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El Venadito, la muestra de arte contra el maltrato animal se reinventa en su cuarta edición

El Venadito es un proyecto que pretende visibilizar la situación de los animales, prestar ayuda a las protectoras que los socorren, protegen y cuidan y por último ayudar a difundir el trabajo de los artistas.

Llega la cuarta edición de El Venadito, una convocatoria artística para artistas y creativos comprometidos con los animales y sus hábitats. El maltrato animal hacia los primates es el tema central de esta nueva convocatoria organizada por el espacio de arte siNesteSia y el Centro Cultural la Farinera del Clot con la colaboración de la Fundación Mona.

“El Venadito surge debido al sentimiento de impotencia y malestar que me provocaba la acción humana respecto a los animales”, explica Montserrat Pérez, artista y comisaria del proyecto. “La idea es crear a partir del arte una manera más eficaz de trabajar contra el maltrato animal, fomentando la empatía, la reflexión e incluso la educación”, añade la creadora de este espacio.

Mediante una convocatoria se seleccionarán de 20 a 30 obras que se expondrán en diferentes espacios de Barcelona. Esta convocatoria tendrá lugar del 21 de septiembre hasta el 15 de enero de 2022. Las bases se podrán consultar en la web de las entidades colaboradoras o se pueden solicitar a sinestesia.uno@gmail.com.

Esta cuarta edición del proyecto propone un nuevo giro al tradicional formato expositivo. El Venadito saldrá a buscar al público en lugar de esperar a que este venga. “Deslocalizaremos la exposición y situaremos las obras fuera de la sala para atraer a más público. En los lugares de paso y espera de los diferentes centros y entidades participantes”, detalla Montserrat Pérez. Desde el Centro Cultural La Farinera del Clot será el lugar donde se coordinará los distintos lugares expositivos que en esta edición se suman al proyecto.

“El movimiento animalista no puede quedarse encerrado siempre en un mismo círculo, es por ello por lo que saldremos a vuestro encuentro. Del ya conocido pequeño formato pasaremos al cartel, de un único espacio a múltiples, de un público que ya está concienciado impactaremos en el que desconoce esta realidad. Queremos acercar la exposición a públicos que no son afines al movimiento o con pocos intereses artísticos. Con esta deslocalización democratizamos el arte haciéndolo completamente accesible para todas y todos”, exponen desde la dirección del proyecto.

La muestra se realizará sin contraprestación económica por parte de la organización ni de los artistas, es decir, ni se cobra por el uso del espacio, ni el artista será retribuido económicamente por mostrar su trabajo. Las obras estarán a la venta en formato digital. El 80% irá al artista y el 20% a la Fundación MONA.

La visita al itinerario de la exposición será totalmente gratuita. Se podrá adquirir de manera voluntaria un carnet de la muestra que permitirá a la poseedora o poseedor sellarlo en los diferentes espacios de exposición. Una vez completado participará en un sorteo de unas entradas gratuitas para una visita privada a la fundación MONA. El carnet bajo el título “SOY MONA” tendrá un coste de 5€, que irán donados íntegramente a dicha entidad. Este hace referencia al género porque da relevancia a nuestro pasado evolutivo.

Como ya es habitual en todas las ediciones de El Venadito se realizarán actividades paralelas a la exposición: visitas guiadas en bicicleta, tanto para niños como para adultos, talleres de creación gráfica…

Cartel cuarta convocatoria El Venadito. Foto: Joan Brull

Atando al viento. Reflexión sobre la 3ª edición de El Venadito

“Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría que es de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual escarabajos de cristal negro”

Juan Ramón Jiménez Platero y yo

Los ojos. Esos ojos que nos miran, pero a los que pocos hemos mirado.
Esos ojos que nos dicen basta, ya no más, déjame correr libre.
Esos ojos que en silencio gritan.
A esos ojos es a los que el equipo de El Venadito ha mirado, ha comprendido y en esta 3ª edición de la bienal hemos querido dar luz.

Montserrat Pérez, creadora del espacio siNesTesia, y comisaria de la exposición, nos vuelve a traer una nueva edición de la muestra con los équidos como protagonistas.
Hasta el 31 de enero el Museu de Ciències Naturals de Granollers exhibirá 50 obras, hechas por artistas de manera altruista, que nos harán repensar nuestra relación con este tan maltratado animal.

En palabras de su comisaria, el caballo, más bien dicho, el maltrato hacia el caballo, tiene su conflicto en el uso.
Usamos a los caballos. Para montar, llevar cargas, hacer exhibiciones… Los usamos y cuando ya no sirven, los desechamos.

Hace 10 años, en una entrevista que hice, me dieron un dato que me horrorizó: 70.000 caballos se enviaban anualmente al matadero cuando ya no servían.
Cuando ya no Nos servían.

Su belleza, su fuerza, su nobleza, han sido su peor enemigo. Pues el ser humano tiende a querer dominar todo aquello que lo supera.

Pusimos riendas al viento.

Pie a tierra. De tú a tú. Nadie por encima de nadie. Así es como debería ser nuestra relación.

Sin cuerdas de por medio. Vienes porque quieres. Sin pistas, ni circuitos, ni barreras. Sin fustas, ni espuelas, ni sillas de montar.

Pusimos montura al viento.

Te adornamos las crines y proclamamos tu posesión. Te sometimos. Clavando tus cascos al duro suelo.

Y olvidamos por completo quién eras, qué te gustaba, que querías hacer.

Encerramos al viento.

Yo te he montado, yo te he obligado a correr, yo te he puesto la brida y azuzado con la fusta.
Yo y tantos otros.
Y no te lo mereces. Al menos lo mínimo que te pueden conceder aquellos que todavía te montan es cuidarte bien y hasta el final.

Conozco muchos jinetes que adoran a sus caballos, que los miman y que participan activamente en rescates y ayudando a protectoras de équidos. Decir lo contrario sería mentir.
Pero a vosotros, jinetes, os animo a descender de la montura y a caminar a su lado.
Es mejor.

A los que no tengáis contacto con el mundo del caballo os invito a ir a los santuarios, como el de ADE y CYD, con los que la muestra colabora, y descubrir como son estos animales en verdad.
A conocer sus historias de supervivencia. La mayoría escritas, todavía, en su piel y en sus ojos.

Os invito a conocerles como caballos, no como a unicornios o pegasos. No son juguetes para niños ni retos para adolescentes. No son un deporte ni un transporte. No son objetos.

Pusimos riendas al viento.

Pero al viento no lo puedes atar.

Fotografías tomadas en la exposición

Autora artículo y fotos: Sílvia Esteve

Periodista y responsable de prensa de El Venadito

 

 

 

«desÀrtic» : el espacio de arte siNesteSia y Greenpeace unen sus fuerzas para luchar por el Ártico

 

Montse Pérez, creadora del espacio siNesteSia y comisaria también de las exposiciones animalistas de «El Venadito», colabora esta vez con Greenpeace para concienciarnos sobre el deshielo del Ártico.

La muestra, que tendrá lugar en el Centro Cívico Sagrada Familia de Barcelona del 5 al 27 de diciembre, pretende mediante el arte concienciar al gran público de la importancia de conservar la región ártica y no incrementar la temperatura global del planeta, lo que ya está pasando, y lo que está provocando el deshielo de la zona norte.

Como bien nos recuerda Greenpeace, el deshielo del polo, no sólo implica desastres terribles en la zona, sino que repercute en todo el globo. En sus propias palabras: «la quema de combustibles fósiles es el principal causante del cambio climático, por lo que la solución pasa por acabar con la dependencia del petróleo. La prohibición de prospecciones, libre navegación comercial, acciones militares y pesca abusiva en su territorio son prioritarias».

La intención de Greenpeace es seguir presionando a todas las instituciones para que se cree una «reserva marina que salvaguarde el Ártico de cualquier acción intrusiva y salve ese espacio único del mundo».

La muestra exhibirá las 40 mejores obras de los artistas que se presenten a la convocatoria. Las obras se pondrán a la venta finalizada la exposición, el 80% de su importe es para el artista y el 20% será para Greenpeace. Ni siNesteSia ni el Centro Cívico Sagrada Familia perciben nada por la exposición.

Si quieres participar puedes mandar tu obra hasta el 29 de octubre. Aquí te dejamos las bases de la convocatoria.

 

Sílvia Esteve

ARTivistas

 

«En un mundo más antiguo y más completo que el nuestro se movían acabados y enteros, dotados con sentidos que nosotros jamás hemos perdido ni logrado, y viven escuchando voces que nosotros nunca oiremos. No son paganos ni subhumanos; son otras naciones, y conviven atrapados en el mismo tiempo y espacio con nosotros, prisioneros del esplendor y de la labor de la tierra.» Henry Beston, The Outermost House, 1929

 

Si una vez el arte, pintado en las más oscuras cavernas de nuestros antepasados, imploró a los dioses su benevolencia y sus regalos para los humanos, hoy, en la exposición «El Venadito», el arte interpela a los propios humanos, convertidos en falsos dioses, para implorar su benevolencia hacia las otras criaturas.

Esa es la intención de los más de 40 artistas que exponen en la muestra bajo el comisariado de Montserrat Pérez, artista y activista y fundadora del espacio siNesteSia.

Como en la edición anterior, la muestra pretende visualizar la importancia de la labor de las entidades de protección de la naturaleza, en este caso Depana. Con la exposición no solo se pretende remover las conciencias, sino también procurar que tanto los artistas como las entidades animalistas puedan recibir una ayuda económica para proseguir con su labor. El 80% del precio de las obras se destina al autor y el 20% a Depana, aunque hay casos en los que el mismo autor cede el 100% de lo recaudado a la entidad, como es el caso del artista invitado Guido Daniele y sus «Handnimals».

Guido Daniele «Handnimals»

Tristemente parece que «su salvación está en nuestras manos» comenta Montse Pérez ante la obra de Guido. Está en nuestras manos, porque en ellas ha estado y está también su destrucción. «No quiero que el público salga derrotado, sino creyendo que puede aportar algo, que puede ayudar», prosigue Montserrat. Por ello, «El Venadito» no muestra imágenes crudas ni explícitas, sino que busca mediante la creación y el ingenio, hacernos ver lo que no queremos ver. Dotar de color y textura lo invisible o lo perversamente oculto.

Beren Arredondo «Animalium»

Beren Arredondo, con su impresionante colección de fotomontajes, nos habla de esta invisibilidad «tratando de jugar con el paisaje y la huella de la desaparición de estos animales y su entorno». Su propuesta es una reflexión artística magnífica. No sólo nos habla de los animales en concreto, sino que alude a su hogar, su hábitat. Los ojos de esta águila nos miran, nos interpelan, nos preguntan decepcionados «¿no me ves?». El ser humano, por eso, no entiende demasiado bien que es «ver». De ahí su nefasta afición a coleccionar animales en jaulas, zoos, acuarios. Quieren verlos al instante, frente a ellos, rápido. Ver animales sumisos, cautivos, en un recinto con un cartel que diga su nombre. Animales cautivos, por su belleza y nuestra ambición. Cautivos de nuestro egoísmo y ceguera. No verás al águila si no ves su montaña, su bosque, su libertad.

Bianca Yespica «Máscara de gas»

«Hemos creado una guerra contra la naturaleza» nos explica en su cartela Bianca Yespica y dibuja magistralmente un ciervo con máscara de gas. Los intoxicamos, los perseguimos, los acorralamos. Convirtiendo al amigo en enemigo, en una guerra donde solo gana la muerte, la tristeza, la soledad, el miedo. Charles Darwin se sorprendía al llegar a los Galápagos y observar que aquellos animales no nos temían. «No temen al hombre» se maravillaba. Terrible afirmación, que coloca al humano en el bando de los monstruos, de lo temible, de lo oscuro. En el bando del enemigo.

María Isabel Uribe «Reunión»

Este enemigo que me consume, metafórica y literalmente. Que me hacina y me usa. Que ni siquiera quiere conocerme. Que me numera y me contabiliza. Que me convierte en cosa, en producto, en código de barras. Si este enemigo lee la diminuta pieza de María Isabel Uribe, que condensa y comprime toda la anulación a la que sometemos a nuestros compañeros de planeta, espero que reaccione y actúe.

Si el arte tiene hoy una misión, una razón de ser, es la de interpelarnos, revolvernos por dentro, hacernos reaccionar. Mira a través de Él, que sea cristal y espejo. Mira a través y VE al otro. Refléjate y mírate a ti mismo. Entonces, espero, verás al águila en su montaña y sabrás quién es y sabrás y sentirás que debe seguir siendo.

 

Podréis visitar «El Venadito» y participar de sus actividades paralelas hasta el 20 de mayo en el centro cultural La Farinera del Clot. ¡Os reto también a encontrar la obra solidaria que he realizado para la muestra! 

Nota: Obra de la portada: Autora: Esperança Deltell

 

Artículo de Silvia Esteve

Siempre a favor de los animales

                                                                                                                                                              Obra de Montserrat Pérez

 

Artículo de Montse Pérez, directora del espacio creativo siNesteSia y artista. Organizadora de la exposición contra el maltrato animal, El Venadito.

Cuando éramos pequeñas, mi hermana y yo jugábamos a vaqueros e indios. Ella tenía una magnífica colección de personajes (indios y vaqueros), animales (caballos, perros, gallinas…), caravanas y demás enseres necesarios en el juego, a mí siempre me hacía ir con los vaqueros; ella elegía ir con los indios. Por lo tanto yo siempre perdía, porque en nuestro juego, que no en la vida real, la justicia siempre triunfaba y nosotros, desde nuestra ingenuidad infantil, defendíamos a los indios porque estábamos absolutamente convencidas que eran los “buenos”. Con los años, y por otros motivos, también sigo convencida de ello. Así pues, siempre a favor de los indios, hoy se ha transformado en siempre a favor de los animales. A éstos, como a los indios, les hemos expulsado de sus hábitats, no hemos sabido integrarlos en nuestra sociedad ni en nuestro espacio. Sólo nos hemos limitado a cosificarlos y convertirlos en objetos de consumo, ya sea para alimentarnos, vestirnos, distraernos o tener la mascota más chic del momento. Me vienen a la mente las líneas de acción de instituciones museísticas y centros de arte donde se organizan exposiciones con criterios de tendencia y moda. También, de la misma manera, el famoso de turno nos muestra la última excentricidad respecto a su nueva mascota. Esta un día ocupa las portadas de diarios y revistas que en poco tiempo queda desechada y abandonada a su propia suerte. En el caso del artista relegado al más triste de los olvidos, porque ambos, artista y animal, agotaron su tiempo de consumo. Me pregunto: ¿Qué nos pasa? No somos capaces de mantener un mínimo de atención sobre aquello en lo que hemos puesto nuestros ojos para que madure pueda evolucionar y sorprendernos llegado el caso. Los artistas necesitan su tiempo de aprendizaje y des-aprendizaje, experimentación, errar, encontrar, deprimirse, reanimarse… En una palabra, maduración para volver a crear. Todo ese tiempo hoy no se le da a nadie. Louise Borgeois (1911–2010) una de las artistas más notables del arte contemporáneo, no alcanzó el reconocimiento internacional hasta los 71 años, por suerte para ella tuvo tiempo de poder crecer y culminar su vida. De alcanzar a ser una gran artista. Hoy ese tiempo ya no existe. Cuanto más joven y más rápido se alcanza el éxito mejor. Y ¿después?… Lo mismo pasa con los animales. No nos damos el tiempo necesario para conocerlos, comprenderlos y amarlos. Sin ese tiempo no hay compromiso de verdad ni apego hacia ellos. Volvemos a la cosificación. No se trata de humanizar a los animales, pero sí de entender y comprender que como seres vivos tienen sus propias necesidades, la mayoría de veces ajenas a las nuestras. No necesitan vestirse ni un sinfín de cosas más, pero si necesitan lo más esencial en cualquier ser vivo: cuidado, atención, mejorar sus hábitats, respetar sus espacios y ciclos vitales. Por favor, démonos el tiempo de aprender de ellos, porque a los indios o bien los exterminamos o bien los mantenemos en reservas. No hagamos lo mismo con los animales y los artistas.