Espai Gos critica la resolución de la Síndica de Greuges de Barcelona de limitar el horario de las zonas de recreo para perros

La Síndica de Greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, anunciava este miércoles que propondrá al Ayuntamiento establecer una limitación horaria de las zonas de recreo de perros. El motivo, garantizar el descanso vecinal porque hay ciudadanos que hacen uso de estas instal·laciones bien entrada la noche, cuando la mayoría del vecindario ya duerme o està a punto de hacerlo. Aunque la síndica reconoce que es responsabilidad de la persona propietaria del animal evitar comportamientos incívicos que puedan molestar el resto de la ciudadanía, cree que con el fin de garantizar la convivencia, el consistorio debe regular mejor el régimen de uso de estos espacios. Vilà ha incluido esta recomendación en una resolución después de supervisar una queja vecinal que hace referencia a la zona de recreo situada en la confluencia de la calle Nàpols con la Gran Via de les Corts Catalanes.

En la queja se expone, y así lo ha verificado el equipo técnico de la Sindicatura, que en esta zona a menudo hay perros ladrando entre las seis de la mañana y las dos de la madrugada, y que es habitual que un grupo de jóvenes se reúna allí con los animales a partir de las once de la noche, ocasionando un gran ruido que impide descansar adecuadamente a los habitantes de los edificios colindantes. En la resolución, la síndica da la razón al vecindario y dice que es responsabilidad de las personas poseedoras de un animal mantenerlo de acuerdo con las normas de la buena convivencia, evitando comportamientos incívicos que puedan molestar el resto de la ciudadanía. Sin embargo, Vilà apuesta porque el Ayuntamiento regule mediante un decreto de alcaldia el régimen de uso de estos espacios estableciendo una limitación horaria.

En estos momentos, la síndica tiene abierto otro expediente por el mismo motivo en la avenida Mistral, a la altura del número 61. El vecindario se queja de inoperancia municipal  ante la masiva presencia de perros desde las once de la noche hasta la madrugada. Las asociaciones aninalistas consideran que es tratan de hechos aislados que no pueden comportar restricciones globales. En este sentido, Àngela Coll, portavoz de la Plataforma Espai Gos Barcelona, que valora “muy negativamente” la resolución, afirma que “no se puede limitar el derecho de todos por unos cuantos, hacer una ley general por quince denuncias es rídículo, es como si un bar hiciera ruido y se castigara a todos los bares”.  Y es que a lo largo de 2016, la Síndica ha recibido solo una quincena de quejas, pero muchas de ellas están relacionadas con otro tipo de infracciones como llevar perros potencialmente peligrosos libres y sin bozal , especialmente en la plaza Joan Coromines.

Coll recuerda que “hay gente que por horarios laborales solo puede llevarlos de madrugada y tienen que disponer de un espacio donde llevar sus animales”. La activista anota que “lo que molesta es el ruido, no la presencia de perros por sí misma, no es justo que el incivismo de unos pocos acabe repercutiendo en todos los propietarios de perros”.  Más allà de las actitudes incívicas que puedan tener una minoría, Coll opina que el problema de las zonas de recreo es a menudo su ubicación: “Los pipicanes no pueden estar al lado de bloques de pisos como pasa con el de Nàpols con Gran Via, no es el espacio adecuado, pero el problema es que muchos de la ciudad se encuentran  en medio de grandes edificios”.  La Plataforma Espai Gos presentarà una queja formal a la Síndica y reclamará al Ayuntamiento que no acepte la solución propuesta porque penaliza a todos los propietarios de perros.  

 

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