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“Para los urbanistas los animales no existen”

Jaume Montmany es el alma de la Feria Vegana de Molins de Rei dentro del marco de la Feria de la Candelera de esta población. La Fira de la Candelera de Molins probablemente es la mayor feria de Cataluña vinculada originalmente al mundo agrícola y ganadero. Este año ha tenido un espacio donde compartir el modo de vida vegano: oferta de alimentación vegana, productos cosméticos, protectora de animales y carpa de conferencias.

¿De dónde surge la defensa de los animales? ¿De la compasión?

Evidentemente. Todas las personas que defendemos los derechos de los animales o simplemente los ayudamos e intentamos procurar su bienestar en la medida de lo posible, lo hacemos debido al surgimiento de la compasión en nuestros corazones. La palabra compasión a veces está mal interpretada como una ñoñería o una palabra con connotaciones religiosas, pero según mi manera de entender e interpretar el sentido de esta palabra, sería la esencia de la motivación con que actuamos cuando lo hacemos en beneficio de otros seres que sufren. Muchas personas prefieren utilizar la palabra justicia, y me parece también muy correcta, ya que, en el fondo, las víctimas de las injusticias, son dignas de compasión y por supuesto necesitan que se restablezcan unas acciones y condiciones justas, que transformen su situación de sufrimiento, opresión, explotación, abuso, etc. en una situación digna y positiva.

Eres el alma de la feria vegana de Molins de Rei dentro de la Fira de la Candelera. ¿Cómo se te ocurrió?

Anteriormente había intentado organizar algunas actividades para difundir el veganismo y los derechos de los animales programando charlas y pases de documentales en salas muy bien acondicionadas propiedad de la administración, pero observé que a las personas les costaba acercarse y por tanto el volumen de personas que podían beneficiarse de acceder a este tipo de información era desafortunadamente muy bajo.

Tengamos en cuenta que al igual que a un animal no le gusta en absoluto que lo lleven al matadero, a los humanos, que tenemos la piel muy fina, no nos gusta tampoco que nos lleven al “matadero de nuestros apegos, engaños e ignorancia” y un lugar donde se está impartiendo información destinada a derrumbar nuestro sistema de creencias y a tocar nuestros corazones, no deja de ser un lugar que evitaremos si nuestra intención es seguir consumiendo animales sin sentir remordimientos por ello. Así que expresándolo en términos especistas decidí llevar el “matadero” de las costumbres no reflexionadas de la sociedad en forma de información sobre veganismo, antiespecismo, derechos de los animales, a una plaza pública ubicada en medio de una feria multitudinaria como la Fira de la Candelera de Molins de Rei, visitada según los últimos datos por aproximadamente 500.000 personas en tres días.

Hasta catorce ponentes en conferencias durante dos días. ¿Cómo los elegiste?

Por suerte he conocido gente maravillosa dentro del movimiento que me ayudó, tanto ofreciéndose voluntariamente para participar, como sugiriéndome a otras personas que consideraban que podían ser interesante de que fueran invitadas, y realmente estoy muy satisfecho y creo que todo el público asistente también, con la bondad cualitativa y humana de todos los ponentes que nos ofrecieron sus experiencias, consejos, guía, sugerencias y punto de vista, de forma tan generosa.

 

¿Crees que las charlas han sido reiterativas o complementarias?

Una vez escuché a un Lama budista que contaba la anécdota de que muchas personas y discípulos que asistían sus enseñanzas se quejaban de que siempre repetía lo mismo, hablando una y otra vez sobre el amor y la compasión, a lo que él les respondió que era algo muy básico, pero que aunque lo repitiera mil veces a las personas les costaba integrar esa enseñanza.

El mensaje del veganismo es reiterativo porque apunta en una clara y única dirección que es informar sobre la liberación animal y nuestra responsabilidad en ello a través de adquirir conciencia, cambiar nuestros hábitos y colaborar activamente en que ese hecho se produzca.

La infinidad de situaciones en que se ven inmersos la infinidad de seres que sufren la discriminación por pertenecer a otra especie que no es la humana hace que la cantidad y diversidad de métodos, caminos y trabajos a realizar para liberarlos sea también infinita. Por ello cada ponencia enfocaba el tema de la liberación animal de manera complementaria.

¿Qué conceptos deben quedar grabados a fuego?

En primer lugar,  los animales son seres con una existencia propia que debe ser respetada al igual que nos gustaría que nuestros derechos, nuestra libertad y nuestra vida fueran igualmente respetados, de modo que no tenemos el derecho a usarlos, explotarlos, encerrarlos, asesinarlos, arrancarles la piel, usarlos como entretenimiento, etc.

Seguidamente, debemos reconocer que de todos modos los usamos, los explotamos, los torturamos, los privamos de libertad, comerciamos con sus cuerpos y con sus vidas, y que, en este sentido, actuamos movidos por el egoísmo, la falta de conciencia, las costumbres adquiridas, la ignorancia, el apego, etc.

En definitiva, debemos reconocer nuestra falta de conciencia en algún momento, sus consecuencias en relación al sufrimiento y la felicidad de los demás seres y empezar a actuar acorde a la mejor actividad para ser del máximo beneficio y del mínimo perjuicio para todos ellos.

Todo el mundo quedó muy contento. ¿Ya podemos anunciar la segunda edición?

Sería ideal no tener que hacer una segunda edición ya que eso significaría que el mundo o por lo menos los habitantes de Molins de Rei ya serian veganos, pero me temo que habrá que hacer aun como mínimo 5000 ediciones más para que las mentes y los corazones de la mayoría de los habitantes del planeta cambien en este sentido…

¿Estamos ante el reciclaje sin maltrato de la fiesta tradicional con carruaje que en Cataluña se llama Tres Tombs?

Espero, al igual que millones de personas también lo hacen, tanto en Cataluña como en el mundo entero que esta tradición en que se usan animales, equinos concretamente, transformándolos en un espectáculo, obligándolos a desfilar cargados solo para el disfrute de algunos, que parecen encontrar algún tipo de excitación en someter a los animales indefensos y reducirlos meramente a máquinas alegando que en la antigüedad también se hacía así, y que “los caballos tienen que trabajar”, deje de existir, por lo menos tal como existe en la actualidad, y que si realmente les quieren hacer un homenaje a los caballos, se lo hagan dejándolos en paz, pastando en los campos, que los alimenten , les cuiden y dejen de utilizarlos. Ese es el mejor homenaje que pueden hacerles. Y si quieren por un día que les saquen a pasear por la población llevándolos como amigos andando a su lado.

La clase política es por supuesto también culpable de que el maltrato animal se perpetúe por su pasividad y miedo a tocar las tradiciones para no perder los votos de la masa, que prefiere continuar con este tipo de entretenimientos, costumbres y tradiciones, que son causa de sufrimiento para millones de seres en todo el planeta.

 

¿Existe un animalismo rural y otro de capital?

Quizás en el campo, entre la gente de campo, los animales han sido considerados siempre un bien, una cabeza de ganado, un número, una máquina, un instrumento, ya que su modus vivendi depende de su explotación. Para los urbanistas los animales no existen. Son los que salen en los dibujos animales como el pato Donald o los tres cerditos… ni siquiera los relacionan con la comida que tienen en el plato o con la piel o las plumas con que visten. Estos urbanitas visitan zoos y circos con animales que permanecerán encerrados allí de por vida, con los niños, para pasar el domingo y luego regresan a sus casas para continuar con sus vidas de ocio y obligaciones. Luego está el siguiente escalón que es el de las personas que sintonizan con los perros y los gatos, pero se comen a los cerdos, pollos, vacas, etc. A partir de este punto la conciencia empieza a ampliarse y se llega al veganismo, muchas veces a través del vegetarianismo.

Una vez en el veganismo, de todos modos, no se ha llegado a ningún lugar concreto, ya que siempre hay que aprender, ser humilde y escuchar, intentar hacer lo mejor y aceptar que seguiremos equivocándonos, hasta la muerte.

¿Qué deberíamos pedir a los políticos en materia de protección animal?

Primero que hagan cumplir las leyes que ya están dictadas y disponibles. Solo con eso ya tendríamos un gran paso dado.

El siguiente es por supuesto ampliar el alcance y la profundidad de lo que significan los derechos y la protección animal, mas allá de lo que ahora nos parece obvio y aceptable.

Hasta que se respeten los derechos de TODOS los animales y no se explote, encierre ni asesine a NINGÚN animal en granjas, mataderos, circos, zoos, laboratorios, fiestas populares, etc.

¿Qué podemos esperar?

Que los políticos y la humanidad (los políticos también son humanos, aunque a veces no lo parezca) hagamos nuestra evolución y que la hagamos cuanto antes. Hay políticos muy comprometidos con los derechos de los animales., pero la mayor parte de ellos, no miran ni siquiera por los derechos de la mayoría de los humanos, así que con una falta tan grande de ética generalizada en todos los estratos de la sociedad, políticos, gente del pueblo, hombres y mujeres de negocios, etc., poco podemos esperar. En lugar de esperar debemos empezar a exigirnos a nosotros mismos la máxima consecuencia e implicación en ser el cambio que queremos ver , además de exigir a los responsables (aparentes) del funcionamiento de esta sociedad que de una vez por todas accionen los mecanismos pertinentes para que las injusticias dejen de ser algo “normal” y aceptable.

Si tuvieras un súper poder… ¿Qué deseo quisieras cumplir?

Que todos los seres, mientras exista alguno de ellos, disfruten de la más perfecta felicidad y puedan vivir libres del sufrimiento y de sus causas.