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Wuhan prohíbe el consumo de animales salvajes durante cinco años

Wuhan, la ciudad china en la que probablemente se originó la pandemia de coronavirus, ha prohibido oficialmente la cría y el consumo de animales salvajes durante cinco años.

Las autoridades de Wuhan, cuna del coronavirus, ha anunciado la prohibición del consumo de cualquier tipo de animal salvaje durante cinco años. La ciudad china se convertirá así en un “santuario de vida silvestre”, donde se prohíbe la caza, excepto para “acciones relacionadas con la investigación científica, regulación de la población, monitorización de epidemias, enfermedades y otras circunstancias especiales”, según ha informado la cadena de televisión estadounidense CBS.

La medida oficializada detalla que: “Se prohíbe de manera total el consumo de animales salvajes y de sus productos, la prohibición se aplica a todos los animales terrestres, también los incluidos en la lista estatal de animales protegidos, los animales de valor económico o científico importante, los que crecen y se reproducen en condiciones naturales y los animales salvajes criados por el hombre”.

Como parte de la prohibición, la administración local de Wuhan controlará de manera estricta la cría de animales exóticos para evitar que estos se destinen a la alimentación. Además, la ciudad asiática formará parte de un plan más amplio en todo el país que comprará los animales a los ganaderos que crían especies salvajes.

Recordemos que el origen de la pandemia de coronavirus está relacionado con Wuhan, una ciudad china de 11 millones de habitantes ubicada en la provincia de Hubei. Los investigadores coinciden en que el virus dio el salto de un animal a un humano en un caso de “desbordamiento zoonótico”. Uno de los lugares más sospechosos es el mercado mayorista de mariscos de Wuhan, un mercado en el que se comercializaba con más de 30 especies de animales, incluidos escorpiones, murciélagos o víboras.

La prohibición de Wuhan llega después de que las provincias chinas de Hunan y Jiangxi anunciaran a lo largo de la semana pasada que ofrecerán subsidios a los granjeros para que abandonen las crías de animales salvajes. Según informa el periódico China Daily, el objetivo es que todas estas personas puedan recibir un plan de ayuda para que se dediquen a la ganadería de animales como cerdos y pollos o al cultivo de verduras y frutas.

Shenzhen prohíbe permanentemente el consumo de perros y gatos

Shenzhen, una de las ciudades más grandes de China, ha prohibido el comercio y el consumo de animales silvestres. La medida incluye el consumo de la carne de perro y gato.

La ciudad sureña de Shenzhen no quiere tomar ningún riesgo. Por este motivo, el pasado jueves decretó la prohibición de comer animales silvestres (serpientes, pangolines, etc.). La medida, que incluye el consumo de perros y gatos, tiene como objetivo impedir futuras epidemias como el coronavirus. La lista de animales permitidos para la alimentación son cerdos, vacas, ovejas, burros, conejos, pollos, patos, ocas, palomas y codornices, así como otros incluidos en el Directorio Nacional de Recursos Genéticos de Ganado y Aves Domésticas, como camellos o caballos.

El consumo de animales silvestres es una de las prácticas más populares de las ciudades del sur de China, entre las que se encuentran Shenzhen. Por este motivo, el propio gobierno de Shenzhen asegura que su medida es la más estricta de todas las impuestas en China desde que las autoridades iniciaron una campaña contra el consumo de animales salvajes tras las sospechas de que el covid-19 se originara en un mercado de animales de Wuhan.

Recordemos que el primer caso de coronavirus conocido fue detectado en diciembre en la ciudad de Wuhan. Las autoridades rastrearon el origen del virus hasta dar con un mercado de alimentos en el que se vendían animales silvestres como pangolines o civetas. China ha registrado hasta el momento 3.322 muertes y 81.620 casos de covid-19 según las últimas cifras publicadas por la Organización Mundial de la Salud.

La prohibición del comercio y consumo de animales silvestres, que entrará en vigor el próximo 1 de mayo, contempla multas mínimas de 100.000 yuanes, que equivalen a unos 13.000 euros, aunque las sanciones pueden ser mayores en función del valor de los animales decomisados. La medida tomada en Shenzhen podría ser adoptada por el resto de las ciudades chinas en los próximos días.