Conoce los mejores consejos para introducir un gato en casa de manera responsable

La introducción de un animal de compañía dentro de un núcleo familiar es una decisión muy responsable que no puede ser tomada a la ligera. Antes de adoptar un perro o un gato tienes que valorar si estás preparado para mantenerlo y cuidarlo con garantías para toda su vida. Si tras reflexionarlo bien, finalmente has decidido acoger un animal en tu hogar, es muy importante que tengas todo preparado para su llegada, garantizando así su máximo bienestar desde el principio.

En la publicación de hoy hablamos con Ale Lopez Irala, quien nos proporciona las claves para una correcta introducción de un gato en su nuevo hogar y nos comparte sus conocimientos para lidiar de la mejor manera posible con los imprevistos que puedan ocurrir durante las primeras semanas.

Ale Lopez Irala es Consultora Certificada en Comportamiento Felino y Directora Regional Argentina IAABC Español. Como especialista en conducta felina, su misión es fortalecer el vínculo entre gatos y humanos a través de la educación y la modificación del comportamiento, reduciendo las posibilidades de un regreso al refugio o a la calle.

En primer lugar… ¿Todos los gatos están preparados para vivir en un hogar con una familia humana?

Desde mi punto de vista y experiencia, por más que siempre anhele un hogar para todos los gatos, hay muchos de ellos que no logran adaptarse a la vida de interior. Tal vez por su edad o por su tan preciada libertad, pero por más esfuerzos que hagamos no consiguen adaptarse. He vivido casos de ver gatos grandes, que han sido sacados de sus colonias por creer que les hacemos un bien y, de repente, el gato empieza a comportarse de una manera extraña, se frustra, tiene miedos, agrede…y ahí empiezan una serie de comportamientos no deseados.

 ¿Qué gatos no estarían entonces preparados para dar este paso?

Aquellos gatos que están establecidos en colonias, adultos mayores, sin esterilizar, los gatos ferales.

Una vez tomada la decisión de adoptar un gato, ¿Qué procedimientos hay que llevar a cabo en el hogar durante los días previos a la llegada del felino?

Ante todo, hay que tener preparados los recursos básicos necesarios, que son: una bandeja sanitaria, un comedero y bebedero, rascadores, proveerle de lugares para esconderse y lugares para descansar y también proporcionarle juguetes. Este es el ambiente saludable ideal. Debemos tener todo esto listo antes de que venga a casa. Una vez que tenemos lista nuestra habitación para el gato, la idea es que le proporcione la tranquilidad y seguridad que necesita mientras se familiariza con los olores y sonidos de la casa.

¿Cómo debe producirse el primer contacto del gato con su nuevo hogar?

Al principio, recomiendo que lo vean con frecuencia durante periodos cortos de tiempo. Las visitas pueden consistir en interactuar directamente con él en forma de juegos o caricias, o en leer tranquilamente un libro o charlar por teléfono en el mismo espacio que el nuevo compañero. Hay que tener en cuenta que un gato nervioso, en un nuevo hogar, puede gruñir, sisear, mover la cola o echar las orejas hacia atrás. La mejor respuesta es hablarle suavemente y dejarle un tiempo a solas. Poco a poco tiene que familiarizarse con nuestra rutina.

¿Existen objetos prohibidos o peligrosos que debamos retirar o esconder para el bienestar del felino?

Siempre recomiendo poner la casa a prueba de gatos retirando los objetos que se puedan romper y que puedan hacer daño. Es importante guardar siempre los juguetes en un lugar seguro cuando no los utilicen. Si se dejan sin supervisión, la cuerda es un juguete por ejemplo que puede generarnos un problema.

Los tachos de basura deben estar siempre fuera del alcance, algunas plantas que pueden ser tóxicas también, así como las bolsas de basura. Hay que mantener los productos tóxicos del hogar, incluidos los medicamentos y productos de limpieza, anticongelante y pintura fuera de su alcance. Hay que guardar estos artículos de forma segura y adecuada.

Ale Lopez Irala, Consultora Certificada en Comportamiento de Felinos @rasca.y.pica

¿Qué hay que hacer si el gato se esconde durante los primeros días en su nuevo hogar?

Ante todo saber que es normal. Los gatos son criaturas territoriales por excelencia, debemos darles su tiempo para reconocer el nuevo espacio, un espacio que está lleno de nuevos olores que no reconocen. Hay que brindarle seguridad con rutinas y opciones por la casa. Lo primero y más importante es la paciencia y nunca intentar apresurar al gato para que haga cosas para las que no esté preparado. Es importante proporcionarle un lugar tranquilo con todo lo que necesite.

¿Cómo se debe actuar si sucede todo lo contrario y el gato se muestra nervioso, agresivo o atacador?

Ante todo debemos saber que hay una cierta “etiqueta gatuna” por excelencia que manejamos, donde existe ante todo la paciencia y dejamos que el gato nos guie por su lenguaje corporal. Ante ciertos comportamientos solemos hacer sesiones cortas, enseñándole que es lo correcto o que nos gustaría que haga (por ejemplo llamarlo por su nombre y que venga a nosotros) y luego recompensamos ese comportamiento.

Esto lo podemos hacer si queremos hacer un entrenamiento puntual, ahora bien, si hablamos de un gatito en la etapa de socialización ya el trabajo cambia, dado que tenemos que enseñarle a descubrir olores nuevos, texturas, sonidos, cómo jugar… Todos los animales aprenden rápidamente con nuestra ayuda.

Por tanto… ¿Se puede reconducir el comportamiento de estos felinos?

Sí. Siempre que estemos a tiempo. Muchas veces sucede que sin querer no se han dado cuenta que existía un gran problema y este se fue reforzando negativamente durante años y les era “normal” hasta que no lo toleraron más, para estas situaciones puede ser ya tarde la reconducción. Por eso insistimos en observar siempre alguna conducta fuera de lo normal y pedir ayuda a expertos.

¿Los gatos son animales completamente independientes o también necesitan la atención y el cariño de los humanos?

¡Desde ya que sí! Para eso los invitamos a vivir con nosotros, para compartir nuestros días y es parte de la tenencia responsable que asumimos con su adopción.

¿Qué requieren los gatos para una tenencia responsable?

Aparte del cuidado de su salud, debemos preocuparnos por su bienestar físico y mental, y para ello, debemos incorporar rutinas de juegos, enriquecer su ambiente, en definitiva brindarle opciones.

¿Cuánto tiempo puede aguantar un gato solo en casa? ¿Qué debe hacer una familia para garantizar el bienestar del felino si se marcha un fin de semana y no puede llevárselo?

Durante 8 o 10 horas pueden aguantar, pero también pueden aburrirse, sentirse solos o estresados, por tanto, debemos dejarles siempre opciones de juego y lugares para sentirse seguros. Recordemos que necesitan un suministro de comida y agua fresca como cualquier otro animal, cuando se quedan solos necesitan acceso a ambas cosas, así como a una bandeja sanitaria limpia.

En el caso que se quede solo un fin de semana, recomiendo que siempre dejen a cargo a alguien de confianza que el gato conozca de ser posible y que pueda pasar tiempo de calidad con él, más allá de limpiar su bandeja y darle de comer y beber.

¿Un gato puede convivir en el hogar con otro gato o con un perro?

¡Claro que sí! No hay nada más lindo que tener una familia grande. Yo tengo una familia multiespecie, gato, hurón y perro, así que ¡a animarse!

Por último, ¿Qué les dirías a las personas que tienen dudas sobre si introducir o no un gato en su hogar?

No hay nada más lindo en esta vida que un gato en casa, pero ante todo debemos estar siempre preparados, planificar bien todo. Vayan paso a paso, sean pacientes y trabajen siempre al ritmo del gato antes de pasar a la siguiente etapa. Algunos gatos necesitan más tiempo que otros. Si ya tienen un gato en casa, observen su temperamento para poder ver qué clase de compañero le va mejor. No omitir pasos. Y ante cualquier duda, siempre hay que acudir a un profesional.

Seis preguntas básicas antes de tener un perro

Compartir tu vida con un perro o con cualquier animal de compañía es una decisión muy importante que hay que pensar muy bien. Te ofrecemos algunas preguntas que te pueden ayudar a decantar la balanza antes de adoptar a un animal.

Los perros no se compran ni se venden. Hay que adoptarlos en una perrera municipal o en el refugio de una protectora de animales donde tendrás el asesoramiento de un especialista que te dirá cuál es el ejemplar que mejor se adapta a tu perfil. Estarás dando una segunda oportunidad a un animal que ha vivido una mala experiencia y evitarás, en algunos casos, que lo sacrifiquen.

Comprar un cachorrito que está expuesto en el escaparate de una tienda de animales responde muchas veces a un impulso provocado por su atractivo aspecto. Un perro no es un regalo sorpresa que se hace en Navidad ni se puede coger ‘porque lo piden los niños’.

Según los datos compartidos por la Fundación Affinity, alrededor de 306.000 perros y gatos fueron recogidos por refugios y protectoras en España en 2019. Unas cifras alarmantes sobre el abandono que a su vez no incluyen a todos aquellos animales de compañía desaparecidos o muertos en la carretera.

Muchos de estos abandonos se habrían podido evitar si los propietarios de los animales se hubieran hecho estas preguntas antes de comprar o adoptar un perro:

1. ¿Por qué quieres un animal de compañía?

Un perro es un ser vivo que suele vivir entre 10 y 20 años, no un juguete que cuando deja de interesar a ti o a tus niños, arrincona en un lugar de la casa para siempre. Comen y necesitan de vez en cuando atención médica, lo que supone un coste económico. Necesitan atención física y cariño, sobre todo si es un perro con un pasado problemático.

2. ¿Tienes suficiente tiempo para él?

Piensa en tu ritmo de vida, tus rutinas diarias y en el tiempo libre que te queda cuando terminas la jornada laboral. Los perros quieren estar también acompañados y se les tiene que dedicar tiempo para alimentarlos, sacarlos a hacer ejercicio, pasar un rato con ellos jugando… Si no tienes tiempo pero te gustan los perros siempre podrás apadrinar a uno en alguna protectora aportando una cantidad de forma periódica para su mantenimiento.

3. ¿Puedes mantenerlo?

Un perro tiene un coste económico: hay que alimentarlo, lavarlo, llevarlo al veterinario, desparasitarlo, comprarle correas, juguetes para morder… La crisis ha provocado que la situación económica sea el motivo de abandono que más crece porcentualmente en los últimos años.

4. ¿Te ves con ánimos de afrontar los problemas que te puede dar un perro?

Si no has tenido nunca un animal de compañía y quieres adoptar uno, infórmate de todo lo que conlleva tener un perro en casa en cuanto a su actitud y los problemas puntuales que puede provocar. Si eres una persona de poca paciencia, piénsatelo bien: tal vez un día tengas que pasar un buen rato lavándolo si llega de pasear lleno de pulgas, por ejemplo.

5. ¿Es ahora un buen momento para adoptar un perro?

Esta es una pregunta que se deben hacer todos los componentes de la familia cuando se plantean adoptar un perro. Tienes que pensar si tu trabajo te obliga a trasladarte de lugar de residencia o te obliga a viajar mucho o qué vas a hacer con el perro cuando vayas de vacaciones. Si en casa hay problemas de convivencia no creas que la llegada de un perro va a ser la solución.

6. ¿Serás responsable?

La ley y tu conciencia te obligarán a tener una serie de responsabilidades con tu perro a lo largo de toda vuestra vida en común. Piensa que el perro espera de ti una vida muy diferente de la que tenía en la perrera. Deberás inscribirlo en un censo, ponerle un microchip, llevarlo al veterinario para vacunarlo y esterilizarlo. Además, deberás responsabilizarse de mantenerlo en condiciones dignas, darle una dieta sana y llevarlo a hacer ejercicio.

Las protectoras de animales realizan estas y otras preguntas a las personas que van a adoptar un perro para asegurarse de que dejan al animal en las mejores manos. Estos cuestionarios previos a la adopción también ayudan a que los especialistas que hay en las perreras o refugios asesoren sobre el tipo de perro (por tamaño, carácter o raza) más adecuado según el estilo de vida del adoptante y el lugar donde residirá el animal.

Aquí tienes un enlace al cuestionario que pide rellenar la protectora asturiana La Xana para adoptar un perro con la intención de que te hagas todas estas preguntas antes de decidirte a adoptar un perro.

Una vez estés seguro de que se dan todas las circunstancias para que tu mascota sea feliz contigo y tu familia, habrá llegado el momento de ir a una perrera o una protectora a adoptar tu perro.

«Un perro que prefiere la pelota a jugar con otros perros es un perro adicto»


Desde Animalados hemos entrevistado a la educadora de Esencia Canina, Júlia Guiu, que nos ha desmontado algunos mitos sobre los perros. 

– ¿Hacemos bien los propietarios en promover el juego de nuestros perros con la pelota?
Contrariamente a lo que se cree, jugar a la pelota es una actividad que no aporta nada bueno para la salud física ni mental del perro. Entendamos «jugar a pelota» como lanzar cualquier objeto para que nuestro perro corra tras él, como palos u otros juguetes.

– ¿De dónde nos viene esta manía?

El juego de pelota es «cómodo» para los humanos porque no tenemos que pensar mucho y conseguimos que el perro corra y se canse. En algún momento nos convencieron de que un perro cansado no daba problemas. Para mí un perro feliz es un perro sereno y tranquilo.

– ¿Por qué parece que a los perros les gusta tanto? ¿es instinto? ¿no sabemos ofrecerles cosas mejores?

El instinto de caza empuja a los perros a perseguir el movimiento. En la vida salvaje esa persecución se compensa con horas de comer, roer, mascar, acicalarse y descansar. En el juego de la pelota sólo obtiene la parte estresante del comportamiento de caza. Que su cuerpo esté capacitado para correr no significa que deba hacerlo.
Hay juegos muy fáciles que son mucho más enriquecedores mental y físicamente para el perro. Pero suponen un poquito más de imaginación por nuestra parte.

 

– ¿Se puede hablar de perros adictos a la pelota?

Totalmente, por ejemplo un perro que prefiere la pelota a relacionarse con los demás perros, desde mi punto de vista es adicto a la pelota.

– ¿Cuál es el perfil del perro «pelotadicto»?

Mi experiencia me dice que hay algunas razas más propensas como los pastores o los terriers, y otras razas que difícilmente lleguen a tal adicción como los nórdicos.
Aún así el humano es quien desde cachorro propicia y acostumbra al perro a jugar a pelota. Cualquier perro que necesite jugar cada día, que lo prefiera a relacionarse con otros perros o que juegue más de 20 minutos, es adicto o está en proceso de adicción.

– ¿Cuál es el perfil del dueño que hace a su perro un esclavo de este juego?

No se trata de perfiles. Creo que todos lo hacemos de la mejor forma que sabemos. Es sólo falta de información.

– ¿Existen programas de deshabituación?

Como cualquier adicción necesita de abstinencia total. Dejar de lanzarle objetos para que los persiga, evitar sitios donde se juega a pelota y pasar por el período de abstinencia, serán los primeros pasos a seguir.

– ¿Qué alternativas proponéis?

Un ejercicio muy recomenable es la búsqueda de premios. Basta con tirar por la hierba una decena de pequeños premios para que los vaya buscando. A los perros les relaja la actividad de oler. Están siguiendo rastros, escogiendo entre todos los olores para quedarse con el premio que tu le has lanzado. Si vas practicando, el perro mejorará mucho. Para ellos, focalizarse en una cosa es como si hiciera  yoga…

– ¿Alguna más?

Pues juegos que requieran pensar… También proporcionarle paseos tranquilos y relajantes por distintos sitios para que pueda investigar cosas nuevas cada día. Además, son ideales las salidas a la montaña donde pueda disfrutar de la libertad y si es en compañía de otros perros mucho mejor.

– El perro también se cansa a base de pensar?

Si claro. Es que físicamente es muy difícil cansar a un perro. Tienen mucho fondo… Además, cansarlo psicologicamente te interesa mucho.

– Para muchas personas, la pelota es genial porque permite tener al perro suelto en un parque con la seguiridad de que no se escapará…

Si pero tampoco jugará con otro perro. Si un perro se va detrás de una bici o molesta a un niño es que algo no hemos hecho bien. Los perros tiene que ir aprendiendo por si solos. Y con la pelota les coartamos la posibilidad de ir tomando decisiones. Necesitan investigar y equivocarse… y alguna vez de cachorros se pueden escapar pero luego vuelven y les damos un premio para que vean que con nosotros están mejor…

– ¿Hay otras necesidades que estén mal detectadas y que las sobreestimulemos en exceso?

Hay un mal concepto de lo que el perro necesita. Por ejemplo hay algo se ha puesto de moda que es salir a correr o en bici con el perro. Igual que una vida sedentaria es mala, una vida atlética está demostrado que tiene graves consecuencias a la larga. El ejercicio que hace por sí solo de forma natural, es suficiente para tener su cuerpo equilibrado y lleno de salud. Los gestos repetitivos son los causantes de lesiones musculares y el dolor es el causante de muchos de los cambios de comportamiento repentinos. Las necesidades reales de un perro es estar acompañado, que lo entiendan, que lo traten con respeto y poder participar en la vida de la familia. Si tiene todo esto, difícilmente será infeliz.

– Además de educadores caninos tenéis una residencia en l’Ametlla del Vallès. Llama mucho la atención que no tenéis jaulas y que conserváis la estructura de familia. Es un modelo diferente a los que suele ser una residencia canina ¿no? Cuéntanos en qué os basáis…

Los perros vienen a pasar unas vacaciones divertidas, como si fueran unas colonias, conviviendo con otros perros, todos juntos y formando parte de nuestra familia como bien dices. Nunca están aislados, ni separados del resto del grupo y jamás quedan solos. Por eso, sólo aceptamos perros sociables y que puedan convivir con otros, es lo más importante. Nuestra casa está preparada y pensada para ellos, no faltan sofás y camas para que descansen. Además estamos en una gran parcela de 7500m2, donde pueden jugar e investigar todo lo que quieran con nosotros y con los demás compañeros perrunos.

Sobre todo siempre pedimos que nos visiten antes para que conozcan tanto el sitio como los perros de la familia. Así la adaptación al sitio nuevo será más agradable y fácil para ellos si ya nos conocen previamente.

– Te has formado con Turid Rugaas, la gran gurú mundial que desveló las señales de calma como lenguaje universal canino… ¿qué tal la experiencia?

Muy satisfactoria. Turid Rugaas tiene muchos años de experiencia y una visión de los perros muy empática. He aprendido mucho con ella en este año y medio. Junto con Nicolás Planterose, son para mí unos grandes referentes igual que para muchos otros educadores. Tanto sus conocimientos como su filosofía deberían difundirse más aún.

Entrevista de Emma Infante y Jordi Mumbrú a Júlia Guiu de Esencia Canina

¿Es necesario cepillar los dientes de los perros?

La salud bucal en los perros es fundamental, no sólo para una buena calidad de vida, sino también para que ésta sea prolongada.

Todos los perros requieren cuidados dentales, al igual que nosotros, ya que las piezas se estropean con los elementos corrosivos de los alimentos y acumulan sarro y placa bacteriana. Además, la ausencia de un cuidado dental adecuado provoca halitosis en los peludos, es decir, mal aliento causado por los restos de comida y bacterias.

Además, los problemas dentales causados ​​por una mala salud bucal pueden derivar en gingivitis, que es una inflamación de las encías, y posteriormente en periodontitis, cuando la inflamación ya está avanzada y hace que el hueso se vuelva más débil. Las dos fases de la enfermedad periodontal pueden provocar que los perros pierdan piezas dentales, un proceso que provoca mucho dolor.

Si esta enfermedad no es abordada a tiempo, el problema puede derivar en enfermedades de riñón, hígado e incluso problemas cardíacos. Y al contrario: si se atiende adecuadamente desde los primeros meses de vida del perro, podemos sortear muchas enfermedades.

Teniendo en cuenta que los perros tienen las encías más sensibles que nosotros, no conviene utilizar un cepillo de los nuestros, y si lo hacemos, utilizaremos uno con cerdas muy suaves. Lo ideal es comprar unos cepillos de goma en forma de dedal, adaptados a ellos y que nos permiten llegar a todos los rincones de su boca y poder cepillarse incluso las piezas más ocultas. En cuanto a la manera de hacerlo, lo haremos igual que nosotros: de arriba a abajo partiendo de la base del diente.

La limpieza con cepillo es la forma más adecuada para una correcta salud bocal del peludo. Sin embargo, también hay algunas alternativas y algunos complementos como son los snacks y los juguetes dentales.

Fuente: AMIGO / Eldiario.es

Qué hacer si te encuentras un gato en la calle

Lo que debes hacer si te encuentras un gato en la calle va a depender de muchos factores. Si estás en una ciudad donde es raro ver gatos por la calle y te encuentras con uno que llama tu atención, lo primero que debes hacer es mantener la calma y observar. Si no tienes a mano una persona experta en gatos plantéate al menos tres preguntas clave antes de actuar.

¿Es seguro acercarte al gato sin que él ni tú corráis peligro?

Has de valorar si el lugar donde está el minino es peligroso dado el caso de que éste huya cuando te acerques. La seguridad ante todo, ya que los gatos son imprevisibles y ágiles. Estos felinos pueden correr velozmente en dirección contraria cuando se asustan. Si, por ejemplo, pasan coches cuando te aproximas puedes provocar un terrible atropello involuntario. De ahí que garantices que tanto tú como el gato estáis en condiciones suficientemente seguras para interactuar. Reconocer las necesidades de un gato puede llevar tiempo: si quieres ayudar a un gato no vayas con prisas.

¿Estás seguro de que éste gato no es un gato que vive feliz en la calle?

Una cosa importante que debes observar son las orejas del gato, basta con valorar su perfil. Si en una de sus orejas ves una marca en forma de uve, o una asimetría artificial en sus pabellones, probablemente se trate de un gato de la calle esterilizado que vive en una comunidad estable llamada colonia. Ya hay humanos que cuidan de él y de toda su familia. Se trata de un gato feral o callejero. Para ellos es imposible ser felices encerrados. Un gato feral se estresa y muere si es recluido, ya sea en una casa o en una gatera pública o una privada.

Existe la creencia que los gatos de casa pueden sobrevivir en la calle y que los gatos de la calle preferirían vivir en una casa. Tanto una cosa como la otra son falsas.

Los gatos, aunque sean todos domésticos y de una única especie, la felis catus, según su socialización y su lugar de nacimiento tienen distintas necesidades. Los gatos nacidos en un hogar, con una interacción estrecha y temprana con humanos, son gatos caseros. Durante las seis primeras semanas suelen relacionarse solo con la madre, con los hermanos de camada y con las personas del hogar. A partir de las doce semanas ya pueden integrarse en nuevas familias, pero nunca jamás deberían acabar en la calle deliberada ni accidentalmente. Las asociaciones protectoras de gatos advierten del deber de los propietarios de extremar la precaución con ventanas, balcones y puertas de salida además de la obligación de tener a los gatos esterilizados e identificados con un microchip. No te pierdas el post de los diez consejos para evitar que tu gato se pierda.

La vida y la salud de los gatos ferales mejora exponencialmente si se benefician del CER. El CER es la captura, la esterilización y el retorno al área de origen de los gatos no caseros. Es el método más ético, económico y efectivo para estabilizar y reducir las poblaciones de gatos. Mediante jaulas-trampa se captura a los gatos, luego son llevados al veterinario, son desparasitados, vacunados y finalmente sometidos a una mínima intervención para esterilizarlos. A las pocas horas de observación y recuperación son retornados a su territorio natal.

Tal vez se trata de un gato sin marca en la oreja que reclama insistentemente tu atención con vocalizaciones y gestos. Eso puede significar dos cosas: que en el municipio donde estáis no se hace el CER y estás frente a un gato de la calle que no goza de los beneficios del cuidado oficial de la colonia y tiene hambre. O, siendo un municipio con CER, has topado con un gato casero abandonado o extraviado. Si es un gato muy socializado tal vez te reclama mimos y amparo, además de alimento.

¿Estás seguro de que es un gato casero en apuros?

Incluso a los expertos les resulta complicado distinguir cuando un gato es feral o no, hay caseros muy tímidos y callejeros muy zalameros pero incapaces de soportar la retención entre cuatro paredes. Si estamos ante un gato de familia extraviado o abandonado éste debería llevar un chip – normalmente en el lado izquierdo del cuello-. Eso lo puede comprobar la Policía Local, el SEPRONA o un veterinario cercano. El traslado de un lugar a otro de un gato dócil es mejor hacerlo dentro de un transportín tapado con una toalla. Si el gato es mimoso y a nadie le consta dónde y con quién vive, debe llamarse a los servicios municipales de recogida, a un refugio local de animales o se puede acoger en el propio domicilio hasta la aparición del propietario o una adopción definitiva. Cuando se localiza un animal de compañía en la vía pública, los particulares que lo han encontrado deben publicitar su hallazgo mediante carteles con una foto, haciendo referencia al género, el día y modo de contacto. También es obligatorio notificar el descubrimiento y la tutela a las autoridades. Cuando ya se tienen gatos en casa, un veterinario deberá realizar distintos procedimientos con el nuevo antes de nada. Por razones de salud y de comportamiento no deben mezclarse gatos desconocidos en un mismo espacio sin tomar las adecuadas precauciones.

Una respuesta extra

Los gatos amparados por el CER suelen tener buen aspecto, tienen un peso adecuado y su pelaje luce sano. Para cumplir la ley y garantizar la tenencia responsable todo ayuntamiento avanzado en materia de protección animal acuerda y financia con asociaciones animalistas el programa CER para los gatos de sus calles. En casi todas las poblaciones españolas hay personas, mujeres en su mayoría, que cuidan de sus vecinos felinos. Las gateras o gestoras de colonias los alimentan, les ponen agua, mantienen la zona limpia, en invierno les montan cobijos camuflados y, de ser necesario, los llevan al veterinario. En los países anglosajones se habla de gatos comunitarios a los que viven en colonias controladas mediante el CER y al CER se le llama TNR.

Si la experiencia de acercarte a los gatos callejeros te fascina puedes mirar de contactar con asociaciones locales o con la concejalía de medio ambiente de tu municipio e informarte de lo qué hay y cómo colaborar. Las gateras suelen descubrir su vocación al enamorarse de un primer gato del que supieron que aun siendo feliz en la calle necesitaba cuidados regulares.

Autor: FdCats