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Ocho muertos y decenas de heridos en festejos taurinos en lo que va de 2022

Las asociaciones animalistas abogan por una cultura de paz y critican que la tauromaquia sea considerada patrimonio cultural en España.

La Plataforma La Tortura No Es Cultura (LTNEC), compuesta por 47 organizaciones de protección animal, ha informado que en lo que va de año la tauromaquia se ha cobrado ya la muerte de ocho personas y decenas de heridos, incluidos menores de edad.

LTNEC denuncia que, de manera común, los municipios no velan por las normas de seguridad en los espectáculos taurinos. El jurista de la plataforma, José P. Cubells, afirma que “en los Reglamentos de los festejos taurinos se alude a la seguridad de las personas, los bienes y el respeto y prohibición de maltrato a los animales, pero ni se ponen los medios necesarios, ni se sancionan las infracciones si no hay una denuncia”.

Cubells informa también que algunos animales son sacrificados momentos más tarde del festejo taurino en los mismos lugares donde este se ha celebrado, algo que no se ajusta a la ley. “De acuerdo con grabaciones obtenidas in situ en algunas localidades, se desprende que no se siguen las normas de sanidad”.

El jurista lamenta la falta de presencia de las fuerzas de seguridad en muchos de los festejos. “En algunos pueblos ni siquiera hay policía local”, señala y traslada la responsabilidad de los distintos incidentes al hecho de que a menudo “los colaboradores de los organizadores no actúan como debieran para impedir el maltrato a los animales o la participación de personas no aptas o menores de edad en los eventos, lo que tiene consecuencias trágicas”.

Un ejemplo claro de esta falta de control y seguridad en los espectáculos taurinos lo encontramos en el caso de Puçol, Valencia, donde el pasado 3 de julio un niño de 12 años resultó herido grave tras recibir una cornada de una vaca que le afectó a hígado y riñones. Junto a él participaba en el festejo otro niño de 14 años, cunado la edad mínima es de 16 años.

José P. Cubells indica que “la presencia y participación de menores de edad es tristemente común, no obstante las prohibiciones de las normas de protección a la infancia y la adolescencia y las recomendaciones de la ONU a España de prohibir la participación de niños, niñas y adolescentes en los festejos taurinos. Y esto es así a lo largo de la geografía española”.

“Rechazamos estos espectáculos subvencionados con el dinero de todos los contribuyentes”

Encarna Carretero, de ANDA (Asociación Nacional para la Defensa de los Animales), lamenta la muerte de estas personas en festejos taurinos, ya que tienen lugar “en circunstancias que no se tendrían que dar si nuestros políticos tomaran partido y demostraran tener más empatía hacia los animales y también hacia las personas. Rechazamos estos espectáculos cruentos subvencionados con el dinero de todos los contribuyentes”.

Frente a los que defienden estos festejos como un evento cultural, la plataforma ANDA expresa que “no considera como cultura que un estado moderno deba proteger aquellos espectáculos que impliquen sufrimiento y muerte de animales y personas”.

“Tradición no es garantía de ética. Sabemos de tradiciones en todo el mundo que han sido eliminadas, porque conllevan víctimas. Si las tradiciones se hubieran mantenido siempre intactas, la humanidad nunca hubiese evolucionado. No es ético divertirse a costa del sufrimiento de un ser vivo, tenemos que evolucionar, estos festejos tienen que pasar a formar parte de nuestra historia.  Estamos en el siglo XXI y este tipo de espectáculos cruentos no tienen cabida en nuestra sociedad”, añade Carretero.

“Más del 80% de la población española rechaza la tauromaquia”

Marta Esteban Miñano, presidenta de la plataforma LTNEC, declara que “la tauromaquia no debería ser considerada patrimonio cultural en un país donde más del 80% de su población la rechaza. Es hora de quitarnos la venda de los ojos. La tauromaquia no es una cultura deseable porque es violenta, reflejada en el indiscutible sufrimiento que provoca cada año a decenas de miles de animales, pero también a personas, cuyas vidas expone de la manera más banal en plazas y festejos. Tantas familias afectadas, ¿en aras de qué?”.

Para acabar, la presidenta de la plataforma considera que “el maltrato y muerte de animales y personas por entretenimiento no merece compartir la denominación de “cultura” con los verdaderos artistas e intelectuales. Con la guerra y la crisis medioambiental que sufrimos, ahora más que nunca son tiempos de una cultura de paz y respeto por la vida, no de violencia y muerte”.

La plaza de toros de Eibar será demolida para crear un nuevo parque

El gobierno de Eibar trabaja en un proyecto para crear un nuevo parque y una zona de estancia en la plaza de toros y en su entorno.

El Ayuntamiento de Eibar, a iniciativa del alcalde Jon Iraola, sustituirá el espacio que ocupa actualmente la plaza de toros de la ciudad por un nuevo parque y una zona de esparcimiento y deportiva. El espacio actual, de unos 5.000 metros cuadrados, se encuentra infrautilizado tras seis años sin espectáculos taurinos en el municipio vasco.

El equipo de gobierno municipal de Eibar prescindirá así de la plaza de toros para abrir el espacio a la ciudadanía. En su lugar habilitará un amplio parque con gradas, zonas de estancia tanto de sol como de sombra, así como reubicará los espacios deportivos ya existentes a fin de que los ciudadanos puedan seguir usando este servicio.

El proyecto del ayuntamiento eibarrés se enmarca dentro del objetivo de mejorar la calidad de los entornos urbanos de la ciudad. “Nos encontramos, sin duda, ante un proyecto transformador del espacio urbano. Las costumbres están cambiando, y cada vez son más demandados espacios amplios y de calidad para estar y disfrutar con nuestra familia y amigos/as, algo que podemos conseguir sin lugar a dudas liberando el espacio ocupado por la actual plaza de toros, que se encuentra en desuso”, declara Jon Iraola, alcalde de Eibar.

Así, la plaza de toros de Eibar, inaugurada en 1903 para las fiestas patronales de San Juan, será demolida y no volverá a ser nunca más un escenario de maltrato animal. El gobierno municipal sacará próximamente a licitar la redacción de un proyecto urbanístico, con el objetivo de mejorar la calidad de los entornos urbanos existentes en la ciudad.

“Este nuevo proyecto complementa otros que también hemos puesto en marcha en otras partes de la ciudad, como, por ejemplo, la cobertura de la vía del tren desde Estaziño hasta Azitain, y la nueva zona de esparcimiento de Julián Etxeberria. Se trata de dar pasos que sirvan para configurar el nuevo Eibar que la ciudadanía viene demandando”, ha concluido Iraola.

“Si no fuera por el dinero público, el sector de la tauromaquia estaría hundido”

La pandemia del coronavirus permitió que muchos animales descansaran en paz durante dos años, lejos de la tortura y el maltrato que sufren durante los espectáculos taurinos. Lamentablemente, con la mejoría en la evolución del virus, el sector de la tauromaquia parece haber despertado, siempre gracias a las ayudas públicas que reciben desde los distintos gobiernos.

Con el fin de realizar una radiografía de la situación actual de la tauromaquia en España, Animalados ha entrevistado a Encarna Carretero, encargada del departamento de comunicación de ANDA (Asociación Nacional para la Defensa de los Animales), una asociación que lleva desde el 1989 trabajando por una mejor protección de todos los animales, entre ellos, todos aquellos que sufren la violencia gratuita y desgarradora de los espectáculos taurinos.

¿Cómo está siendo el regreso de la tauromaquia en España tras la pandemia? ¿Se han reducido el número de espectáculos o, por lo contrario, ha regresado con más fuerza?

El parón de los espectáculos taurinos a causa de la pandemia supuso una gran alegría para nosotros, aunque éramos realistas y sabíamos que más tarde o tempranero, por desgracia, iban a volver. Los animales han tenido dos años de tranquilidad, sin ser maltratados en las plazas de las torturas.

La caída de la actividad taurina es una realidad indiscutible. Lo que ocurre es que, con el parón de la pandemia, cuando ha vuelto a celebrarse algún festejo taurino después de tanto tiempo, como pasó el 2 de mayo en Las Ventas, consiguieron llenar la plaza, eso sí, con el aforo permitido por las limitaciones del covid.

Que se hayan llenado algunas plazas no quiere decir que el regreso de la tauromaquia esté siendo un éxito total, lo que sucede es que cuando hay un parón largo provocado por cualquier motivo, todo se coge con más ganas. Esto mismo está sucediendo con conciertos, eventos deportivos, etc. Los taurinos, que están deseando ver sangre a todas horas, cogieron con más interés el regreso de estos espectáculos porque han estado dos años sin poder celebrar ninguna fiesta taurina y sin poder acudir a ninguna plaza.

La tauromaquia está en decadencia, esto es un hecho indiscutible. Los espectáculos taurinos han caído en un 73,4% desde el año 2007. Por este motivo, cuando los taurinos hablan de un gran regreso y una gran acogida de estos espectáculos tras la pandemia, de alguna manera, lo dicen porque necesitan vender este mensaje.

«Los espectáculos taurinos han caído en un 73,4% desde el año 2007»

Es importante destacar que el 77,5% de los festejos taurinos, según datos del 2019 de AVATMA (Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal), se concentran en tan solo cuatro comunidades autónomas: Andalucía, Castilla y León, Castilla y la Mancha y la Comunidad de Madrid. Por tanto, los datos indican que la tauromaquia se encuentra en decadencia total.

Durante el pasado mes de octubre las redes sociales ardieron pidiendo al gobierno el fin de las becerradas. ¿Las becerradas son el máximo exponente de crueldad de la tauromaquia?

Las becerradas, sin duda, es una de las formas de lidia más crueles que existen, especialmente por dos razones fundamentales. La primera es que en esta modalidad se maltratan animales menores de dos años, para los que el sufrimiento físico y psíquico de las corridas se ve incrementado por su mayor fragilidad, reducida capacidad de reacción y desesperada necesidad de sentirse protegidos por su madre y su manada.

Si bien el toro adulto apenas muge cuando es atacado con el fin de mostrar fortaleza, los becerros sí que mugen de manera desesperada durante la lidia, intentando atraer la atención de los suyos. Una escena que desgarran el corazón de cualquiera que tenga un mínimo de sensibilidad.

La segunda razón es que en las becerradas, normalmente, lidian personas inexpertas, ya sean estudiantes de escuelas de tauromaquia o incluso en muchas ocasiones aficionados que clavan los instrumentos de tortura en lugares indebidos, extrayéndolos y clavándolos una y otra vez tras intentos infructuosos, causando un tormento terrible a estos pequeños animales.

Los becerros, víctimas de las becerradas, una de las modalidades más crueles de la tauromaquia

¿Existen datos oficiales del porcentaje de población española que está a favor y en contra de estos espectáculos violentos?

En las encuestas de población general siempre salen ganando los antitaurinos. Por tanto, lo que gana es la empatía de una población que, afortunadamente, cada vez se muestra más en contra de estos espectáculos. El 78% de los españoles está en contra de las subvenciones a la tauromaquia (YouGov, 2018). Mientras que el 84% de los jóvenes no se sienten orgullosos de vivir en un país en el que las corridas de toros son una tradición (Ipsos Mori, 2015).

En datos de votantes, el 81,4% de los españoles no están a favor de la tauromaquia, pero solo el 46,7% la prohibiría. El 52,4% de votantes menores de 35 años, sí que prohibirían la tauromaquia, por tanto, una vez más estamos ante un tema generacional. Por otro lado, entre lo que son hábitos culturales, solo el 5,9% de la población acudió a una corrida de toros, novilladas o rejones. Si consideramos todos los festejos taurinos, incluidos los que se celebran en la calle, el 7,9% de la población ha presenciado alguna vez esta clase de espectáculos.

El bajo porcentaje de personas que han acudido a estos espectáculos contrasta con el porcentaje de población que ha consumido otras expresiones culturales. Por ejemplo, 87,2% música, un 57,8% cine, un 50% museos, un 46,7% galerías y exposiciones y un 26,8% de bibliotecas. Hablamos de datos que tienen como fuente al Ministerio de Cultura y que confirman que solo el 5,9% de la población consume la tauromaquia, una clara minoría.

Teniendo en cuenta el porcentaje predominante de rechazo social hacia la tauromaquia, ¿por qué todavía existen estos espectáculos en España?

Estos espectáculos tan aberrantes siguen vivos porque los políticos que tenemos se empeñan en que hay que seguir dando dinero y manteniendo a este sector. A pesar de que el empleo del sector taurino es precario y endogámico se siguen manteniendo a costa de las subvenciones públicas. Nosotros desde ANDA siempre decimos que si no fuera por el dinero público, el sector de la tauromaquia estaría hundido, y ellos lo saben.

Las fiestas o espectáculos taurinos no solo incluyen las corridas de toros, sino un numeroso conjunto de tradiciones y festejos populares vinculados al mundo del toro que es lo que se conoce como tauromaquia. El 12 de noviembre de 2013 sacaron la Ley 18/2013 para la Regulación de la Tauromaquia como Patrimonio Cultural en la que la tauromaquia pasó a ser catalogada como patrimonio cultural y a depender del Ministerio de Cultura que, a través de esta ley, está obligado a darle dinero.

“El carácter cultural de la tauromaquia es indiscutible y merece ser preservado como un tesoro propio de nuestro país, rico en culturas distintas”. Este es el mensaje de la Ley 18/2013, una ley que hizo el PP en 2013 y que protege a la tauromaquia. Los políticos de nuestro país tienen muy poca empatía hacia los animales, especialmente, hacia los pobres toros, becerros y novillos que tienen que aguantar estas tradiciones y torturas porque un porcentaje reducido de la población disfruta con la sangre.

Los caballos, otros animales que también sufren el maltrato propio de los espectáculos taurinos

¿Por qué las personas menores de edad puedes acudir a estos festejos de violencia, maltrato y tortura?

Para ANDA, uno de los aspectos más dañinos de la tauromaquia para la sociedad es la frecuente presencia de menores. El tema de las edades en las plazas depende de cada comunidad autónoma, pero en España en general no hay ninguna normativa que prohíba la entrada de menores a estos recintos.

No podemos ignorar las recomendaciones que se hicieron el 12 de febrero del año 2018 por parte de la máxima instancia en derechos de la infancia de la ONU, en su sección violencia hacia la infancia, donde señaló que “con el fin de prevenir los efectos perjudiciales de la tauromaquia en los niños, el comité recomienda que el Estado español prohíba la participación de menores de 18 años como toreros o como espectadores de eventos taurinos”, unas recomendaciones que el gobierno español ha ignorado por completo.

Para nosotros, esta recomendación por parte de la ONU fue una noticia estupenda y muy celebrada, porque se trata de un organismo muy importante que ha mostrado su rechazo hacia la presencia de menores en este tipo de espectáculos tan crueles, que lo único que provocan es la desensibilización de los niños hacia los animales y que causan que en un futuro puedan desarrollar actitudes violentas.

¿Cómo se financia la tauromaquia en España?

La tauromaquia sobrevive gracias a las subvenciones públicas. En España este sector recibe fondos de la Política Agraria Común (PAR), del Ministerio de Cultura, del Ministerio de Agricultura, de las Comunidades Autónomas, de las Diputaciones y de los Ayuntamientos.

Mientras sectores imprescindibles como la sanidad o la educación necesitan ayuda urgente, especialmente tras la pandemia, millones de euros del dinero público son destinados a mantener con vida la tauromaquia.

«Estamos siendo partícipes, queramos o no, de la existencia de la tauromaquia»

Estamos siendo partícipes de alguna manera, queramos o no, de la existencia de la tauromaquia. Gran parte del dinero de nuestros impuestos está dirigido a mantener lo que es un maltrato animal.

¿Estamos cerca del fin de la tauromaquia en España o queda mucho camino por recorrer?

La tauromaquia está en decadencia y nosotros no nos vamos a rendir. Estamos concentrados en campañas en redes sociales, especialmente en Twitter, que es una red social en la que podemos etiquetar a alcaldes y políticos, de manera que les llega el mensaje de rechazo por parte la sociedad. Los políticos deberían escuchar y hacer caso a lo que reclama la mayor parte del país.

¿Estamos cerca del fin de la tauromaquia? Yo sinceramente pienso que sí. Poco a poco ya está sucediendo y los taurinos lo saben y se están dando cuenta porque no se llenan las plazas. Muchas veces tienen que regalar las entradas para intentar llenarlas. Estamos cansados de ver festejos o corridas en Las Ventas o en cualquier otra plaza y están vacías. Además, este negocio no es sostenible, pero siguen recibiendo dinero y más dinero por parte de los políticos.

Como hemos dicho, las subvenciones principalmente vienen de la Política Agraria Común (PAC), del Ministerio de Cultura, del Ministerio de Agricultura, de las Comunidades Autónomas y también de las diputaciones, alcanzando los 500 millones de euros. Cuando se corten estás ayudas públicas el sector taurino dejará de funcionar. Se trata de una actividad que no tiene ningún futuro y está destinada a la desaparición. Invertir en tauromaquia hoy en día es como invertir en máquinas de escribir.

«La mejor ayuda que pueden recibir las pocas familias que viven de la tauromaquia es un plan de reconversión, con actividades no crueles y con futuro»

La mejor ayuda que pueden recibir las pocas familias que viven de la tauromaquia es un plan de reconversión, con actividades no crueles y con futuro. Estas personas tienen que pensar que ya no estamos en la Edad Media. Antes se quemaban a personas en la hoguera, o se fusilaban a personas en medio de una plaza, pero estas escenas horribles forman parte de nuestra historia. De lo que se trata es de avanzar y no quedarse anclado. Estamos en el siglo XXI, no podemos seguir teniendo festejos taurinos para que unos pocos se lo pasen bien a costa de la tortura animal.

¿En qué iniciativas en contra de la tauromaquia trabaja la asociación ANDA actualmente?

La plataforma La Tortura No Es Cultura, a la que pertenecemos desde hace diez años, se creó entre varias asociaciones con el objetivo de luchar contra la tauromaquia, y esto es lo que estamos haciendo. Hemos impulsado muchas campañas en redes sociales, como hace poco, una en la que pedíamos el fin de las becerradas, logrando más de 13.000 tweets que llevaron el hashtag #BecerradasNuncaMás y alcanzando el Top 3 de tendencias en Twitter. Todo un éxito.

Además, subimos contenidos y noticias a través de nuestra página web para que las personas puedan conocer la realidad de maltrato y tortura que sufren los animales en los espectáculos taurinos. Los toros no son los únicos animales torturados en estos festejos, desgraciadamente hay más víctimas, como los caballos. Intentamos hacer mucho hincapié en que no debemos olvidar a estos otros animales que sufren mucho dolor físico y psíquico.

También luchamos en contra de la declaración de la tauromaquia como bien de interés cultural. Hemos organizados manifestaciones antitaurinas y campañas con el fin de trasladar el deseo de la mayor parte de la población, que no es otro que poner fin a un espectáculo retrogrado. Los espectáculos taurinos no tienen cabida en nuestra sociedad. Si alguien sufre, ya no es una fiesta.

La Comisión Mixta de RTVE aprueba una proposición no de ley del PP para que la tortura animal vuelva a la televisión pública

La proposición no de ley impulsada por el PP ha contado con el apoyo de los parlamentarios populares y los de VOX. Unidas Podemos, ERC y Más País se han mostrado en contra, mientras que el PSOE se ha abstenido, permitiendo así la aprobación del texto.

La Comisión Mixta para el Control Parlamentario de RTVE ha aprobado una proposición no de ley impulsada por el PP para que la televisión pública española vuelva a retransmitir las corridas de toros. La iniciativa de los populares ha salido hacia adelante gracias a los votos a favor del PP y Vox, tal y como se esperaba, y gracias también a la abstención del PSOE.

La proposición no de ley del PP aprobada por la comisión mixta (Congreso-Senado) del Control Parlamentario de la Corporación RTVE pretende volver a retransmitir en directo los festejos taurinos más relevantes, documentales de leyendas del toreo y reportajes divulgativos sobre la tauromaquia. La última vez que la televisión pública española emitió en directo imágenes de un espectáculo taurino fue el año 2016.

Durante su intervención, el portavoz del PP Andrés Lorite defendió la postura de su partido político argumentando que la tauromaquia en España es “arte y cultura”, y además “supone un motor de desarrollo económico y de generación de miles de puestos de empleo. El representante popular también comentó que “el mundo del toro tiene un gran valor medioambiental, social económico y cultural en nuestra sociedad”.

«La tauromaquia es un espectáculo cruel y deficitario»

Son muchas las personas públicas y los representantes políticos que se han mostrado en contra y han compartido su opinión sobre esta proposición no de ley del PP aprobada por la Comisión Mixta de RTVE. Íñigo Errejón, diputado de Más País, en referencia a la posible emisión de corridas de toros en la televisión pública ha comentado a través de sus redes sociales que “Ya que volvemos al siglo pasado, ¿las van a emitir en blanco y negro?”.

Por su parte, Jota Cañadas, diputado de Unidas Podemos en la asamblea de Madrid, ha publicado en su cuenta de Twitter que “La tauromaquia, además de un espectáculo que a muchos nos parece cruel, es completamente deficitario. Pero aquí la derecha ve bien que se les rescate con dinero público. En este caso a través de la televisión pública”.

Cataluña cumple diez años de la prohibición de las corridas de toros

Se cumplen diez años de la prohibición de las corridas de toros en Cataluña. Animalados repasa con la directora de AnimaNaturalis, Aïda Gascón, los aspectos más importantes de este hito histórico que significó un antes y un después en la lucha antitaurina.

Hoy 28 de julio de 2020 es un día histórico para los defensores del bienestar animal. Se cumplen 10 años desde que el Parlament aprobó la Iniciativa Legislativa Popular para prohibir las corridas de toros en Catalunya. Una victoria por parte de una sociedad cívica y moderna que llevaba años pidiendo el fin de unos espectáculos crueles y sangrientos basados en el maltrato animal.

“Diez años de un hito histórico. Un día muy importante que significó un impulso para la lucha antitaurina en Cataluña, España y Latinoamérica. El 28 de julio de 2010 fue un punto de inflexión, un paso adelante en la lucha por la abolición de las corridas de toros en todo el territorio español. También sirvió para abrir el melón de los correbous, una lacra en Cataluña”, reflexiona en declaraciones para Animalados la directora de AnimaNaturalis, Aïda Gascón.

La Iniciativa Legislativa Popular fue propuesta y liderada por la plataforma Prou! y contó con 32 votos a favor de CIU, 21 de ERC, 12 de ICV y 3 del PSC. En cambio, 31 diputados del PSC, 14 del PP, 7 de CIU y 3 del Grupo Mixto votaron en contra. La votación contó también con 9 abstenciones. Finalmente, tras un debate muy intenso, la prohibición se hizo efectiva el 1 de enero de 2012. La última corrida de toros en Cataluña tuvo lugar en septiembre de 2011 en la Monumental durante las fiestas de la Mercè de Barcelona.

La victoria animalista del 28 de julio de 2010 sufrió un pequeño revés seis años después, cuando el Tribunal Constitucional aceptó el recurso del PP contra la Iniciativa Legislativa Popular de Prou! La sentencia de octubre de 2016 consideraba que prohibir las corridas de toros en Cataluña invadía las competencias del Estado en materia de Cultura. El Constitucional declaró nula la prohibición, pero igualmente Cataluña no volvió a celebrar más espectáculos con toros.

“En 2016 hubo cierto temor al regreso de las corridas de toros en Cataluña, pero el Parlament dejó claro que desobedecería la sentencia del Tribunal Constitucional. Ningún empresario tenía interés en organizar este tipo de espectáculos, eran conscientes de los problemas administrativos que se encontrarían por parte de los Ayuntamientos”, comenta Gascón.

Diez años después de la prohibición de las corridas de toros la lucha sigue en Cataluña. La ley del 28 de julio de 2010 no contemplaba la celebración de los correbous. Los espectáculos con vaquillas tienen carta blanca y cada año se celebran alrededor de 450 festejos de esta modalidad. La mayoría de ellos tienen lugar en municipios de Terres de l’Ebre, donde los correbous siguen formando parte de la programación de las fiestas mayores.

“Los correbous seguirán el camino de las corridas de toros en Cataluña. En septiembre de 2019 el Parlament aprobó una propuesta de Catalunya en Comú que instaba al Gobierno a prohibir este tipo de espectáculos. La inestabilidad política causada por temas importantes como el terrorismo, el ‘procés’ o la crisis sanitaria actual ha frenado este proceso de abolición. Es cuestión de tiempo que Cataluña tenga estabilidad política para poder acabar con los correbous”, explica Aïda Gascón.

Hace diez años que Cataluña dio un paso muy importante para el fin de la tauromaquia, un camino que inició Canarias en 1991 y que otras comunidades autónomas, como las Islas Baleares, también han querido recorrer. Lo que parece claro es que cada vez hay más personas que no quieren un país donde se mate o se haga sufrir a los animales. Esperemos que, tal y como dice Aïda Gascón, “todo sea una cuestión de tiempo” y todos los espectáculos con animales desaparezcan no solo en Cataluña y España, sino en todo el mundo.