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Decretan el secreto de sumario por la polémica muerte del oso Cachou

La aplicación del secreto de sumario llega pocos días después de que las entidades ecologistas pidieran más información sobre las actuaciones de las administraciones competentes y sobre el informe de la necropsia.

Siguen las complicaciones con la investigación sobre la muerte de Cachou. Un mes después del fallecimiento del animal, la jueza única de Vielha ha decretado el secreto de actuaciones por el caso de la muerte del oso. En un escueto comunicado, el Consejo General d’Arán ha informado que “por el momento, no se podrá comunicar públicamente, ni enviar información a aquellas personas o entidades que realizaron solicitudes formales de información, especialmente en referencia al informe de la necropsia”.

El veto a la información de la investigación llega días después de que diversas entidades ecologistas pusieran en duda las explicaciones del gobierno aranés sobre la muerte del animal. Según el consistorio de la Val d’Arán, Cachou murió tras pelear con otro oso y caer posteriormente por un fuerte desnivel de unos 40 metros. Unos argumentos “inverosímiles y poco creíbles” según apuntan desde las entidades expertas Fapas, SEO Birdlife Catalunya, Ipcena y FIEP.

Desde las entidades ecologistas se sospecha que Cachou pudo ser víctima de un envenenamiento. “En las fotos compartidas por los agentes ambientales de la Vall d’Arán se puede apreciar el rostro del animal con una sonrisa sardónica, una imagen habitual en los mamíferos muertos por envenenamiento. Las necropsias realizadas en Asturias a mamíferos que presentaban esta sonrisa concluían con una muerte causada por algún veneno o producto tóxico”, indicó Roberto Hartasanchez, presidente del Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (Fapas), en una videoconferencia celebrada el pasado 17 de abril.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) ha publicado un tweet en el que muestra su: “máximo respeto a la decisión de la juez y su trabajo y confiamos en que la investigación esclarezca plenamente los hechos”. La organización compartió un comunicado el pasado 8 de mayo en el que pedía a la Generalitat y al Ministerio de Transición Ecológica “que rompieran el silencio en torno a la muerte del oso Cachou e informaran de forma urgente sobre los resultados de los análisis realizados para esclarecer su muerte”.

La aplicación del secreto de sumario llega tras cuatro semanas en las que no se han difundido datos que permitan esclarecer el origen real del fallecimiento del oso Cachou. También sorprende la ausencia de lamentos que ha habido desde las administraciones competentes por un pérdida tan importante en la biodiversidad. Ante esta situación, las entidades ecologistas solo piden una necropsia completa y que se compartan los resultados de manera transparente y desinteresada.

Encuentran muerto a Cachou, el oso de la Val d’Aran

El animal fue encontrado por los Agentes de Medio Ambiente del Consejo General d’Aran en una zona de la Soberpera de difícil acceso. Por el momento, se desconocen las causas de la muerte.

El pasado jueves apareció muerto Cachou en una zona montañosa de Soberpera. Los Agentes de Medio Ambiente del Consejo d’Aran encontraron el cuerpo del animal sin vida tras darse cuenta de que llevaba varios días sin moverse del mismo sitio. El oso llevaba un collar con transmisor de localización GPS a través del cual podía ser localizado en todo momento.

El cuerpo del animal ha sido enviado al departamento de Fauna Salvaje de la Universidad Autónoma de Barcelona, donde se le practicará la pertinente necropsia para determinar las causas de la muerte. Por el momento se desconocen los motivos del fallecimiento, pero desde la entidad ecologista Ipcena-EdC explican que es muy poco probable que la pérdida de su vida se deba a causas naturales ya que se trata de un ejemplar joven de tan solo 6 años que gozaba de un buen estado de salud.

El sector ganadero de la zona pidió en numerosas ocasiones la extracción del oso de los Pirineos de Lleida por su actitud depredadora. Ante estas quejas, la Generalitat de Catalunya estuvo muy cerca de extraer a Cachou de su medio tras diversos ataques a ganado equino durante el otoño. Finalmente, la Consejería de Territorio y Sostenibilidad decidió aplicar un fungicida que provoca vómitos en los restos de una yegua que había matado Cachou para conseguir así que este tipo de carne provocara rechazo al oso. Desde entonces el animal no volvió a atacar el ganado.

Ipcena-EdC ha publicado una nota de prensa en la que dicen que “conscientes de que Cachou fue uno de los ejemplares más criticados por diversos sectores de la administración y por otro, por sus supuestas actuaciones. Consideramos y exigimos a las administraciones competentes, Consell General y Generalitat de Cataluña, que sean lo más transparente posibles e informen de las causas y circunstancias, que han provocado la muerte del oso Cachou”.