El truco para evitar daños a los gatos cuando arrancas el vehículo en invierno

Evita con varios golpes antes de arrancar el coche que algún animal, especialmente gatos, sufra daños.

La Agencia Estatal de Meteorología prevé que el frío se mantendrá en gran parte de España a lo largo de toda la semana. Gloria, nombre que recibe la fuerte borrasca que ataca a las ciudades españolas a lo largo de estos últimos días, ha traído consigo vientos muy fuertes, lluvias abundantes e incluso ha causado que la cota de nieve suba a los 900 metros en el noroeste peninsular según las informaciones de la Aemet.

Ante este complicado temporal, hay que recordar que no solo las personas sufren las consecuencias del frío o de la lluvia. Los animales que viven en la calle también acusan el descenso de las temperaturas, y por tanto, buscarán los lugares y los rincones más cálidos, como son las zonas interiores de los vehículos.

Los animales callejeros, especialmente los gatos, suelen refugiarse del frío en el interior de los vehículos, aprovechando así la calidez que desprenden estos tras haber sido utilizados. Una solución tan eficaz como peligrosa para el bienestar de los felinos. Si el vehículo vuelve a ponerse en marcha con la presencia del animal en su interior, puede causarle lesiones, quemaduras o incluso la muerte por asfixia.

Para evitar que se produzca cualquier lesión sobre los animales, la Policía Nacional ha lanzado un consejo a través de su cuenta de Twitter en el que pide a los ciudadanos que den unos golpes en el capó antes de arrancar el vehículo para asegurarse la ausencia de animales en el interior del coche.

La Policía Nacional informa que normalmente los gatos suelen elegir vehículos que estén recién estacionados en los que el motor está todavía caliente. Una vez que se ha pasado el efecto de la calidez, los animales buscarán un nuevo vehículo. Por este motivo, es importante estar atentos a la presencia de un gato en el interior del coche si volvemos a coger el vehículo pocos minutos después de haberlo dejado.

La Policía también informa de que hay que tener especial atención en el caso de los gatos recién nacidos. Algunos animales dejan a sus hijos en el interior de un vehículo mientras buscan la comida. Esta situación es especialmente delicada porque las crías no apreciarán los golpes ni podrán valerse por sí mismo para huir de la situación.

Ahora ya lo sabemos, en los días más fríos tenemos que golpear el capó de nuestro coche varias veces para evitar así el daño a cualquier animal, seguro que ellos nos agradecerán este aviso.

Seis preguntas básicas antes de tener un perro

Ser el dueño de un perro o de cualquier animal de compañía es una decisión muy importante que hay que pensar muy bien. Te ofrecemos algunas preguntas que te pueden ayudar a decantar la balanza antes de tener un perro.

Los perros no se compran ni se venden. Es mejor adoptarlos en una perrera municipal o en el refugio de una protectora de animales donde tendrás el asesoramiento de un especialista que te dirá cuál es el ejemplar que mejor se adapta a tu perfil. Estarás dando una segunda oportunidad a un animal que ha vivido una mala experiencia y evitarás, en algunos casos, que lo sacrifiquen.

Comprar un cachorrito que está expuesto en el escaparate de una tienda de animales responde muchas veces a un impulso provocado por su atractivo aspecto. Un perro no es un regalo sorpresa que se hace en Navidad ni se puede coger ‘porque lo piden los niños’.

En 2018 se abandonaron en toda España al menos 140.000 perros y gatos que fueron recogidos por las protectoras españolas, según un estudio sobre el abandono de animales elaborado por la Fundación Affinity. 

Muchos de estos abandonos se habrían podido evitar si los propietarios de los animales se hubieran hecho estas preguntas antes de comprar o adoptar un perro:

 

1. ¿Por qué quieres un animal de compañía?

Un perro es un ser vivo que suele vivir entre 10 y 20 años, no un juguete que cuando deja de interesar a ti o a tus niños, arrincona en un lugar de la casa para siempre. Comen y necesitan de vez en cuando atención médica, lo que supone un coste económico. Necesitan atención física y cariño, sobre todo si es un perro con un pasado problemático.

 

2. ¿Tienes suficiente tiempo para él?

Piensa en tu ritmo de vida, tus rutinas diarias y en el tiempo libre que te queda cuando terminas la jornada laboral. Los perros quieren estar también acompañados y se les tiene que dedicar tiempo para alimentarlos, sacarlos a hacer ejercicio, pasar un rato con ellos jugando… Si no tienes tiempo pero te gustan los perros siempre podrás apadrinar a uno en alguna protectora aportando una cantidad de forma periódica para su mantenimiento.

 

3. ¿Puedes mantenerlo?

Un perro tiene un coste económico: hay que alimentarlo, lavarlo, llevarlo al veterinario, desparasitarlo, comprarle correas y juguetes para morder… La crisis ha provocado que la situación económica sea el motivo de abandono que más crece porcentualmente en los últimos años.

 

4. ¿Te ves con ánimos de afrontar los problemas que te puede dar un perro?

Si no has tenido nunca un animal de compañía y quieres adoptar uno, infórmate de todo lo que conlleva tener un perro en casa en cuanto a su actitud y los problemas puntuales que puede provocar. Si eres una persona de poca paciencia, piénsatelo bien: tal vez un día tengas que pasar un buen rato lavándolo si llega de pasear lleno de pulgas, por ejemplo.

 

5. ¿Es ahora un buen momento para adoptar un perro?

Esta es una pregunta que se deben hacer todos los componentes de la familia cuando se plantean adoptar un perro. Tienes que pensar si tu trabajo te obliga a trasladarte de lugar de residencia o te obliga a viajar mucho o qué vas a hacer con el perro cuando vayas de vacaciones. Si en casa hay problemas de convivencia no creas que la llegada de un perro va a ser la solución.

 

6. ¿Serás responsable?

La ley y tu conciencia te obligarán a tener una serie de responsabilidades con tu perro a lo largo de toda vuestra vida en común. Piensa que el perro espera de ti una vida muy diferente de la que tenía en la perrera. Si lo compras en una tienda, deberás inscribirlo en un censo, ponerle un microchip, llevarlo al veterinario para vacunarlo y esterilizarlo. Además, deberás responsabilizarse de mantenerlo en condiciones dignas, darle una dieta sana y llevarlo a hacer ejercicio.

Las protectoras de animales realizan estas y otras preguntas a las personas que van a adoptar un perro para asegurarse de que dejan al animal en las mejores manos. Estos cuestionarios previos a la adopción también ayudan a que los especialistas que hay en las perreras o refugios asesoren sobre el tipo de perro (por tamaño, carácter o raza) más adecuado según el estilo de vida del adoptante y el lugar donde residirá el animal.

Aquí tienes un enlace al cuestionario que pide rellenar la protectora asturiana La Xana para adoptar un perro con la intención de que te hagas todas estas preguntas antes de decidirte a adoptar un perro.

Una vez estés seguro de que se dan todas las circunstancias para que tu mascota sea feliz contigo y tu familia, habrá llegado el momento de ir a una perrera o una protectora a adoptar tu perro.

Estos son los alimentos que nunca puedes dar a tu gato

La correcta alimentación es una de las claves para el bienestar de los gatos. Para muchos veterinarios es realmente preocupante observar como cada día hay más pacientes felinos que presentan patologías de orígenes etiológicos causados por una alimentación inadecuada.

Para que los gatos crezcan sanos hay que proporcionarles una alimentación equilibrada. Estos animales son carnívoros, los nutrientes de origen animal son indispensables en su dieta ya que el metabolismo de los felinos requiere de una gran cantidad de proteínas y grasas procedentes de la carne o de pescado.

Por tanto, a diferencia de los perros y los humanos, los gatos no son omnívoros, por lo que hay ciertos alimentos a los que no están acostumbrados a ingerir y que probablemente no podrán procesar de forma adecuada. Asimismo, hay que saber que el hígado de estos animales es mucho menos efectivo en la función de eliminar toxinas.

Te ofrecemos una lista de alimentos que nunca debes dar a tu gato:

• Leche: El sistema digestivo del gato, una vez destetado, empieza a no tolerar la lactosa. Su ingesta puede provocarle diarreas y vómitos.

• Huesos y espinas: Las espinas de pescado y los huesos, sobre todo los de ave, se rompen fácilmente y esto puede provocar heridas y obstrucciones.

• Cebolla: Contiene unas sustancias que eliminan los glóbulos rojos de la sangre y provocan anemias hemolíticas.

• Aguacate: Contiene una elevada cantidad de grasa, con lo cual puede llegar a provocar tanto pancreatitis como serios trastornos intestinales.

• Cafeína: Puede provocar serios problemas en el sistema nervioso y cardíaco del gato, así como vómitos, diarreas e incluso la muerte.

• Pasas y uvas: Pueden llegar a provocar fallos renales.

• Productos azucarados: Son perjudiciales para su salud.

• Frutos secos: Pueden llegar a provocar fallos renales, vómitos, diarreas y problemas digestivos en general.

• Chocolate: Es altamente tóxica, contiene teobromina, una sustancia muy perjudicial y muy difícil de eliminar.

• Carnes saladas y embutidos: Demasiada cantidad de sal en su organismo podría provocarle hipertensión y graves problemas sistémicos.

Fuente: AMIGO y redacción Animalados

Cómo hacer que una mudanza sea cómoda para tu animal de compañía

Según indican muchos expertos en psicología, mudarse puede ser una de las experiencias más estresantes que vivimos a lo largo de nuestra vida. No sólo por el hecho de montar y desmontar una casa en su totalidad, sino por todo lo que conlleva la incertidumbre de este nuevo cambio. Los psicólogos consideran la acción de mudarse entre las tres situaciones que nos generan más estrés, dado el agotamiento físico y el cansancio emocional que nos provoca.

Pues bien, una mudanza puede ser estresante e igual de traumática para un animal que para las personas. Por este motivo, conviene planificar el traslado de la manera más cómoda posible para nuestro compañero de vida:

-Hacer una lista de las cosas del animal para que no se pierda nada. Es recomendable que una vez estéis instalados en el nuevo hogar, el animal pueda disponer de todos aquellos objetos que disponía en su casa de origen. De esta manera será más fácil que pueda familiarizarse con sus nuevas paredes.

-El estrés que provoca el cambio de residencia provoca en muchas ocasiones que nos olvidemos de nuestros animales de compañía. En la medida de lo posible hay que realizar unas pausas para jugar con ellos como lo haríais normalmente. Si no es así el animal sentirá la falta de atención.

-Mantener las rutinas de alimentación y paseo. Es muy común que algunos animales no quieran comer en las épocas de cambio. En este sentido es importante dar un trato especial al compañero dándole su comida preferida. Si es posible también hay que pasear al animal en las mismas horas que se hacía previamente.

-Cuando lleguéis al nuevo hogar hay que revisar que no haya pintura fresca, serraduras, cristales rotos, cables pelados… Este tipo de situaciones pueden ser peligrosas para la salud del animal. Por tanto, antes de liberar al animal de su medio de transporte comprobad que el lugar sea seguro.

-Cuando lleguéis al nuevo hogar es muy importante pasar rato con el animal para que este pueda ver el cambio como algo positivo.

-Es muy importante asegurarse de que la información del microchip del animal está actualizado. Este objeto de identificación permite la recuperación de muchos animales que se han perdido.

-En el caso de que el animal de compañía sufra mucho estrés ponte en contacto con tu veterinario. El será la persona que deba decidir si es necesario dar un sedante o no al animal durante el transporte.

Fuente: redacción animalados y es.wikihow.com

 

Diez consejos para evitar que tu gato se pierda

Si algo caracteriza a los gatos es su peculiar y curioso carácter. Los felinos son unos animales ciertamente independientes que en muchos momentos del día buscan la soledad. Esta soledad se acentúa en los adultos, quienes muestran un mayor nivel de autonomía ya que no necesitan apoyarse en otros para sentir seguridad. Además, la curiosidad y el instinto cazador son la parte fundamental de su manera de ser, hecho que provoca que en muchas ocasiones sean difíciles de domesticar.

Es evidente que el ser humano, aunque se esfuerce inútilmente en ello, es incapaz de cambiar el carácter de estos animales, pero lo que sí que puede hacer es adoptar ciertas medidas protectoras para evitar que los gatos se escapen de casa o se pierdan. Desde Animalados te ofrecemos diez consejos para evitar que esto suceda:

1. Esterilizar: Aunque algunos dueños quieran evitar esta técnica por miedo o por incentivar la reproducción, este proceso debe realizarse sobre los felinos domésticos. El instinto de los gatos en épocas de celo es el de buscar a otros gatos para lidiar con sus necesidades, provocando situaciones complicadas en las que el animal intenta huir de casa. Así pues, recomendamos esterilizar a tu gatito antes de que alcance su madurez sexual y sea capaz de tener cachorros. Esto normalmente ocurre entre los cuatro y seis meses de edad.

2. Proteger las ventanas, balcones y  terrazas:  La curiosidad de los gatos provoca que en muchas ocasiones quieran observar todo aquello que está en el exterior. Por este motivo es importante tener una buena protección en todas las salidas. Existen distintos tipos de redes y mallas específicas para los distintos tamaños de gatos. Tener bien protegidas estas salidas puede evitar que el gato se escape. Asimismo, la confianza que genera tener esta protección permite tener una buena ventilación del hogar, hecho que resulta muy positivo para el bienestar del animal.

3. Implantar un chip: Este sistema electrónico de identificación permite almacenar información sobre el animal a través de la base de datos del Censo Canino que tiene cada Comunidad Autónoma. En él se guarda información como el nombre del dueño, su dirección y uno o dos teléfonos de contacto. El microchip se coloca una sola vez en la vida y permanece en el cuerpo del animal para siempre. El proceso de implantación lo tiene que llevar a cabo un veterinario. Gracias a esta medida, si una persona encuentra a un animal perdido debe dirigirse a un veterinario, quien procederá a la identificación del animal y la localización de su dueño.

4. Buscar un compañero de juego felino: Una manera de evitar la constante curiosidad externa del gato es proporcionándole un compañero de juego. Ahora bien, antes de tomar esta decisión debes reflexionar sobre la responsabilidad que conlleva tener a un nuevo animal de compañía en casa. Adoptar un perro o un gato nunca debe ser una decisión tomada a la ligera. La introducción de un nuevo gato en casa puede provocar que el animal que ya tenías en tu hogar cambie de humor y comportamiento. Cada uno debe tener su propio plato, bebedero, arena, juguetes… Estos animales son muy territoriales pero poco a poco irán entrando en contacto hasta que puedan acabar siendo amigos.

5. Hacer que el hogar sea más interesante y acogedor que el exterior: Los felinos tienen una necesidad de exploración constante. Su curiosidad provoca que siempre traten de conocer qué se encuentra presente en cada rincón del lugar concreto en el que se encuentran. Es muy probable que el gato se ausente de la vista de las personas a lo largo del día, hecho que favorece la posibilidad de que pueda perderse. Para intentar paliar un poco esta característica debes equipar al animal de todo tipo de objetos y juguetes. Rascadores, bolas de lana, caña de pescar con plumas, árboles para gatos, fuentes de agua… son algunos de los elementos que atraerán la atención del gato y evitarán que busquen el ocio y la curiosidad en el exterior.

6. En la medida de lo posible, educar: Los gatos son unos animales muy inteligentes capaces de asimilar las normas que le pongas. Una manera válida para educar a estos animales es reconociéndoles su buen hacer. Premiar al animal cada vez que tiene una conducta positiva ayuda a que el felino sepa asociar el regalo con la buena acción. Son animales independientes que necesitan intimidad para curiosear por lo que no pruebes de educarlo mediante gritos, sólo conseguirás confundirlo.

7. Tener especial precaución en la protección de la puerta de entrada: Los gatos tienen siempre localizada la zona de entrada y salida del lugar en el que se encuentran. De manera instintiva, siempre que la puerta del hogar o del lugar en el que están se abrá, la atravesarán para conocer qué se encuentra en el otro lado. Por este motivo es importante tener especial atención al momento de entrar y salir de casa.

8. Colocar un cascabel no es una opción: El sonido constante de estos collarines puede provocar dolores fuertes en el oído del animal, dejándole incluso sordo si el cascabel es muy grande. Además, este objeto provoca un gran estado de estrés sobre el felino por el hecho de cargar todo el día con un peso innecesario. Por este motivo, no es nada complicado encontrarse con animales que intentan quitárselo.

9. Proporcionar un compañero de juego canino: El compañero de juego también puede ser un perro. La mala relación entre los canes y los gatos es un tópico irreal. El proceso debe ser muy parecido al acompañante felino. Hay que dejar que cada uno tenga su territorio propio y que poco a poco vayan conociéndose hasta que acaben haciéndose amigos inseparables.

10. Proporcionar juguetes que finjan ser presas: Su instinto cazador les lleva muchas veces a querer salir al exterior y escapar. Si les ofrecemos juguetes parecidos a los ratones, por ejemplo, pueden fingir una caza que les resulte suficiente para tenerlos distraídos de los peligros exteriores.