“Frustra ver a veterinarios que hacen un mal manejo de los gatos”

La carrera veterinaria abarca un sinfín de contenidos y la medicina felina no es uno de los prioritarios. En un país donde el número de amantes de los gatos va creciendo entrevistamos a dos veterinarias sevillanas: Victoria Reyero de Como Reyes, acreditada desde 2012 con una medalla de plata por la ISFM y Yolanda Herrera de la Clínica Felina Sevilla.  Las clínicas catfriendly, son las que ofrecen una atención específica que los amantes de los gatos quieren para sus mininos.

¿Es un capricho dedicar una clínica veterinaria solo a los gatos?

La naturaleza de los gatos es totalmente diferente a la de los perros, los gatos conservan muchas de sus cualidades innatas, aunque se hayan domesticado. Son cazadores y presas, territoriales, muy sensibles a los olores, limpios por naturaleza, independientes pero afectivos y sus primeras experiencias quedarán grabadas en su archivo de memoria condicionándolos el resto de su vida. Ofrecerles un lugar adecuado a sus características no es un capricho.

¿Qué ventajas tiene para los pacientes y sus familias?

Si reducimos el estrés de los pacientes felinos, buscando su máximo confort y bienestar, fortaleceremos el vínculo cuidador-veterinario, mejorando la experiencia de ambos en la clínica veterinaria. El tutor no hará un “drama” cada vez que necesite traernos a su gato y podremos adelantarlos a un sinfín de patologías.

Yolanda Herrera de la Clínica Felina Sevilla

¿Influye solo en la manera de situar las cosas?

Todo influye. Tener espacios adecuados y exclusivos para los gatos, mesas de exploración confortables, instrumental adecuado a su tamaño, minimizar ruidos, cuidar los olores y, sobre todo, tener al personal formado en su manejo y necesidades.

¿Quién garantiza que una clínica es especialmente apta para gatos?

Existe un programa de excelencia a través de la International Society of Feline Medicine o ISFm, que habilita a las clínicas en base al cumplimiento de una serie de requisitos desde la sala de recepción, consultas, hospitalización y conocimientos de todo el personal en el manejo amable con los gatos.

«En la actualidad hay 2.736 Clínicas Catfriendly en el mundo»

¿Desde cuándo existen estas clínicas y donde surgieron?

En el 2012 se creó el programa de “clínica amable con los gatos”, diseñado para ayudar a las clínicas a minimizar el estrés de los gatos y sus cuidadores en la visita al veterinario.

En la actualidad hay 2.736 Clínicas Catfriendly en el Mundo. Entre los países acreditados destaca Inglaterra y España.  No estamos seguras dónde surgieron las primeras clínicas Catfriendly pero suponemos que fue en UK.

¿Significa una inversión extraordinaria?

Requiere sobre todo capacitar al personal e informar al cuidador de cómo debe reducir el estrés del gato también en el traslado a la clínica, la mayor inversión es en formación y actualización anual. No es necesaria una gran infraestructura en la clínica, a veces es suficiente unas mamparas, zonas para colocar transportines elevados del suelo, minimizar ruidos, cuidar los olores.

¿Repercute en los precios?

Pues si te soy sincera creo que menos de lo que se debería porque considero que la gente a día de hoy no se hace idea de lo que hay detrás del manejo amable con los gatos. Horas de formación, estudio de etología y de medicina de esta especie tan particular.

«Los clientes perciben y valoran la diferencia en cuanto a manejo y forma de trabajo»

¿Qué tipo de clientes acuden?

Pues de todo tipo, clientes desesperados en busca de ayuda y quizá ya sea tarde para recupera a su gato de una enfermedad o de un mal manejo, aquellos que quieren que su gatos sean atendido por personal especializado y otros que han ido a otras clínicas y al venir a nosotras perciben y valoran, la diferencia en cuanto a manejo y forma de trabajo.

¿Es cierto que hay pacientes que os llegan de decenas e incluso cientos de kilómetros?

Pues a veces si…vienen desde lejos recomendados en busca de tratamientos concretos o para segundas opiniones. En el caso de las consultas de comportamiento ocurre mucho. Aunque aún queda mucho porque se reconozca, que requieren un trato especial y que no son perros pequeños.

¿Qué os motivó a especializaros en gatos?

Siempre nos ha gustado la especie felina y además cuando empezamos a trabajar… los compañeros NO querían tocar gatos. Las experiencias en clínica fueron frustrantes al observar cómo de mal se manejaba a los gatos, ¡existe otra forma de hacerlo!, se merecen un trato respetuoso.

Nos hemos formado para trabajar con ellos, pero sobre todo los hemos respetado y observado. Para nosotras los gatos son fáciles de tratar, de atender y a nivel médico nos parecen desafiantes.

«Los gatos acuden menos a los veterinarios que los perros generalmente por la dificultad que les supone a los cuidadores trasladarlos»

¿El público en general ya comprende la necesidad de una atención exclusiva?

A día de hoy creo que queda mucho trabajo por hacer…los gatos acuden menos a los veterinarios que los perros generalmente por la dificultad que les supone a los cuidadores trasladarlos a las clínicas. Y lo estresantes que para ambos son las visitas al veterinario.

¿Creéis que la gente está cuidando más y mejor de los gatos?

Creo que hay de todo, gente que quiere y hace todo por entender las verdaderas necesidades del gato y otras personas que lo tienen porque creen que es más cómodo que un perro, sin darle demasiada importancia a sus necesidades exclusivas como especie.

¿Qué tres cosas hacemos siempre mal y deberíamos evitar cuando llevamos el gato a la clínica?

Tener el transportín en un altillo y sólo sacarlo para llevarlo al veterinario. Forzar al gato a meterse en el transportín. Exponerlo por la calle a todo lo exterior: coches, perros, gente, ruido, olores desconocidos y desagradables para él.

Victoria Reyero de Como Reyes, acreditada desde 2012 con una medalla de plata por la ISFM

¿Qué tres cosas buenas podríamos hacer y no hacemos?

Elegir el transportín adecuado, no el que más me gusta o que está de moda. Debe ser seguro, estable, desmontable y fácil de limpiar. Habituarlo al transportín y por último cubrir siempre el transportín.

¿En qué debe fijarse una familia para elegir veterinaria para su gato?

Elegir un veterinario que “adore” los gatos, que tenga conocimientos de comportamiento y medicina felina y que sus instalaciones se adecuen a esta especie. Si un profesional conoce la naturaleza del gato asumiendo que no es un perro pequeño y le trata en consecuencia, adaptando la visita, los tiempos, los cuidados, las instalaciones y el equipo al carácter gatuno, las necesidades sanitarias de nuestros felinos serán mucho mejor atendidas.

¿Cómo valoráis el nivel de la medicina felina en España?

Actualmente es una de las especialidades más populares en España y de la que más Acreditados y miembros del grupo de trabajo de AVEPA GEMFE, con lo cual el nivel de formación es muy bueno.

España es además el segundo país tras UK, con más centros interesados en ser reconocidos con el certificado de clínica amable con los gatos de la ISFM.

«Un gato no es un perro, no es igual su manejo, sus enfermedades ni la administración de vacunas ni los tratamientos preventivos»

¿Habéis observado una evolución formación básica veterinaria o persiste el error de considerar al gato un perro pequeño?

La forma de tratar a los gatos ha cambiado mucho en los últimos años, pero aún hay mucho trabajo por hacer por parte de compañeros, que deben considerar que un gato no es un perro, no es igual su manejo, sus enfermedades ni la administración de vacunas ni los tratamientos preventivos.

¿Qué cuidados veterinarios básicos debemos seguir con los gatos?

La medicina preventiva es fundamental en ellos, los gatos son especialistas en ocultar síntomas y en engañarnos para hacernos creer que no les pasa nada. A veces nos resulta imposible darnos cuenta de que están enfermos hasta que la situación ya es irreversible. Por eso es importante que creemos ese vínculo de comunicación y facilitemos herramientas formativas a los cuidadores, para que acudan con regularidad a los centros a chequear la salud de sus gatos y anticiparnos a la progresión de enfermedades.

¿Hay algún truco para que vayan con ilusión a visitaros?

¡Siempre hay truco y trato!  Hay formas de positivizar las visitas al veterinario trabajando desde casa la entrada en el trasportín, acudiendo con cita previa para minimizar el tiempo en la sala de espera y en consulta manipularlo de forma amable con toallas y mantas, sin utilizar medidas de contención agresivas, en nuestras clínicas están totalmente prohibidas las jaulas de contención.

Y la lechuza se dejó ver

Crónica de un taller de rapaces nocturnas en el Ebro 

Sólo se organiza una vez al año y, si nos guiamos por el público, es todo un éxito porque muchos repiten. Del grupo de 10 personas que hemos venido hasta el Delta del Ebro para conocer un poco mejor las rapaces nocturnas, hay tres que ya han venido otras ediciones. «El año pasado terminamos a las dos de la madrugada y vimos muchos búhos», explica una de ellas confiada en que este año se repita la historia.

El taller lo organiza la asociación Picampall y cuesta cinco euros. Empieza a las diez de la mañana en el Casal de Joves de L’Aldea (Baix Ebre) y termina con una ruta nocturna buscando rapaces. No es fácil porque estos animales ‘trabajan’ de noche y la noche es oscura… pero con ganas, con el conocimiento del ornitólogo Yago Brugnoli y haciendo un poco de trampa, los búhos acabarán dejándose ver.

Pero empecemos por el principio. La primera parte del taller consiste en analizar las egagrópilas, que son las bolas indigeribles que algunas aves expulsan por la boca. Una bandeja con agua para cada uno, unas pinzas y todas las egagrópilas que un amante de los pájaros podría desear. Todas ellas están bien catalogadas porque saber qué expulsan estas aves da mucha información a los biólogos. “Pensábamos que la rata de agua se había extinguido en el Delta del Ebro pero gracias a las egagrópilas hemos podido ver que todavía hay”, explica Karin Van den Broek, bióloga de origen belga que vino a estudiar por unos meses al Ebro y se quedó a vivir. “¿Alguien sabría decir de qué pájaro es ese pico?”, pregunta Van den Broek mientras muestra lo que ha encontrado una de las asistentes al curso. Después de enumerar todos los pájaros que se nos pasan por la cabeza, da la respuesta: “Es un gorrión. Fijaos que es muy ancho. El resto de pájaros tienen el pico más delgado”, explica.

A las dos termina el taller y tenemos descanso hasta las 19.00, cuando toma el relevo en Brugnoli. Nos explica cuáles son las diferentes rapaces nocturnas que cazan entre los arrozales del Ebro y explica las características de cada uno. Lechuzas, autillos, búho común, búho chico y también el búho campestre, aunque en esta época del año no se encuentran. También nos enseña plumas que ha conseguido gracias al centro de recuperación de animales y nos enseña el curioso diseño que permite a estas aves volar sin hacer ningún ruido para coger a la presa desprevenida. A las nueve de la noche la claridad se va apagando. Ha llegado la hora de que todos estábamos esperando.

El primer avistamiento lo hacemos sin siquiera salir del pueblo. En una masía abandonada encontramos dos búhos comunes. Éramos 11 amantes de los pájaros sosteniendo los prismáticos para observar a los pequeños búhos en las afueras de L’Aldea. Parecía que ellos también nos observaran. Quien seguro que nos miraba eran los vecinos del pueblo que pasaban y veían la escena sin comprender mucho. Volvemos a los vehículos y hacia Deltebre, donde nos espera un gran espectáculo.

Mientras cenábamos en el Parc del Riu, el único momento del día que no estábamos pendientes de las rapaces, una preciosa lechuza pasó por encima de nuestras cabezas. Era como si, una vez más, las rapaces nocturnas nos estuvieran controlando. Su color blanco iluminó la noche y el movimiento tranquilo e incansable de las alas transmitía paz. Algunos ya habíamos visto más de lo que podías imaginar antes de empezar el taller.

Tras cenar hicimos una pequeña trampa. «Esta noche usaremos el reclamo pero no podemos abusar porque podemos molestar a los pájaros», dijo Brugnoli. El altavoz imitó el canto del autillo y enseguida obtuvimos respuesta. Después de buscar la pequeña rapaz entre las ramas de los árboles por fin la vemos. Todos en silencio. Disfrutando. Y llega la madre y con un movimiento suave se pone sobre la rama del álamo blanco junto a su hijo. Acerca el pico y le da de comer. Saciados y emocionados seguimos el camino buscando la lechuza que antes no nos dejaba cenar tranquilos. Volvemos a usar el reclamo para que el animal se deje ver y la luz blanca se vuelve a abrir camino desde la oscuridad y pasa un par de veces.

Ver a los animales salvajes tiene algo de especial. Mágico. Es como observar las llamas del fuego: podríamos estar allí toda la vida Unos jóvenes ebrenses empiezan a reunirse en el parque. Es sábado por la noche y tienen ganas de pasárselo bien. «Mira hay dos búhos», avisa uno de ellos a su compañero. Y los dos chicos se quedan mirando a los árboles, tranquilos. Incluso ellos, durante unos momentos, quedan embobados observando aunque sea de lejos ese espectáculo. Son las dos de la madrugada. Moto y hacia casa. A punto de llegar a Tarragona unas luces azules me obligan a regresar al mundo real. Control antidroga de los Mossos d´Esquadra.

“¿De dónde viene usted?”, pregunta el funcionario.

“No se lo creerá agente. Vengo del Ebro de ver rapaces nocturnas”, le digo satisfecho.

«¿Cómo dice?», pregunta.

“Rapinyaires nocturnos… búhos, lechuzas…”.

«Circule, va, va».

«El maltrato es invisible para el que cree que los animales existen únicamente para servir a los humanos»

Estela de Castro es una fotógrafa española premiada por su trabajo centrado en el retrato y su compromiso con la denuncia del maltrato animal y la defensa de los derechos de los animales. Expone en la vieja sede del Banco de España en Tarragona denunciando el sinsentido de los zoos. Nuestra entrevistada de hoy, también es la autora del libro ‘The Animals’, un documento imprescindible.

¿Cómo nació Zoocosis? 

Zoocosis nace a partir de Capital Animal, un proyecto que crea y dirige el gestor cultural Rafael Doctor. Invitó a participar a más de cien artistas de diferentes disciplinas y a mí me propuso estar en la parte de denuncia. Elegí el zoo porque cuando fui de pequeña con el colegio, recuerdo comer unas galletas con forma de corazón con azúcar en el centro mientras veía la actuación de los delfines, pero de la actuación, no recuerdo nada. Con lo cual podía haber vivido sin aquella excursión. No soporto la mentira que se sostiene a través del maltrato animal para hacer felices a lxs niñxs. No solo en los zoos, también en los circos, cabalgatas de reyes o cualquier tipo de espectáculo con animales.

¿Exhibir animales en jaulas tiene algo que ver con un trastorno en los que lo ven, lo hacen posible o los que lo sufren?

El ser humano tiene una visión antropocéntrica, no siente que esté haciendo algo malo al encerrar animales. No creo que nadie sienta que tiene un trastorno por ir a un zoo, creo que se sienten buenos padres por intentar hacer felices a sus hijxs.

¿Los responsables de los zoos conocían tus intenciones?

No. Solo llamé antes de ir para preguntar si podía ir con un trípode y me dijeron que sí, pero nunca supieron a qué iba. Durante meses no enseñé ninguna foto en redes por si me prohibían la entrada, pero nunca pasó nada con este tema.

¿Ha habido alguna reacción? 

Ninguna de su parte.

«Los más pequeños perciben la tristeza y soledad que sufren los animales encerrados»

¿Cuál es la respuesta del público? 

¿Te refieres a mis fotografías? Si es así… se cuestionan si los zoos realmente son un espacio de conservación o solo uno negocio. Los más pequeños perciben la tristeza y la soledad que sufren esos animales al estar encerrados.

¿El maltrato animal es muy evidente y al mismo tiempo invisible?

Es muy evidente para el que lo quiere ver y muy invisible o más bien justificado para el que cree que gran parte de los animales, sobre todo los considerados de granja o usados como herramientas de trabajo, existen únicamente para servir a los humanos. Para la mayoría de la población los animales están aquí para ser explotados. Tenemos esa falsa creencia de que estamos en lo alto de una pirámide y que eso nos da derecho a utilizar y maltratar sus cuerpos, pasando por alto que son seres sintientes con sus propios intereses.

El espacio de exposición en Tarragona es impresionante y excepcional. ¿Qué pensaste cuando te lo ofrecieron? 

Para mí fue una sorpresa que un espacio que lleva veinte años cerrado se abra para hacer mi exposición. Era casi como ocupar un espacio abandonado. Estoy muy agradecida a Cultura Verda y el Mèdol por confiar en mi para albergar esta exposición en el antiguo Banco de España.

¿El encuadre aporta algo extra a la experiencia de los retratos?

Hay una falta de escala en mis imágenes. Da la sensación de ser una maqueta con muñecos dentro, con lo que sí, el encuadre y la composición es muy importante en este proyecto.

Igual que los animales están atrapados y restringidos tú como artista has debido ceñirte a numerosas limitaciones para este proyecto ¿cierto?

Me puse tres normas que eran: días nublados, animales que estuvieran solos en la imagen y que no estuvieran en movimiento.

¿De cuál de las fotografías te sientes más orgullosa y por qué?

No hay ninguna más especial que otra.

«¿Qué sentido tenía un zoo humano? El mismo que tiene un zoo con animales, sacar rentabilidad económica»

¿Tienen sentido los zoos?

Para mí no tienen ningún sentido. Desde la época de los antiguos egipcios hay colecciones privadas de animales salvajes. El zoo, tal y como lo conocemos en la actualidad, nace en Viena en 1752. No creo que en aquella época los animales necesitaran estar encerrados para conservar las especies. Es como los zoos humanos, que fueron desde la década de 1870 hasta la década de 1950. ¿Qué sentido tenía un zoo humano? Personas que eran secuestradas en sus países y expuestas en ciudades como Madrid o Barcelona. El mismo sentido que tiene el zoo con animales, sacar rentabilidad económica.

¿Qué es lo peor, a tu juicio del zoo de Madrid?

El cemento, el zoo de Madrid es como un bloque de cemento sin apenas espacios naturalizados.

¿Y del de Barcelona?

Que está en el centro de la ciudad, además del ruido de los visitantes, los animales tienen que soportar el ruido que conlleva una ciudad y la contaminación.

¿Qué destacarías de positivo de ellos? 

Nada.

«Un zoo no tiene nada de pedagógico. A los niños y niñas que van no se les enseña educación ambiental»

¿Puede ser pedagógico lo que se muestra para no ser visto? 

Un zoo no tiene nada de pedagógico. A los niños y niñas que van no se les enseña educación ambiental. Dan golpes a los cristales, gritan a los animales y les tiran comida. Nadie les explica que eso puede estresarles. Lo único que se enseña en un zoo a los niñxs es que el ser humano cree estar por encima del resto de las especies con las que compartimos el planeta y que eso le da derecho a encerrar a esos animales en su propio beneficio.

¿Es muy diferente fotografiar a animales en zoos que a animales rescatados? 
‘The Animals’ es una exposición de gran éxito y también un libro. ¿Cuáles son las diferencias más importantes entre ese proyecto y Zoocosis?

La forma de trabajar es muy diferente. En Zoocosis trabajé en analógico en b/n. Normalmente iba sola al zoo en días nublados. Paseaba mirando a ver dónde estaban colocados los animales y si no me servía el sitio por temas de luz o de composición no disparaba. Los animales están súper tristes y la energía es muy extraña, además tenía que escuchar comentarios bastante absurdos de los visitantes que en algunos casos me parecían muy ofensivos hacía los animales. En el zoo hay una falta total de respeto hacía ellos.

En ‘The Animals’ trabajé en digital a color con un fondo negro y utilizando la luz natural de los espacios en los que viven los animales que han sido rescatados de diferentes tipos de explotación, como la caza, el circo, la experimentación o la violencia vicaria. El trato que se les da a estos animales es muy diferente. Lo más importante es que no tienen a decenas de visitantes gritándoles cada día. Son animales que han tenido una segunda oportunidad y que no son explotados. En ‘The Animals’ pongo en valor el trabajo que realizan muchas personas que han dejado toda su vida para salvar a individuos de otras especies.

¿Para cuáles te sientes más útil? 

Para los que animales que han sido rescatados, porque puedo contar su nombre y su historia personal y hacer que la gente empatice más con ellos. Además de recaudar dinero para los santuarios y ayudar a salvar más vidas.

¿La conexión con los animales lleva implícita una dosis de dolor?

Lleva una dosis muy alta de dolor, desde luego que sí. Es algo que no te deja estar nunca tranquila con tu propia especie.

«Lola era mi gata. No pude salvarla, así que empecé a rescatar animales que aparecían en mi vida»

¿Quién es Lola? 

Lola era mi gata, el principio de todo mi cambio, hacia el veganismo y el activismo. Lola me salvó la vida. Apareció, cumplió su misión y murió con solo un año y medio. No pude salvarla, así que empecé a rescatar animales que aparecían en mi vida, gatos y perros, sobre todo galgos.

¿Se comprende en este país el arte como reivindicación social?

Hay artistas que utilizan lo que saben hacer para reivindicar, pero creo que hay muchos más que no utilizan el arte como herramienta de cambio o de denuncia. Lo cual es lícito, no todo el mundo tiene algo que reivindicar o no utiliza este canal para hacerlo.

¿Qué proyectos fotográficos no deben perderse los que amen tanto el arte como a los animales?

Recomiendo seguir el trabajo de lxs fotógrafxs Ruth Montiel, Aitor Garmendia o Ariadna Creus.

¿Dónde podrán ver la exposición aquellos que no puedan acudir antes del 16 de junio al antiguo edificio del Banco de España de Tarragona?

Se podrá ver en otros festivales nacionales como en Negativo Foto en Badajoz o en Foto Arica en Chile.

“Los niños tienen una curiosidad y amor por los animales innatos”

En el barrio de Vallcarca de Barcelona hay un espacio dedicado a la divulgación de los derechos de los animales que ofrece en préstamo documentos imprescindibles. La Biblioteca María Antonieta Cot ofrece un punto de interés nacido de la pasión por los animales y los libros. Hablamos con Olga Barrio impulsora de una iniciativa destinada a ser imitada en espacios para niños y mayores.

¿Cómo surgió la idea de crear un área dedicada a los derechos de los animales en la biblioteca?

Siempre me han interesado mucho los animales y preocupado su bienestar. Creo que la información y la educación puede ayudar a formar adultos más empáticos, aprovechando esa biofilia que se tiene desde la infancia. Así que decidí unir mi pasión por los animales y por los libros.

¿Cómo se estructura el fondo especializado en derechos de los animales en la biblioteca?

En seis bloques: Adopción, Tenencia responsable, Protección, Relaciones humanos-animales, Especies amenazadas y El último adiós, sobre la muerte de los animales con los que convivimos.

¿Qué criterios siguen para incorporar nuevos volúmenes?

Compaginar las novedades con libros más antiguos pero que considero indispensables. Y que haya libros infantiles y para adultos.

¿Cómo ha sido recibida esta iniciativa por parte del público?

Con curiosidad. Se acercan sobre todo a los libros expuestos.

«La información y la educación puede ayudar a formar adultos más empáticos con los animales»

¿Qué libros sobre derechos de los animales tienen más éxito entre los usuarios?

Los infantiles, los de ética y los dedicados al duelo, lo que me parece muy importante porque la muerte de un animal familiar es un proceso muy doloroso y todavía muy incomprendido por gran parte de la sociedad.

¿Existen autores que destaquen especialmente en esta temática dentro de la biblioteca?

Varios. Destacaría a Peter Singer porque su libro ‘Liberación animal’ cambió la forma de mirar a los animales de muchas personas. También a Frans de Waal, gran defensor de la inteligencia y las emociones de los animales. Y a Jane Goodall por toda una vida dedicada a los chimpancés y por la gran labor que sigue haciendo en defensa de los animales a sus 90 años.

¿Qué tipo de usuarios suelen consultar más esta sección de la biblioteca?

En sala, los libros que más se consultan son los infantiles. También vienen profesores y adultos interesados en estos temas.

¿Cómo ha sido la respuesta del público infantil hacia los materiales relacionados con esta temática?

Muy buena, los niños tienen una curiosidad y amor por los animales innatos.

¿Qué consejos darías a aquellos que desean informarse más sobre los derechos de los animales a través de la lectura?

Que empiecen poco a poco, que tengan la mente abierta y que estén preparados para todo lo que se van a encontrar. Es un mundo fascinante pero también cruel. Hay libros divulgativos con una perspectiva más amable. Yo recomendaría empezar por ahí. Si empiezas leyendo a Peter Singer o viendo Earthlings es posible que se te quiten las ganes de seguir investigando.

«La muerte de un animal familiar es un proceso muy doloroso y todavía muy incomprendido por gran parte de la sociedad»

¿Hay algún libro en particular que te haya marcado personalmente en relación con esta causa?

‘Nosotros los animales’, del biólogo y etólogo Marc Bekoff y ‘Los diez mandamientos: para compartir el planeta con los animales que amamos’ que Bekoff escribió junto a Jane Goodall.

¿Cuáles son los tres libros que consideras de lectura obligada para entender mejor los derechos de los animales, según tu criterio?

‘Tú también eres un animal’ de Kepa Tamames donde el autor rebate los planteamientos que se suelen utilizar para justificar la agresión a los animales. ‘La voz de los animales’ de Pilar Badía y Diego J. Hernández, un librito estupendo para trabajar con adolescentes. Y ‘Sinpalabras’ de Roger Olmos. Sus ilustraciones son tan potentes que no necesitan texto.

¿Cómo crees que la literatura puede contribuir a la sensibilización y promoción de los derechos de los animales?

A todos nos escandaliza cuando el protagonista de una novela desata sus frustraciones maltratando a un animal, pero decimos: “no puedo ver esto, escuchar esto, leer esto” cuando el maltrato salta en forma de noticia de las páginas del libro a la realidad. Pero esa realidad existe y conocerla, aunque sea a través de la literatura, nos permite tomar conciencia y nos puede ayudar a fomentar nuestro pensamiento crítico. Leer sobre animales nos lleva a conocerlos mejor y es más fácil defender algo que se conoce y se ama.

«La literatura nos permite tomar conciencia y nos puede ayudar a fomentar nuestro pensamiento crítico»

¿Qué tipo de actividades y talleres se programan periódicamente en relación con los derechos de los animales?

Una charla sobre derechos de los animales en las escuelas e institutos que lo solicitan y lotes de libros de esta temática. Una visita escolar dedicada a los animales en la que los niños aprenden sobre ellos y juegan un memory en que relacionan animales con sus huellas. En Animaladas explico a las familias curiosidades y cuidados de perros y roedores, que son los animales con los que convivo y que mejor conozco. En otoño tenemos previsto poner comederos para los pájaros en la terraza de la biblioteca.

¿Cuál es el objetivo principal de estas actividades?

Sensibilizar a los más pequeños hacia el respeto animal y concienciarlos sobre la responsabilidad que comporta tener un animal.

¿Existe alguna colaboración con organizaciones o instituciones dedicadas a la protección de los animales?

En las charlas hablo de animales salvajes y animales familiares. Las historias de estos últimos son verídicas. Y sus protagonistas son de Pataners, una tienda a la inversa cuya principal labor es el rescate y cuidado de animales. En especial de los llamados “invisibles”, aquellos que llevan mucho tiempo esperando un hogar, que han sido devueltos… Leire hace un trabajo inmenso y maravilloso. Mi perra y mi cobaya han sido adoptadas allí. Tenemos también previsto ponernos en contacto con una colonia felina y hacer alguna actividad infantil conjunta.

«En esta área de la biblioteca los usuarios toman conciencia de que los derechos de los animales son importantes»

¿Cuál ha sido el impacto más significativo que has observado desde que se estableció esta área en la biblioteca?

Que los usuarios toman conciencia de que los derechos animales son importantes. Tanto, que necesitan una sección diferenciada. Y que ahora se consultan más libros sobre mejorar la convivencia con los animales del hogar que antes.

¿Han vivido alguna anécdota emotiva, sorprendente, memorable relacionada con esta área de interés?

Al finalizar una de las charlas que doy a colegios, Laura de 7 años, me entregó un dibujo donde, a su manera, hizo un excelente retrato de la situación de desamparo en que se encuentran algunos animales. Lo envié al programa de Onda Cero, ‘Como el Perro y el gato’ que escucho desde hace más de quince años y les encantó. Pusieron el dibujo en el directo de Facebook y, cuando se lo conté a la profesora, buscó el programa y se lo puso a los niños en clase. Me explicó que Laura estaba feliz.

Dibujo de Laura contra el abandono animal

 ¿Qué estrategias o enfoques consideras más efectivos para lograr que las personas perciban la importancia de respetar y defender a los animales?

No dejar de repetir que son seres sintientes, con sus vidas y sus culturas… que compartimos planeta con ellos, pero no somos sus dueños sino sus compañeros de viaje. Y ofrecer argumentos sólidos alejados de sentimentalismos.

«No somos dueños de los animales sino sus compañeros de viaje»

¿Cómo se adapta la biblioteca a las diferentes preferencias de soportes de los usuarios en cuanto a materiales sobre derechos de los animales?

Tenemos libros para adultos y niños, pero también revistas y DVD.

¿Qué desafíos enfrenta el centro de interés al difundir y promover la educación en derechos de los animales?

La difusión. Esperemos que el fondo siga creciendo y podamos llegar a más gente.

¿Qué consejos darías a las personas que desean contribuir de manera activa a la promoción y defensa de los derechos de los animales en su comunidad?

Que no miren hacia otro lado cuando vean a un animal necesitado de ayuda. Pueden acercarse a un refugio de su ciudad a ayudar en tareas de limpieza o pasear a los perros. Alimentar a una colonia de gatos, visitar santuarios en lugar de zoos y poner agua en verano en balcones o parques para las aves o los gatos que viven en la calle. Y si son profesores, crear debate en clase sobre la necesidad de respetar a los animales.

“El maltrato del caballo es una realidad que está absolutamente interiorizada en la sociedad como normal”

En la publicación de hoy entrevistamos a Leonor Díaz de Liaño, una mujer valiente, generosa, sonriente y genuina. Involucrada desde 1975 en la protección animal, ha denunciado prácticas crueles con los caballos que son tan cotidianas como desconocidas para la mayoría. La hípica debe ser repensada y mientras, ahí está la Asociación de Defensa de los Équidos (ADE) rescatando y devolviendo el alma a los caballos y otros animales que lo necesitan.

¿En qué se diferencia ADE de un santuario?

ADE podría ser declarado el primer santuario que se puso en marcha, al menos en Cataluña, porque la idea de estos espacios es la convivencia entre animales que necesitan un hogar de la manera más armónica posible. Pero la gran diferencia de ADE con un santuario es que nosotros damos animales en adopción cuando encontramos la familia adecuada.

La adopción de un animal conlleva llamadas, mails, visita previa y seguimiento de cada animal, pero esto nos permitió dar una segunda oportunidad a más de 2.000 équidos. A día de hoy tenemos acogidos 115 équidos y 200 animales más de otras especies.

¿Cómo influye en los animales la convivencia en libertad y sin más barreras que las necesarias para su seguridad?

La convivencia enriquece y es necesaria para animales que son básicamente gregarios.

«ADE nace de la tristeza que sentía al ver cómo los caballos pasaban de mano en mano hasta el matadero»

¿Qué te inspiró inicialmente a fundar ADE en 2001?

Honestamente, la tristeza que sentía al ver cómo los caballos pasaban de mano en mano siempre a peor destino hasta el matadero fue el motor de su fundación. ADE nació con la esperanza de salvar de su cruel destino al máximo de équidos posibles. Para ello decidimos dar animales en adopción pese a qué es mucho más trabajo que el de meramente salvar y acumular a unos cuantos en el refugio.

¿En qué momento dejó de ser en exclusiva un refugio para équidos?

Desde el inicio, ADE recogió a todos los animales que se ponían en nuestro camino sin importar la especie. Y cuándo se hacía un decomiso por maltrato, por supuesto vaciábamos el infierno. Nunca dejábamos animales atrás.

¿Cómo describirías el crecimiento y evolución de la asociación desde sus inicios hasta ahora?

El crecimiento de ADE fue sobre todo en número de animales rescatados, pues en cuanto a personal, por ejemplo, durante catorce años solo estuve yo como voluntaria a tiempo completo -y sigo-.

Después se incorporó mi hijo Aldo y actualmente nos ayuda también mi nuera que es veterinaria. El voluntariado en cuanto a redes sociales y apoyo es también fundamental y tenemos un equipo muy pequeño pero magnífico.

En la actualidad tenemos dos refugios: Molí de Fals y Cal Lari. Además, tenemos un par de proyectos. Liber ADE en Aragón que es un concepto precioso y también la colaboración con Innova Horse Care en los que la relación entre naturaleza, sostenibilidad y libertad de los caballos van de la mano más que nunca.

«Nuestro mayor logro ha sido sobrevivir pese a la falta de ayudas de ningún tipo»

¿Qué retos y desafíos han enfrentado a lo largo de los años?

El mayor reto y logro, hasta la fecha, ha sido conseguir sobrevivir pese a la falta de ayudas de ningún tipo y a la prácticamente nula respuesta de la sociedad, en general, hacia el maltrato del caballo, una realidad que está absolutamente interiorizada como normal y el desconocimiento/ indiferencia hacia su destino cuando no sirve.

¿Cuál ha sido el mayor logro de ADE hasta la fecha?

Nuestra voluntad y guía es visibilizar el maltrato a los équidos, que creo hemos conseguido. Incluso teníamos que luchar contra los propios «animalistas» que nos tildaban de pijos por defender a los caballos que presuntamente eran animales de lujo, e igualmente educar e informar sobre la necesidad de que la tenencia de cualquier animal se integre cómo miembro de la familia sin que sea solo una herramienta o un capricho.

«Es enorme la cantidad de animales que están en peligro de muerte en la calle o sitios infames»

¿Cuáles son los principios fundamentales que guían el trabajo de ADE en la defensa de los équidos y otros animales?

Mi motivación para encontrar hogar a los équidos y otros animales. Es enorme la cantidad de ellos que están en peligro de muerte en la calle o sitios infames, cómo perros, gatos y demás que no podemos absorber ya en nuestras instalaciones cómo por ejemplo con caballos mayores.

¿Qué medidas ha tomado ADE para adaptarse a los cambios y desafíos provocados por la sequía?

Hace ya tres años empezó a preocuparnos mucho este tema y después con la guerra de Ucrania y el alza de todos los productos, más.

Para preparar un plan de escape en el caso de que tuviéramos que realojar a los caballos por falta absoluta de capacidad de alimentarlos, iniciamos un proyecto «de prueba» el año 2022 de reintroducción de los équidos más fuertes a la libertad, en la Sierra de Santo Domingo en Biel, Zaragoza. Accedimos a esta posibilidad mediante subasta pública por un plazo de cinco años. De momento este proyecto sale muy caro, pero hemos aprendido que realmente los caballos pueden adaptarse siempre con supervisión.

¿Qué te motivó a centrar los esfuerzos de la asociación en rescatar y encontrar hogares para los équidos y pequeños animales?

Todas las adopciones en las que el animal ha quedado en buenas manos son nuestra inspiración, podríamos poner por ejemplo a Monky, un poni que permaneció durante años en una caseta de herramientas en un patio. Cuando lo rescatamos sus cascos eran literalmente ruedas pues habían girado sobre si mismos totalmente. Su adoptante pagó durante el resto de su vida a podólogos y fisioterapeutas para que Monky tuviera una vida plena, y lo consiguió.

«Desgraciadamente tenemos menos adoptantes de los que necesitamos»

¿Cómo se lleva a cabo el proceso de adopción de los animales rescatados por ADE?

El primer contacto con los aspirantes solemos tenerlo por mail o WhatsApp. Después concertamos una visita previa. Si todo puede ser positivo para la familia como para el animal firmamos un contrato de cesión y hacemos un seguimiento de por vida. Desgraciadamente tenemos menos adoptantes de los que necesitamos.

¿Cuál es el papel de la educación en la misión de ADE? ¿Cómo colaboran con la educación de los niños en relación con el respeto hacia los animales?

Siempre se aprende más con el ejemplo que con las charlas, pero obviamente es fundamental la divulgación. Colaboramos con institutos y escuelas de la zona, La Salle, SINS Cardener… para que sus alumnos realicen actividades en nuestros centros y conozcan de primera mano a los animales y sus necesidades.

¿Qué acciones concretas toma ADE para abogar por una mayor protección animal por parte de las Administraciones?

De las administraciones, en general, salvo excepciones, diría que carecen de empatía hacía nuestra problemática. Resulta agotador el contacto con políticos y técnicos que están sometidos a variaciones en sus cargos y responsabilidades lo que deja sin efecto promesas o acuerdos obtenidos después de meses o años de pedagogía. Les resulta más fácil seguir esa dinámica a Fundaciones que no tienen animales ni refugios a su cargo.

¿Cómo es la relación de colaboración con otras organizaciones y entidades en el ámbito de la protección animal?

La relación es en general buena, sobre todo porqué -no es por presumir- siempre estamos dispuestos a ayudar a quién nos lo solicita.

«Antes de ayudar a una organización de defensa animal hay que conocerla de primera mano»

¿Qué consejos darías a aquellos que desean contribuir a la causa de la protección animal?

Mi mayor consejo sería que antes de ayudar a una organización, la conocieran de primera mano si es posible. Desgraciadamente hay muchos casos de intrusismo y también de gentes sin preparación alguna que entran en este mundillo en busca de lucro o satisfacción personal, por desgracia.

Rescatar animales requiere conocimiento, tenacidad, honestidad y equilibrio entre lo que desearías y lo que puedes ofrecer. Obviamente hay gente maravillosa. Las entidades se han multiplicado en estos casi 25 años. Simplemente invito a que las personas con intención de ayudar se garanticen el éxito analizando de cerca en quién y qué invierten esfuerzos.

¿Cómo pueden las personas interesadas en apoyar a ADE contribuir o participar en su trabajo?

Intentamos que sea fácil para las personas que quieren ayudar desde hacerse voluntarios, socios, teamers, colaboradores, adoptar, apadrinar, lo que se quiera o se pueda.

Tenemos también una tienda solidaria en Facebook que nos montaron dos voluntarias y se llama Racó Solidari d’ADE. Estamos agradecidas por las ayudas sean grandes o pequeñas, sean inmediatas o de cara a un momento que se tenga más disponibilidad de tiempo, de medios o de capacidad de adopción.

En nuestra web está todo detallado también el contacto. Nuestra mayor necesidad es de ayuda económica y visibilidad. Necesitamos socios, padrinos, seguidores en rede sociales y que la gente conozca la problemática del caballo.

¿Qué mensaje te gustaría transmitir a aquellos que aún no son conscientes de la importancia de la protección animal?

Solo querría que reflexionaran en que la tierra no es nuestra. Ellos llegaron antes y nos han dado y siguen dando todo, incluida la vida, por ello querría que por lo menos a los animales se los respetara si es que no se los quiere amar.