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Unos 306.000 animales de compañía fueron recogidos por refugios y protectoras en 2019

Según los datos compartidos por la Fundación Affinity, alrededor de 306.000 perros y gatos fueron recogidos por refugios y protectoras en España en 2019. Unas cifras alarmantes sobre el abandono que a su vez no incluyen a todos aquellos animales de compañía desaparecidos o muertos en la carretera.

El abandono sigue siendo el principal problema en el bienestar de los animales de compañía en España. Según el estudio “Él Nunca Lo Haría” 2020 de la Fundación Affinity, más de 183.000 perros y 123.000 gatos fueron recogidos por refugios y protectoras durante el año 2019. Para la realización de este informe, la fundación ha revisado la metodología de su estudio con el objetivo de recoger mejor la realidad del abandono en el momento actual.

Según refleja el estudio, la principal causa de abandono en 2019 volvió a ser un año más el nacimiento de camadas no deseadas (21%), seguido de problemas de comportamiento del animal (13,2%), el fin de la temporada de caza (11,6%) y la pérdida del interés por el animal (10,8%). Los problemas económicos quedan relegados al sexto lugar (6,4%) y, pese a la creencia popular de que en verano es cuando se abandonan un mayor número de animales de compañía, la realidad es que las vacaciones son un motivo muy residual (0,8%).

Debido a la falta de un registro oficial, Fundación Affinity ha ampliado y mejorado su propio censo de protectoras, el único que existe hasta la fecha. Una información que le ha permitido definir el número de protectoras que trabajan hoy en España, cómo son y ajustar así el modo de estimación. Actualmente operan 1.554 protectoras españolas. Además, para esta edición del estudio “Él Nunca lo Haría” han participado cerca de 400 entidades de todo el territorio.

El uso del microchip: una asignatura pendiente en España

Otra de las cuestiones que aborda el estudio ‘Él Nunca lo Haría’ es el uso de microchip, y la realidad es que los datos no son nada positivos: solo el 28% de los perros y el 4% de los gatos que llegaron a las protectoras estaban correctamente identificados con microchip.

Hay que tener en cuenta que muchos animales llegan a las protectoras porque se han perdido, no porque hayan sido abandonados. En estos casos, el uso del microchip es clave para facilitar la identificación de sus familias y posterior devolución. En 2019, solamente volvieron con sus familias el 23,3% de los perros que fueron recogidos, mientras que en el caso de los gatos la cifra cae hasta el 3%.

“En España es obligatoria la identificación de los animales de compañía, salvo excepciones con el uso del microchip. En el caso de los perros, casi el 90% está identificado. Sin embargo, la mitad de los gatos no está identificado. La clave para reducir la llegada de animales sin identificar a las protectoras parece, pues, conseguir la aplicación efectiva de la ley, especialmente en el caso de gatos”, alerta Isabel Buil, directora de la Fundación Affinity.

El abandono de animales es un problema que afecta a todo tipo de perros y gatos. No obstante, este estudio recoge que la mayoría de los perros que fueron atendidos en las protectoras españolas en 2019 eran mayoritariamente adultos (60,8%), mestizos (60,6%) y de tamaño mediano – grande (78%). Además, la mayoría de ellos estaban en buen estado de salud (66,5%).

En el caso de los gatos, los datos varían. En 2019 se recogieron gatos cachorros (48,1%) y gatos adultos (44,6%) en porcentajes muy similares. La gran mayoría eran mestizos (94,8%) y, en cuanto a su estado de salud, el 51,4% estaban sanos.

De la misma manera que no existe un único perfil de animal abandonado, tampoco hay un perfil único de persona que abandona a un perro o un gato. No obstante, sí que es importante destacar que en 2019 solamente el 10% llevaron personalmente a su animal de compañía a la protectora. La gran mayoría fueron encontrados (63,3%) o traídos por un tercero (26,9%).

Las protectoras gestionan más de 3.400 colonias felinas

Cabe destacar que no todos los gatos abandonados llegan a protectoras sino que forman colonias, que en muchas ocasiones están gestionadas a su vez por las protectoras. Según datos del estudio de Fundación Affinity, más de la mitad de las protectoras españolas (56,6%) se encargaron en 2019 de garantizar su bienestar.

El mismo informe indica que entre todas ellas cuidan de más de 3.433 colonias de gatos, formadas por un total de más de 28.681 gatos. En concreto, cada entidad gestiona una media de 22 colonias, formadas cada una por un promedio de 14 felinos.

El número de adopciones se encuentra en un estado de estancamiento

Según el estudio ‘Él Nunca Lo Haría’, el 44% de los perros y gatos que llegaron a una protectora en 2019 fueron adoptados por una nueva familia. Un porcentaje muy similar al de años anteriores, lo cual podría indicar que las adopciones se están estancando en nuestro país.

Por otro lado, los datos indican que, un año más, los animales adultos lo tienen más complicado para ser adoptados. En el caso de los perros, los cachorros pasan una media de 3,3 meses en la protectora, mientras que los adultos pasan una media de 10,8 meses esperando una segunda oportunidad. En el caso de los gatos, los más pequeños pasan una media de 2,6 meses en la protectora mientras que los adultos 10,9 meses.

En cuanto a los motivos para adoptar un animal de compañía y no comprarlo, la mayor parte de las personas que dan este paso lo hacen por estar sensibilizados con el abandono (42,7%), por ser colaboradores de la entidad (21,2%) o por recomendaciones de amigos y conocidos (14,6%).

Causas de la ansiedad por separación en los perros

Aproximadamente el 10% de los perros desarrollan ansiedad por separación en algún momento de sus vidas, y hay muchas razones para que la sufran. Mientras que algunos casos de ansiedad son leves, otras no lo son tanto. Estas son las principales causas que pueden desencadenar la ansiedad en los perros después de sufrir una separación no deseada:

1) Los perros son animales sociales

Los perros son animales de manada, ya que descienden de los lobos. Los lobos son animales muy sociales que no son capaces de cazar y sobrevivir sin su manada. Para un perro es completamente normal pasar todo su tiempo junto a una persona o con el resto de los miembros de la familia, que para él, es como si fuera su propia manada.

2) Los cambios de rutina

La alteración de la rutina habitual también puede haber desarrollado la ansiedad por separación, porque su rutina ha cambiado de repente. Por ejemplo, un perro puede desarrollar la ansiedad, cuando los niños regresan a la escuela después de estar en casa todo el verano.

3) Una inadecuada impregnación / socialización

Las primeras ocho semanas de vida de los cachorros son muy importantes para su desarrollo social. Los cachorros que son separados de sus madres demasiado temprano tienen más probabilidades de desarrollar problemas de ansiedad por separación, ya que no les ha dado tiempo a implementar los lazos sociales adecuadamente. Los cachorros deben ser dejados con sus hermanos y la madre hasta al menos siete semanas, aunque entre ocho y nueve semanas es el tiempo ideal.

4) Refugios y Antiguos propietarios

Los perros de refugio no están solos. Se pueden oler, ver y escuchar unos a otros. Cuanto más tiempo ha estado un perro en un refugio, es más probable que surjan estos problemas. Por desgracia, algunos perros son devueltos al refugio y esto es una experiencia traumática. Cuando un perro ha vuelto a un refugio varias veces, puede comportarse de manera nerviosa por miedo a volver otra vez a este espacio indeseado.

5) Las razas

La ansiedad es más frecuente en algunas razas de perros que otras. Si tu perro es de pura raza, puedes hablar con el criador respecto a sus necesidades antes de adquirirlo. En cuanto a los perros mestizos, estos tienden a tener más problemas de ansiedad, este hacho está probablemente causado porque muchos de estos peludos provienen de un refugio, que por las características de la composición genética del perro.

Fuente: AMIC / Wikifauna.com

La perrera de Cubelles resiste pero el cierre parece inminente

Los dirigentes de la Asociación protectora de animales y plantas del Garraf no dejarán que el Ayuntamiento cierre el refugio hasta que el consistorio no se presente con una sentencia judicial que así lo dictamine.

Continúa el enfrentamiento entre el Ayuntamiento de Cubelles y la Protectora de Animales y Plantas del Garraf. El pasado viernes 6 de noviembre, el consistorio inició el proceso de ejecución de una sentencia judicial de 2015 que ordena el cese de la actividad de la protectora tras acreditar que el refugio no dispone de una licencia necesaria para poder ejercer esta tarea.

El Ayuntamiento de Cubelles, agentes rurales, Policía Local y el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil se presentaron en la mañana del 6 de noviembre en las instalaciones de la Protectora del Garraf para proceder al cierre del espacio, pero los propietarios del refugio no permitieron la entrada a los responsables municipales.

Animalados ha hablado con Alex Armengol, vicepresidente de la protectora, quien nos ha expuesto los motivos por los que no permitieron el cierre a la comitiva municipal: «Como representante del terreno, no he permitido la entrada ni el cierre del refugio porque no llevaban ninguna orden judicial, sólo llevaban un decreto de alcaldía. Cuando vengan con la orden judicial que dicen que tienen, dejaremos que hagan lo que tengan que hacer. Mientras tanto nosotros queremos continuar con una actividad que comenzamos en 1988 y que sólo está dirigida a garantizar el bienestar de los perros».

Un conflicto que se remonta doce años atrás

El origen del enfrentamiento entre el Ayuntamiento y la asociación se remonta al año 2008, cuando la Junta de Gobierno Local, como consecuencia de la denuncia presentada por un ex alcalde y familiar directo de la actual concejal de Medio ambiente, aprobó la finalización de la actividad de la protectora por no disponer de permiso municipal. Los responsables de la protectora recurrieron la decisión por la vía del contencioso y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña resolvió la disputa legal en favor del consistorio en 2015. Eso sí, después de muchos meses de negociaciones, no ha sido hasta en la primavera de 2019 cuando el Ayuntamiento ha advertido a la protectora que procederían al cierre del espacio.

Sin embargo, Alex Armengol explica que: «La sentencia de 2015 del Tribunal Superior de Justicia no tiene ningún sentido, ya que nos piden una licencia que no es obligatoria tenerla para poder llevar a cabo nuestra actividad, y así nos lo hizo saber el Departamento de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Generalidad de Cataluña». El vicepresidente de la protectora ha compartido con Animalados el documento que acredita esta información.

Aunque la protectora asegura que cuenta con todos los permisos requeridos, ante esta situación de incertidumbre, la entidad se encargó de dar en adopción a casi todos los animales de la perrera a lo largo de la semana pasada. El refugio recibió el aviso del cierre del espacio el pasado martes 3 de noviembre y en tres días y gracias a una espectacular campaña a través de las redes sociales, se han acogido una veintena de perros. Actualmente sólo quedan dos peludos en las instalaciones.

Si la reubicación fugaz de los animales no se hubiera producido, el Ayuntamiento tenía previsto acomodar a los perros en el refugio Help Guau, un procedimiento que tuvo un coste de unos 50.000 euros anuales y que la protectora ya está asumiendo. Esta es la responsabilidad subsidiaria procedente de la Diputación de Barcelona:

Por otra parte, Alex Armengol comenta que sospecha que el gobierno municipal quiere cerrar el regufio por presuntos intereses urbanísticos. «El actual concejal de Medio Ambiente de Cubelles, Josep Maria Hugué, es familiar de las propietarias de los terrenos que tenemos aquí al lado. Él es quien ha llevado toda la negociación con nosotros».

El consistorio no niega que los terrenos del entorno sean propiedad de un familiar del concejal de Medio Ambiente pero Raül Madarra, concejal de Hacienda, Contratación y Comunicación, asegura que: «Actualmente no hay ningún plan urbanístico en esa zona, además, en el supuesto caso de que hubiera alguna planificación en el futuro, en todo caso los primeros beneficiarios serían los mismos propietarios del terreno».

Desde el Ayuntamiento de Cubelles aseguran que, a pesar del intento fallido del pasado viernes 6 de noviembre, procederán de nuevo al cierre de la protectora mediante la correspondiente orden judicial: «Entendemos que a un segundo procedimiento no deberían poder negarse los propietarios de la perrera. Ya no es algo que dependa directamente del Ayuntamiento sino que es un proceso judicial que se determina desde los juzgados».

¿Es verdad que los perros mestizos viven más años que los perros de raza?

Según la experta veterinaria Marta Legido los perros mestizos suelen tener menos problemas de salud que los perros de raza, pero el simple hecho de ser mestizo no es garantía de tener buena salud

La longevidad de los perros según la raza o si son mestizos es un tema que genera muchos interrogantes entre los amantes de los peludos. Para disipar las dudas sobre esta cuestión, Animalados ha hablado con Marta Legido, veterinaria clínica licenciada en el año 1989 y que cuenta con más de 30 años de experiencia en la profesión. Actualmente, Marta Legido es vocal de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Veterinarios de Barcelona.

Tal y como explica Marta Legido, la esperanza de vida de los perros varía especialmente en función del tamaño del perro cuando llega a la edad adulta, un tamaño que generalmente está determinado por la raza. Atendiendo a esta explicación, los perros de razas pequeñas (peludos de menos de 10 kg) suelen llegar a los 15-16 años. Los perros de tamaño mediano o grande (entre 10 y 25-30 kg aproximadamente) viven entre los 10-13 años. Por último, los perros de razas gigantes (más de 30 kg) no suelen vivir mucho más allá de los 8 años.

La licenciada en veterinaria clínica recuerda que es importante remarcar que los perros de razas pequeñas también son más precoces, por tanto, llegan antes a la edad adulta, concretamente entre los 9-10 meses de vida. En cambio, los ejemplares de razas gigantes no son adultos hasta que llegan a los 2,5 años de edad.

En definitiva, según las explicaciones compartidas por la vocal de la Junta de Gobierno del Colegio de Veterinarios de Barcelona, la esperanza de vida de los perros se correlaciona con su tamaño adulto, eso sí, dentro de las razas de tamaños similares hay algunas que presentan más longevidad y otras que menos. Legido pone el ejemplo del Chihuahua y el Caniche, que suelen vivir muchos años, pero en cambio el Carlino, a pesar de ser un can de raza pequeña, vive menos años.

En referencia directa a los perros mestizos, Marta Legido comenta que es cierto que la mezcla de diversos genes de un origen genético alejado proporciona mejores posibilidades de supervivencia sobre el individuo. Es decir, la mezcla genética, cuando los genes del padre y de la madre son muy diferentes, permiten que la propia naturaleza “escoja” entre aquellos que son mejores. Todos los animales recibimos una carga genética duplicada de nuestros padres y la naturaleza escoge cuál de las dos se expresará en el futuro individuo.

Por este motivo, Legido especifica que entre perros de la misma raza hay más posibilidades que dentro de la carga genética del padre y de la madre coincida un gen defectuoso o que codifica la predisposición a una enfermedad determinada. Cuando los dos genes, el paterno y el materno, que codifican una misma función o característica determinada son los dos defectuosos, el individuo expresará este defecto genético irremediablemente.

Los perros mestizos tradicionalmente han sido unos animales que han pasado a un plano secundario en cuanto a la preferencia de los adoptantes o de aquellas personas que han querido convivir con un peludo. Según la veterinaria clínica, esto es una tendencia o moda pasada en la que las personas se basaban más en las características físicas del perro más que en su temperamento.

Marta Legido considera que actualmente cada vez hay más personas que no descarta iniciar una nueva vida junto a un perro que no sea de raza. Este cambio de dinámica puede suceder porque, en general, los perros mestizos suelen tener menos problemas de salud, a pesar de que el simple hecho de ser mestizo no es garantía de tener buena salud. También, afortunadamente existe una tendencia creciente de adoptar peludos de un centro de acogida, donde la mayoría no son de raza pura.

¿Los perros ya eran animales de compañía durante el Imperio Romano?

Según ha publicado un estudio de la Universidad de Granada (UGR), los perros ya convivían con los humanos durante la época romana.

Durante el Imperio Romano, hace más de dos mil años, ya existían los perros mini como animales de compañía. El tamaño de estos peludos era similar a la de algunas razas pequeñas actuales como serían los perros pequineses o algunos tipos de Chihuahua. Esta es la principal conclusión de un estudio realizado por arqueólogos de la Universidad de Granada (UGR).

El estudio, que ha sido publicado en la revista Archeological and Anthropological Sciences, ha permitido analizar los restos de varias inhumaciones de perros encontradas en la necrópolis romana de Planes del Pretorio, en los extramuros de la Córdoba romana y relacionados con casi setenta enterramientos humanos.

Los científicos de este estudio se centraron básicamente en los rasgos morfológicos y en el aspecto de los perros existentes en las ciudades romanas. Pudieron extraer al menos dos morfologías diferenciadas: una de tamaño medio, similar a la de diferentes razas similares a la de los galgos, y otra de un tamaño mucho más pequeño.

El hallazgo constituye uno de los casos de perros micromorfes más antiguos reconocidos en el conjunto del Imperio Romano. Aunque los arqueólogos desconocen el aspecto que podían tener exteriormente estos ejemplares, tales como el pelaje, el color, las orejas, etc. Su estructura esquelética resulta similar a la de las razas pequeñas actuales, como los pequineses o los carlinos, o considerando individualmente su cráneo redondeado, algunos tipos de Chihuahua.

La existencia de perros de pequeñas dimensiones como animales de compañía, objetos de afecto y especial consideración por sus dueños, ya es conocida desde la Antigüedad clásica, hecho corroborado por textos, epigrafía e iconografía.

El hallazgo, entre otros ejemplares, de un animal de pequeñas dimensiones y cráneo braquicéfalo en una necrópolis romana del sur de Hispania abre nuevas interpretaciones respecto al papel de este tipo de animales en sus relaciones con los humanos y sus implicaciones simbólicas en los rituales funerarios, ya que algunos presentaban evidencias de sacrificios deliberados.

Fuente: AMIC/agenciasinc.es