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“Nos hemos organizado para que nadie mate a ningún gato más en Ibiza»

En marzo saltaron todas las alarmas entre la comunidad animalista española porque desde el Ayuntamiento de Sant Josep de Sa Talaia se financiaron jaulas para que una asociación de cazadores capturase gatos ferales. Las informaciones confusas sobre el origen de esta acción y el posible apoyo de alguna entidad animalista a una subvención tan paradójica y un fundado temor sobre el destino final de los gatos, han obligado a organizarse a la sociedad civil ibicenca.

Animalados ha hablado con Nicoleta Stanut, portavoz de la Plataforma Felina Ética de Ibiza, una asociación que trabaja para defender a los gatos locales y reconducir la situación hacia una gestión eficaz y según los principios científicos que promulgan los especialistas en bienestar felino.

¿Tienen que temer por su vida los gatos en Ibiza?

Sí, hasta que todos los ayuntamientos no hagan y cumplan con una ordenanza en la que se implemente el método CER, es decir, la captura, esterilización y retorno, sin hacer excepciones con los tipos de suelo, sin restricciones según categorías catastrales como rural o urbano. Parece de pronto que los gatos deban ser una anécdota con un control exclusivo del entorno urbano, cuando los gatos hace miles de años que son compañeros fieles del medio rural, que es el mayoritario en esta maravillosa isla. Toda la vida ha habido gatos formando parte de la cotidianidad de los isleños, quizá por eso, no se ha reparado en ellos para hacer campañas oficiales de gestión.

Siempre se ha visto el tema de los gatos como un asunto particular. Ahora se ha planteado como problema y a la hora de abordarlo lo hacen desde una perspectiva errónea. Hay mucha gente que cuida de los gatos de manera informal, pero no damos abasto, necesitamos recursos para esterilizarlos y que no haya nuevas camadas. Para que la gente podamos cuidar de los gatos de los municipios, sean rurales o urbanos, debemos saber que están protegidos por leyes locales que entienden que sólo la captura, esterilización y retorno inmediato es el método eficaz. Además, es lo aceptable humanamente.

¿La situación es homogénea en toda la isla?

No, hay municipios que tienen control de la población felina y otros no. Hace años que en Ibiza Ciudad se expidieron unos carnets y se hace una gestión de las colonias evitando la sobrepoblación. En 2017 se celebraron las Primeras Jornadas de Bienestar Animal en Sant Antoni. En la isla hay personas que tienen conocimientos y referencias sobre lo que es la gestión ética de las poblaciones felinas.

¿Qué es la Plataforma Felina Ética de Ibiza?

Es un colectivo que nace de la gran preocupación y problemática que existe en la isla de Ibiza con los gatos, por la falta de control de la sobrepoblación. Nosotros no negamos que haya que actuar, pero sabemos e insistimos en que el único método ético es la implantación del CER (captura, esterilización y retorno) en todos los municipios de la isla.

Queremos contribuir a que no haya más gatos, que los que hay no pasen hambre, tengan una calidad de vida digna y gozar entre todos de un medio ambiente equilibrado libre de amenazas. Es un momento complicado por la pandemia y no podemos hacer reuniones grandes o deben ser telemáticas, pero estamos contentos de la adhesión casi unánime a nuestra preocupación y a las propuestas que vamos esbozando.

¿Qué tipo de personas conforman la Plataforma Felina Ética de Ibiza?

La plataforma está abierta a todos los ciudadanos sensibles con el bienestar de los animales, desde cuidadoras, animalistas, agricultores, colectivos y profesionales varios. Los ibicencos de toda la vida suelen conservar una relación muy entrañable con los animales.

Un encanto de las Baleares es su relación con la naturaleza. Muchos residentes nacieron en el extranjero y están familiarizados con las prácticas de protección animal, así que no podemos dibujar un perfil único. Lo que sí es importante es aunar esfuerzos y establecer puentes de diálogo. El núcleo de la plataforma lo gestionamos media docena de personas, todos con un compromiso firme con los animales. Yo soy gatera de toda la vida, pero quiero poner en valor el trabajo de Yaiza, Rocío y Pepe, entre otros.

¿Es cierto que biólogos y ecologistas apoyan la gestión ética como estrategia de conservación de la biodiversidad?

Es pronto para dar respuestas categóricas, pero está claro que coincidimos claramente en la necesidad de controlar la población de gatos que está disparada porque no se ha actuado metódicamente ni se han puesto los recursos adecuados.

Los gatos nacidos en libertad con un grado de baja socialización no pueden ser trasladados ni confinados ni dados en adopción, lo que tienen que estar es esterilizados y alimentados con pienso de alto contenido proteico. Cuando la población está estabilizada y decreciendo según el ritmo natural por falta de cachorros, los gatos dejan de ser un problema y se hace evidente por qué los necesitamos a nuestro lado sobre todo en el medio rural.

Uno de los proyectos de la Plataforma Felina Ética de Ibiza es convocar charlas y mesas de diálogo para compartir informaciones contrastadas y derribar falsos mitos sobre el impacto real de los gatos y cómo su concentración o no es lo que marca la diferencia.

¿Cuál es el panorama legal en Baleares?

No hay una ley autonómica que defienda y reconozca al gato feral. La ley vigente el próximo año cumplirá las tres décadas y ya en su momento fue poco ambiciosa. La reforma de 2017 propiciada por las restricciones a la tauromaquia no ha significado un avance significativo para la defensa de otras especies. Llama la atención cómo se plantea la protección en términos de propiedad. Por ello quedan fuera los gatos de la calle, que en realidad sí nacieron en ella y no se han socializado de pequeños para vivir dentro de una casa. Son gatos de todos y son seres sintientes como en breve reconocerá el Código Civil español.

La vieja ley empieza diciendo que en la conciencia ciudadana urge acabar con las torturas, con los daños o sufrimientos que les infligimos, o con los malos tratos de que en ocasiones son objeto muchos de los animales que conviven con nosotros, pero no se traduce aún en la imposición de la gestión ética de las colonias.

¿Qué os ha motivado para coordinaros ahora?

La falta de sensibilidad hacia el gato feral por parte de las administraciones, que ha motivado a que algunos ayuntamientos pacten con colectivos manifiestamente ajenos al bienestar animal y su empeño en considerarlos especie invasora. Hay una confusión deliberada o no sobre qué necesitan los territorios, la fauna, los habitantes y los gatos para convivir de manera armónica. Algunos han sabido canalizar sus intereses y han encontrado apoyos insospechados, pero la sociedad civil local y muchas asociaciones estamos aquí para escuchar y hacernos oír porque los gatos sin dueño importan.

¿Cómo se os puede apoyar?

Estamos muy ilusionadas y también desbordadas, así que se nos puede contactar por redes sociales y trataremos de contestar cualquiera de las personas que lideramos la plataforma tan rápido como podamos.

Estamos en plena época de nacimiento de nuevas camadas y además estamos empapándonos de normativas para la redacción de propuestas legislativas, enmiendas a borradores y difusión del proyecto. Queremos dialogar con las administraciones y necesitamos conseguir recursos y visibilidad para contactar y apoyar a los cientos de personas que en Ibiza no soportan la idea de que los gatos que conocen o a los que cuidan puedan acabar en una trampa mortal. ¡Ah! Y no solo los gatos, porque las jaulas no son selectivas y según su uso pueden hacer mucho daño.

“La educación en la empatía animal es también un modo de prevención del bullying”

Cercana a celebrar los siete años en antena con su programa Huellas Cantabria, Russell Simoni comparte con Animalados su pasión por cuidar colonias felinas, dar talleres infantiles de ética sin fronteras de especie y difundir para toda España una forma coherente de amar a los animales.

¿Qué fue primero los animales o la radio?

Fue primero la radio, mi padre era un gran enamorado de este medio y creo que me lo pegó. Y empecé a los 14 años a hacer radio y a los 17 ya a nivel profesional en una cadena de radio grande. En el tema de los animales empecé a raíz de independizarme y de tener a mi primer amigo perro, tenía 19 años y por supuesto, me cambió la vida, me hizo ser mucho más empática y a interesarme por la realidad animal en mi entorno… Me enseñó a mirar y a ver.

¿Cree que se hace buena comunicación en los medios hablando de animales?

Creo que se va mejorando, pero aún se da muy poco tiempo en los medios para poder profundizar en muchos temas que tienen que ver con los animales, por suerte cada vez hay más espacios que se destinan a los animales y más gente que da un poco de su programación a tratar temas de maltrato animal.

¿Cuáles son los principios de Huellas Cantabria, el programa de radio que diriges?

Huellas Cantabria empezó como una asociación, organizando actos reivindicativos, concentraciones y manifestaciones, tuvimos las primeras reuniones con ayuntamientos en Cantabria hablando de Sacrificio Cero, Gestión Felina… Hacíamos mesas informativas sobre tauromaquia, industria peletera, experimentación… etc., y poco a poco me fui dando cuenta de que trasladando esos temas a un espacio de radio podría llegar a más gente que en cada mesa informativa. Durante muchos años presenté el proyecto en algunos medios y me lo rechazaron. Hasta que pude dirigir mi propia radio, empecé con el programa y a día de hoy se emite en dos emisoras diferentes llegando a toda Cantabria mediante la FM y a todo el mundo vía online. Ya son casi 7 años en antena.

¿Si tuviera un presupuesto ilimitado con qué ampliarías tu doble función?

Uy, si tuviera presupuesto ilimitado me encantaría poder hacer grandes campañas que ayudaran a generar debate en la calle, pondría en marcha más eventos uniendo cultura pacífica y derechos animales y por supuesto ayudaría a poner en marcha más refugios dignos para todo tipo de animales. A la par de destinar una buena parte a denunciar, tener acceso a buenos abogados, procuradores y dar un poco de caña desde los juzgados. Y como no, lograr poner en marcha proyectos de Educación en empatía animal y la no violencia.

Russell Simoni en una actividad con ‘Huellas Cantabria’

En realidad, triple función. Cuéntenos su labor en las escuelas…

Sí, creo que llevar el tema del maltrato animal al aula es primordial y por eso empecé a proponer charlas y visitas a los centros educativos y ya cuando comencé con Huellas Cantabria, mediante el programa de radio, me ofrecía para acudir a colegios e institutos y llevar allí temáticas animalistas adaptadas a la edad del público al que íbamos a visitar. Preparo los contenidos junto a amigos docentes y es una maravilla la mucha empatía natural que tenemos de niños. Una pena que al hacernos mayores parece que esta sociedad la insensibiliza. Recibimos muchos mensajes en el programa de radio para visitas a las aulas. Ahora con la pandemia algo se ha frenado, pero cuando todo esto pase los recuperaremos con más fuerza.

Dice que hay un momento en el que de la sensibilidad y la empatía se pasa a otra cosa…

Si, creo que está sociedad nos insensibiliza y normaliza en exceso el uso de animales para nuestro propio beneficio.

¿En qué medida pueden los niños aprender una cosa cuando las prácticas de sus mayores y el día a día implican otras cosas?

Los niños, una mayoría, ellos solos sacan conclusiones muy bonitas ante los temas que llevo a las aulas y que comentamos. El problema es que llega al aula, incluso mediante los propios libros de texto, otra manera de considerar a los animales. Ojalá en la temática educativa hubiera un mayor fomento de la empatía y los derechos animales.

No olvidemos que las conductas de violencia hacia humanos y hacia animales, comparten las mismas vías de aprendizaje, siendo numerosos los especialistas que desde hace años vienen relacionando el maltrato animal en la infancia con otro tipo de agresiones entre humanos. Por eso considero que la educación en la empatía animal es también un modo de prevención del bullying. Educar en la convivencia es muy importante.

¿Crees que hay una confusión entre hacer actividades que incluyen animales con realmente fomentar el respeto real…no solo la gratificación sensorial y el entretenimiento de los niños?

Sí, se dan demasiado las actividades que cosifican a los animales, dando a entender que están ahí para que hagamos con ellos lo que nos plazca sin pensar en los propios intereses de los animales. Demasiadas visitas a granjas, zoológicos en lugar de visitar refugios y otros lugares que sí son una educación que fomente una mejor convivencia y respeto hacia los animales y no en la cosificación.

Lidera la gestión ética de colonias felinas en un área de Cantabria. ¿Cómo está el tema?

Soy coordinadora CER desde hace cuatro años en el municipio en el que resido y estamos haciendo un trabajo que funciona muy bien, mientras en otros lados vemos nacimientos y más nacimientos de gatitos, sobre todo en esta época, en nuestro municipio se notan ya las casi 400 esterilizaciones que llevamos hechas y estamos teniendo una primavera mucho más tranquila en ese aspecto, aunque nos quedan aún muchas zonas a las que acercar la gestión ética felina. Además, esto nos ha permitido documentar ejemplos de gestión y con ellos ayudar a que el CER llegue a otros municipios y demostrar claramente lo bien que funciona.

«El método CER es el único ético y eficaz para el control de las colonias felinas»

La Fundació Silvestre es una organización que contribuye a que la sociedad vea a los animales como seres vivos sensibles, con sentimientos de alegría y tristeza para que sean tratados con respeto y compasión. Esta fundación está especializada en la gestión de colonias felinas y también se encarga de rescatar a gatos abandonados y promover la adopción para fomentar la tenencia responsable de animales de compañía. Además, trabajan para potenciar la convivencia entre las personas y los animales que viven en la ciudad y dan soporte a las personas que alimentan a los gatos asilvestrados.

Animalados ha hablado con Cristina Dalmau, Presidenta la Fundació Silvestre, que cuenta con más de veinte años de experiencia en materia felina y con quien hemos repasado el origen, el presente y el futuro de esta organización que suma ya catorce años de trabajo e implicación en la lucha por el bienestar animal.

¿Cómo nace la idea de crear la Fundación Silvestre?

Nace curiosamente de un perro. Silvestre era un perro que teníamos en casa cuando mi hija todavía era pequeña. Era un perro muy bueno que inició en cierta manera mi amor por los animales.

Recuerdo que de repente un día vino a casa una gatita que comenzó a comer del pienso de Silvestre y sorprendentemente él se mostró muy cariñoso con ella, dejándola comer de su propia comida. Yo en ese momento no conocía el mundo de los gatos, le puse un comedero a la gatita y comenzó a venir cada día hasta que sin darme cuenta, con el paso de los días, tenía a todos los gatos del pueblo comiendo en mi casa. Así nació mi pasión por estos felinos.

Con el tiempo la gatita murió y yo cogí un disgusto muy grande. Como quería hacer algo por los gatos, me puse en contacto con protectoras especializadas y me dijeron que buscara a alguien que supiera capturar a los gatos callejeros y a un veterinario para esterilizarlos. En dos semanas tenía a todos los gatos de mi pueblo esterilizados.

Al final, entre capturas y esterilizaciones conocí a una persona especializada y creamos en el 2007 la fundación que lleva el nombre de Silvestre en memoria del primer perro que tuve, que fue quien despertó en mí, con su manera de ser, un sentimiento de amor hacia los animales y más concretamente hacia los gatos.

¿Cuántas colonias felinas gestionáis actualmente? ¿Dónde están ubicadas?

Actualmente los voluntarios de la Fundació gestionan cerca de 200 colonias felinas. Trabajamos siguiendo el protocolo del Ayuntamiento de Barcelona y nuestro ámbito de actuación se centra en los Distritos de Sarrià-Sant Gervasi y Les Corts. En estas colonias implantamos el método CER (Captura/Esterilización/Retorno), que es el único método válido y eficaz para estabilizar las poblaciones de colonias y mejorar la calidad de vida de los gatos.

La correcta aplicación del método CER es muy importante, ya que cualquier gatita abandonada a su suerte y no esterilizada, en dos años, de esa gatita pueden llegar a salir treinta gatitos nuevos. Por este motivo, tenemos muy bien controladas las colonias felinas de las zonas en las que trabajamos desde la Fundació Silvestre.

La zona más complicada de nuestro ámbito de actuación es la de Collserola. En esta zona se abandonan muchísimos gatos y otros animales, por tanto, el control de la población feral en este lugar es más complicado.

Keops y Jughed se adoptaron en la Fundació Silvestre en el año 2019

¿Los gatos ferales son tratados con respeto por los ciudadanos de Barcelona?

En general los gatos ferales no están bien vistos. Ahora bien, cuando una colonia felina está bien llevada la gente los respeta mucho más. Existen colonias felinas ubicadas en lugares concretos como zonas ajardinadas, colegios o en algunos edificios donde la gente no quiere que haya ningún gato. En estos lugares no se respeta mucho a los gatos callejeros.

Hay que tener en cuenta que normalmente los gatos que forman parte de una colonia son animales que han nacido en la calle, cuyo origen suele estar en una gata abandonada. Son generaciones nacidas en la calle cuya descendencia pasa a ser gatos completamente ferales, es decir, gatos que no puedes dar en adopción. Lo mejor para ellos es vivir el resto de su vida en las calles.

También hay muchas colonias que son respetadas por los ciudadanos. Por ejemplo, tenemos colonias en las que no entran los humanos, que tienen 15 o 16 años de vida y que están muy bien conservadas. Otras colonias que están más cerca del alcance de la gente, como por ejemplo las que están al lado de un sitio en obras, los gatos tienen una esperanza de vida más baja. En general, el gato feral no vive bien por culpa de la acción humana y la realidad es que las colonias felinas de las ciudades nacen justamente por el abandono de estos animales.

En este sentido, las administraciones tienen un papel muy importante para que las personas respeten a los gatos ferales. Hay que sensibilizar a la sociedad y hacer ver que estos animales llevan 9.000 años con nosotros. Hasta hace poco era legal envenenarlos, pero por suerte parece ser que poco a poco mejoramos y la sociedad respeta más a los gatos callejeros. Aun así todavía queda mucho por hacer.

¿Cuántos gatos hay actualmente en la Fundació Silvestre? ¿Cuántos de estos felinos están en adopción?

Normalmente en la Fundació Silvestre tenemos una media de unos 50 gatos, de los cuales unos 25 son gatos no adoptables que han venido por causas mayores: enfermedades, falta de alimentación, etc. Al final, el refugio es un centro de acogida y no queremos gatos que no se puedan dar en adopción. Más o menos cada año pasan unos 150 gatos por nuestro refugio.

¿Cómo ha afectado el confinamiento a los procesos de adopción?

El número de adopciones disminuyó durante el primer mes de confinamiento. Eran días en los que no llegaban camadas de cachorros y los adultos ya sabemos que cuestan mucho de adoptar. No obstante, los voluntarios de la Fundació vinieron cada día a trabajar y la actividad nunca paró. Hemos seguido capturando y trabajando en el refugio para dar salida y bienestar a los felinos. Dejando de lado las primeras semanas del confinamiento, en general, las adopciones han subido durante el 2020.

En total se han adoptado 98 gatos en el año 2020, siendo el mes de abril el más flojo con 2 adopciones y el mes de junio el más activo en este sentido, con un total de 27 felinos adoptados.

¿Los adoptantes buscan un perfil determinado de gato cuando acuden a la fundación?

Sí, prácticamente todas las personas que quieren adoptar un gato buscan un cachorro pequeño y que sea muy mono. Los adultos cuestan mucho de salir. Esto ha sido siempre así y no cambiará. Cuando adoptas un adulto, ya conoces la personalidad que va a tener el gato, en cambio, un cachorro puedes tener mucha suerte o menos suerte porque se está formando su carácter.

¿Qué hacéis desde la fundación para evitar que un gato adoptado sea devuelto por los adoptantes al refugio?

Por suerte tenemos pocos casos. En la Fundació Silvestre tenemos un proceso de adopción muy riguroso. Filtramos a mucha gente que quiere adoptar un gato y valoramos si la persona es apta o no para la adopción. Nosotros en el contrato nos comprometemos a que nos quedamos de nuevo con el gato si se da el caso que la persona adoptante no lo quiere tener más. Cuando esto sucede, nosotros nos ocupamos de nuevo de buscarle una nueva casa.

El proceso de adopción de la fundación incluye una serie de visitas durante las primeras semanas de la acogida para controlar y garantizar el bienestar del gato en su nuevo hogar. Actualmente, tenemos dos o tres casos de familias que adoptaron un gato y que no sabemos dónde está el animal. Probablemente procederemos a poner una denuncia.

Los gatos acomodados en su llegada al nuevo refugio

Hace unos meses os trasladasteis a un nuevo refugio. ¿Por qué se produjo este cambio de hogar? ¿Cómo se han aclimatado los gatos?

Antes estábamos en un piso con terraza. Era una casa vieja que ya estaba en mal estado y se hundió el techo. Estuvimos un tiempo buscando una nueva ubicación. Un proceso difícil, ya que el Ayuntamiento no nos ayudó mucho a pesar de nuestras peticiones. Finalmente, a través de otras entidades conseguimos un sitio en Collserola. Este nuevo hogar es mucho mejor para los gatos, ya que disponen de zona exterior con jardines. Esto provoca que el espacio tenga mucha ventilación y eso beneficia a la salud de los felinos.

La realidad es que los gatos se han aclimatado muy bien a su nuevo hogar. Están más en contacto con la naturaleza. Incluso algunos gatos que en el anterior refugio se escondían y apenas se mostraban a los demás gatos o a las personas, ahora se atreven a socializar mucho más.

¿Cuáles son vuestros objetivos de futuro?

A raíz de la recogida de firmas para una de nuestras campañas hemos conseguido que nos siga mucha gente y algunas personas nos han pedido ayuda. Es una situación parecida a la de nuestro inicio, cuando yo alimentaba a los gatos de mi casa pero no sabía exactamente qué tenía que hacer para cuidarlos bien y tuve que buscar ayuda a personas especializadas.

Ahora mismo la Fundación Silvestre está formada y preparada para hacer esta función de ayuda. Nosotros no podemos esterilizar a toda España, pero podemos convertirnos en una ayuda importante para las personas o las entidades sobre cómo deben luchar contra las administraciones para llevar a cabo un buen control de las colonias felinas y sobre la correcta aplicación del método CER. Nuestro objetivo actual y de futuro es seguir con la labor que desarrollamos desde nuestra fundación y también transmitir nuestra sabiduría de manera gratuita a todos aquellos que quieran ayudar al bienestar de los gatos.

Qué hacer si te encuentras un gato en la calle

Lo que debes hacer si te encuentras un gato en la calle va a depender de muchos factores. Si estás en una ciudad donde es raro ver gatos por la calle y te encuentras con uno que llama tu atención, lo primero que debes hacer es mantener la calma y observar. Si no tienes a mano una persona experta en gatos plantéate al menos tres preguntas clave antes de actuar.

¿Es seguro acercarte al gato sin que él ni tú corráis peligro?

Has de valorar si el lugar donde está el minino es peligroso dado el caso de que éste huya cuando te acerques. La seguridad ante todo, ya que los gatos son imprevisibles y ágiles. Estos felinos pueden correr velozmente en dirección contraria cuando se asustan. Si, por ejemplo, pasan coches cuando te aproximas puedes provocar un terrible atropello involuntario. De ahí que garantices que tanto tú como el gato estáis en condiciones suficientemente seguras para interactuar. Reconocer las necesidades de un gato puede llevar tiempo: si quieres ayudar a un gato no vayas con prisas.

¿Estás seguro de que éste gato no es un gato que vive feliz en la calle?

Una cosa importante que debes observar son las orejas del gato, basta con valorar su perfil. Si en una de sus orejas ves una marca en forma de uve, o una asimetría artificial en sus pabellones, probablemente se trate de un gato de la calle esterilizado que vive en una comunidad estable llamada colonia. Ya hay humanos que cuidan de él y de toda su familia. Se trata de un gato feral o callejero. Para ellos es imposible ser felices encerrados. Un gato feral se estresa y muere si es recluido, ya sea en una casa o en una gatera pública o una privada.

Existe la creencia que los gatos de casa pueden sobrevivir en la calle y que los gatos de la calle preferirían vivir en una casa. Tanto una cosa como la otra son falsas.

Los gatos, aunque sean todos domésticos y de una única especie, la felis catus, según su socialización y su lugar de nacimiento tienen distintas necesidades. Los gatos nacidos en un hogar, con una interacción estrecha y temprana con humanos, son gatos caseros. Durante las seis primeras semanas suelen relacionarse solo con la madre, con los hermanos de camada y con las personas del hogar. A partir de las doce semanas ya pueden integrarse en nuevas familias, pero nunca jamás deberían acabar en la calle deliberada ni accidentalmente. Las asociaciones protectoras de gatos advierten del deber de los propietarios de extremar la precaución con ventanas, balcones y puertas de salida además de la obligación de tener a los gatos esterilizados e identificados con un microchip. No te pierdas el post de los diez consejos para evitar que tu gato se pierda.

La vida y la salud de los gatos ferales mejora exponencialmente si se benefician del CER. El CER es la captura, la esterilización y el retorno al área de origen de los gatos no caseros. Es el método más ético, económico y efectivo para estabilizar y reducir las poblaciones de gatos. Mediante jaulas-trampa se captura a los gatos, luego son llevados al veterinario, son desparasitados, vacunados y finalmente sometidos a una mínima intervención para esterilizarlos. A las pocas horas de observación y recuperación son retornados a su territorio natal.

Tal vez se trata de un gato sin marca en la oreja que reclama insistentemente tu atención con vocalizaciones y gestos. Eso puede significar dos cosas: que en el municipio donde estáis no se hace el CER y estás frente a un gato de la calle que no goza de los beneficios del cuidado oficial de la colonia y tiene hambre. O, siendo un municipio con CER, has topado con un gato casero abandonado o extraviado. Si es un gato muy socializado tal vez te reclama mimos y amparo, además de alimento.

¿Estás seguro de que es un gato casero en apuros?

Incluso a los expertos les resulta complicado distinguir cuando un gato es feral o no, hay caseros muy tímidos y callejeros muy zalameros pero incapaces de soportar la retención entre cuatro paredes. Si estamos ante un gato de familia extraviado o abandonado éste debería llevar un chip – normalmente en el lado izquierdo del cuello-. Eso lo puede comprobar la Policía Local, el SEPRONA o un veterinario cercano. El traslado de un lugar a otro de un gato dócil es mejor hacerlo dentro de un transportín tapado con una toalla. Si el gato es mimoso y a nadie le consta dónde y con quién vive, debe llamarse a los servicios municipales de recogida, a un refugio local de animales o se puede acoger en el propio domicilio hasta la aparición del propietario o una adopción definitiva. Cuando se localiza un animal de compañía en la vía pública, los particulares que lo han encontrado deben publicitar su hallazgo mediante carteles con una foto, haciendo referencia al género, el día y modo de contacto. También es obligatorio notificar el descubrimiento y la tutela a las autoridades. Cuando ya se tienen gatos en casa, un veterinario deberá realizar distintos procedimientos con el nuevo antes de nada. Por razones de salud y de comportamiento no deben mezclarse gatos desconocidos en un mismo espacio sin tomar las adecuadas precauciones.

Una respuesta extra

Los gatos amparados por el CER suelen tener buen aspecto, tienen un peso adecuado y su pelaje luce sano. Para cumplir la ley y garantizar la tenencia responsable todo ayuntamiento avanzado en materia de protección animal acuerda y financia con asociaciones animalistas el programa CER para los gatos de sus calles. En casi todas las poblaciones españolas hay personas, mujeres en su mayoría, que cuidan de sus vecinos felinos. Las gateras o gestoras de colonias los alimentan, les ponen agua, mantienen la zona limpia, en invierno les montan cobijos camuflados y, de ser necesario, los llevan al veterinario. En los países anglosajones se habla de gatos comunitarios a los que viven en colonias controladas mediante el CER y al CER se le llama TNR.

Si la experiencia de acercarte a los gatos callejeros te fascina puedes mirar de contactar con asociaciones locales o con la concejalía de medio ambiente de tu municipio e informarte de lo qué hay y cómo colaborar. Las gateras suelen descubrir su vocación al enamorarse de un primer gato del que supieron que aun siendo feliz en la calle necesitaba cuidados regulares.

Autor: FdCats

El Ayuntamiento de Barcelona suprime de la convocatoria general de subvenciones las ayudas a las entidades animalistas

El Ayuntamiento de Barcelona ha suprimido de la convocatoria general de subvenciones las ayudas a las entidades animalistas. El Gobierno municipal argumenta que la decisión ha sido tomada a raíz de la pandemia y que centrarán todos sus esfuerzos en reforzar la línea de subvenciones específica dirigida a la gestión y control de las colonias felinas.

El Grupo Municipal de Junts per Catalunya en el Ayuntamiento de Barcelona ha alertado de que el Gobierno de Ada Colau y Jaume Collboni ha suprimido de la convocatoria anual de subvenciones las ayudas a las entidades que trabajan por el bienestar animal. Además, el portavoz del Grupo de Junts, Jordi Martí, ha exigido la rectificación al ejecutivo municipal y que mantenga el apoyo a las entidades animalistas de la ciudad, que ya vieron reducidas en un 40% las subvenciones en la convocatoria del 2020.

Animalados ha hablado con el Ayuntamiento de Barcelona que ha confirmado que «debido a la situación económica derivada por la Covidi-19 se decidió suprimir de la convocatoria general de subvenciones a las entidades animalistas para concentrar esfuerzos y reforzar la línea de subvenciones específica destinada a la gestión y control de las colonias de gatos urbanos y priorizar estas actuaciones ante las actividades de divulgación y concienciación».

El Gobierno municipal detalla que «antes de tomar la decisión se habló con las entidades para informarles de que dado que la mayoría de las subvenciones eran para las entidades gateras, nos parecía más adecuado agruparlas en la convocatoria específica de gatos dada la especificidad. Ninguna de estas entidades mostró reticencias ni se mostró en contra».

Por lo tanto, el Ayuntamiento de Barcelona ha tomado la decisión de suprimir la línea genérica de subvenciones de bienestar animal, una línea de ayuda dirigida a todos los animales que incluye proyectos de todo tipo. Según los datos compartidos por el Gobierno municipal, en el año 2020 «el 80% de los proyectos de la línea genérica fueron para fomentar la conciencia y la responsabilidad con los animales de compañía, así como tareas relevantes de divulgación y formación».

El consistorio especifica que «el número de entidades que habían presentado algún proyecto en el año 2020 a la convocatoria general y que podrían verse afectadas por la no convocatoria de este año podría estar en torno a una quincena». Con esta nueva medida, «la línea de subvenciones específica dirigida a entidades de la ciudad que cuidan de las colonias felinas crece un 10% respecto del año pasado».

Jordi Martí, concejal de Junts per Catalunya, ha destacado que «una ‘Barcelona amiga de los animales’ no puede maltratar la sociedad civil comprometida con el bienestar animal», también ha considerado que «que se mantengan las ayudas a las entidades gestoras de las colonias de gatos urbanos no es excusa para retirar el apoyo al resto, y menos en el contexto de un presupuesto municipal «expansivo», como ha vendido el gobierno municipal a las cuentas de 2021″.