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“Queda mucho trabajo por hacer en cuanto a los derechos de los gatos, especialmente en los medios rurales”

María de los Ángeles Doval es una de las caras visibles de Micos do Barrio, una entidad de protección felina radicada en Santiago de Compostela que además de desarrollar el CER sensibiliza y forma dentro y fuera de Galicia.

¿Qué es una «bisbiseadora»?

Son las personas que gestionan las colonias. Les llamamos cariñosamente bisbiseadoras porque bisbisean a los gatos cuando llegan, así hacen una asociación positiva con ellas.

Como curiosidad, los gatos saben diferenciar los bisbiseos de cada una y si no los reconocen, no se acercan.

¿Han existido siempre y es una versión 2.0? ¿Cuáles son las diferencias?

Son gente 10 multitareas, ejercen labores de educación, sensibilización, de limpieza, de poda y desbroce, desparasitación, monitorización, elaboración y diseño de casetas y un largo etc.

El perfil actual de las personas que gestionan colonias en nuestra asociación es de gente con un nivel cultural medio alto, edades comprendidas entre 27 y 72 años, en su mayoría mujeres pero también hay hombres y además de alimentar, se preocupan por integrar las colonias en el barrio y no tener conflictos con el vecindario.

¿Cuidáis de los gatos de Santiago de Compostela pero también de las comunidades locales no?

Trabajamos en Santiago de Compostela, empezamos en el barrio de Fontiñas y poco a poco nos expandimos a otros. Muy puntualmente hacemos algo fuera de Santiago.

¿Sirve para todos que haya una red de entidades que desarrollen la gestión de colonias felinas?

Que haya una red de entidades puede ser enriquecedor, especialmente cuando tienen otro bagaje y más experiencia que nosotras. Cada cual tiene su nicho de trabajo y eso bien canalizado permite abordar diferentes campos.

¿Cómo es la colaboración con el Ayuntamiento?

Actualmente tienen una implicación limitada pero se van consiguiendo cosas por otras vías y eso es positivo.

¿Qué se debería esperar de un gobierno municipal?

Una actitud receptiva en mejorar la convivencia vecinal, revalorizar la ciudad y atender las necesidades que le demandan para mejorar la situación de todos y fomentar el bienestar animal.

Proponéis actividades como taller de casetas para gatos. ¿Os llueven las solitudes no?

Suelen tener buena acogida, es algo fácil, entretenido y que los usuarios disfrutan mucho.

Otro taller estrella es el de juguetes para gatos con materiales reciclados. Es una forma de enseñar a Reducir, Reutilizar y Reciclar residuos, a enriquecer el ambiente de los gatos a bajo coste y una forma de hacer seguimiento de las adopciones muy amable, además de una oportunidad de invitar a la ciudadanía a participar.

Tenéis una dimensión educativa muy importante. ¿Es fácil o es necesario?

La educación es la base, pero debe abordarse en todos los agentes sociales implicados, adaptándonos a ellos.

Al ser una asociación pequeñita, con recursos muy limitados, y carente de financiación pública, exige un pequeño sobreesfuerzo. Lo vemos como una oportunidad para potenciar la creatividad.

Ángeles eres la cara visible pero tu siempre, siempre hablas de equipo. ¿Por qué?

Porque aquí hay un gran equipo de trabajo, para que la rueda se mueva, mucha gente la empujó y todas esas personitas merecen su reconocimiento.

Tu intervención en el Foro Parlamentario Felino recibió una larguísima ovación ¿A qué crees que se debe?

Debo reconocer que me cogió de sorpresa. Quizás sea porque intentamos trabajar en positivo.

De allí ha salido tu invitación como tallerista a las segundas Jornadas Andaluzas. ¿Qué tal?

Bien, estas cosas asustan un poco pero ha sido una oportunidad de compartir experiencias y de que nosotras también aprendiéramos muchas cosas nuevas.

Y además junto a Noemí Bazarra a quien siempre has reconocido como parte del éxito de «Micos de Barrio»…

Sí, es una pieza importante y su experiencia en mediación resulta un punto muy enriquecedor para todos. Al igual que Noemí, existen otras piezas clave. Sin el trabajo de todas estas personas Micos no luciría. Es bueno que cada uno aporte lo que quiere y puede y el resto aprenda.

¿Qué opináis de la situación de los derechos de los gatos en Andalucía?

Creo que queda mucho trabajo por hacer.

¿Y en Galicia?

Igual! En algunas zonas, se han conseguido algunas mejoras pero hay muchos puntos olvidados, en especial, en el rural. Por otra parte, es importante tener presente que lo mejorable, debe mejorarse y debemos seguir avanzando, o al menos intentarlo.

Ofrecéis un modelo que más allá de la gestión felina. ¿En qué consiste?

Intentamos trabajar optimizando recursos. Por una parte trabajamos en calle mediante el CER y por otra, abordamos la parte educativa y de sensibilización.

También es espectacular lo imaginativas que sois para recabar recursos para esterilización y alimentación de los micos… Da la sensación de que vosotras deshacéis los obstáculos con trabajo y creatividad.

La vida es actitud y necesitamos una actitud positiva. Ya tenemos muchas adversidades y debemos trabajar buscando soluciones.

¿Qué consejo darías a quien quiera iniciarse en eso de cuidar de los gatos de su comunidad?

Que no vayan por libre, que intenten hacer red, que se asesoren, a poder ser de diferentes fuentes y que tengan una actitud receptiva, que vayan poco a poco, sobre todo buscando la forma de aprender y tomando cada error como parte del aprendizaje. Todos queremos lo mismo, mejorar la calidad de vida de los gatos de la calle y no morir en el intento.

“Barcelona se sintió líder y dejó de trabajar”

Entrevistamos a David Martínez, encargado de la relación del Pacma con las entidades

David Martínez es informático de profesión, pero sobretodo es activista animalista. Con una larga trayectoria en distintos cargos y colaboraciones en protectoras lleva un tiempo siendo una de las caras visibles de Pacma Catalunya y el encargado de la relación del partido con las entidades.

¿Qué está pasando con los animales en Barcelona?

En los últimos tiempos se está degradando a pasos agigantados el trabajo de muchos años de entidades, voluntarios y porque no decirlo, de algunos políticos de otras formaciones que si eran receptivos a las peticiones de los animalistas. Ese es el problema, depender de la sensibilidad del político y/o técnico de turno. Y el futuro de los animales no puede estar en manos de que el azar coloque una persona empática en el lugar adecuado. En mi opinión, para la gran mayoría de partidos políticos la defensa de los animales es meramente residual y más bien se trata de puro postureo

¿Quién puede querer cargarse el prestigio internacional que tenía la ciudad respecto a los animales?

Voluntariamente o de manera sobrevenida (lo cual es igual de condenable), el equipo de gobierno de Ada Colau lo está consiguiendo. Recuerdo, por ejemplo, en las jornadas europeas de protección felina organizadas por la plataforma Gatera JA, escuchar a otros ayuntamientos reconocer sin tapujos que venían a copiar el modelo Barcelona. Nos hemos dormido en los laureles. Barcelona, mejor dicho, su ayuntamiento, se ha creído que ya estaba todo hecho, que la frase #CiutatAmigadelsAnimals lo podía todo. Se sintió líder y dejó de trabajar. Se olvidó de apoyar a las entidades, muchas de las cuales tienen la sensación de que el consistorio estará encantado de privatizar su labor y no recordó seguir avanzando. Y así estamos, con los gestores de colonias ferales en pie de guerra y con delfines en el zoo de Barcelona en unas instalaciones «no aptas» según la propia World Association of Zoos (WAZA) o la European Association for Aquatic Mammals (EAAM).

Las personas que alimentan colonias lo hacen de manera altruista, durante 365 días al año, a través del Ayuntamiento, muchas tienen un carnet ¿Por qué de pronto su trabajo y el vínculo con los gatos que cuidan no importan?

La sensación acumulada y asentada durante mis años de voluntariado, refleja que la administración siempre nos ve como un problema. No callamos, no nos conformamos, molestamos… Les movemos la mesa donde comen y eso no gusta. Pasa con las colonias, pasa en los centros de acogida de animales. Y esta actitud hacia nosotros, es sencillamente lamentable. ¿Cuánto subiría la factura de una empresa privada que pasara las largas noches capturando gatos para esterilizar? ¿Cuántas empresas privadas estarían  24h disponibles o costearían los gastos veterinarios y de mantenimiento de su bolsillo? ¿Cuántas empresas sabrán dar el cariño que nosotras ofrecemos desinteresadamente? La desaparición del voluntariado sería un retroceso insuperable. Incluso económicamente, no les interesa.

¿Tiene coherencia tener un centro de esterilización de gatos urbanos como Tres Pins, aprobar unánimemente el Manifiesto Felino, once años de convenio con las entidades y ahora no proteger a los gatos de Bon pastor, Sant Andreu, la Sagrera y Poblenou?

No tiene ningún sentido. A mí, personalmente, me da pena. Siento lástima de ver que la ciudad ejemplar de hace unos años, no solo se ha quedado estancada, sino que ha retrocedido. Aquellos brindis a los que asistimos cuando nos daban premios internacionales, han provocado una resaca terrible. Y la están pagando los animales de nuestra ciudad.

¿Qué respuesta habéis tenido de la Oficina de Protección del Animal y de la Concejalía y el Comisionado?

De momento, siempre que hemos intentado hablar con la administración hemos obtenido un doloroso y ruidoso silencio por respuesta. Pero seguiremos insistiendo. Seguiremos golpeando la puerta.

¿Qué deben hacer en concreto para restablecer el crédito animalista de una ciudad emblema?

Escuchar a todos los animalistas. Los que te aplauden constantemente y los que te critican. Aprovecho para reivindicar la presencia del Partido Animalista en ciertos foros de decisión municipal, en los que parecemos estar vetados.

También hay una llamada desesperada desde el voluntariado respecto del Centro de Acogida de Animales de Compañía. Una campaña de Change denuncia que la gestión no es buena ¿Qué avances va a hacer PACMA para recoger esta petición y promover cambios?

Personalmente, como responsable de la relación con entidades de PACMA, ya me he reunido con algún grupo de voluntarios del centro para escuchar sus demandas. Te voy a explicar una percepción personal, a riesgo de que parezca una batallita del abuelo; en la asociación que estaba, nos tocó luchar con otra instalación similar de otra comarca (Barcelonès) de gestión nefasta, y para nosotros el CAAC de Barcelona, aunque mejorable, resultaba un paraíso. Otro ejemplo más, que BCN se ha anestesiado en la auto complacencia. Cuando todo el mundo te dice lo guapo que eres, cuando algunas personas y entidades aplauden todas tus ocurrencias y acciones, te lo acabas creyendo. Y así nos va.

Por cierto, ¿para cuándo la construcción del nuevo centro de acogida de Barcelona?

A mí se me ocurre un buen lugar que podría servir, por ejemplo, para fomentar las adopciones: el Parc de la Ciudadella, donde está situado algo llamado “Zoo de Barcelona”. Se podía cerrar el Zoo y utilizar el espacio.

La Manifestación del sábado por los gatos reunió mucha gente. ¿Estáis contentos?

Mucho, creo que ha sido una explosión del descontento acumulado. Estamos contentos de la respuesta, evidentemente no de la situación. Estamos orgullosos de echar un cable a las entidades. Entre todos, seguro que logramos solucionar el problema.

También habéis hablado de lo que se hizo a un centenar de palomas el año pasado por estas fechas…

Y el acoso a los jabalíes….

Se apretó mucho a las gateras como si los puntos de alimentación para gatos fuesen la causa de la proximidad de los jabalíes y no la invasión que estamos haciendo de su entorno…

Sí, son ejemplos de que BCN no es tan amiga de los animales como pregona. Un hastag no vale nada comparado con los hechos reales. Son evidencias que cuestan la vida a muchos animales. 100 palomas importan más que 100 tweets ingeniosos. El tema de los jabalíes… nos daría para otra entrevista. Hemos presentado una petición por escrito al distrito de Nou barris para que nos expliquen una oferta de contratación pública para la gestión de jabalíes. Silencio. Pero seguiremos insistiendo. Hemos venido para quedarnos.

Así se controla una colonia felina en Utrera

GESTIÓN DE COLONIAS FELINAS EN UTRERA, CONVERTIR PROBLEMAS EN POSIBILIDADES

Fue en los últimos meses del año 2015 cuando recibimos una llamada de la persona responsable de la Delegación de Salubridad, había serios problemas en un centro escolar del municipio, numerosas quejas apuntaban a una colonia felina cercana como causante de la presencia de pulgas, dándose casos de niños afectados.

Aún siendo el único colectivo animalista registrado en el municipio desde hacía 12 años, jamás habíamos gestionado colonias felinas, pero no tuvimos ninguna duda en cual era la respuesta: la única solución viable es implantar en la zona el método de captura, esterilización y suelta-retorno de manera integral. Y nos ofrecimos a hacer una propuesta por escrito.
Y por qué no decirlo, el paso siguiente fue un “copia y pega” de documentos proporcionados por otros compañeros de Zaragoza y Barcelona y propiciar una reunión presencial en la que defendimos el proyecto. Paralelamente se mantienen conversaciones con todas las clínicas veterinarias de la ciudad y se alcanza un acuerdo de trabajo conjunto con 4 de las 5 clínicas existentes. Es así como arranca el compromiso de la firma de un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Utrera para realizar una experiencia piloto en la colonia felina de la zona en conflicto.

Pero nuestra experiencia en ello era inexistente y si no obteníamos los resultados esperados poníamos en juego cualquier posibilidad futura para los gatos de las colonias de Utrera. Durante todo el lento proceso burocrático municipal hasta materializarse el convenio, estuvimos formándonos: leyendo, visionando videos, haciendo búsquedas por Internet, contrastando opiniones y experiencias de personas y entidades con el recorrido que nosotros no teníamos, etc. No hay nada más enriquecedor que antes de dar un paso al frente mirar el camino recorrido por los demás, ni nada más valioso que lo compartan contigo.

Fue en 2016 cuando concluimos la experiencia piloto en unas de las zonas más complejas de todas las que gestionamos: zona privada adosada a un centro escolar, más de 2 hectáreas de terreno con edificios ruinosos pertenecientes a una antigua fábrica y una colonia de gatos de nula socialización repartida en 3 grupos diferenciados. Habíamos diseñamos un plan de actuación específico para el lugar y estaba funcionando.
Lección importante para nosotros: estudiar cada colonia de manera aislada, pero no solo a los felinos, también conocer los lugares y a las personas, escucharlas y en mayor o menor medida hacerlas partícipes del cambio que tratamos de producir en su entorno con respecto a la forma de relacionarnos con los animales.

Tras esta primera experiencia y una segunda en 2017 en que el número de colonias gestionadas pasó de 1 a 5 con un total de 163 gatos intervenidos, en 2018 el Ayuntamiento de Utrera decide dar un paso más y apostar por el CER como única forma de intervención en zonas de colonias felinas. Aumenta con valentía la partida presupuestaria para tal fin y el número de colonias a gestionar y, en base a las exigencias de contratación administrativa, inicia la licitación del que pasa a ser el “Servicio de mantenimiento, supervisión y control de colonias felinas de Utrera” asumiendo también los costes de alimentación y de material sanitario. Tras un duro proceso administrativo para una pequeña entidad sin ánimo de lucro como es nuestra asociación, logramos la adjudicación. En esta nueva etapa ya contamos con una imagen que nos identifica y habíamos comenzamos a proyectar y diseñar mobiliario urbano tanto informativo como de atención y protección de los felinos, dando visibilidad a las actuaciones que se estaban llevando a cabo en algunas colonias ubicadas en zonas muy transitadas como parques y otros lugares municipales como el cementerio. La protección de los gatos toma protagonismo en nuestra localidad.

Y es en este recorrido donde vamos conociendo de primera mano cuántas dificultades hay en el camino, incluso cuando todos los agentes implicados estamos por la labor de conseguir un mismo objetivo; los frenos de la burocracia administrativa, la incomprensión de quienes esperan la solución a todos los problemas de manera inmediata, la carencia de recursos humanos, sobrellevar la parte emocional siempre presente cuando nos embarcamos en cualquier proyecto donde intervienen y se ven afectados animales, su sufrimiento ante los peligros de la calle, sus pérdidas…y la incertidumbre, esa que te recuerda que nada está asegurado y que quizás en las próximas elecciones municipales tengamos que volver a reivindicar que el método CER es el camino correcto y más adecuado.

Y poco a poco se va forjando nuestra propia filosofía de trabajo basada en la observación y el intento continuo de comprensión de lo que nos rodea. Personalizar cada actuación siempre bajo la filosofía del método CER; informar y educar sobre el gato feral y su naturaleza permitiendo un mayor conocimiento de sus necesidades dentro del entorno urbano; optimizar al máximo el presupuesto municipal asignado a la gestión de colonias felinas, por lo que todos los suministros y servicios necesarios para la ejecución provienen de pequeñas y medianas empresas locales, desde las clínicas veterinarias, las empresas de alimentación para animales, de productos sanitarios, imprentas, empresas de diseño y publicidad, de material de manejo de animales, ropa de trabajo, etc., redundando todo ello en una activación de la economía local y un aumento de la valoración de la gestión de las colonias felinas a través del método CER por parte de la población y las empresas suministradoras, que se muestran cada vez más colaboradores en los servicios que nos prestan. Y por último, y no menos importante, el intento continuo de activar la esencial participación ciudadana. Todos ellos se han convertido en nuestros pilares fundamentales.

Próximamente serán 11 las colonias bajo el programa municipal pero estamos en pleno desarrollo, quedan muchos objetivos específicos que necesitamos lograr en nuestra localidad, algunos de los más próximos son elaborar junto con el Ayuntamiento un protocolo de actuación en los derribos y reformas de las innumerables casas vacías que a veces albergan colonias no controladas con el peligro que supone para los animales, garantizar por siempre que ni un solo gato feral sea capturado e ingresado en las instalaciones del servicio municipal de recogida de animales, favorecer una tenencia de gatos más responsable y crear una mayor conciencia para evitar abandonos y algunos casos aislados de vandalismo. Y por supuesto el objetivo principal: consolidar y garantizar para siempre la gestión de colonias mediante el método de captura, esterilización y suelta-retorno en Utrera.

Andalucía, hasta el día de hoy no tiene una norma autonómica que regule la gestión de colonias pero tampoco la tiene que impida que el método CER sea la única vía para abordar la presencia en nuestras ciudades de esa maravillosa especie, y a veces tan incomprendida, que es la especie felina.

Administración, profesionales veterinarios, colectivos de protección animal, entidades varias y ciudadanos en general tenemos la posibilidad de llegar a puntos de encuentros donde la sociedad salga beneficiada y al mismo tiempo los animales no salgan perjudicados. Y es nuestra responsabilidad propiciarlo.

En Utrera, y sabemos que en otros muchos puntos de Andalucía, se está trabajando duro para conseguirlo. Los ciudadanos comprometidos somos imprescindibles en cualquier mejora social y las administraciones públicas tienen que situarse de nuestra parte en la búsqueda de soluciones. Por lo que a nosotros respecta, el recorrido en Utrera aún es corto, pero algo sí que nos ha quedado claro, cuando llegan problemas, hay que convertirlos en posibilidades. Y son las posibilidades las que nos permiten avanzar en nuestros objetivos.

Encarnación Ranea, Asociación Dedevida y coordinadora en la gestión de colonias felinas en Utrera