Los vecinos de Can Dragó piden un espacio de recreo digno para sus perros

Las áreas de recreo para perros siguen siendo uno de los puntos negros de la gestión del Ayuntamiento de Barcelona. Los usuarios de los distintos distritos de la ciudad han demostrado constantemente su descontento por el mal estado de los espacios caninos y por la carencia de áreas habilitadas para poder pasear con los perros de manera libre y tranquila. En esta ocasión son los vecinos de Can Dragó quienes sufren las consecuencias de la mala gestión de un gobierno municipal que ha dejado a las personas con perros en un segundo plano a pesar de su lema “Barcelona ciudad amiga de los animales”.

Cans Can Dragó es un grupo de usuarios de la zona de recreo para perros de Can Dragó que tras muchos años siguen esperando un espacio digno nuevo para sus peludos. “Después de siete años de quejas vecinales admitidas por el Síndic de Greuges se presentaron unos planos para la realización de un nuevo espacio. Estas obras se aprobaron en mayo de 2018 por los Comuns en consenso con la Asociación de Vecinos y se iniciaron en diciembre de 2018”.

Cuando parecía que los vecinos de Can Dragó y los perros de la zona tenían al fin su espacio llegaron de nuevo los problemas. “De repente aparecieron un grupo de personas que luchan, no sólo por parar las obras de la nueva área de recreo, sino que también piden la reubicación de la antigua área, una zona que está en uso desde 1992”.

En el pleno del distrito de Nou Barris del pasado día 5 de marzo de 2019 el grupo socialista presentó la propuesta de parar las obras, propuesta que fue secundada por la mayoría de partidos políticos.

Cans Can Dragó y los vecinos de la zona son conscientes de que la paralización de las obras ha llegado en el peor momento. “Nos encontramos en un período preelectoral en el que no se hará ningún pleno para solucionar el problema, de manera que no tenemos la oportunidad de ser escuchados. Además, si las obras se reiniciaran sucedería de aquí a unos cuantos meses y necesitamos una solución provisional para la antigua área, ya que esta se encuentra en un estado de dejadez total por parte del distrito”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un espacio indigno para los animales

Mientras las obras se encuentran paralizadas, los usuarios de Can Dragó utilizan el espacio disponible de la antigua zona de recreo para perros, una superficie que se encuentra en un estado lamentable. Desde Cans Can Drago nos aseguran que “los propios vecinos llevamos tiempo reparando los desperfectos del terreno. Compramos los materiales necesarios para la puerta de entrada, las vallas están medio caídas y son muy bajas, la arena está llena de agujeros… unas instalaciones peligrosas para el bienestar del animal”.

Hasta ahora, los usuarios de Can Dragó han sobrevivido en un área de recreo antigua que se cae a trozos, solucionando ellos mismos los desperfectos sin quejarse, conscientes de que las obras de la nueva zona estaban en marcha. Con los últimos acontecimientos que han desencadenado el parón de la construcción del nuevo espacio, los vecinos tan sólo piden que “mientras se solucionan los problemas con la nueva zona canina, se arreglen los desperfectos de la zona actual habilitada para garantizar el bien de los animales”.

Los vecinos de Can Dragó siguen esperanzados a pesar de los últimos episodios

Cans Can Dragó nos comenta que “lo único que quieren los usuarios del barrio es que los perros estén en las mejores condiciones posibles, con espacio suficiente para correr, con un terreno seguro… algo que ya habían conseguido con el inicio de las obras de la nueva área”. “Los usuarios estábamos satisfechos, pero los últimos episodios han provocado una mezcla de sentimientos que van in crescendo”.

En Can Dragó están enfadados y decepcionados porqué además del parón de las obras, “nadie les ha informado del motivo de esta decisión y nadie ha decidido arreglar el espacio que están utilizando actualmente”.

A pesar del estado de incerteza de los vecinos, desde Cans Can Dragó nos explican que “estamos esperanzados por la creación de un movimiento en el que la gente que quiere a los perros se ha involucrado. Esperemos que esto sirva no solamente para nuestro espacio, sino que también para la creación de leyes que mejoren el bienestar de los perros de Barcelona”.

Mañana domingo 24 de marzo a las 12:00h se celebrará una asamblea abierta en el pipicán de Can Dragó para solicitar un espacio digno para los animales y pedir un barrio sin criminalización canina. Sin duda, los usuarios de Can Dragó y Cans Can Dragó son todo un ejemplo de la lucha por el bienestar animal en la ciudad de Barcelona.

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