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Zaragoza regula el funcionamiento del Centro Municipal de Protección Animal, que acoge 110 animales perdidos o abandonados

El Centro Municipal de Protección Animal (CMPA) de Zaragoza ha recibido 290 perros y 127 gatos en 2020. Una cantidad muy parecida al número de adopciones llevadas a cabo en este mismo año.

El Gobierno de Zaragoza ha aprobado el primer reglamento del Centro Municipal de Protección Animal de La Cartuja, con el que se pretende mejorar el funcionamiento de este espacio que acoge a los animales perdidos o abandonados en la ciudad y los mantiene en las mejores condiciones higiénico-sanitarias hasta su adopción.

Las instalaciones del CMPA se estrenaron en pasado 1 de abril, cuando terminó el traslado de los animales de la antigua perrera de Peñaflor de La Cartuja, un proceso que se produjo en pleno confinamiento domiciliario, ya que este servicio se mantuvo como esencial durante todo el estado de alarma.

Por esas fechas, el Ayuntamiento de Zaragoza custodiaba cerca de 170 animales, frente a los 110 de ahora, un descenso que deja espacio para posibles casos de emergencia, como la acogida de los 150 cachorros del criadero ilegal de Maella del pasado mes de junio, y que se debe en parte a las campañas de adopción impulsadas por la Oficina de Protección Animal. De hecho, actualmente las adopciones equiparan al número de perros que entran al CMPA.

Para avanzar hacia un mejor funcionamiento, el Ayuntamiento de Zaragoza ha aprobado un nuevo reglamento, ya que hasta ahora sólo estaba regulado por el artículo 16 de la Ordenanza Municipal sobre la Protección, Tenencia y Venta de Animales. El nuevo texto ordenará el funcionamiento interno, así como la recepción de los animales y sus condiciones de alojamiento. También fijará la forma en la que se harán las salidas de los animales de compañía, que puede ser en acogida, en adopción o en casos excepcionales mediante eutanasia humanitaria, así como la participación del voluntariado.

El reglamento nuevo, que en cuya elaboración han colaborado veterinarios y que concibe el CMPA como un establecimiento público de gestión directa, se estructura en cuatro títulos, cincuenta y cuatro artículos, cinco disposiciones adicionales y una final.

El primero de los títulos regula la entrada de animales por diferentes causas. Lo más frecuente es que lleguen animales abandonados o perdidos, pero también hay muchos en los que el CMPA los custodia de forma temporal. Por ejemplo, en un decomiso policial, un desahucio, un síndrome de Diógenes o en una situación de maltrato animal. Una vez en el CMPA, los animales son atendidos por los veterinarios, que les hacen un estudio para detectar posibles enfermedades o parásitos, les ponen las vacunas necesarias e intentan localizar a sus dueños.

El Área de Participación del Ayuntamiento de Zaragoza quiere seguir contando con la colaboración de los voluntarios y, por ello, el reglamento recoge expresamente sus funciones, estableciendo una formación específica para el manejo de los animales.

Los voluntarios, tras superar el curso inicial, podrán participar en las actividades y en los programas de actuación con los animales. “Con su dedicación desinteresada, los voluntarios son de gran ayuda para los profesionales del CMPA y hacen una estupenda labor”, ha comentado el consejero Javier Rodrigo.

La apuesta del Área de Participación por mejorar el bienestar animal se plasma también en los presupuestos municipales, que incluyen una partida de 600.000 euros para terminar las instalaciones, a lo que hay que sumar una de 80.000 euros, un 23% más que en 2020, para equipamiento.

En el último año, el CMPA ha recibido 290 perros y 127 gatos, además de un ave y una cabra, esto supone un 37% menos que el año anterior, debido en parte al parón de la actividad provocada por la pandemia y a una mayor concienciación de la ciudadanía, cada vez más reacia a abandonar a sus animales de compañía.

La entrada de animales al CMPA coincide prácticamente con el número de animales que salen en adopción. De hecho, en 2020 se adoptaron 225 perros, 118 gatos, una cabra y seis pequeños mamíferos. “Esto significa que se adoptan prácticamente en la misma proporción que entran”, ha apuntado Alicia Serrano, jefa de la Oficina de Protección Animal.