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Los clientes de Gadis donan cerca de 80.000 kilos de productos para más de 60 protectoras de animales

Los clientes del supermercado Gadis donan 79.797 kilos de productos para más de sesenta protectoras de animales. La iniciativa pertenece a la tercera campaña “Alimenta la amistad”.

La recogida de alimentos y artículos de higiene promovida por el supermercado Gadis para apoyar a más de sesenta asociaciones protectoras de animales de Galicia y Castilla y León ha sido un éxito. Sus clientes han donado 79.797 kilos de productos y 1.960€ en metálico, además Gadis ha querido sumar 16.000 euros con el fin de que estas entidades puedan obtener artículos que se adapten a sus necesidades específicas.

La tercera campaña “Alimenta la amistad”, que se ha llevado a cabo en 195 puntos de venta de ambas comunidades autónomas, ha gozado de un importante aumento de la cantidad de productos recogidos. Durante el año 2020 se recogieron 29.579, mientras que este año la cifra se ha aproximado a los 80.000 productos. Estas cifras muestran la generosidad y la solidaridad de una sociedad cada vez más sensibilizada con los animales abandonados.

Antonio Cortés Lobato, director de Responsabilidad Social Corporativa, ha valorado así los resultados de la campaña: “Los resultados ponen de manifiesto, una vez más, la generosidad de nuestros clientes. Queremos agradecerles públicamente su apoyo, así como a todos los voluntarios que, desde el 1 hasta el 10 de octubre, se han acercado a los supermercados en los que hemos desarrollado esta campaña”.

«Cerca de 200.000 Kilos en tan solo tres campañas»

Desde que en el año 2019 Gadis iniciara por primera vez la campaña “Alimenta la amistad” ante la petición de ayuda de las protectoras de animales, la cantidad de productos para cubrir las necesidades de animales de compañía abandonados se ha aproximado a los 200.000 kilos. Además, durante la campaña de este año se ha dado la oportunidad a los clientes de realizar una contribución económica, mientras que la propia compañía ha realizado una aportación de 16.000 euros.

La campaña “Alimenta la amistad” se encuentra enmarcada en el programa de Responsabilidad Social Corporativa de Gadis y se desarrolla al hilo de la conmemoración del Día Mundial de los Animales, impulsada por la Organización Mundial de Protección Animal para concienciar a ciudadanos de todo el mundo sobre la importancia de respetar a todos los seres vivos del planeta.

Acción y reacción en la lucha por el lobo

 

Vivimos un tiempo lleno de acontecimientos en la defensa del lobo y de la naturaleza, pero para bien o para mal no existe acción sin reacción. Recientemente se aprobó una Proposición no de Ley (PNL) para la protección integral del lobo ibérico, impulsada por Lobo Marley, Ecologistas en Acción y WWF, y la sola existencia de una mayoría parlamentaria favorable a esa PNL ya es una señal de la maduración de nuestra sociedad. Ese cambio hacia una mayor sensibilidad ambiental lleva décadas gestándose, pero cada vez que se manifiesta se escuchan de inmediato voces retrógradas, en este caso las de aquellos que quieren seguir matando lobos. Ellos pronostican un panorama apocalíptico en caso de que se consolide dicha protección, una “profecía” que podemos resumir en 3 puntos:

1.- Se va a arruinar al sector primario

2.- Se va a desencadenar el caos

3.- Se va a acabar con actividades tradicionales que siempre han existido

¿Hemos escuchado antes estos argumentos? Muchas veces, y no sólo aplicados al lobo. Son, por ejemplo, los mismos que se esgrimían a mediados del siglo XIX en Norteamérica para defender la esclavitud. Incluso decían que los esclavos estarían peor si se les liberaba, igual que algunos dicen hoy que el lobo estaría peor si se le dejase de cazar… Lo cierto es que determinados intereses nos están sometiendo a una campaña de manipulación continua, presentando a un sector de negocio privado, la ganadería, como víctima del lobo, y afirmando que para defenderla debemos plegar la normativa de protección de la fauna al dictado de los sindicatos agroganaderos (algo así como encargar a las industrias más contaminantes la redacción de las leyes sobre polución atmosférica).

Foto del web Lobo Marley. Autor: Ángel M. Sánchez

En su afán de seguir con las matanzas, utilizan el odio tradicional y supersticioso contra el lobo, y de paso fomentan un odio igual de irracional contra las personas que lo defienden. Buscan dividir a la sociedad en dos mitades enfrentadas, la “rural” y la “urbanita”, pero lo cierto es que en una democracia todos somos ciudadanos, un continuo de personas que ocupamos una proporción variable de nuestro tiempo en el medio rural o en el urbano, y que dependemos unos de otros.

La protección del lobo es simplemente una demanda social, como demuestran las manifestaciones de los últimos dos años, donde decenas de miles de personas han salido a la calle para hacer suya esa reclamación. Sin embargo, los manipuladores la presentan como ejemplo del afán de los “urbanitas” por aplastar a la población rural, un argumento que daría risa si no fuese un intento, tan ridículo como malintencionado, de balcanizar el campo español. “Os quieren echar de vuestra casa”, se dice para caldear el ambiente, recurriendo a la misma retórica que usaban los defensores del “Toro de la Vega” cada vez que alguien protestaba contra su barbarie.

Los sindicatos ganaderos no son los únicos que se envuelven en la bandera de un pretendido “mundo rural” para que se sigan matando lobos: se les unen los políticos oportunistas y el lobby de la caza de trofeos. Pero la primera víctima de esta conjura está en el campo mismo, y son todas esas personas sensatas y sensibles que intentan vivir y trabajar de una manera más armoniosa con la naturaleza y que se encuentran arrinconadas por el miedo y abandonadas por una administración cómplice de los que destruyen el patrimonio natural.

Imagen del web Lobo Marley

Irónicamente, matar lobos no soluciona el problema de los ataques al ganado, y de hecho está demostrado que lo agrava. A pesar de ello, el lobby de la caza sigue presentándose como defensor de los ganaderos cuando éstos denuncian ataques de lobos, aunque al mismo tiempo no tiene pudor en afirmar ante los conservacionistas que “gracias a la caza hay más lobos que nunca”. ¿Qué hay detrás de esta sonrojante contradicción? Simplemente el afán de perpetuar un pasatiempo sangriento, minoritario y para unos pocos lucrativo, que perjudica al resto de la sociedad y que además despierta un rechazo cada vez más unánime.

Algo tan simple como dar al lobo ibérico el nivel de protección que tienen otros grandes depredadores como el oso, el lince o las aves rapaces, se encuentra hoy frenado por un cóctel de intereses que generan un ruido mediático en el cual detectamos más sofismas que argumentos reales. Pero en Lobo Marley tenemos las ideas claras: siempre consideraremos más importante a un ser vivo, complejo y sintiente como el lobo ibérico que a un montón de palés de madera convertidos en macabras casetas para acribillarlos a traición, una actividad que va incluso contra la ley de caza vigente.

Luchamos por el fin de la matanza de lobos, y ese objetivo no sólo responde a la demanda de la sociedad sino que además contribuirá a crear las condiciones para una modernización mayor, urgente e imprescindible. Y es que no podemos enfrentar los retos del siglo XXI con actitudes del XIX.

Mauricio Antón, Vicepresidente de Lobo Marley

Imagen de portada: Ilustración de Mauricio Antón