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Seis preguntas básicas antes de tener un perro

Ser el dueño de un perro o de cualquier animal de compañía es una decisión muy importante que hay que pensar muy bien. Te ofrecemos algunas preguntas que te pueden ayudar a decantar la balanza antes de tener un perro.

Los perros no se compran ni se venden. Es mejor adoptarlos en una perrera municipal o en el refugio de una protectora de animales donde tendrás el asesoramiento de un especialista que te dirá cuál es el ejemplar que mejor se adapta a tu perfil. Estarás dando una segunda oportunidad a un animal que ha vivido una mala experiencia y evitarás, en algunos casos, que lo sacrifiquen.

Comprar un cachorrito que está expuesto en el escaparate de una tienda de animales responde muchas veces a un impulso provocado por su atractivo aspecto. Un perro no es un regalo sorpresa que se hace en Navidad ni se puede coger ‘porque lo piden los niños’.

En 2017 se abandonaron en toda España más de 138.307 perros y gatos, según un estudio sobre el abandono de animales elaborado por la Fundación Affinity. 

Muchos de estos abandonos se habrían podido evitar si los propietarios de los animales se hubieran hecho estas preguntas antes de comprar o adoptar un perro:

 

1. ¿Por qué quieres un animal de compañía?

Un perro es un ser vivo que suele vivir entre 10 y 20 años, no un juguete que cuando deja de interesar a ti o a tus niños, arrincona en un lugar de la casa para siempre. Comen y necesitan de vez en cuando atención médica, lo que supone un coste económico. Necesitan atención física y cariño, sobre todo si es un perro con un pasado problemático.

 

2. ¿Tienes suficiente tiempo para él?

Piensa en tu ritmo de vida, tus rutinas diarias y en el tiempo libre que te queda cuando terminas la jornada laboral. Los perros quieren estar también acompañados y se les tiene que dedicar tiempo para alimentarlos, sacarlos a hacer ejercicio, pasar un rato con ellos jugando… Si no tienes tiempo pero te gustan los perros siempre podrás apadrinar a uno en alguna protectora aportando una cantidad de forma periódica para su mantenimiento.

 

3. ¿Puedes mantenerlo?

Un perro tiene un coste económico: hay que alimentarlo, lavarlo, llevarlo al veterinario, desparasitarlo, comprarle correas y juguetes para morder… La crisis ha provocado que la situación económica sea el motivo de abandono que más crece porcentualmente en los últimos años.

 

4. ¿Te ves con ánimos de afrontar los problemas que te puede dar un perro?

Si no has tenido nunca un animal de compañía y quieres adoptar uno, infórmate de todo lo que conlleva tener un perro en casa en cuanto a su actitud y los problemas puntuales que puede provocar. Si eres una persona de poca paciencia, piénsatelo bien: tal vez un día tengas que pasar un buen rato lavándolo si llega de pasear lleno de pulgas, por ejemplo.

 

5. ¿Es ahora un buen momento para adoptar un perro?

Esta es una pregunta que se deben hacer todos los componentes de la familia cuando se plantean adoptar un perro. Tienes que pensar si tu trabajo te obliga a trasladarte de lugar de residencia o te obliga a viajar mucho o qué vas a hacer con el perro cuando vayas de vacaciones. Si en casa hay problemas de convivencia no creas que la llegada de un perro va a ser la solución.

 

6. ¿Serás responsable?

La ley y tu conciencia te obligarán a tener una serie de responsabilidades con tu perro a lo largo de toda vuestra vida en común. Piensa que el perro espera de ti una vida muy diferente de la que tenía en la perrera. Si lo compras en una tienda, deberás inscribirlo en un censo, ponerle un microchip, llevarlo al veterinario para vacunarlo y esterilizarlo. Además, deberás responsabilizarse de mantenerlo en condiciones dignas, darle una dieta sana y llevarlo a hacer ejercicio.

Las protectoras de animales realizan estas y otras preguntas a las personas que van a adoptar un perro para asegurarse de que dejan al animal en las mejores manos. Estos cuestionarios previos a la adopción también ayudan a que los especialistas que hay en las perreras o refugios asesoren sobre el tipo de perro (por tamaño, carácter o raza) más adecuado según el estilo de vida del adoptante y el lugar donde residirá el animal.

Aquí tienes un enlace al cuestionario que pide rellenar la protectora asturiana La Xana para adoptar un perro con la intención de que te hagas todas estas preguntas antes de decidirte a adoptar un perro.

Una vez estés seguro de que se dan todas las circunstancias para que tu mascota sea feliz contigo y tu familia, habrá llegado el momento de ir a una perrera o una protectora a adoptar tu perro.

¿Qué perro adoptar?

Si ya te has hecho las 6 preguntas que hay que hacerse antes de tener un perro y te has decidido por adoptarlo, ahora toca el turno de saber: ¿ Qué perro debo adoptar?

No es nada fácil escoger el perro para adoptar. Hay que tener en cuenta diferentes criterios para hacer una elección acertada y, evidentemente, dejarse aconsejar por las protectoras o perrera. Desde Animalados te damos algunos consejos

¿Adopto a un cachorro o a un perro adulto?

La elección entre adoptar un cachorro o un perro adulto vendrá marcada por el lugar donde vivimos, nuestro estilo de vida, el tiempo libre de que disponemos y nuestra experiencia con perros.

La pregunta clave que debemos hacernos es: ¿qué le puedes ofrecer tú a él y él a ti?

No vayas a la perrera o al refugio con una idea preconcebida. Déjate asesorar antes por un veterinario, los propietarios de perros de la raza que te gusta que conoces y por los propios cuidadores del lugar donde adoptarás tu mascota.

La principal ventaja de adoptar un cachorro es que podrás verlo crecer y adaptar su comportamiento a tu manera de ser y de vivir. Seguirás día a día su desarrollo y podrás corregir cualquier mal hábito que presente.

Los cachorros aprenden rápido pero durante los primeros meses de vida se debe estar muy pendiente de ellos-hacen sus necesidades donde quieren y lo muerden todo- ya que requieren especial atención para ir moldeando su conducta y su carácter. Esto exige al propietario dos cosas: mucho tiempo y paciencia. Y no todo el mundo tiene: sobre todo, tiempo.

Si no tienes conocimientos sobre perros, deberás recurrir a un especialista para educarlo. Esto significará un gasto más que se añadirá a las habituales de los primeros meses de vida de un perrito: veterinario, vacunas, desparasitación, esterilización…

Adoptar un perro adulto en una perrera significa, por encima de todo, dar una nueva oportunidad a un animal que ha sido abandonado y quiere volver a tener un hogar donde recibir el cariño humano. Los perros que han pasado por esta experiencia traumática saben agradecerlo y establecen pronto una relación estrecha con su nuevo compañero.

Si no tienes mucho tiempo libre y conoces pocas cosas de los perros, es la mejor opción. Tendrás en el mismo momento de la adopción un perro con su tamaño definitivo, bien adiestrado y con el carácter ya desarrollado. Sabremos de antemano si es un perro nervioso o tranquilo.

Con un perro adulto, podrás adaptar mejor la elección del animal a tu manera de ser.

Para propietarios con poca experiencia con perros o personas mayores, un perro adulto siempre es mejor. Te evitarás las ‘peleas’ que se tienen con los cachorros para adiestrarlos. Un perro adulto adaptará al nuevo hogar sin que apenas se note.

Los principales inconvenientes de adoptar un perro adulto tienen que ver con que no conocemos su pasado y pueden aparecer problemas que convendrá modificar o corregir así como temores que necesitarán rehabilitación.

El aprendizaje de un perro adulto es más lento que el de un cachorro por lo que puedes necesitar un poco más de tiempo para enseñarle pautas de comportamiento adecuadas o nuevas.

¿Perros mestizos o de raza?

Encontrar un perro de raza en una perrera o el refugio de una protectora no es lo más habitual. La mayoría de perros que hay son mestizos: animales que disfrutan de una mejor salud y temperamento. Además, aunque las características de las diferentes razas de perro están bien definidas, esto no quiere decir que todos los ejemplares de una misma raza sean iguales en lo que se refiere a su temperamento. Dependerá de la educación que le des o haya recibido.

Además, si quieres un perro original e irrepetible, es mejor que adoptes un perro fruto de una mezcla de razas. Habrá pocos como él.

El único inconveniente que puedes encontrar si adoptas un cachorro es que no sabrás a ciencia cierta cómo serán físicamente cuando sean adultos.

De vez en cuando llegan perros de raza a una protectora por lo que bastará que les pidas que te avisen en caso de que haya un nuevo ingreso. Seguramente, no serás el único interesado en ese perro así que tampoco es seguro que te lo puedas quedar.

Evidentemente, adquirir un perro de raza en una tienda sale mucho más caro -aparte del inconveniente que puede suponer no saber las condiciones en las que el perro ha pasado sus primeros meses de vida- que en una protectora de animales.

Si estás empeñado en tener un perro de raza, te aconsejamos que vayas a un criador fiable de la raza que quieres y que compruebes las instalaciones en las que vive el cachorro y si está con su madre y sus compañeros de camada. Pero desde Tincungos nunca nos cansaremos de insistir: si te gustan los animales, adoptar es siempre la mejor opción.

¿Qué perro me conviene adoptar?

Ya te hemos dicho anteriormente que en el momento de pensar qué perro queremos adoptar, tenemos que tener en cuenta el lugar donde vives, si vives con niños, si eres una persona muy activa, tu edad …

Las protectoras tendrán en cuenta todos estos elementos para ofrecerte el ejemplar que mejor se adapte a tu estilo de vida y que a la vez también pueda disfrutar de tu manera de ser.

¿Perro grande o pequeño?

La idea de que si vives en un piso pequeño deberás adoptar un perro pequeño no es del todo acertada si por ejemplo eres una persona que no tiene mucho tiempo libre para dedicarle a tu mascota. Los perros pequeños son más movidos y requieren que los saquen a pasear más veces de lo normal para descongestionar a. Un perro de tamaño grande que no sea muy activo puede vivir perfectamente en una vivienda no muy grande.

Si eres una persona que viaja mucho y quieres ir acompañado de tu mascota, será mejor adoptar un perro pequeño fácil de llevar en cualquier medio de transporte dentro de un transportín.

Como no pasas mucho tiempo en casa con tu perro, supongamos que preferirás un animal que no suelte pelo. Algunas razas de pelo corto que no te harán ir recogiendo los por todos los rincones de la casa son el collie, el caniche, el yorkshire terrier, los schnauzers o el perro de agua español. También son mejores estas razas si eres una persona con alergias.

Un perro para una casa con niños

Si en tu casa viven niños pequeños deberás adoptar un perro con un temperamento tranquilo, que no sea dominante, para evitar los celos cuando los niños le cojan sus juguetes; ni territorial para cuando las criaturas invaden su espacio.

Deberá ser un perro paciente, que le guste que jueguen con él. Las razas que más reuniesen estas características son el labrador, el boxer, el golden retriever, el collie o el galgo español, si quieres tener un perro grande. Si prefieres un perro pequeño, el beagle, el schnauzer o el carlino son las que mejor se adaptan a los niños.

Un perro para ancianos

Un perro puede ser un compañero ideal para las personas mayores ya que además de hacerles compañía y obligarles a hacer algo de ejercicio cuando los sacan a pasear, se les puede adiestrar para que hagan pequeñas tareas como coger un objeto que haya caído el suelo o pulsar un botón.

Deben ser ejemplares maduros-de cuatro o más años-, de tamaño mediano, tranquilos y mimosos, y que no necesiten pasear mucho. Si quieres un perro de raza que se adapte a estas características puedes adoptar un sussex spaniel, un english toy spaniel, un bulldog o un terrier yorkshire.

Estas razas también son apropiadas para personas adultas tranquilas o sedentarias que tienen suficiente con dar pequeños paseos acompañados de su mascota.

En caso de que seas una persona activa a la que le gusta ir de excursión y que quiera un perro al que también le guste el ejercicio físico, las razas, entre otras, más apropiadas para estas condiciones son el dalmata, el border collie – una raza de perro pastor-, el border collie, el springer spaniel, el setter irlandés, el papillon o duck rolling retriever.

Si buscas un perro con mucha energía que te acompañe a hacer ejercicio físico, algunas razas con las que disfrutarás mucho son el golden o labrador retriever, el setter inglés, el bretón, el braco de Weimar, el viszla, el husky siberiano, el Basenji o el akita. Son razas de perros cazadores o acostumbrados a hacer trabajos duros, de ahí su gran resistencia.

En este enlace de Perros.com podrás consultar las características físicas y psicológicas de las razas que acabamos de citar y de otras para que sepas cuáles se adaptan mejor a ti.