momento, siempre que hemos intentado hablar con la administración hemos obtenido un doloroso y ruidoso silencio por respuesta. Pero seguiremos insistiendo. Seguiremos golpeando la puerta.

¿Qué deben hacer en concreto para restablecer el crédito animalista de una ciudad emblema?

Escuchar a todos los animalistas. Los que te aplauden constantemente y los que te critican. Aprovecho para reivindicar la presencia del Partido Animalista en ciertos foros de decisión municipal, en los que parecemos estar vetados.

También hay una llamada desesperada desde el voluntariado respecto del Centro de Acogida de Animales de Compañía. Una campaña de Change denuncia que la gestión no es buena ¿Qué avances va a hacer PACMA para recoger esta petición y promover cambios?

Personalmente, como responsable de la relación con entidades de PACMA, ya me he reunido con algún grupo de voluntarios del centro para escuchar sus demandas. Te voy a explicar una percepción personal, a riesgo de que parezca una batallita del abuelo; en la asociación que estaba, nos tocó luchar con otra instalación similar de otra comarca (Barcelonès) de gestión nefasta, y para nosotros el CAAC de Barcelona, aunque mejorable, resultaba un paraíso. Otro ejemplo más, que BCN se ha anestesiado en la auto complacencia. Cuando todo el mundo te dice lo guapo que eres, cuando algunas personas y entidades aplauden todas tus ocurrencias y acciones, te lo acabas creyendo. Y así nos va.

Por cierto, ¿para cuándo la construcción del nuevo centro de acogida de Barcelona?

A mí se me ocurre un buen lugar que podría servir, por ejemplo, para fomentar las adopciones: el Parc de la Ciudadella, donde está situado algo llamado “Zoo de Barcelona”. Se podía cerrar el Zoo y utilizar el espacio.

La Manifestación del sábado por los gatos reunió mucha gente. ¿Estáis contentos?

Mucho, creo que ha sido una explosión del descontento acumulado. Estamos contentos de la respuesta, evidentemente no de la situación. Estamos orgullosos de echar un cable a las entidades. Entre todos, seguro que logramos solucionar el problema.

También habéis hablado de lo que se hizo a un centenar de palomas el año pasado por estas fechas…

Y el acoso a los jabalíes….

Se apretó mucho a las gateras como si los puntos de alimentación para gatos fuesen la causa de la proximidad de los jabalíes y no la invasión que estamos haciendo de su entorno…

Sí, son ejemplos de que BCN no es tan amiga de los animales como pregona. Un hastag no vale nada comparado con los hechos reales. Son evidencias que cuestan la vida a muchos animales. 100 palomas importan más que 100 tweets ingeniosos. El tema de los jabalíes… nos daría para otra entrevista. Hemos presentado una petición por escrito al distrito de Nou barris para que nos expliquen una oferta de contratación pública para la gestión de jabalíes. Silencio. Pero seguiremos insistiendo. Hemos venido para quedarnos.