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Así trabajan las protectoras en la Fase 1 de la desescalada

Algunas protectoras de los territorios que se encuentran en la Fase 1 de la desescalada han reanudado los procesos de adopción, otras siguen con la actividad paralizada.

La implantación del Real Decreto 463/2020 de 14 marzo, por el que se declaró el Estado de Alarma en España provocó que muchas protectoras no pudieran realizar los procesos de adopción a causa de las limitaciones impuestas en los desplazamientos. Sin embargo, a lo largo de estas semanas sí que han acogido perros y gatos abandonados, algunos de ellos procedentes de personas contagiadas por el coronavirus o fallecidas, una situación muy complicada que ha ocasionado el colapso en muchas asociaciones.

Las mejorías con al control de la pandemia ha provocado que el Gobierno de España haya iniciado un plan de desescalada del coronavirus distribuido en cuatro fases diferentes. En la Fase 0, que equivale a la primera fase, la situación de las protectoras todavía no se vio alterada, pero el pasado 11 de mayo, muchas provincias españolas pasaron a la Fase 1, en la cual los ciudadanos tienen mayor libertad de circulación para poder realizar actividades comerciales, deporte o reuniones.

Desde Animalados nos hemos puesto en contacto con diferentes protectoras de territorios en Fase 1 para conocer si en esta segunda etapa de la desescalada han aumentado las adopciones o, por lo contrario, la actividad sigue prácticamente paralizada.

La Protectora 8 vidas de Teruel nos comenta que: “Con la Fase 1 estamos comenzando a dar más animales en adopción, pero solo lo hacemos dentro del territorio de Teruel. Durante las anteriores semanas del estado de alarma pudimos dar en acogida a muy pocos animales. La realidad es que la actividad ha estado muy paralizada, especialmente con los perros”.

La asociación turolense nos comunica que, en su caso, es muy fácil conocer bien a las familias adoptantes : “Teruel es una ciudad pequeña, los animales que hemos dado en adopción durante el estado de alarma iban a familias que ya conocíamos o que teníamos buenas referencias sobre ellas. Siempre intentamos conocer a los adoptantes y que nos generen confianza antes de cerrar un proceso de acogida”.

La Asociación para la Protección y Defensa de Animales 4 Patas de Jumilla nos explica que: “Actualmente solo tenemos paradas las adopciones internacionales, ya que el transporte de los animales a otros países no es posible en este momento. Las adopciones de ámbito nacional las estamos llevando a cabo a lo largo de todo el estado de alarma mediante una empresa de transporte de animales de compañía llamada Automascotas que lleva a los animales de puerta en puerta. Lo que sí que es cierto es que con la situación que estamos viviendo, el viaje de los animales resulta más caro”.

Desde 4 Patas Jumilla nos detallan que: “Automascotas tiene un protocolo de actuación durante el estado de alarma. Los animales viajan de manera segura hasta la puerta del adoptante y todo su material está guardado en bolsas herméticas para garantizar la seguridad”. Sobre las familias nos indican que: “Antes de dar a cualquier animal en adopción seguimos haciendo un reconocimiento de los adoptantes, pero lo hacemos on-line. Hay que tener en cuenta que muchos de los adoptantes ya los conocíamos de antes. Si durante el conocimiento de la familia adoptante no lo tenemos claro, paramos el proceso de adopción”.

No obstante, algunas entidades siguen sin reanudar los procesos de adopción hasta que la situación esté más segura. Un ejemplo es la Protectora ARCA de Jaén donde nos confiesan que: “El pasar a la Fase 1 no ha cambiado nada. En nuestra protectora no ha habido movimiento en las últimas semanas, sigue todo paralizado. No hemos dado a ningún animal en adopción durante el estado de alarma y hemos acogido a cuatro perros debido a que las personas con las que convivían habían fallecido”.

La asociación andaluza nos cuenta que: “Por suerte, no hemos sufrido una situación extrema de colapso, ya que solo hemos acogido a estos cuatro perros. Hemos podido mantener a los animales sin muchos problemas. Nos han llamado diversas familias para adoptar a perros, pero hasta que no mejore la situación sanitaria nosotros no comenzaremos a dar animales en adopción. Antes de comenzar un proceso de adopción tenemos que conocer bien a las familias adoptantes”.

La lucha por la vida de dos perros abandonados

Una pareja acoge a dos perros que estuvieron a punto de morir y ya casi están recuperados

Misae e Hiroshi ya conocen perfectamente las dos caras de la moneda. Sus primeros años de vida fueron un infierno. Estaban encerrados, junto con otro perro, en un espacio minúsculo en el campo de Tarragona. Desatendidos, sucios, delgados, enfermos … abandonados. Un ciclista que pasaba por allí en pleno mes de agosto del año pasado, oyó como lloraban y se detuvo. Vió que los llantos venían de una especie de pozo subterráneo y tapiado con una plancha de hierro. Avisó a los Mossos de Esquadra y, cuando se presentaron, rompieron el candado y se encontraron tres perros en muy malas condiciones. Uno de ellos ya estaba muerto, los otros dos supervivientes literalmente eran piel y huesos, extremadamente sucios y asustados, en un espacio tan oscuro y pequeño que ni veían la luz del sol ni podían moverse mucho.

Los dos supervivientes se trasladaron a una protectora de la zona que les puso un nombre para la nueva vida que apenas comenzaba: Hiroshi y Misae. El equipo de la protectora sabía que se trataba de dos casos extremos en un estado más que lamentable, físicamente deshechos y anímicamente anulados con muy pocas esperanzas de supervivencia. Pero siguieron luchando para sacarlos adelante: analíticas, medicación, inyecciones, curas de todas las heridas… Misae e Hiroshi también decidieron seguir luchando e intentar tirar adelante.

Una voluntaria de la protectora, Mónica, comenzó a pasear fuera del recinto con Misae, una perra esquelética y que caminaba usando sólo tres patas. La pata derecha trasera estaba rota y se soldó mal en la cadera. «No íbamos demasiado lejos, pero ella siempre estaba dispuesta. A medio camino parábamos y le daba un poco de comida… y volvía a su patio. Allí estaba su compañero Hiroshi que no se dejaba coger», recuerda Mónica. Un día, cuando ya hacía unos meses que salían a pasear ambas, Mónica vio como Hiroshi alzaba y movía la cola. Una única vez. Sólo duró un segundo pero la pista era clara: «Me estaba diciendo: ‘quiero salir», explica Mónica. A partir de ese día, comenzó a sacar los dos perros, en dos turnos. «Él iba un poco más lento». Seguramente se trataba de un perro que había sido grande y fuerte, pero que ahora estaba mermado a la mínima expresión, marcando todos los huesos y con el pelo deslucido y pobre. «Tenía un andar resignado y triste, con la cabeza baja y la mirada en el suelo. Todas las fuerzas que le quedaban las utilizaba para mantenerse con vida», dice Mónica. Otra pareja, que visitaba la protectora con sus dos hijos, también sacaban a pasear por el patio de la enfermería a los dos perros, que a pesar de las nuevas atenciones, no acababan de ganar peso.

Mónica y su compañero decidieron llevárselos a casa. A ambos porque parecían inseparables. La Protectora les hizo el contrato de acogida, les dieron las instrucciones y medicación para seguir el tratamiento en casa. La pareja adoptante debía hacerse cargo de la comida. Los primeros meses fueron complicados porque costó encontrar un pienso que les fuera bien. Comían muy poco. A pesar de ser unos perros acostumbrados a vivir en el exterior, sabían que tenían que hacer sus necesidades en la calle y se comportaban siempre con educación y respeto por todo, como si hubieran vivido en un piso toda la vida.

Los dos perros se encuentran bajo tutela judicial, por lo que hay que tener una autorización para poder operarlos. «Esta situación lo dificulta y ralentiza todo», se queja Mónica. Además, es la protectora la que debe hacerse de todos los gastos, sin ninguna ayuda de la administración. La medicación, las pruebas o las intervenciones que han tenido que hacer tanto a Misae como a Hiroshi son muchísimas y, al final, Mónica y su pareja también se están haciendo cargo ya que la protectora no puede afrontarlo. Y aún quedan muchas intervenciones pendientes.

Poco a poco, con una mejor alimentación, con cariño y con paseos por la montaña, Misae y su hermano Hiroshi comenzaron a ganar peso y pasaron «de no moverse, a hacer el ventilador con la cola». En un solo mes la mejora era espectacular. Con el paso del tiempo, según explica Mónica, «comenzaron a mostrar efecto, dar volteretas y jugar». Hiroshi ha engordado 25 kilos y Misae 15. Ambos siguen resistiendo, con la ayuda de todas las buenas personas que se han ido encontrando en esta nueva etapa de su vida. Como casa de acogida, quieren agradecer la solidaridad de amigas de lucha que han colaborado económicamente y de amigos que han estado desde el inicio dispuestos a dar una ayuda.

A los dos perros, que por fin han conocido la otra cara de la moneda, la de la bondad, también les queda pendiente resistir y seguir luchando. Pero a los protagonistas de esta historia les ha costado mucho llegar hasta aquí y nadie se plantea rendirse.

Fotos de Hiroshi y Misae en la actualidad (12/05/2020)

Hiroshi

Hiroshi i Misae

La falta de adopciones sitúa a las protectoras al borde del colapso

Las medidas impuestas por el estado de alarma han paralizado los procesos de adopción de las protectoras de animales. Esta situación ha provocado que muchas de ellas no puedan acoger a más animales y se encuentren al borde del colapso.

El pasado 29 de marzo, la Fiscalía de Medio Ambiente advirtió de las numerosas adopciones de perros que se estaban produciendo en España durante los primeros días del estado de alarma. El problema residía en que muchas de estas acogidas tendrían como único interés el poder salir a pasear con un can para saltarse así el confinamiento. Una situación muy preocupante por el posible proceso de abandono masivo de animales una vez finalizada la crisis del Covid-19.

Tras el comunicado de la Fiscalía de Medio Ambiente y el endurecimiento de las medidas del estado de alarma, las protectoras españolas disminuyeron el número de adopciones o incluso frenaron en seco esta actividad. Desde el Arca de Santi, una protectora ubicada en Huesca, nos comentan que: “La situación está paralizada tanto en acogidas como en adopciones. Actualmente no hay adopciones porque no es posible recibir visitas. Nuestra política nos impide dar perros en adopción. Antes de cerrar todo el proceso hemos de conocer bien a las familias, tener un seguimiento y finalmente dar el visto bueno”.

La misma situación sucede en la Protectora de Animales de Tarazona, donde nos cuentan que: “Durante estas semanas, hemos podido dar algún perro en adopción, sobre todo cachorros, pero actualmente con las restricciones de movimiento propias del estado de alarma la actividad está muy parada. Seguimos trabajando por el bienestar de nuestros animales, pero apenas realizamos adopciones a pesar de que nos llaman muchas personas preguntando por animales concretos para acogerlos”.

Las adopciones se han paralizado, pero los abandonos mantienen o superan las cifras habituales para estas fechas, lo cual está provocando una situación límite en muchas protectoras. “Nosotros hemos tenido la suerte de recibir una donación de comida para un mes. Los alimentos y el material sanitario suponen un coste muy alto y estábamos tirando de un fondo de ahorros que teníamos guardado para emergencias. Gracias a esta donación, tenemos algo de ahorros para solucionar cualquier imprevisto”, nos comenta la directora de la Asociación Protectora de Animales Por una Manada Feliz de Castellón.

La ONG de protección animal FAADA ha compartido un comunicado en el que explica que: “El bienestar de los animales se está viendo gravemente comprometido debido al actual hacinamiento provocado por la entrada de animales y el bloqueo de las adopciones. Esto implica un mayor gasto y menos recursos, el mínimo personal para su cuidado, falta de voluntarios para los paseos, ayudando así a reducir el estrés de los animales y mejorar su socialización, todo ello pudiendo conllevar graves problemas sanitarios”.

Ante esta situación, la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA), ha solicitado al Gobierno que: “Autorice urgentemente la adopción de los animales abandonados que se encuentran en centros de acogida, estableciendo las medidas necesarias para garantizar la protección de las personas frente al riesgo del coronavirus”.

Las protectoras cerca del colapso por el descenso de donaciones y voluntarios

Muchas protectoras españolas están cerca del colapso a causa del descenso de donaciones y voluntarios causado por el coronavirus. Algunos ayuntamientos y empresas como Gosbi han realizado campañas de ayuda para paliar esta situación de emergencia.

Las donaciones con las que sobreviven la mayoría de las protectoras de España se han reducido considerablemente a causa del coronavirus y de las dificultades derivadas por el confinamiento. La ausencia de estas acciones voluntarias ha provocado que muchos centros de protección rocen el colapso y sufran para proporcionar alimento y material sanitario a los miles de animales de compañía que siguen esperando su oportunidad para vivir con una nueva familia.

A pesar de esta situación de emergencia, en los últimos días han nacido diferentes iniciativas para paliar el descenso de donaciones que están sufriendo las protectoras. Por un lado, hay que destacar la labor de algunos ayuntamientos, como el de Benissa, que ha invertido una buena cantidad de dinero en la compra de pienso para las protectoras del municipio. Por otro lado, también hay que agradecer la labor de empresas como Gosbi que ha repartido 280.000 raciones de comida entre más de 230 protectoras.

La Asociación Protectora de Animales Por una Manada Feliz de Castellón es una de las muchas protectoras que están sufriendo los efectos del coronavirus. Laura es la directora de la asociación y nos ha explicado la importancia de la donación recibida por Gosbi: “Para nosotros ha supuesto un balonazo de oxígeno. La protectora tiene muchos gastos en alimentación y sanidad por lo que estamos muy agradecidos con Gosbi porque su donación nos ha supuesto comida para un mes”.

Laura insiste en la relevancia de la donación recibida de Gosbi: “Nosotros somos una protectora con buenas provisiones, aunque para disponer de alimentos y material sanitario estábamos utilizando un fondo de ahorros que teníamos guardado para cualquier emergencia. El fondo realmente está para poder disponer de recursos suficientes por si atropellan a un perro o surge algún imprevisto de este estilo. Ahora, con la donación del Gosbi podemos atender a cualquier emergencia ya que no tocamos el fondo de ahorros”.

Felisa Torre, representante de la Asociación Protectora Animalista Meraki de Girona detalla que: “Somos una protectora pequeña y gran parte de la ayuda que recibimos viene de voluntarios. En las últimas semanas hemos perdido 45 voluntarios, por lo que trabajamos con los recursos limitados para que a los animales no les falte de nada. Otros de los descensos que hemos notado son las donaciones de pienso. Hace tiempo que colaboramos con una tienda especializada de la zona, pero como estos días el pienso se envía a domicilio, es otro recurso que hemos perdido, por lo que acciones como la de Gosbi nos ayudan a sobrellevar la situación”.

Isaac Parés, Director y Fundador de Gosbi, afirma que: “Las protectoras de nuestro país realizan una gran labor ofreciendo una vida feliz y digna a aquellos perros que todavía esperan una familia en la que crecer. Pero más allá de esto, son organizaciones clave a la hora de concienciar a la ciudadanía sobre los cuidados o el abandono de estos animales, es por ello por lo que queremos seguir estando cerca y ayudar a estos héroes en un momento tan delicado como el que vivimos”.

Aquí puedes ver el vídeo promocional de la campaña de Gosbi:

El abandono de perros y gatos aumentó en 2017 en España rompiendo así con la tendencia positiva de los últimos años

La Fundación Affinity ha presentado el estudio “Él nunca lo haría” sobre el abandono, la pérdida y la adopción de animales de compañía en España del año 2017

Por primera vez desde el año 2008 se ha roto la tendencia al descenso del número de animales abandonados en el territorio español. El año pasado se recogieron un total de 138.307 perros y gatos en refugios o protectoras. Concretamente 104.834 perros y 33.473 gatos.

Estos números provocan que el abandono o pérdida de perros y gatos siga siendo el principal problema en el bienestar de los animales de compañía en España. Esta realidad tiene como consecuencia que las protectoras estén cada vez más desbordadas en cuanto a la cantidad de animales que les llegan. En 2017 entraron en los refugios un total de 138.307 animales, una cantidad ligeramente superior a la establecida en el año 2016.

Las cifras que facilita el estudio de Affinity provienen de una estimación hecha a partir de los datos obtenidos de 339 sociedades protectoras, ayuntamientos y consejos comarcales de toda España.

Isabel Buil, directora de la Fundación Affinity, que desde hace más de 20 años realiza un estudio anual sobre el abandono y adopción de animales en España ha dicho esto sobre los números de 2017: “Veníamos de unos años en que la tendencia de abandonos iba a la baja pero en los tres últimos años esa tendencia a la baja se ha roto, y esto es un dato alarmante”.

El destino de los animales que llegan a las protectoras es muy diverso

Es importante también saber qué sucede con los animales que aterrizan en refugios o protectoras. A través de los datos publicados por Affinity podemos conocer que el 43,5% de los perros y gatos son adoptados posteriormente. Un 17,6% son devueltos a sus propietarios. Un 16,1% se mantienen en las protectoras. Un 7,5% fallecen lamentablemente. El porcentaje restante minoritario corresponde a animales cedidos a otras entidades, a casas de acogida, reubicados en colonias o eutanasiados.

Hay que destacar que un buen porcentaje de los animales que llegan a las protectoras no han sido fruto de un abandono (17,6%), sino de una pérdida. Tal y como afirman desde Affinity, la identificación mediante microchip se confirma como una de las principales estrategias para combatir el abandono y permitir la recuperación de animales perdidos.

 La adopción, estrategia clave para reducir el número de animales abandonados

Un 44,7% de los perros recogidos en las protectoras o refugios son adoptados. De este porcentaje, el 66,7% de las adopciones corresponde a familias españolas, mientras que el 33,3% restante son adopciones que se producen desde el extranjero.

En el caso de los gatos, un 40,5% de los que llegan a las protectoras son adoptados. De ellos, el 77,7% son adopciones de familias españolas. El 22,3% corresponde a adopciones desde fuera de España. Por tanto, en el caso de los animales felinos el porcentaje de adopciones de familias nacionales es superior.

El abandono de perros no es más común durante los meses de verano

Los datos publicados sobre 2017 rompen con la teoría de que se abandonan más perros a lo largo del verano, y especialmente, antes del periodo de vacaciones. En cuanto a los perros han sido mayo y julio con un 9,2% los meses con mayor porcentaje de abandono. Porcentaje que no dista mucho de los meses con menos abandonos que son febrero y diciembre con un 7,7%. Por tanto, el abandono de perros se mantiene muy regular a lo largo de los doce meses que conforman un año natural.

No hay un perfil concreto en los perros y gatos abandonados en España

Los datos facilitados por el estudio “Él no lo haría” indican que el 19,2% de los gatos y perros abandonados durante el pasado año en España son de animales de raza. El resto corresponde a perros y gatos mestizos.

Casi la mitad de los perros abandonados en el territorio español son de tamaño mediano, concretamente el 48,9%. El 25,3% corresponde a perros de raza grande y el 25,8% a perros de tamaño pequeño.

La edad de los gatos y perros abandonados también es un criterio a tener en cuenta. En este sentido predominan los animales en edad adulta con un 56,4%. Un 30,3% son perros y gatos cachorros. Y la minoría, un 13,3% son animales en edad senior.

Las camadas no deseadas, principal motivo de abandono de gatos y perros

Una de las cuestiones más importantes que trata el estudio de Affinity es la causa por la que los perros y gatos de España han sido abandonados a lo largo del año 2017.

El 65,3% del total de perros y gatos que llegan a las protectoras fueron recogidos por la propia entidad o llevados por la policía a causa del maltrato animal. Un 25,6% fueron encontrados y llevados por particulares. Mientras que el 9,1% restante son llevados por las mismas personas que los abandonan.

La principal causa de abandono con un 15,5% son las camadas no deseadas. En segundo lugar con un 12,2% están los perros abandonados debido al fin de la temporada de caza. Y en tercer lugar a causa de cuestiones económicas, un 11,7%. El comportamiento del animal, la pérdida de interés o el cambio de domicilio son otras de las causas principales de abandono.

Una sociedad sensibilizada con el abandono de los animales en España

Como hemos explicado anteriormente, el 43,5% de los animales abandonados que llegan a los refugios son adoptados posteriormente. Un porcentaje bastante alto que aspira a seguir incrementándose en los próximos años. Pero, ¿Cuáles son los motivos que llevan a la personas a adoptar animales de compañía en España?

Según informa el estudio de Affinity, un 40,9% de las adopciones corresponden a la sensibilización de la sociedad con el problema del abandono de los animales. Un 21,4% son personas que quieren colaborar con las protectoras. Otro motivo destacado, con un 14,7% son adopciones causadas por la recomendación de familiares o amigos. Otros motivos más secundarios son cuestiones económicas o las condiciones del animal.

A pesar de que el porcentaje de adopciones en España es bastante alto, desde Affinity y Animalados aprovechamos la publicación de este estudio para recomendar la adopción como primera opción a la hora de incorporar un animal de compañía a la familia.