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Clamor para que Barcelona se declare una ciudad libre de cetáceos en cautividad

El presidente del grupo municipal de ERC-Barcelona, Alfred Bosch, ha clausurado este sábado la jornada ‘Barcelona animalista?’ que se ha celebrado en el Pati Llimona. Bosch ha recogido la propuesta de «declarar Barcelona ciudad libre de cetáceos en cautividad» y ha defendido que el bienestar de los animales también forma parte de las propuestas de ERC en la ciudad de Barcelona.

Bosch ha aclarado que “no estamos planteando el cierre del Zoo de Barcelona sino un replanteamiento de arriba abajo. Que los animales puedan tener unas condiciones de vida dignas. Que prime toda la vertiente de la investigación y preservación de especies en riesgo de extinción, en cooperación con otros centros y buscando la manera más digna que puedan vivir y convivir. Un Zoo nuevo, un Zoo digno para todos los seres vivos”, según informa el partido en una nota de prensa.

El concejal de ERC Jordi Coronas ha explicado que «los debates deben plantearse cuando están suficientemente maduros y creemos que se ha hecho un trabajo de fondo de concienciación que han impulsado las entidades animalistas y desde el Zoo y hay un trabajo que no se ha hecho durante años en el Ayuntamiento de Barcelona: Tenemos seis delfines en una bañera y un problema porque se incumplen las normativas. Hay que tomar una decisión que respondan a la marca Barcelona y la protección de los animales que se ha hecho siempre en la ciudad.

Durante la jornada, ha sido la presidenta de Faada, Carla Cornella, quien ha lanzado la propuesta de enviar a los delfines que quedan en el zoo al santuario que se está haciendo en las islas griegas. En la jornada también ha participado la presidenta de Futuro Animal, Emma Infante. La segunda de las mesas ha servido para presentar y debatir sobre el proyecto Zoo XXI, una propuesta que han presentado Leo Anselmi y Rossi Carro.

La jubilación soñada de los delfines

En toda Europa hay unos 300 delfines que se ganan la vida haciendo espectaculares piruetas para obedecer a las órdenes de sus adiestradores. Lo hacen durante casi toda su vida y siempre en pequeñas piscinas que nada tienen que ver con los inmensos mares y océanos donde deberían estar.

Su sueño de abandonar las dichosas piscinas y nadar en el mar podría ser una realidad, al menos en forma de jubilación. El primer santuario para delfines europeo se construirá en la pequeña isla de Lipsi. Las entidades animalistas hacía mucho tiempo que esperaban poder leer esta noticia, ya que abre la puerta al cierre de muchos delfinarios europeos. Algunas ciudades ya han precintado sus instalaciones pero muchas otras, como Barcelona, tienen la voluntad de hacerlo pero no pueden dar el paso porque no tienen donde dejar los delfines. Liberarlos a pleno mar sería la muerte segura para muchos de ellos. El nuevo santuario, sin embargo, soluciona este problema. Está llamado a convertirse en la residencia de una parte de los 300 delfines que quedan en piscinas europeas.

Sólo en España hay 11 parques con estos cetáceos, principalmente en la zona de Levante y en las Islas Canarias donde las instituciones continúan nadando a contracorriente y actualmente están construyendo un delfinario nuevo.

Desde la entidad animalista FAADA, viajarán la próxima semana a Grecia para visitar las instalaciones que está preparando a Lipsi del Instituto de Conservación Marina Archipiélagos. FAADA lidera la coalición SOS Delfines y trabaja desde hace tiempo para promover este tipo de santuarios para los delfines.

En Estados Unidos también hay diferentes iniciativas similares.

El Zoo de Barcelona ya no hará más exhibiciones de delfines

El Ayuntamiento ha suspendido los espectáculos para el inicio de las obras de remodelación de la piscina de estos mamíferos. Cuando se vuelva a abrir, en el año 2017, ya no se harán exhibiciones

Barcelona ha dado otro paso en el camino del respeto animal. Y también en el de la coherencia política. Hasta hoy martes 17 de octubre de 2015, el Zoo de Barcelona organizaba diferentes espectáculos para que los visitantes pudieran ver cómo saltan los delfines a cambio de una sardina o como pasan por dentro de una anilla de plástico. Todos estos números se hacían desde una ciudad que es pionera en la prohibición de celebrar espectáculos con animales salvajes. Esta contradicción, criticada tanto desde los colectivos animalistas como por los empresarios del sector del circo, ha terminado hoy.

El Zoo de Barcelona ha comenzado las obras para ampliar el actual Delfinario y construir una gran plataforma con capacidad para 100 personas que permita a los visitantes observar estos mamíferos sin necesidad de hacer ninguna exhibición. El único entretenimiento que tendrá el público será el de ver cómo los cuidadores alimentan a los delfines. Las obras durarán 20 meses y van en la dirección de transformar el zoo en un espacio más amable para los animales y más respetuoso. Esta decisión la tomó el anterior gobierno municipal, en manos de CiU. Históricamente, Barcelona ha sido una ciudad puntera en el respeto animal y, si existen sombras en este liderazgo, casi todas están dentro de las paredes del Zoo de Barcelona. Las entidades animalistas y también los propios trabajadores han denunciado en diferentes ocasiones el estado en que se encuentran los animales.

España es el séptimo país del mundo en número de delfinarios, según lamenta la entidad SOS Delfines, que denuncia que está demostrado científicamente que «los cetáceos sufren considerablemente en cautividad ya que no pueden satisfacer sus necesidades de comportamiento y fisiológicas». Recuperamos una campaña de SOS Delfines en contra de este tipo de espectáculos.

Desde Tincungos consideramos que los zoológicos no son los espacios adecuados para los animales y que no tiene ningún sentido tener animales en cautividad en plena ciudad. Existen claras alternativas de futuro como la del Zoo XXI, más pedagógicas y respetuosas.

Autor de la fotografía: Juan Barbosa