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El senador Carles Mulet pide al Gobierno reforzar la estrategia para la protección del Oso Pardo de los Pirineos

El senador Carles Mulet, de la Asociación Parlamentaria en Defensa de los Derechos de los Animales, ha pedido reforzar las estrategias para la protección del Oso Pardo de los Pirineos.

El senador Carles Mulet de APDDA ha solicitado al Gobierno, a través de una pregunta escrita, nuevas medidas para proteger y reforzar la población pirenaica de los osos pardos. Esta petición se produce después de que diferentes organizaciones aragonesas, catalanas y francesas se dirigieran por carta a la Ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, para pedir que asuma sus competencias y coordine con estos territorios la introducción de ejemplares de oso pardo para reforzar la población pirenaica ante las últimas muertes sucedidas en 2020.

En un comunicado compartido por la Asociación Parlamentaria en Defensa de los Derechos de los Animales se indica que “Según las organizaciones Amigos de la Tierra; Associations de Cap Ours; Ecologistas en Acción Aragón; Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos; FAPAS; Fondo Natural; IPCENA/Ecologistes de Catalunya; SOS Ribagorza; TRENCA y la WWF, esta medida está contemplada dentro de la ‘Estrategia para la Conservación del Oso Pardo en los Pirineos’, por lo que han pedido rapidez y contundencia en las acciones, para evitar poner aún más en peligro la supervivencia de esta especie emblemática”.

En dicho comunicado, el senador Carles Mulet ha recordado el conocido caso del oso Cachou, muerto por envenenamiento el pasado 9 de abril en la Vall d’Aran, y con el que se descubrió tras levantarse el secreto sumarial, la existencia de una trama organizada que pretendía exterminar ejemplares de esta especie del Pirineo.

Mulet también ha señalado la muerte, más reciente, de la osa Sarousse, en una batida de jabalí celebrada en el Pirineo Aragonés, el pasado 29 de noviembre, la cual ha levantado todas las alarmas con respecto a la compatibilidad es esta modalidad de caza en las zonas sensibles para esta especie.

En la pregunta planteada por Mulet, el senador solicita al Gobierno si considera oportuno modificar y fortalecer la ‘Estrategia para la Conservación del Oso Pardo en los Pirineos’, con el único objetivo de garantizar la mayor protección posible para esta especie amenazada.

El Juzgado de Vielha investiga a seis personas por la muerte del oso Cachou

El Juzgado de Vielha levanta parcialmente el secreto de la investigación de la muerte del oso Cachou e investiga a seis personas como posibles responsables.

Han pasado ocho meses desde que los Agentes de Medio Ambiente del Consejo General d’Aran encontraron muerto al Oso Cachou en el municipio de Les. En un principio, un informe del consistorio notificó que la muerte del animal se había producido por el ataque de otro oso y una posterior caída causada por un fuerte desnivel de unos 40 metros. Esta teoría fue puesta en duda inmediatamente.

Las entidades ecologistas desmintieron el informe del Consejo General ante la inverosimilitud de los argumentos presentados sobre la muerte de Cachou. Los expertos ecologistas apuntaron a la posibilidad de que el animal fuera víctima de un envenenamiento, ya que en las imágenes del cadáver compartidas por los agentes ambientales se puede apreciar el rostro del animal con una sonrisa sardónica, una imagen habitual en los mamíferos muertos por envenenamiento. Tras estos hechos, en mayo la jueza única de Vielha decretó el secreto de actuaciones por el caso de la muerte del oso y no se ha vuelto a saber nada hasta ayer.

En la jornada del jueves 10 de diciembre, el Juzgado de Vielha ha levantado parcialmente el secreto de sumario después de que en mayo se ordenara el secreto total de las actuaciones. Por tanto, todavía existe una parte de la investigación que sigue sin conocerse, ya que, según el auto de la juez de Vielha, esta otra parte está relacionada con otra investigación totalmente independiente a la de la muerte del oso.

El Juzgado de Vielha ha notificado que desde hace unos meses se está investigando a seis personas por la muerte del oso Cachou, en lo que sería un delito contra la fauna. Además de estos seis investigados, otras quince personas también han declarado en el juzgado, sin que se descarte una ampliación de los investigados y de los testigos. En este tiempo también se han recibido informes científicos y la necropsia del animal, entre otros.

Las entidades ecologistas IPCENA-EdC y FAPAS han emitido un comunicado tras tener acceso al levantamiento parcial del secreto de sumario en el que han dicho que: “Hay una supuesta trama de personas vinculadas y organizadas que provocaron la muerte del oso. El Consejo General, la principal institución aranesa, está detrás de la muerte del oso, al promover y dar soporte público a su rechazo, aunque se tratara de una especie protegida en peligro de extinción. El Consejo General, supuestamente miente deliberadamente, para proteger a los presuntos implicados relacionados con la institución directa o indirectamente, y dar versiones falsas para favorecer el archivo del caso, a pesar de conocer los datos de los componentes del posible envenenamiento cuanto realiza el comunicado del 14 de abril”.

Decretan el secreto de sumario por la polémica muerte del oso Cachou

La aplicación del secreto de sumario llega pocos días después de que las entidades ecologistas pidieran más información sobre las actuaciones de las administraciones competentes y sobre el informe de la necropsia.

Siguen las complicaciones con la investigación sobre la muerte de Cachou. Un mes después del fallecimiento del animal, la jueza única de Vielha ha decretado el secreto de actuaciones por el caso de la muerte del oso. En un escueto comunicado, el Consejo General d’Arán ha informado que “por el momento, no se podrá comunicar públicamente, ni enviar información a aquellas personas o entidades que realizaron solicitudes formales de información, especialmente en referencia al informe de la necropsia”.

El veto a la información de la investigación llega días después de que diversas entidades ecologistas pusieran en duda las explicaciones del gobierno aranés sobre la muerte del animal. Según el consistorio de la Val d’Arán, Cachou murió tras pelear con otro oso y caer posteriormente por un fuerte desnivel de unos 40 metros. Unos argumentos “inverosímiles y poco creíbles” según apuntan desde las entidades expertas Fapas, SEO Birdlife Catalunya, Ipcena y FIEP.

Desde las entidades ecologistas se sospecha que Cachou pudo ser víctima de un envenenamiento. “En las fotos compartidas por los agentes ambientales de la Vall d’Arán se puede apreciar el rostro del animal con una sonrisa sardónica, una imagen habitual en los mamíferos muertos por envenenamiento. Las necropsias realizadas en Asturias a mamíferos que presentaban esta sonrisa concluían con una muerte causada por algún veneno o producto tóxico”, indicó Roberto Hartasanchez, presidente del Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (Fapas), en una videoconferencia celebrada el pasado 17 de abril.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) ha publicado un tweet en el que muestra su: “máximo respeto a la decisión de la juez y su trabajo y confiamos en que la investigación esclarezca plenamente los hechos”. La organización compartió un comunicado el pasado 8 de mayo en el que pedía a la Generalitat y al Ministerio de Transición Ecológica “que rompieran el silencio en torno a la muerte del oso Cachou e informaran de forma urgente sobre los resultados de los análisis realizados para esclarecer su muerte”.

La aplicación del secreto de sumario llega tras cuatro semanas en las que no se han difundido datos que permitan esclarecer el origen real del fallecimiento del oso Cachou. También sorprende la ausencia de lamentos que ha habido desde las administraciones competentes por un pérdida tan importante en la biodiversidad. Ante esta situación, las entidades ecologistas solo piden una necropsia completa y que se compartan los resultados de manera transparente y desinteresada.

La población de osos en los Pirineos asciende hasta los 52 ejemplares

El Grupo de Seguimiento Transfronterizo del oso pardo en los Pirineos ha contabilizado en 52 los ejemplares actuales de esta especie animal. La cifra supone un incremento de 12 ejemplares respecto el recuento que se hizo en 2018.

El Grupo de Seguimiento Transfronterizo del oso pardo en los Pirineos ha hecho balance de la población de oso pardo del 2019 en una reunión telemática en la que participaron representantes de la Generalitat, el Consejo General de Aran, el Gobierno de Andorra, Aragón, Navarra, Francia y la Fundación Oso Pardo.

Las últimas cifras muestran que la población de oso pardo ya es de 52 ejemplares, doce más que los 40 que se identificaron en el 2018. En cuanto al número de nacimientos, se registraron un total de 10 nuevas crías de 5 hembras diferentes. Se trata de una cifra récord, sólo alcanzada antes en los años 2016 y 2017 desde 1996. Las hembras que se han reproducido son Zorita (2 cachorros), Isil (2 cachorros), Caramelles (2 cachorros), Bambou (2 cachorros) y Fadeta (2 cachorros).

Los ejemplares que se dan por muertos durante el pasado año 2019 son de 6 después de más de dos años sin tener indicios de estos animales. Entre las pérdidas encontramos la hembra Hvala, detectada por última vez en 2017, el macho Fifonet y 2 cachorros de Zorita. La reciente muerte del oso Cachou no entra dentro del recuento del 2019.

Por otra parte hay que destacar que el área geográfica donde se han encontrado en algún momento indicios de la presencia del oso pardo en los Pirineos se ha ampliado en 2019 en 3.000 Km2 respecto del 2018 y representa ya una superficie de 10.400 Km2 . Cabe señalar que buena parte de este incremento se debe a un desplazamiento exploratorio puntual que hizo el macho Goiat en primavera del año pasado, durante el cual visitó zonas muy meridionales del Pallars Jussà y la Ribagorza aragonesa. En general, el área de distribución del oso se extiende principalmente por los Pirineos centrales.

En cuanto al seguimiento de la especie en Cataluña, durante el 2019 se han localizado 440 indicios de oso, de los cuales 190 son fotografías y vídeos y 141 son muestras de pelos. En todo el Pirineo se han localizado 2.004 indicios o rastros, además de las ubicaciones de los ejemplares equipados con GPS.

Finalmente, se han analizado numerosas muestras para la identificación genética, de las cuales 78 provienen de Cataluña. La Universidad Autónoma de Barcelona ha identificado 8 ejemplares de 20 muestras recibidas, mientras que el laboratorio francés Antagene, ha identificado 41 ejemplares de 314 muestras (58 de Cataluña).

Las entidades ecologistas desmienten los informes de la necropsia del oso Cachou

Las entidades ecologistas afirman que la muerte del oso Cachou no pudo ser causada por una pelea con otro oso y la posterior caída debida a un fuerte desnivel. Además, sospechan que el animal pudo morir a causa de un envenenamiento.

Las entidades ecologistas Fapas (Fondo para la Protección de los Animales Salvajes), SEO Birdlife Catalunya, Ipcena y FIEP (Fonds d’Intervention Écopastorale Pirineus Francesos) han celebrado una rueda de prensa por videoconferencia en la que han puesto en duda el informe del Consejo General d’Arán que explica que la muerte del oso Cachou se produjo por el ataque de otro oso y la caída causada por un fuerte desnivel de unos 40 metros.

Desde las entidades se afirma que los resultados de la necropsia preliminar realizada a Cachou por el Servicio de Ecopatología de Fauna Salvaje de la Universidad Autónoma de Barcelona no son creíbles. Ante esta situación, los ecologistas han pedido que se realice una segunda necropsia más resolutiva para conocer con exactitud la causa real del fallecimiento del animal.

Todos los ecologistas coinciden en la inverosimilitud de los argumentos presentados sobre la muerte de Cachou. “La muerte por caída no es creíble. No existe ninguna fractura ni lesión que demuestre esta opción. Esta causa de fallecimiento es una invención. Las necropsias tienen que ser definitivas y concluyentes antes de compartir las posibles causas de la muerte del oso. Cachou era un animal que estaba acostumbrado a escalar”, ha explicado Joan Vázquez, portavoz de Ipcena.

Desde Ipcena también se ha pedido una mayor transparencia por parte de las administraciones competentes: “Las administraciones y los políticos están comprometidos por ley a defender y proteger la biodiversidad. El Consejo General d’Arán no puede decir que el animal ha podido morir por diversas razones sin ser motivos concluyentes. Hay que realizar una necropsia completa para poder decir de qué ha muerto y no de qué ha podido morir Cachou. La información preliminar que dio el Consejo General no aportaba ningún motivo real”.

Además, Joan Vázquez ha hecho referencia a la ausencia de acontecimientos por parte de las administraciones: “Creemos que es necesario y evidente que las administraciones competentes lamenten pérdidas clave en la biodiversidad como la de Cachou. La ausencia de lamentos levanta sospechas sobre la muerte del oso”. El portavoz de Ipcena también ha recordado que: “El órgano competente en esta materia es el Ministerio del Gobierno español, ya que el proyecto de conservación de los osos abarca a Cataluña, Navarra y Aragón. Por tanto, la Generalitat de Catalunya no puede tomar medidas por su cuenta”.

Roberto Hartasanchez, presidente de Fapas, ha valorado la posibilidad de que Cachou fuera víctima de un envenenamiento: “En las fotos compartidas por los agentes ambientales de la Vall d’Arán se puede apreciar el rostro del animal con una sonrisa sardónica, una imagen habitual en los mamíferos muertos por envenenamiento. Las necropsias realizadas en Asturias a mamíferos que presentaban esta sonrisa concluían con una muerte causada por algún veneno o producto tóxico”.

Recordemos que durante el pasado mes de octubre de 2019 la Generalitat aprobó una técnica disuasiva que consistía en aplicar fungicidas a los cuerpos de los animales muertos para que Cachou cogiera rechazo a la carne animal provocándole vómitos. De esta manera, el oso no atacaría más a los ganados rurales. Tal y como comenta Cristina Sánchez, delegada de SEO Birdlife en Catalunya: “Esta técnica es totalmente improcedente y temeraria, además, no se encuentra establecida en ningún protocolo del Ministerio”.

Las entidades ecologistas han mostrado así su unión para la conservación de los osos en los dos lados de los Pirineos y han explicado que encargarán un estudio para valorar posibles acciones jurídicas por la muerte del oso Cachou.