¿Qué hacer con tu perro cuando te vas de vacaciones?

Se aproximan las vacaciones de Semana Santa y son muchas las personas que aprovechan los días de libranza en el trabajo para huir de la monotonía de la rutina. Pero qué pasa cuando quieres viajar y no sabes qué hacer con tu animal de compañía… En Animalados te ofrecemos las opciones más eficaces para garantizar el bienestar de tu peludo durante tu ausencia.

Viaja acompañado de tu animal de compañía

La primera opción que debemos barajar es la de viajar acompañados de nuestro perro. Si el medio de transporte que utilizaremos es el coche, la DGT indica que los perros grandes deberán ir en el maletero con un transportín, mientras que los perros de tamaño más pequeño irán mejor en el suelo del vehículo. Hay que tener en cuenta que los perros, igual que las personas, necesitan parar durante el viaje, por lo que se recomienda un parón cada dos horas. En este artículo podrás conocer todos los consejos sobre cómo viajar en coche con tu peludo.

Si la intención es la de viajar con tu perro en barco, avión, bus o tren también tendrás que tener en cuenta una serie de peculiaridades en función del medio de transporte que se escoja. En este enlace podrás encontrar todas las indicaciones pertinentes para transportarte con tu colega sin ningún tipo de problema.

El segundo aspecto a tener en cuenta cuando quieres viajar junto a tu animal de compañía es escoger un lugar adecuado en el que hospedarse. Para ello deberás buscar un hotel, un camping o casa rural hecho a medida para los animales. Por suerte, cada vez hay más variedad de ofertas para poder ir de vacaciones con el perro. Aquí podrás consultar toda la información necesaria sobre los alojamientos para perros.

Con el tema del transporte y el hospedaje solucionado ya sólo te queda garantizar la accesibilidad de los peludos a los distintos lugares que quieras visitar. En este sentido hay que tener en cuenta que la accesibilidad de los animales está a la orden del día en la mayoría de países de Europa. Además puedes sondear la posibilidad de acudir a los establecimientos “Pet Friendly”, unos lugares en los que los animales serán recibidos muy gratamente.

Sin duda está sería la opción más recomendada para asegurarse el bienestar del can. El perro es el animal de compañía que más dependencia tiene del ser humano con el que convive. Aunque el viaje sin el animal de produjera tan sólo a lo largo de un fin de semana, el peludo viviría una situación muy amarga, una sensación muy cercana a la del abandono.

Deja a tu peludo con familiares o amigos

Si no puedes viajar con tu perro siempre tienes como opción válida la de dejar al animal con algún familiar o amigo. Lo ideal en estos casos es que el peludo pueda hospedarse en la casa de alguna persona que ya conoce, así seguro que se sentirá mucho más cómodo.

Por otro lado, es muy importante que durante la estancia del peludo en la casa del familiar o amigo vaya acompañado por todos sus enseres: alimentos, juguetes, comederos… En la medida de lo posible el animal debe sentirse en el mismo ambiente que su hogar original.

Por último, y no menos importante, hay que asegurarse de la voluntad y responsabilidad del familiar o amigo que vaya a hacerse cargo del perro. La persona en cuestión tiene que aceptar la recepción del animal con ilusión, nunca dejes a tu peludo con alguien que no tiene estima por los animales o que le supone un contratiempo la presencia de un can en su hogar.

Consulta la disponibilidad de tu veterinario

Si no sabes qué hacer con tu perro cuando quieres hacer una escapada durante las vacaciones puedes ponerte en contacto con tu veterinario. Algunos de estos trabajadores ofrecen la posibilidad de hacerse cargo de los animales de compañía durante algunos días.

En estos casos, hay que tener en cuenta que el funcionamiento de una clínica veterinaria no es el mismo que el de una residencia o guardería para animales. Lo más normal es que el animal permanezca en una jaula o un espacio reducido a lo largo de su estancia junto al veterinario.

Guarderías para perros

Las guarderías para perros es una de las mejores opciones para el bienestar de los canes. Se trata de un espacio donde podrás dejar al animal de forma temporal. La principal diferencia con respecto a la opción del veterinario es que tu colega podrá estar fuera de una jaula y podrá relacionarse con otros animales.

También existe la opción de una residencia canina, pero en estos lugares los perros tienen una jaula como habitación y tienen ciertos momentos concretos en los que pueden salir al patio. En las guarderías, los canes están permanentemente libres para jugar, correr, descansar…

Antes de dejar a tu perro en una guardería asegúrate de las prestaciones del lugar escogido. Estos espacios deben tener unos profesionales cualificados con conocimientos caninos. A la vez debe tener un espacio amplio tanto exterior como interior. Por último, comprueba que la guardería escogida cuenta con un servicio veterinario por lo que pueda pasar.

La opción de la guardería canina sin duda es una opción muy correcta para dejar al peludo. Cada vez existen más ciudades con este tipo de servicios dirigido al bienestar del animal y de los propietarios. Como aspecto negativo, hay que decir que obviamente es la opción menos económica de todas.

Los mejores consejos para que los perros puedan combatir el frío

Nos encontramos inmersos en las semanas más frías del año. La bajada de las temperaturas afecta a los humanos… y también a los perros. Por tanto, es importante conocer qué cuidados debemos tener en cuenta con los caninos durante la época invernal. Desde Animalados hemos hablado con Ignacio Moral, veterinario de Clinivet, quien nos ha ofrecido algunos de los consejos más importantes a tener en cuenta para garantizar el mayor bienestar posible de los animales durante esta época del año.

Evitar los cambios bruscos de temperatura

Para empezar, hay que romper con el mito que asegura que los perros, por su tipo de piel cubierta de pelo, son poco sensibles al frío. La realidad es que los animales domésticos se han adaptado al calor de las calefacciones de los hogares, por lo que han perdido parte de su resistencia a las bajas temperaturas. Por este motivo, uno de los puntos críticos a tener en cuenta de cara a la salud del animal es evitar el cambio brusco de las temperaturas. Pasar del clima caliente de casa con la calefacción al frío de la calle puede provocar catarros de garganta y nariz en los peludos.

Considerar el tamaño y la raza del animal

Hay que tener en cuenta que la resistencia a las bajas temperaturas por parte de los perros está relacionado con la raza y el tamaño del animal. Los perros chatos y de morro corto están más predispuestos al frío. Su fisonomía natural provoca que sean menos eficientes a la hora de calentar el aire que inspiran por la nariz, por tanto, frecuentemente respiran por la boca aumentando así las posibilidades de sufrir un resfriado.

A la vez, los perros de poco peso y pelo corto también están más expuestos a las bajas temperaturas, ya que su superficie corporal es exponencialmente mayor en los grandes y pierden más calor por convección. Por lo contrario, los perros nórdicos, de manto largo y varias capas, son muy poco frioleros y sufren menos a lo largo de la época invernal.

Los cachorros y los perros mayores están más expuestos al frío

La edad de los animales es un elemento a tener muy en cuenta para conocer el aguante de los perros contra las temperaturas bajas. Los cachorros y los perros en edad más avanzada son seres vivos que tienen alterado el centro termorregulador que se aloja en el cerebro, y por consecuencia, no son tan eficientes con el mantenimiento de su temperatura corporal. Uno de los remedios más eficaces para estos colectivos es vestir al animal con alguna prenda de ropa. Ahora bien, dentro de casa es mejor no vestir al animal ni tenerlo cerca de las calefacciones.

Los animales con mal estado de salud son más vulnerables a las temperaturas bajas

El estado de salud del animal es otro de los factores a tener en cuenta para conocer el grado de resistencia del perro hacia el frío. La deshidratación que acompaña a múltiples enfermedades agudas y crónicas disminuye la temperatura corporal. Algunas enfermedades como por ejemplo el hipotiroidismo, pueden provocar un descenso considerable en la temperatura del canino y como consecuencia que éste tenga una mayor vulnerabilidad a las bajas temperaturas. Una de las soluciones para los perros con un estado de salud bajo es aumentar un poco la cantidad de calorías en la dieta durante los meses fríos, sobre todo en perros que viven y duermen en el exterior.

Los perros, de la misma manera que las personas, necesitan unos cuidados específicos para defenderse de las bajas temperaturas. Un perro con frío no es un perro feliz. Ya hemos visto que hay animales que se adaptan mejor y más rápido al frío que otros. Esperemos que todos sigan los consejos de Ignacio Moral y Clinivet y podamos pasar un invierno libre de catarros y de resfriados.

Seis preguntas básicas antes de tener un perro

Ser el dueño de un perro o de cualquier animal de compañía es una decisión muy importante que hay que pensar muy bien. Te ofrecemos algunas preguntas que te pueden ayudar a decantar la balanza antes de tener un perro.

Los perros no se compran ni se venden. Es mejor adoptarlos en una perrera municipal o en el refugio de una protectora de animales donde tendrás el asesoramiento de un especialista que te dirá cuál es el ejemplar que mejor se adapta a tu perfil. Estarás dando una segunda oportunidad a un animal que ha vivido una mala experiencia y evitarás, en algunos casos, que lo sacrifiquen.

Comprar un cachorrito que está expuesto en el escaparate de una tienda de animales responde muchas veces a un impulso provocado por su atractivo aspecto. Un perro no es un regalo sorpresa que se hace en Navidad ni se puede coger ‘porque lo piden los niños’.

En 2017 se abandonaron en toda España más de 138.307 perros y gatos, según un estudio sobre el abandono de animales elaborado por la Fundación Affinity. 

Muchos de estos abandonos se habrían podido evitar si los propietarios de los animales se hubieran hecho estas preguntas antes de comprar o adoptar un perro:

 

1. ¿Por qué quieres un animal de compañía?

Un perro es un ser vivo que suele vivir entre 10 y 20 años, no un juguete que cuando deja de interesar a ti o a tus niños, arrincona en un lugar de la casa para siempre. Comen y necesitan de vez en cuando atención médica, lo que supone un coste económico. Necesitan atención física y cariño, sobre todo si es un perro con un pasado problemático.

 

2. ¿Tienes suficiente tiempo para él?

Piensa en tu ritmo de vida, tus rutinas diarias y en el tiempo libre que te queda cuando terminas la jornada laboral. Los perros quieren estar también acompañados y se les tiene que dedicar tiempo para alimentarlos, sacarlos a hacer ejercicio, pasar un rato con ellos jugando… Si no tienes tiempo pero te gustan los perros siempre podrás apadrinar a uno en alguna protectora aportando una cantidad de forma periódica para su mantenimiento.

 

3. ¿Puedes mantenerlo?

Un perro tiene un coste económico: hay que alimentarlo, lavarlo, llevarlo al veterinario, desparasitarlo, comprarle correas y juguetes para morder… La crisis ha provocado que la situación económica sea el motivo de abandono que más crece porcentualmente en los últimos años.

 

4. ¿Te ves con ánimos de afrontar los problemas que te puede dar un perro?

Si no has tenido nunca un animal de compañía y quieres adoptar uno, infórmate de todo lo que conlleva tener un perro en casa en cuanto a su actitud y los problemas puntuales que puede provocar. Si eres una persona de poca paciencia, piénsatelo bien: tal vez un día tengas que pasar un buen rato lavándolo si llega de pasear lleno de pulgas, por ejemplo.

 

5. ¿Es ahora un buen momento para adoptar un perro?

Esta es una pregunta que se deben hacer todos los componentes de la familia cuando se plantean adoptar un perro. Tienes que pensar si tu trabajo te obliga a trasladarte de lugar de residencia o te obliga a viajar mucho o qué vas a hacer con el perro cuando vayas de vacaciones. Si en casa hay problemas de convivencia no creas que la llegada de un perro va a ser la solución.

 

6. ¿Serás responsable?

La ley y tu conciencia te obligarán a tener una serie de responsabilidades con tu perro a lo largo de toda vuestra vida en común. Piensa que el perro espera de ti una vida muy diferente de la que tenía en la perrera. Si lo compras en una tienda, deberás inscribirlo en un censo, ponerle un microchip, llevarlo al veterinario para vacunarlo y esterilizarlo. Además, deberás responsabilizarse de mantenerlo en condiciones dignas, darle una dieta sana y llevarlo a hacer ejercicio.

Las protectoras de animales realizan estas y otras preguntas a las personas que van a adoptar un perro para asegurarse de que dejan al animal en las mejores manos. Estos cuestionarios previos a la adopción también ayudan a que los especialistas que hay en las perreras o refugios asesoren sobre el tipo de perro (por tamaño, carácter o raza) más adecuado según el estilo de vida del adoptante y el lugar donde residirá el animal.

Aquí tienes un enlace al cuestionario que pide rellenar la protectora asturiana La Xana para adoptar un perro con la intención de que te hagas todas estas preguntas antes de decidirte a adoptar un perro.

Una vez estés seguro de que se dan todas las circunstancias para que tu mascota sea feliz contigo y tu familia, habrá llegado el momento de ir a una perrera o una protectora a adoptar tu perro.

¿Qué perro adoptar?

Si ya te has hecho las 6 preguntas que hay que hacerse antes de tener un perro y te has decidido por adoptarlo, ahora toca el turno de saber: ¿ Qué perro debo adoptar?

No es nada fácil escoger el perro para adoptar. Hay que tener en cuenta diferentes criterios para hacer una elección acertada y, evidentemente, dejarse aconsejar por las protectoras o perrera. Desde Animalados te damos algunos consejos

¿Adopto a un cachorro o a un perro adulto?

La elección entre adoptar un cachorro o un perro adulto vendrá marcada por el lugar donde vivimos, nuestro estilo de vida, el tiempo libre de que disponemos y nuestra experiencia con perros.

La pregunta clave que debemos hacernos es: ¿qué le puedes ofrecer tú a él y él a ti?

No vayas a la perrera o al refugio con una idea preconcebida. Déjate asesorar antes por un veterinario, los propietarios de perros de la raza que te gusta que conoces y por los propios cuidadores del lugar donde adoptarás tu mascota.

La principal ventaja de adoptar un cachorro es que podrás verlo crecer y adaptar su comportamiento a tu manera de ser y de vivir. Seguirás día a día su desarrollo y podrás corregir cualquier mal hábito que presente.

Los cachorros aprenden rápido pero durante los primeros meses de vida se debe estar muy pendiente de ellos-hacen sus necesidades donde quieren y lo muerden todo- ya que requieren especial atención para ir moldeando su conducta y su carácter. Esto exige al propietario dos cosas: mucho tiempo y paciencia. Y no todo el mundo tiene: sobre todo, tiempo.

Si no tienes conocimientos sobre perros, deberás recurrir a un especialista para educarlo. Esto significará un gasto más que se añadirá a las habituales de los primeros meses de vida de un perrito: veterinario, vacunas, desparasitación, esterilización…

Adoptar un perro adulto en una perrera significa, por encima de todo, dar una nueva oportunidad a un animal que ha sido abandonado y quiere volver a tener un hogar donde recibir el cariño humano. Los perros que han pasado por esta experiencia traumática saben agradecerlo y establecen pronto una relación estrecha con su nuevo compañero.

Si no tienes mucho tiempo libre y conoces pocas cosas de los perros, es la mejor opción. Tendrás en el mismo momento de la adopción un perro con su tamaño definitivo, bien adiestrado y con el carácter ya desarrollado. Sabremos de antemano si es un perro nervioso o tranquilo.

Con un perro adulto, podrás adaptar mejor la elección del animal a tu manera de ser.

Para propietarios con poca experiencia con perros o personas mayores, un perro adulto siempre es mejor. Te evitarás las ‘peleas’ que se tienen con los cachorros para adiestrarlos. Un perro adulto adaptará al nuevo hogar sin que apenas se note.

Los principales inconvenientes de adoptar un perro adulto tienen que ver con que no conocemos su pasado y pueden aparecer problemas que convendrá modificar o corregir así como temores que necesitarán rehabilitación.

El aprendizaje de un perro adulto es más lento que el de un cachorro por lo que puedes necesitar un poco más de tiempo para enseñarle pautas de comportamiento adecuadas o nuevas.

¿Perros mestizos o de raza?

Encontrar un perro de raza en una perrera o el refugio de una protectora no es lo más habitual. La mayoría de perros que hay son mestizos: animales que disfrutan de una mejor salud y temperamento. Además, aunque las características de las diferentes razas de perro están bien definidas, esto no quiere decir que todos los ejemplares de una misma raza sean iguales en lo que se refiere a su temperamento. Dependerá de la educación que le des o haya recibido.

Además, si quieres un perro original e irrepetible, es mejor que adoptes un perro fruto de una mezcla de razas. Habrá pocos como él.

El único inconveniente que puedes encontrar si adoptas un cachorro es que no sabrás a ciencia cierta cómo serán físicamente cuando sean adultos.

De vez en cuando llegan perros de raza a una protectora por lo que bastará que les pidas que te avisen en caso de que haya un nuevo ingreso. Seguramente, no serás el único interesado en ese perro así que tampoco es seguro que te lo puedas quedar.

Evidentemente, adquirir un perro de raza en una tienda sale mucho más caro -aparte del inconveniente que puede suponer no saber las condiciones en las que el perro ha pasado sus primeros meses de vida- que en una protectora de animales.

Si estás empeñado en tener un perro de raza, te aconsejamos que vayas a un criador fiable de la raza que quieres y que compruebes las instalaciones en las que vive el cachorro y si está con su madre y sus compañeros de camada. Pero desde Tincungos nunca nos cansaremos de insistir: si te gustan los animales, adoptar es siempre la mejor opción.

¿Qué perro me conviene adoptar?

Ya te hemos dicho anteriormente que en el momento de pensar qué perro queremos adoptar, tenemos que tener en cuenta el lugar donde vives, si vives con niños, si eres una persona muy activa, tu edad …

Las protectoras tendrán en cuenta todos estos elementos para ofrecerte el ejemplar que mejor se adapte a tu estilo de vida y que a la vez también pueda disfrutar de tu manera de ser.

¿Perro grande o pequeño?

La idea de que si vives en un piso pequeño deberás adoptar un perro pequeño no es del todo acertada si por ejemplo eres una persona que no tiene mucho tiempo libre para dedicarle a tu mascota. Los perros pequeños son más movidos y requieren que los saquen a pasear más veces de lo normal para descongestionar a. Un perro de tamaño grande que no sea muy activo puede vivir perfectamente en una vivienda no muy grande.

Si eres una persona que viaja mucho y quieres ir acompañado de tu mascota, será mejor adoptar un perro pequeño fácil de llevar en cualquier medio de transporte dentro de un transportín.

Como no pasas mucho tiempo en casa con tu perro, supongamos que preferirás un animal que no suelte pelo. Algunas razas de pelo corto que no te harán ir recogiendo los por todos los rincones de la casa son el collie, el caniche, el yorkshire terrier, los schnauzers o el perro de agua español. También son mejores estas razas si eres una persona con alergias.

Un perro para una casa con niños

Si en tu casa viven niños pequeños deberás adoptar un perro con un temperamento tranquilo, que no sea dominante, para evitar los celos cuando los niños le cojan sus juguetes; ni territorial para cuando las criaturas invaden su espacio.

Deberá ser un perro paciente, que le guste que jueguen con él. Las razas que más reuniesen estas características son el labrador, el boxer, el golden retriever, el collie o el galgo español, si quieres tener un perro grande. Si prefieres un perro pequeño, el beagle, el schnauzer o el carlino son las que mejor se adaptan a los niños.

Un perro para ancianos

Un perro puede ser un compañero ideal para las personas mayores ya que además de hacerles compañía y obligarles a hacer algo de ejercicio cuando los sacan a pasear, se les puede adiestrar para que hagan pequeñas tareas como coger un objeto que haya caído el suelo o pulsar un botón.

Deben ser ejemplares maduros-de cuatro o más años-, de tamaño mediano, tranquilos y mimosos, y que no necesiten pasear mucho. Si quieres un perro de raza que se adapte a estas características puedes adoptar un sussex spaniel, un english toy spaniel, un bulldog o un terrier yorkshire.

Estas razas también son apropiadas para personas adultas tranquilas o sedentarias que tienen suficiente con dar pequeños paseos acompañados de su mascota.

En caso de que seas una persona activa a la que le gusta ir de excursión y que quiera un perro al que también le guste el ejercicio físico, las razas, entre otras, más apropiadas para estas condiciones son el dalmata, el border collie – una raza de perro pastor-, el border collie, el springer spaniel, el setter irlandés, el papillon o duck rolling retriever.

Si buscas un perro con mucha energía que te acompañe a hacer ejercicio físico, algunas razas con las que disfrutarás mucho son el golden o labrador retriever, el setter inglés, el bretón, el braco de Weimar, el viszla, el husky siberiano, el Basenji o el akita. Son razas de perros cazadores o acostumbrados a hacer trabajos duros, de ahí su gran resistencia.

En este enlace de Perros.com podrás consultar las características físicas y psicológicas de las razas que acabamos de citar y de otras para que sepas cuáles se adaptan mejor a ti.

Diez consejos para ir a la playa con tu perro

Este es el Decálogo del buen Beach dog. Si queréis ir a la playa con vuestro perro, seguid estos consejos:

  1. Llevar cantimplora para que beba mucha agua. Los perros no sudan, se refrescan jadeando, pero lo que eliminan al hacerlo es vapor de agua, por eso también se deshidratan aunque no suden. Si no le gusta mucho el agua, podéis llevar caldo suave de pollo fresquito en la  
  2. Ofrecer alimentos ricos en agua como frutas o gelatinas saborizadas sin azúcar.
  3. Evitar el bozal, y si lo tienen que llevar, que sea uno grande y adecuado que le permita abrir bien la boca y sacar la lengua para jadear.
  4. Meterse en el agua con frecuencia es una buena manera de refrigerarse.El agua de mar es buena para la piel, pero al regresar a casa mejor una ducha para eliminar el salitre y la arena acumulada.
  5. No rasurar el pelo al cero para que vaya fresquito: el pelo confiere protecciónde la radiación ultravioleta y evita el sobre calentamiento de una piel que al no sudar se calienta más rápido.
  6. Sombrilla y palas: Cavar un buen hoyo en la arena buscando el frescor de la arena profunda o tumbarse a la sombra de una sombrilla son recomendables para mantenerse fresco, sobre todo para los perros que no se bañan.
  7. Está bien llevar un freesbe, pelota o similar para jugar un rato con tu perro, pero no es recomendable hacer ejercicio físico intenso a las horas de más calor.
  8. La arena de la playa a ciertas horas está muy caliente, si tu perro tiene las almohadillas de manos y pies duras y curtidas no será un problema pero si las tiene blandas y delicadas pueden erosionarse y molestarle. Existen pomadas, ungüentos y todo tipo de productos a base de aloe vera que sirven para endurecer y preparar las almohadillas para situaciones especiales, diferentes a los paseos diarios urbanos. Se deben empezar a aplicar un par de semanas antes.
  9. Llevar bolsas para recoger las heces que puedan hacer en la arena.
  10. Kit de educación básica: chuches, premios y recompensas. Todos los perros en la playa y en cualquier espacio público deberían al menos responder a la orden de llamada, obedecer la orden de sentarse/tumbarse y la de estarse quietos. Es tu responsabilidad que no molesten a los demás. Si todavía no lo has conseguido necesitarás también una cuerda o correa larga para que se pueda mover, pero limitarle el acceso a zonas conflictivas.

Artículo de Ignacio del Moral, veterinario de Clinivet.