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La caza del lobo ibérico será prohibida en toda España

La Comisión para el Patrimonio Natural del Ministerio ha aprobado la inclusión del lobo en el listado de especies de protección especial. La prohibición de la caza de uno de los principales depredadores de la Península Ibérica supone una victoria histórica para todos los amantes de los animales.

La caza del lobo ibérico será prohibida en toda España. La Comisión estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad ha aprobado la inclusión del lobo en el listado de especies de protección animal tras una votación extremadamente ajustada: nueve votos a favor, ocho en contra y tres abstenciones. Este acuerdo conlleva un gran éxito para todos los amantes de los animales: la prohibición de la caza de este majestuoso depredador en toda la Península Ibérica.

Animalados ha hablado con Luis Miguel Domínguez, Presidente de la Asociación Lobo Marley, quien se ha mostrado muy orgulloso de esta gran victoria “La naturaleza ha hecho historia. Se ha hecho justicia con el lobo ibérico y con el país, porque ahora sí que se puede decir que España es moderna a través de la conservación de la naturaleza. En el momento en que el gobierno ha decidido coger el asunto y llevarlo hacia una nueva legislación se ha podido hacer justicia. El lobo por fin será respetado de forma legislativa por el gobierno de España”.

La propuesta, que había sido presentada por el Ministerio para la Transición Ecológica, ha contado con los votos a favor de Catalunya, Baleares, Aragón, Canarias, Castilla-La Mancha, Extremadura, La Rioja, Melilla y del Gobierno. Votaron en contra Castilla y León, Galicia, Asturias, Cantabria, Andalucía, Madrid, la Región de Murcia y el País Vasco. Navarra, Ceuta y la Comunidad Valenciana fueron las tres comunidades autónomas que se abstuvieron.

Sobre el ajustado resultado de las votaciones, Luis Miguel Domínguez ha señalado que “La ecuación azul y rojo que se utiliza en materia política para identificar a dos bandos también se ha mostrado en esta votación, donde ha parecido una cuestión de izquierdas y derechas. Afortunadamente, el gobierno ha sido responsable y ha decidido proteger y defender nuestro patrimonio natural. Bruselas está detrás de todo esto, ya que ha llamado la atención a España por el tema del lobo, extinguido en sitios como Andalucía, un hecho que supone una desgracia causada por la falta de profesionalidad”.

Es importante recordar que la caza del lobo ibérico ya estaba prohibida en las comunidades autónomas del sur del río Duero, donde el animal está catalogado como especie de interés comunitario. Gracias a la votación de la comisión de Patrimonio Natural del Ministerio, el lobo ibérico pasará a estar protegido en toda España, una realidad que ya existe en otros países como Portugal.

Las regiones del norte del río Duero ya han mostrado su disconformidad ante este acuerdo. Estos territorios, en los que habitan más del 90% de las poblaciones de lobo ibérico de España, consideran que la presencia descontrolada de estos depredadores supone una gran amenaza para la ganadería. Los grupos ecologistas, por su parte, apuestan por “fomentar la coexistencia entre el lobo y la ganadería” evitando los ataques al ganado con métodos que no supongan la muerte ni el daño del lobo ibérico.

El Presidente de la Asociación Lobo Marley, en referencia a las quejas de las regiones del norte del Duero sobre la amenaza que supone el lobo para el ganado, ha recordado que “El año pasado, Castilla y León, que dice tener muchos ataques de lobo ibérico, dirigió 45.000 euros a pagos por daños de lobo. Esta cantidad de dinero es la que se gasta la Junta en los canapés cuando por ejemplo se inaugura un museo. La ganadería afectada por el lobo no llega ni al 1%, esa es la realidad. Con esos datos no hay que matar ni un solo lobo, lo único que hay que hacer es dejarlos tranquilos”.

Ecologistas en Acción ha mostrado su satisfacción por esta decisión a través de sus redes sociales y ha instado “a las comunidades autónomas del norte del Duero a que desde hoy mismo dejen de matar lobos, que se persiga su caza ilegal y que colaboren con ganaderas y ganaderos en fomentar la coexistencia entre el lobo y la ganadería”.

Luis Miguel Domínguez, lejos de conformarse, ha apuntado que “Hay que seguir luchando por conseguir la protección estricta del lobo. Tras esta gran victoria, el siguiente paso es conseguir que el lobo prospere en la Península Ibérica, porque la península lo necesita. No hay actualmente un depredador en la península como el lobo ibérico. El lobo ibérico tiene que moverse por España con total tranquilidad, como lo hace en Portugal, para que pueda volver a colonizar territorios como Andalucía”.

La irresponsabilidad de los cazadores supone un foco de contagio del coronavirus

La excusa de salir a cazar en tiempos de confinamiento para el supuesto control de la superpoblación de animales está poniendo en riesgo la salud de muchas personas. Lamentablemente, ya existen casos en los que un grupo de cazadores se han contagiado entre sí, o incluso han contagiado a otras personas que nada tenían que ver con la cacería.

Como ya explicamos en nuestra anterior publicación, a pesar del confinamiento, algunos gobiernos autonómicos están dando vía libre a la caza con la excusa de que esta actividad en necesaria para el control de la población de animales salvajes. Una mentira que tiene como objetivo único disparar a animales por diversión y generar ingresos económicos.

Por si no fuera ya suficientemente grave esta situación, en las últimas semanas se han conocido diferentes casos en los que los cazadores se han contagiado entre sí durante una cacería, o incluso batidas en las que los cazadores han contagiado a otras personas que nada tenían que ver con la actividad cinegética, incluidos miembros de sus propias familias.

Sarria es un municipio de Lugo que actualmente se encuentra en una situación muy complicada a causa del elevado número de contagios de coronavirus que se han producido a lo largo de las últimas dos semanas. Según ha informado la “Voz de Galicia”, uno de los focos de contagio de esta localidad tuvo su origen en una comida de un grupo de cazadores que se celebró en un hotel durante una jornada de caza.

El propio medio de comunicación gallego detalla que asistieron al encuentro nueve cazadores, la mitad de los que asistían habitualmente, y comieron en dos mesas separadas. Sin embargo, los cuatro miembros de una de las mesas resultaron contagiados, llevando incluso el virus a los miembros de su propia familia, quienes también dieron positivo en la prueba del Covid. Afortunadamente los trabajadores del restaurante dieron negativo.

Otro caso de contagio tuvo lugar en la comunidad autónoma de Cantabria, actualmente una de las más golpeadas por el coronavirus. Durante el pasado mes de octubre, el municipio de Villacarriedo sufrió un brote provocado por un grupo de cazadores que se reunieron en un bar tras una jornada de cacería. Tras conocerse el brote, la Consejería de Sanidad tuvo que instalar un punto de pruebas PCR en un polideportivo de la localidad para poder hacer pruebas masivas y frenar el contagio entre sus habitantes.

Según informó Paloma Navas, directora general de Salud Pública del gobierno regional,  en el medio de comunicación de la Cadena Ser, el brote fue provocado por un grupo de cazadores que estuvo en un bar sin mascarilla y que obligó a Sanidad a tomar medidas para evitar que los contagios siguieran propagándose por toda la población.

Cazadores sin mascarilla y sin distancia de seguridad

A pesar de que los cazadores tienen vía libre para salir a cazar en muchas regiones de España, el colectivo tiene que cumplir con una serie medidas de seguridad anti-coronavirus decretadas por las autoridades sanitarias. Llevar mascarilla y mantener la distancia de seguridad reglamentaria son algunas de las medidas más básicas, medidas que no se han cumplido durante muchas cacerías.

La asociación animalista Libera denunció durante el pasado mes de septiembre que un grupo de cazadores incumplió las medidas decretadas por las autoridades sanitarias para prevenir el coronavirus en el transcurso de una cacería que tuvo lugar en Outeiro de Rei, en Lugo. La asociación comunicó que la cuadrilla, llamada “Os Turravalados” publicó una serie de imágenes durante una batida, mostrando como tiraban de un suido sin llevar mascarilla ni guardar la más elemental distancia interpersonal.

En referencia a la caza y al coronavirus, desde la plataforma No A la Caza (NAC) advierten que la mayoría de las licencias de caza se centran en núcleos urbanos grandes, no en entornos rurales, por lo que permitir el movimiento de cazadores supone que los que viven en los núcleos urbanos, donde hay más contagios, se desplacen a zonas rurales, poniendo en peligro así a los habitantes de estas zonas. Recordemos que, en general, la población rural está más envejecida y, por tanto, son una población con mayor riesgo ante el ataque de la pandemia.

La plataforma NAC también recuerda que hay que tener presente que los grupos de cazadores que han provocado brotes de coronavirus no solo han puesto en peligro al resto de cazadores, sino que también han puesto en peligro a los trabajadores de los restaurantes, bares y a sus familias.

La gran mentira que usan los cazadores para saltarse el confinamiento

A pesar de las restricciones de movilidad causadas por el coronavirus, algunos gobiernos autonómicos están dando vía libre a la actividad cinegética con el argumento de que la caza es necesaria para el control de la población de animales salvajes. Se trata de una excusa, ya que, entre otros motivos, es la propia caza la que fomenta la superpoblación de especies.

El pasado 19 de noviembre la Xunta de Galicia publicó una circular con la que daba vía libre a los cazadores para que circularan por la comunidad y se juntaran en grupos de no convivientes para poder salir de cacería. Las limitaciones impuestas por el coronavirus no se les aplican a estas personas si se dirigen a cazar lobos o jabalíes. La sobrepoblación de estas especies y la posibilidad de la expansión de la peste porcina africana son el motivo por el que la Xunta ha reactivado la actividad cinegética.

Una situación muy parecida a la de Galicia se produjo en Murcia durante la semana pasada. La Consejería de Salud de la Región de Murcia interpretó como esencial las acciones de control de poblaciones por daños en la agricultura, la ganadería y la seguridad vial, por este motivo, se autorizó la movilidad de los cazadores entre municipios, así como la entrada y salida de la región.

Recordemos que en España cada Comunidad Autónoma tiene su propia ley de caza, por tanto, cada gobierno autonómico tienes unas leyes u otras, más estrictas o permisivas respecto a la caza y a los derechos de los animales. Existen partidos que defienden de forma más activa y llevan como bandera la caza y debido a esto y a sus intereses políticos están permitiendo a los cazadores salir a cazar cuando el resto de la población está confinada.

Pero… ¿realmente la caza es necesaria en España para controlar la superpoblación de animales salvajes hasta el punto de que las autoridades tienen que liberar a este colectivo de las restricciones impuestas por el coronavirus?

Animalados ha hablado con David Rubio, portavoz de la plataforma No A la Caza (NAC), quien ha dado una respuesta clara y contundente ante este interrogante: “La excusa de salir a cazar en tiempos de confinamiento para el control de la población de animales salvajes es tan solo eso, una excusa, ya que la caza es uno de los principales problemas de la sobrepoblación y de las supuestas “plagas” que atacan los cultivos y entran en las poblaciones urbanas. De hecho, en España cada año se matan más animales, tanto de caza mayor como de caza menor, y su población no para de crecer”.

La caza, una actividad que fomenta la superpoblación

Mientras las autoridades proponen solucionar el problema de la superpoblación mediante la caza, numerosos expertos apuestan por aplicar el “modelo alemán”, un sistema de control que se basa en disminuir la presión que los cazadores ejercen sobre las hembras matriarcas, que son quienes se encargan de evitar el descontrol de la manada. La caza de esta figura matriarca supone por tanto la multiplicación de los ejemplares de la especie.

El aumento de jabalíes y otras especies puede deberse a diferentes causas. Además de factores naturales como el cambio del clima o los inviernos con temperaturas más suaves y lluviosos, David Rubio describe otras causas que provocan la reproducción descontrolada de las especies:

-El aumento de las granjas cinegéticas, que crían millones de animales para repoblar los cotos de la caza y así hacer más negocio con la muerte de estos animales. Ningún cazador va a pagar un permiso de caza en un coto si este no tiene animales, con lo que los gestores de los cotos sueltan animales cinegéticos de granjas. Ningún cazador irá a una montería y pagará entre 200 y 9.000 euros que vale si no hay una gran cantidad de animales a los que disparar.

-Los gestores de los cotos alimentan continuamente a los animales salvajes, descontrolando el transcurso natural del ecosistema haciendo que los animales salvajes se reproduzcan continuamente, para así poder tener más trofeos y más animales con los que hacer negocio. Por tanto, fomentan la disponibilidad continua de alimento para disponer de más ejemplares que cazar.

-La falta de depredadores es otro causa. El acoso y exterminio de lo que los cazadores llaman “plagas”, que no son más que los depredadores naturales de sus preciados trofeos (lobos, zorros, linces, osos, águilas) hacen que el número de conejos, jabalíes, corzos, etc. Aumente sin control natural por falta de depredadores.

Por este motivo, desde la plataforma No A la Caza se cree que la caza y su negocio de cría y muerte de animales es un atentado contra la biodiversidad, contra la agricultura y contra la salud pública. La superpoblación es solo una excusa que utilizan los cazadores para poder salir a disparar a los animales por diversión y generar ingresos cuando gran la población está confinada.

Dibujar el viento

Artículo de Alberto Martín y Silvia Esteve

Cuando uno abre un libro que es capaz de emocionar de una manera tan sencilla y preciosa como el que hoy nos ocupa no debe dejar de mostrárselo a todos aquellos a quienes conozca, para que puedan tener la oportunidad de tenerlo entre manos, de pasar sus páginas y de escuchar la melodía de las palabras que apuntalan la obra y los dibujos que expanden su significado. Porque si una virtud debemos destacar de este pequeño gran libro es, sin duda, su capacidad de unir en un mismo espacio la huella que dejan sus letras y el trazo que grava el dibujo: dos universos que fluyen creativamente en El silencioso amigo del viento.

Aquellos que han podido compartir su vida con algún animal saben perfectamente que éstos nos hacen más humanos, nos permiten vislumbrar una dimensión diferente de nuestra humanidad. Pero no es menos cierto que, desgraciadamente, también son capaces de hacernos ver la violencia de la que es capaz el ser humano, la crueldad y el desprecio más puro del que podemos ser capaces: y un caso tristemente célebre es el de los galgos. Animales explotados hasta su último aliento, víctimas de una mentalidad capitalista en un ambiente rural, los galgos son repudiados una vez dejan de ser útiles: repudiados, torturados y muertos. Las palabras de Lisi Gutiérrez y los dibujos de Rafael Jaramillo nos hacen testigos de este realidad pesadillesca: una prosa sucinta y un dibujo evocador.

Un cuento ilustrado duro y precioso que hace de su concisión una virtud indiscutible: las frases con las que Lisi Gutiérrez va componiendo la narración del abandono y la adopción del galgo protagonista dejan entrever una prosa creativa, que aúna lo prosaico con lo poético con gran facilidad. Las ilustraciones, por otro lado, saben conjugar perfectamente el duro realismo con imágenes oníricas: hay una imagen impresionante, aquella en la que podemos ver el sueño del galgo, ese sueño que nos estremece por su capacidad de sintetizar, en una panorámica, el horror y la esperanza de estos animales.

 Hay obras que saben conmover a través de las palabras, otras que lo hacen mediante el dibujo: “El silencioso amigo del viento” nos interpela a través de las dos para tratar de mostrar la realidad de estos atormentados animales. Realidad que se repite año tras año, cada febrero, después de la temporada de caza. 

¿Cómo se dibuja el viento? Fijándonos en la fina silueta de su silencioso amigo.

 

Queremos aprovechar este artículo para recordaros que este domingo 5 de febrero se celebrará la manifestación de la Plataforma NAC (No a la Caza) a las 12h en la Plaza Cataluña de Barcelona (mirar punto de encuentro en otras ciudades).