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El Ayuntamiento de Barcelona rectifica y mantendrá la convocatoria general de subvenciones a las entidades animalistas

La presión animalista, en la que ha participado Animalados dando voz a las entidades de defensa animal, ha conseguido hacer rectificar el Ayuntamiento de Barcelona, ​​que mantendrá la convocatoria general de subvenciones.

La alcaldesa de Barcelona, ​​Ada Colau, ha anunciado a través de su cuenta de Twitter que mantendrá la convocatoria general de subvenciones a las entidades animalistas: «Ante la voz de alerta que han dado las entidades animalistas, he hablado con la responsable, Laia Bonet, y me ha aclarado que finalmente se mantendrán las ayudas a esta actividad «.

La rectificación desde el Ayuntamiento de Barcelona llega tras un importante movimiento del sector animalista de la ciudad Barcelona donde ha estado presente Animalados dando voz a las entidades de defensa animal.

Hasta 33 entidades animalistas se organizaron para dirigir una carta abierta a la alcaldesa de Barcelona, ​​Ada Colau, donde mostraron su malestar por la decisión del consistorio de suspender las ayudas dirigidas al bienestar animal. En este comunicado, las entidades pidieron una reconsideración de esta decisión del gobierno municipal.

Mediante la carta abierta, las entidades también recordaron al Ayuntamiento de Barcelona que realizan un servicio público desde la gestión cívica. «Este es un trabajo gratuita del tejido de organizaciones y activistas que gestionamos tareas tales como el rescate de los animales en situación de maltrato, la recogida de animales abandonados, campañas de adopción y sensibilización, gestión de colonias felinas… En definitiva, una tarea que debería recaer 100% sobre la gestión pública y que, sin embargo, se está desarrollando a través de un enorme entramado de ciudadanos de forma gratuita, pero a la vez profesional y metódica», explica la Fundación FAADA en un comunicado.

La teniente de alcalde, Laia Bonet, en la Comisión de Presidencia celebrada este mismo miércoles aclaró que «hacer política es priorizar. Lo que hemos hecho es reordenar 160.000 euros en subvenciones específicas a las entidades que gestionan las colonias felinas, porque estos servicios durante la pandemia fueron considerados esenciales, y por tanto, los hemos querido mantener. Obviamente, esta decisión impide reconocer también las campañas de sensibilización y promoción de muchas entidades que ahora no tienen su espacio».

Laia Bonet añadió en su intervención que «el presupuesto de las subvenciones del 2021 está condicionado por diez meses de pandemia, por este motivo, desde el Ayuntamiento hicimos una redistribución del presupuesto con el objetivo de crear un frente Covid para atender emergencias sociales y sanitarias. Obviamente, si fuera posible, soy la primera que quisiera duplicar o triplicar las subvenciones dirigidas al bienestar animal, pero hemos tenido que priorizar».

Afortunadamente, después de la presión de las entidades animalistas el gobierno de Ada Colau ha rectificado y se ha comprometido a recuperar las subvenciones a las organizaciones encargadas de la protección animal en una ciudad que el gobierno municipal sigue definiendo como una «Barcelona que ama los animales».

Consternación entre las entidades animalistas por la supresión por parte del Gobierno municipal de las ayudas dirigidas al bienestar animal

Las entidades animalistas de Barcelona han mostrado su profunda indignación y consternación después de que el Gobierno municipal de Ada Colau haya suprimido de la convocatoria general de subvenciones las ayudas dirigidas al bienestar animal.

El Ayuntamiento de Barcelona se ha disparado un tiro en el pie. A comienzos de semana publicamos en Animalados la decisión del Gobierno municipal de eliminar de la convocatoria general de subvenciones las ayudas dirigidas al bienestar animal. Una medida que ha sorprendido y enfurecido a las organizaciones de protección y defensa animal, que ven como el consistorio, con sus propias decisiones, desprecia y destruye el ideal de una «Barcelona amiga de los animales».

Animalados ha hablado con varias entidades animalistas que han mostrado su malestar por esta decisión del Gobierno de Barcelona. Un sentimiento de indignación y desprecio que se extiende y comparten prácticamente todas las organizaciones de protección y defensa animal de la ciudad.

«Desde las entidades de protección animal de Barcelona y como miembros del Consejo Municipal de Convivencia, Defensa y Protección de los Animales, estamos consternadas por la decisión del Ayuntamiento de suspender la línea de ayuda a las entidades de bienestar animal de la convocatoria anual de subvenciones para el 2021», declara Carla Cornella, presidenta de la Fundación FAADA.

Cornella recuerda que «las organizaciones ya tuvimos que asumir un recorte del 40% en la convocatoria de 2020 y ahora tenemos que afrontar la supresión total de esta ayuda. Es imprescindible considerar que el Ayuntamiento tiene la competencia y la responsabilidad en la gestión de la protección de los animales de Barcelona y que desde las entidades de la ciudad trabajamos cada día del año asumiendo una parte de esta gestión».

En cuanto a FAADA en particular, al menos se verá afectada la campaña «Soy Responsable», un proyecto que tiene el objetivo de identificar y esterilizar el máximo número de animales posible para reducir el abandono en Cataluña, donde cada año se recogen más de 30.000 animales desamparados, un promedio de cuatro animales cada hora.

Marta Gumà, presidenta de DEPANA, afirma que «la decisión del Ayuntamiento de suprimir las subvenciones nos afecta. Las ayudas recibidas en los últimos años ya eran miserables de por sí, pero la supresión total de esta provoca que no podamos desarrollar del mismo modo nuestro proyecto «De dónde vienen las tortugas», un taller educativo que trabaja para una mayor implicación de las Administraciones en las problemáticas asociadas al comercio de fauna exótica. La sensación es que, a la hora de la verdad, el medio ambiente y la protección de los animales no es importante para el Gobierno municipal «.

DEPANA inició en 2014 un proyecto educativo llamado «De dónde vienen las tortugas», dirigido a los escolares de los últimos cursos de educación primaria y primeros de la ESO. Este proyecto, tal como explica la directora de la entidad «nació con el objetivo de sensibilizar y concienciar a nuestros niños y jóvenes sobre la grave problemática que supone la tenencia de animales exóticos como mascotas».

Marta Gumà comenta que «a pesar de la supresión de las ayudas por parte del Ayuntamiento, intentaremos seguir adelante con nuestro proyecto educativo que tan buen resultado y satisfacción ha dejado en los centros educativos en los últimos años. Se nos rompe el corazón si tenemos que decir en las escuelas que no podemos continuar haciendo el taller este año. Intentaremos asumir los costes de nuestro propio presupuesto y tendremos que hacer buena parte del proyecto desde el voluntariado».

Carmen Méndez, presidenta de ADDA, considera que «la decisión del Ayuntamiento pone en evidencia un claro retroceso y desinterés por parte del Gobierno municipal que niega así el compromiso asumido a través de una declaración municipal de «Barcelona amiga de los animales». Además, discrimina un sector de las entidades, y no puede justificarse por el hecho de la situación actual de la pandemia, teniendo en cuenta que ya en el anterior ejercicio -y sin rastro de la COVID- ya rebajaron drásticamente en un 40% las ayudas a todas y cada una de las entidades, sin ningún tipo de explicación».

Además, Méndez añade que «si se analiza el servicio social que el sector animalista viene desarrollando de forma voluntaria desde sus inicios y se compara con el listado conjunto, con muchas de las subvenciones que el Ayuntamiento destina para otros fines asociadas por ejemplo al entretenimiento, es evidente que hay un agravio comparativo «.

En cuanto a ADDA en relación con esta subvención, su presidenta detalla que «desde su inicio siempre ha sido focalizada en una campaña continuada de concienciación muy visible y de forma conjunta, con otra educativa y de sensibilización en las escuelas, facilitando abundante material gratuito a numerosos centros educativos. A la vista de esta decisión es probable que tengamos que cancelar el proyecto o revisar la posibilidad de su continuidad sin mención de la administración».

El Ayuntamiento de Barcelona suprime de la convocatoria general de subvenciones las ayudas a las entidades animalistas

El Ayuntamiento de Barcelona ha suprimido de la convocatoria general de subvenciones las ayudas a las entidades animalistas. El Gobierno municipal argumenta que la decisión ha sido tomada a raíz de la pandemia y que centrarán todos sus esfuerzos en reforzar la línea de subvenciones específica dirigida a la gestión y control de las colonias felinas.

El Grupo Municipal de Junts per Catalunya en el Ayuntamiento de Barcelona ha alertado de que el Gobierno de Ada Colau y Jaume Collboni ha suprimido de la convocatoria anual de subvenciones las ayudas a las entidades que trabajan por el bienestar animal. Además, el portavoz del Grupo de Junts, Jordi Martí, ha exigido la rectificación al ejecutivo municipal y que mantenga el apoyo a las entidades animalistas de la ciudad, que ya vieron reducidas en un 40% las subvenciones en la convocatoria del 2020.

Animalados ha hablado con el Ayuntamiento de Barcelona que ha confirmado que «debido a la situación económica derivada por la Covidi-19 se decidió suprimir de la convocatoria general de subvenciones a las entidades animalistas para concentrar esfuerzos y reforzar la línea de subvenciones específica destinada a la gestión y control de las colonias de gatos urbanos y priorizar estas actuaciones ante las actividades de divulgación y concienciación».

El Gobierno municipal detalla que «antes de tomar la decisión se habló con las entidades para informarles de que dado que la mayoría de las subvenciones eran para las entidades gateras, nos parecía más adecuado agruparlas en la convocatoria específica de gatos dada la especificidad. Ninguna de estas entidades mostró reticencias ni se mostró en contra».

Por lo tanto, el Ayuntamiento de Barcelona ha tomado la decisión de suprimir la línea genérica de subvenciones de bienestar animal, una línea de ayuda dirigida a todos los animales que incluye proyectos de todo tipo. Según los datos compartidos por el Gobierno municipal, en el año 2020 «el 80% de los proyectos de la línea genérica fueron para fomentar la conciencia y la responsabilidad con los animales de compañía, así como tareas relevantes de divulgación y formación».

El consistorio especifica que «el número de entidades que habían presentado algún proyecto en el año 2020 a la convocatoria general y que podrían verse afectadas por la no convocatoria de este año podría estar en torno a una quincena». Con esta nueva medida, «la línea de subvenciones específica dirigida a entidades de la ciudad que cuidan de las colonias felinas crece un 10% respecto del año pasado».

Jordi Martí, concejal de Junts per Catalunya, ha destacado que «una ‘Barcelona amiga de los animales’ no puede maltratar la sociedad civil comprometida con el bienestar animal», también ha considerado que «que se mantengan las ayudas a las entidades gestoras de las colonias de gatos urbanos no es excusa para retirar el apoyo al resto, y menos en el contexto de un presupuesto municipal «expansivo», como ha vendido el gobierno municipal a las cuentas de 2021″.

Ada Colau suspendida en gestión de los «otros» animales

Después de cuatro años de gobierno municipal, es hora de hacer balance y de analizar cuál ha sido el papel del equipo de Ada Colau al frente del Ayuntamiento de Barcelona en materia animalista. Por distintos motivos, el colectivo está muy descontento y considera que se ha hecho poco en defensa de los animales.

Podemos repasar la temática animalista según cinco grupos de interés: los animales exhibidos en el zoo; los animales almacenados en la perrera; los animales en el espacio público; los équidos y los animales silvestres.

Zoo de Barcelona

El Zoo de Barcelona, gestionado por la empresa pública Barcelona de Serveis Municipals (BSM), es un barco con destino incierto. Un remolque de pérdidas: de visitantes, de dinero[1] y de concordancia con la ciudadanía. Una Iniciativa Ciudadana Popular permitió que casi 17.000 ciudadanos pidieran que el actual zoo se adapte a los tiempos actuales. También es elocuente que cada vez haya menos gente que recuerde cuando fue la última vez que fue al Zoo. El Zoo alberga a tres delfines debilitados por la precariedad de la bañera en la que malviven. Los plazos impuestos para solucionarlo por las grandes organizaciones internacionales pro-zoos han prescrito ampliamente. Sito Alarcón, el ahora director del Zoo, ve atascada su propia propuesta. Nadie se atreve a hablar de un cierre progresivo del Zoo y el mantenimiento de sus actividades conservacionistas, investigadoras y formativas en ausencia de animales enjaulados y expuestos. Alguien se empeña en hacer indisoluble lo perfectamente diviso: los niños pueden aprender sobre animales, e incluso aprender a amarlos, sin verlos cautivos. Los científicos pueden desplazarse a los hábitats originales y protegerlos con su presencia. El centro de Barcelona no es el lugar ideal para conservar algo que no sea la ciudad misma y su pulmón que bien valdría la pena recuperar adecuada y progresivamente. Ningún gobierno se atreve a apuntar un horizonte en el que del zoo quede solo un humilde memorial sobre un pasado que fue ciego a los compromisos con los animales.

CAAC

El CAAC actual es el que se va remendando desde el año 1970. Fue abierto como centro de zoonosis. Fue concebido como almacén y mortuorio para eliminar los animales de las calles pero no como un centro de cuidado y adopción. A pesar de que septiembre del pasado año era la fecha prevista para el inicio de las obras del nuevo CAAC en Montcada i Reixac, el Comisionado de Ecología, Frederic Ximeno, ha reconocido la carencia de los permisos necesarios y ha informado de una importante inversión para mejorar el área quirúrgica y la potencia eléctrica de la vieja instalación.

Durante el 2019 se aplicará el cambio de normativa sobre el voluntariado, que afectará de pleno a las personas que cada día suben hasta el CAAC para sacar a pasear a los perros. Los cambios llegarán en un momento delicado por lo que respeta a la relaciones entre la dirección del centro y los voluntarios: tres cuartas partes de los voluntarios se han posicionado contra la coordinadora de voluntarios del centro. Además, se están registrando los índices más bajos de personas colaboradoras desde 2003 y, al mismo tiempo, el cupo más alto de animales de larga estancia. Las necesidades específicas más exigentes, como puede ser la titularidad de la licencia por la conducción de perros potencialmente peligrosos, tampoco ayuda al bienestar de los perros del CAAC.

La muerte de la perra Sota

El gran protagonismo de los errores de gestión de la convivencia con animales ha sido el caso Sota. El caso de la muerte de la perra Sota a manos de un agente local ha desatado el descontento de la ciudadanía sensible a los derechos de los animales. Medio millón de firmas en change.org reclamando el cese del autor del tiro letal rompe el record que hasta ahora ostentaba la petición que pedía evitar el sacrificio de Excalibur, el perro cuya propietaria fue diagnosticada de ébola en 2014. El cuerpo policial se siente poco respaldado, la alcaldesa pide prudencia y los presuntos testigos no han acudido a la llamada consistorial de ofrecer su versión directamente a la unidad de investigación de la Guardia Urbana. La causa se dirimirá en los tribunales. Como acusación particular se personan letrados y entidades incluso de ciudades que distan más de 800 kilómetros. Se trata de un malestar transfronterizo.

Sota

Convivencia en la ciudad

En Animalados hemos dado debida cuenta de las carencias generales de los artífices de la gestión in situ de la convivencia en ciudad. Las quejas sobre las multas cívicas aleatorias y la ausencia de sanciones por incumplimiento de algunas las medidas vigentes desde 2014 en materia de protección animal generan descontento. En junio, por ejemplo, en una exhibición de la Guardia Urbana sus perros lucían collares de pinchos. Las respuestas a una queja sobre la infracción y el mal ejemplo ofrecido demostraron una falta de sintonía con los avances en materia de bienestar animal. ¿Por qué no se penaliza el uso de collares de ahogo o pinchos, de las correas extensibles en perros pequeños, de las correas excesivamente cortas que impiden olfatear, ni el paseo de perros acompañantes de conductores de vehículos rodantes como consta en la ordenanza y al mismo tiempo cada vez hay más parques prohibidos para perros cómo el Turó Park o el de les Heroïnes de Girona?

Las áreas para perros de los distritos existentes sacan notas muy bajas en casi todos los ítems valorables. Hace poco el Comisionado de Ecología y Medio Ambiente reconocía haberse equivocado haciendo oídos sordos a las reivindicaciones de usuarios y de expertos. Ahora la página web municipal actualiza la fecha del parcheado de las áreas caninas.

Colonias felinas

Recientemente se realizó una manifestación para la defensa de las colonias felinas[2] justo en frente de la casa consistorial. Hacía una década que no había una convocatoria animalista dirigida específicamente a los responsables locales. La primera que se recuerda fue también contra el exterminio de gatos el 17 de mayo de 2006[3]. Las gateras, las gestoras de colonias que altruistamente cuidan de los gatos callejeros – promoviendo el control poblacional, sanitario y ético- llevan desde junio sufriendo serios atropellos, amenazas, desplantes y otras conductas paradójicas de la mano de la Oficina de Protección de los Animales y de algunos delegados de distrito como Bon Pastor, Sant Andreu, Sant Martí y Sagrera. El pasado 28 de diciembre in extremis la entidad Gats LLiures de Poblenou obtuvo el compromiso del desplazamiento (que no reubicación, algo peligroso para los gatos) de su colonia, cuando faltaban cuatro días para la entrada de las máquinas que construirán “un parque de autor”. Los gatos desalojados en abril para la construcción del parque de la Canòpia Urbana, en la plaza de les Glòries, viven confinados en una jaula amplia, después de ocho meses en una celda de tres metros por cinco. Que personas que saben de gatos ferales juzguen por sí mismas.

Playa perruna

Un acierto del gobierno municipal es la consolidación del acceso estival a 1.250 metros cuadrados de playa. En una conversación privada la Alcaldesa apuntó «la playa para perros» como un gran mérito, sin darse cuenta de que el comentario resultaba tan extemporáneo como si un interlocutor suyo, en tiempos de su implicación con la Plataforma de Afectados por la hipoteca PAH, hubiera intentado rebajar la gravedad de los desalojos anunciando la inauguración de un campo de golf. El gobierno municipal ha mantenido la playa a pesar de las quejas de los vecinos más cercanos, que reclamaban ese espacio como suyo. La decisión del ayuntamiento fue acertada porque el uso del nuevo espacio ha sorprendido hasta a los propios organizadores.

Equinos en la ciudad

Se creó una comisión que señaló a los caballos objeto de protección siempre y cuando estos fuesen utilizados con ánimo de lucro. Acabar con los paseos en poni por la plaza de la Oreneta rompe con un servicio tan anacrónico como el que ofrecían los carruajes para turistas que hasta junio pasado aparcaban junto a Colón. Ambas actividades han conseguido perdurar hasta la extinción de la licencia. Sobrevivieron perpetrado presuntas irregularidades administrativas y desafiando las declaraciones que colocaban a Barcelona como modelo de ciudad «Amiga de los animales». La conveniencia de seguir financiando con dinero de todos, las instalaciones de la Escola Municipal d’Hípica de la Foixarda, el sufrimiento por sobrecarga, resbalones y golpes de fusta que sufren los caballos en procesiones y cierta controversia sobre la utilidad y bienestar de équidos dentro de la Guardia Urbana son temas que deberían estar sobre la mesa pero que todavía se esquivan.

Fauna silvestre

Las aves silvestres urbanas han sido reflejadas en un magnífico libro que merece haber tenido mayor acogida. Como mejor acogida debería tener la fauna silvestre que recoge la empresa concesionaria del servicio generadora de multitud de dudas entre los expertos. Al menos ahora las palomas están a salvo y se controla su población con pienso esterilizante. Queda pendiente implantar la gestión ética de la población de jabalíes.

Toca subrayar cinco actuaciones que redundan positivamente en el bienestar animal: se dejó de emplear a los delfines para espectáculos, se cerró una parte de una playa para disfrutarla con perros, dejaron de haber calesas para turistas, se clausuró el negocio de explotación de ponis y burros en el Parc de la Oreneta y se ha acabado con las matanzas de palomas.[4] Como cada moneda tiene su cruz estas actuaciones son gotas en un océano de descontento.

«I have a dream» dijo el recordado Luther King el sueño de los barceloneses debería ser la confluencia entre las proclamas y los hechos en favor de los animales no humanos.

Emma Infante

[1] Más de 300.000 visitantes el año 2018 frente al año 2014. 4.600.000 euros más de pérdidas.

[2] https://www.europapress.es/temas/pacma/

[3] https://eljardinetdelsgats.wordpress.com/category/premsaprensa/page/7/

[4] http://ajuntament.barcelona.cat/ecologiaurbana/ca/que-fem-i-per-que/verd-urba-i-biodiversitat/control-etic-de-coloms-a-barcelona

Colau aplaza la prohibición de llevar el perro desatado hasta después de las elecciones

Los perros podrán seguir desatados en algunas zonas hasta septiembre de 2019

El ayuntamiento de Barcelona no multará a los propietarios que lleven el perro sin atar hasta el otoño del año 2019, una vez hayan pasado las elecciones municipales y el consistorio haya podido asegurar suficientes zonas para perros en Barcelona. Que se apliquen multas o no el 2019 dependerá de la valoración que se haga de los espacios municipales destinados a perros, en especial las zonas de usos compartidos -espacios donde los perros pueden ir sueltos en determinados horarios- y las áreas de recreo. El comisionado de Ecología del Ayuntamiento de Barcelona, ​​Federic Ximeno, ha dicho que «la normativa se aplicará una vez evaluada y analizada la idoneidad, la suficiencia y el grado de convivencia que generan las zonas de usos compartidos».

Por lo tanto, se podrá pasear al perro desatado por Barcelona hasta el otoño de 2019, a excepción de las zonas señalizadas, donde sí será obligatorio llevarlo atado. Hasta entonces, el consistorio comprobará si las zonas de usos compartidos y las grandes áreas de recreo que actualmente hay asignadas son suficientes o no. Las zonas de usos compartidos son espacios donde la normativa que se aplicará en 2019 sí que permitirá que los perros vayan sueltos. Pero sólo a determinadas horas: de 7:00 a 9:00 de la mañana y de 20:00 a 23:00. Las grandes áreas de recreo, espacios cerrados con más de 700 metros cuadrados destinados exclusivamente a perros, estarán abiertas permanentemente y sin limitaciones.

El ayuntamiento se ahorra así el coste electoral que podría tener aplicar la normativa ‘protección, tenencia y venta de animales antes de las elecciones, una norma que prevé multas para los propietarios que lleven el perro sin atar fuera de las zonas de usos compartidos y áreas de recreo. Mientras tanto, el consistorio tendrá más tiempo para negociar con las plataformas animalistas sobre qué espacios deberían ser destinados a zonas de usos compartidos.

Más de 73 zonas de usos compartidos y 20 grandes áreas de recreo

El ayuntamiento de Barcelona, ​​durante su mandato, ha intentado derivar a los propietarios de perros hacia las zonas de usos compartidos y las áreas para perros. Por eso ha duplicado las áreas de recreo de más de 700 metros cuadrados que han pasado de 10 a 20. Las zonas de usos compartidos podrían llegar a las 90 si se tienen en cuenta algunos parques que quedan habilitados para pasear con el perro. Es el caso de parques como ‘el Coll’, el de la Oreneta, el del Guinardó, el Parque Guell y el de Montjuic. La prohibición de entrar con el perro al Turó Park y otros parques con carácter histórico o donde hay niños continuará vigente, a pesar de las fuertes protestas que ha habido este año.

La plataforma Espai gos dijo en un comunicado que el aumento de espacio en zonas de usos compartidos «sólo significa que el Ayuntamiento hace los deberes que tenía pendientes» y denuncian «manipulación informativa» por parte de los medios de comunicación que han considerado como buena noticia el aumento en zonas de usos compartidos.