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ZOOXXI denuncia al zoo de Barcelona por negligencia ante la muerte de animales

La denuncia presentada por la plataforma ZOOXXI resalta la incapacidad del zoo de proteger animales de condiciones meteorológicas adversas, así como la de proteger a los primates recién nacidos que mueren a los pocos días de nacer por fracturas o posibles agresiones.

La Plataforma ZOOXXI ha presentado una denuncia administrativa, ante el Departamento de Territorio y Sostenibilidad de la Generalidad de Cataluña, contra el parque zoológico de Barcelona por negligencia y falta de protocolos adecuados de bienestar que han provocado la muerte de animales. Unos hechos que suponen una vulneración de la ley estatal de zoos, Ley 31/2003, de conservación de la fauna silvestre en los parques zoológicos y del RDL 2/2008, que aprueba el texto refundido de la ley de protección de los animales en Cataluña.

Tras la aprobación de la iniciativa ciudadana ZOOXXI, el 3 de mayo de 2019, la ordenanza de protección, tenencia y venta de animales se modificó incluyendo un nuevo texto normativo sobre el parque zoológico de Barcelona. Pasado un año de la entrada en vigor del texto, ZOOXXI pidió el listado de animales muertos en el zoo de Barcelona y las causas de la muerte de los individuos. El zoo reportó un listado con 143 muertos desde julio de 2019 hasta mayo de 2020.

En una primera instancia, el zoo alegó que no podía dar las causas de la muerte, aunque es obligado tenerlas registradas por la ley estatal de zoos, porque no las podía extraer de forma automatizada. Aún así, el zoo afirmaba en su respuesta que las 143 muertes lo habían sido por muerte natural.

ZOOXXI no se quedó conforme con esta respuesta, ya que pudo comprobar cómo los zoos que utilizan el mismo sistema de registro internacional que el zoo de Barcelona, ​​extraen de forma automática los datos sobre las causas de muerte, imprescindibles de analizar al hora de establecer los programas de conservación.

Ante la negativa, ZOOXXI volvió a hacer una petición pidiendo las causas de muerte de 34 individuos en concreto. En esta ocasión sí obtuvo respuesta. De forma alarmante, pudo comprobar que la mayoría de las causas de mortalidad no eran naturales. Destacan las muertes de 14 aves que se produjeron entre diciembre de 2019 y en enero de 2020 en una misma instalación, coincidiendo con el paso de la DANA, primero, y del temporal Gloria, después (temporal muy avisado públicamente) .

Meses más tarde, dos ejemplares adultos de camesllargues (una ave autóctona) murieron el mismo día 20 de abril de 2020. Ante la denuncia de ZOOXXI que este caso era sospechoso de culling, curiosamente el zoo reportó que los cadáveres de estos animales no habían sido evaluados. En esta ocasión no se practicó ninguna necropsia, el zoo dice textualmente «cadáver no evaluado».

En relación a la muerte de primates, 5 individuos murieron antes de cumplir los 30 días y 2 más lo hicieron entre los 2 y los 5 meses de edad, en total 7 primates. Entre las razones que se dan de muerte, en un caso es por fractura y en otros 3 casos por posibles agresiones. Si comparamos con datos de 2017, donde nacieron 13 primates, 9 de los cuales murieron a los pocos días, encontramos que un porcentaje muy elevado de primates que nacen en el zoo de Barcelona no sobreviven.

De las 5 ranas punta de flecha muertas, el zoo no es capaz de hacer la necropsia ni de una de ellas porque todas han sufrido procesos autolíticos (desintegración de células después de la muerte). Sin embargo, esta cuestión delata una falta de protocolo ya que no es aceptable que se tenga una mortalidad de 5 individuos adultos en poco tiempo y no se sea capaz de hacer la necropsia ni a un solo individuo.

Se denuncian también las lesiones bucales que sufren los hidrosaures crestados, resultado de darse golpes contra los cristales. Todos los individuos observados sufren una deformación del hocico y la inflamación de la mucosa oral consecuencia del traumatismo crónico que sufren y que hace que no puedan cerrar la boca.

Desde la plataforma ZOOXXI apuntan que la problemática es estructural, no puntual. El zoo de Barcelona no recibe ninguna inspección por parte de la Generalidad de Cataluña desde 2012, cuando la ley de zoos obliga a hacer inspecciones anuales. Este hecho propicia que el zoo actúe con total impunidad y sin dar ninguna explicación.

«Los delfines seguirán dentro de unas piscinas y esto nunca es una buena noticia»

Se cumple una semana desde que los tres últimos delfines del Zoo de Barcelona fueron trasladados al delfinario Attica Zoological Park de Atenas. Esta noticia, que se anunció como una victoria en bienestar animal desde el Ayuntamiento y que confirmaba a Barcelona como una ciudad libre de cetáceos en cautiverio, recibió muchas críticas en las redes sociales, ya que al parecer los animales serán utilizados para hacer espectáculos en su nuevo destino.

Desde Animalados hemos hablado sobre este tema y sobre el estado actual de los animales marinos en Cataluña con Laura Almarcha, miembro de la Asociación Cetacea. Laura es experta en cetáceos y hace muchos años que lucha para que los delfinarios sean una lacra del pasado. Es una amante de todos los animales, pero su obsesión es la protección del medio natural de los cetáceos.

¿Qué valoración hacéis desde la Asociación Cetacea del traslado de los tres últimos delfines del Zoo de Barcelona a un nuevo delfinario en Atenas?

En primer lugar, hay que recordar que Barcelona aún es propietaria, aunque suene horrible, de dos delfines que fueron trasladados hace unos años en el Oceanográfico de Valencia, y que allí se permite la reproducción de estos animales y también los espectáculos.

Respecto a los tres últimos delfines del Zoo de Barcelona, ​​es una buena noticia el hecho de que haya en el mundo un delfinario menos. España es el país de Europa con más delfinarios, y esto está muy lejos de ser un buen dato para este país.

Por otra parte, el hecho de que se haya cambiado de prisión, no es una buena noticia. Seguramente estarán en una ubicación mejor de la que estaban hasta ahora, pero los delfines seguirán dentro de unas piscinas y esto nunca es una buena noticia. Aunque desconocemos las instalaciones del delfinario de Atenas, sabemos que el Attica Zoological Park ha estado años operando sin licencia, y que hacen espectáculos, aunque están prohibidos en el país.

¿Cuál habría sido el destino ideal para los tres delfines del Zoo de Barcelona? ¿Existen refugios para delfines procedentes de delfinarios?

El destino ideal no existe, lo ideal es que no se hubieran capturado nunca delfines mulares en el Caribe, que estos delfines que quedan vivos no hubieran nacido en cautiverio, y que se detuviera la reproducción de animales en cautividad sin un objetivo de poder liberarlos en su hábitat. Pero ya que el mal está hecho, lo ideal sería intentar darles una mejor vida en un refugio.

Actualmente no existen refugios para delfines, pero en Islandia sí hay un refugio para belugas, y allí han ido a parar dos belugas cautivas procedentes de China. Se están construyendo dos refugios para delfines cautivos, uno en Baltimore y otro en Lipsi.

Las belugas ya disponen de un refugio en Islandia

¿Existe la posibilidad de devolver al mar a un delfín nacido o criado en un delfinario? ¿Pueden los delfines adaptarse a un cambio tan radical en sus vidas?

Los delfines son mamíferos con una memoria a largo plazo, demostrada con estudios, de al menos 20 años. Si los delfines hubieran nacido en libertad y se hubieran capturado, todavía podrían tener alguna posibilidad de sobrevivir en mar abierto. Pero los que han nacido en cautividad no han aprendido a elaborar estrategias de caza ni a capturar las presas. Incluso se ha intentado dar pescado vivo y, lamentablemente, no lo reconocen como comida, al menos al inicio de las pruebas. Tampoco han aprendido a defenderse de posibles depredadores y tienen una dependencia de los humanos que hace que sea inviable dejarlos completamente libres.

Barcelona ya es libre de cetáceos en cautiverio. ¿Cuál es el próximo reto de Cataluña para mejorar el bienestar de los cetáceos? ¿En qué estado se encuentran los animales marinos del litoral catalán?

Indiscutiblemente, el próximo reto para Cataluña es que el Parlamento prohíba los delfinarios en toda Cataluña. Aún quedan dos lamentables delfinarios, el de Palafolls (Marineland Cataluña), que también tiene leones marinos y focas; y en Vilaseca (Aquopolis) que ya fue denunciado por las inadecuadas instalaciones donde tenían los delfines. Ambos hacen espectáculos con delfines, y, como cualquier delfinario, no cumplen los objetivos que se exige por ley de conservar, educar e investigar.

La conservación no es real cuando asumimos que estos delfines, aunque se reproduzcan muchas veces gracias a inseminaciones, no podrán ser liberados en su hábitat para repoblar la especie. Por otra parte, educar no creemos que sea enseñar a los niños que está bien tener animales salvajes encerrados en piscinas, sin poder desarrollarse física y emocionalmente de manera correcta. Por último, los estudios que se pueden hacer en un delfinario en muchos casos no pueden extrapolarse a la especie in situ, ya que no partimos de los mismos parámetros que con un delfín que vive en libertad.

Los animales marinos, en el Mediterráneo, se encuentran en muchos casos en situación de preocupación o en un estado vulnerable. Hay muchas causas antropogénicas que hacen que cetáceos, aves, corales, peces y tortugas, además de las plantas, estén en una situación preocupante. Las diferentes artes de pesca como redes a la deriva, pesca de arrastre, palangres y también la sobrepesca está dejando sin comer a los diferentes habitantes del mar. La contaminación acústica, química, los desechos que encontramos en el mar … todos estos elementos son la causa de muchas muertes, miles de mamíferos marinos y millones de aves cada año.

La protección del medio natural del cetáceos, un gran reto

¿En qué proyectos está trabajando actualmente la Asociación Cetacea?

Nosotros somos una entidad formada por voluntarios, y nadie recibe retribución económica. Realmente lo que hacemos son proyectos de investigación.

Nuestro principal proyecto y el que lleva más años, concretamente desde 2014, es el Proyecto de Foto-identificación de delfines y ballenas en el litoral catalán. El objetivo es elaborar un censo en la zona del Garraf, entre Castelldefels y Segur de Calafell, para estudiar la distribución de cada especie y el comportamiento de cada grupo.

También tenemos el Proyecto Amigos del Mar, que es de ciencia ciudadana y lo llevamos a cabo en todo el litoral catalán. Va ligado, de hecho, con el primer proyecto, el de Foto-ID. Otro proyecto, Ojos en el Mar, intenta hacer avistamientos desde tierra. Y el último proyecto es de aves, lo que hacemos es que en las salidas para llevar a cabo el proyecto de Foto-ID, vamos anotando las aves que encontramos durante el día: la hora, la ubicación y el número de animales .

Aparte, hacemos charlas informativas de nuestros proyectos, informamos de los cetáceos que podemos encontrar en nuestras costas, tratamos la normativa que regula el acercamiento con embarcaciones en cetáceos y también llevamos a cabo alguna actividad para escuelas o grupos con el objetivo de inculcar el amor por los animales marinos y para explicar los problemas antropogénicos que creamos a los diferentes hábitats marinos. Porque si los conocemos, llegamos a amarlos, y si los queremos, queremos protegerlos.

Los tres últimos delfines de Barcelona se han trasladado a Atenas

El traslado de los tres delfines cumple un mandato del plenario del Ayuntamiento de Barcelona que ratificó en 2018 que la ciudad quedara libre de cetáceos en cautiverio.

Los tres delfines que quedaban en el Zoo de Barcelona, ​​el Nuik, el Tumay y el Blau se han trasladado al Attica Zoological Park de Atenas, el que será su nuevo hogar. El traslado se ha realizado en un avión de carga especial preparado y acondicionado para la ocasión, siguiendo las máximas garantías de seguridad y bienestar animal. De esta manera, se cumple el mandato del plenario del Ayuntamiento de Barcelona que garantiza a los delfines unas mejores instalaciones donde podrán mantener sus condiciones y su bienestar.

El vuelo ha tenido lugar el 19 de julio, después de un aplazamiento causado por coronavirus. Durante el traslado, los delfines han sido acompañados en todo momento por el equipo de cuidadores y cuidadoras del Zoo de Barcelona. Una vez llegados al destino, los animales han sido alojados en unas piscinas de aclimatación donde descansarán hasta la unión con el resto de delfines. En los próximos días, los especialistas del Attica Zoological Park, conjuntamente con los del Zoo, trabajarán juntos para adaptar a los animales a su nuevo hogar y determinar cómo será la unión con sus futuros compañeros de grupo.

La decisión del traslado tuvo lugar en 2016, cuando ante las conclusiones de un grupo de expertos sobre el futuro del Zoo se tomó el acuerdo político según el cual no se ampliaría ni se construiría un nuevo delfinario del Zoo de Barcelona , y se buscaría un nuevo destino para los delfines que vivían. Ese mismo año, dos de los delfines, Leia y  Kuni, fueron trasladados al Oceanográfico de Valencia, donde se han adaptado perfectamente y están integrados con el grupo.

El 27 de abril de 2018, del Ayuntamiento de Barcelona ratificó, definitivamente, que la ciudad quedara libre de cetáceos en cautiverio. Ante esta decisión, el Zoo de Barcelona contactó con la EAZA (Asociación Europea de Zoos y Acuarios), para buscar un destino que garantizara unas buenas instalaciones para el manejo del grupo y, sobre todo, el máximo bienestar de los animales. Ha sido una tarea difícil y ha sido necesario descartar algunas opciones que no cumplían todas las garantías, hasta que finalmente se han podido trasladar a Atenas.

El Nuik, el Tumay y el Blau son los tres últimos delfines que han vivido en Barcelona. El Blau, de 21 años, era el macho más grande y el dominante del grupo, con un carácter conciliador y paciente. El Tumay, con 17 años, es su hermano, y tiene un carácter más inquieto, mostrando curiosidad ante las nuevas situaciones. Por último, el Nuik era el benjamín del grupo, con 7 años, hijo del Blau y el Anak, que era la matriarca del grupo.

Las instalaciones del Zoo de Barcelona donde vivían los delfines, el Aquarama, en un futuro alojará una reserva de manejo, un espacio de estancia provisional para el cuidado de diferentes animales del Zoo. En cuanto al Delfinario se conservará la parte inferior, el vaso enterrado, que servirá de depósito para agua freática para el uso de riego y limpieza. En la parte superior se construirá un equipamiento que acogerá actividades divulgadoras y educativas.

Foto de Nuik Tumay y Blau

Primeras imágenes de una familia de nutrias en el Besòs desde la segunda mitad del siglo XX

El Zoo de Barcelona y el Consorcio Besòs Tordera han captado las primeras imágenes de una familia de nutrias en la cuenca del Besòs desde la segunda mitad del siglo XX.

Estas imágenes suponen un paso muy importante dentro del proyecto de estudio de la nutria en la cuenca del Besòs por parte del Zoo de Barcelona, ​​conjuntamente con el Consorcio Besòs Tordera y su fundación, Fundación Rivus. Se trata de la primera evidencia visual de la reproducción de la especie en la cuenca después de su extinción durante la segunda mitad del siglo XX, un hecho inimaginable hace sólo unos años.

La existencia de estas imágenes permite un cierto grado de optimismo respecto a la evolución futura de la nutria, reflejando los grandes esfuerzos de depuración de las aguas y la disponibilidad de algunos tramos con una estructura del hábitat adecuada para la especie. Sin embargo, hay que seguir trabajando en la mejora de esta estructura, que hoy en día aún se encuentra visiblemente castigada en la mayoría de los tramos de la cuenca. Es necesario dejar más espacio al ecosistema fluvial y evitar recaer en actuaciones de limpieza de vegetación del cauce generalizadas.

Las imágenes captadas provienen de varias cámaras de fototrampeo colocadas en determinados tramos fluviales de la cuenca del Besòs que habían sido identificados previamente como puntos calientes para la especie, tanto en cuanto a la frecuencia de uso del espacio como en cuanto a la idoneidad del hábitat.

El estudio de la nutria en la cuenca del Besòs se inició en 2014, cuando se detectaron los primeros rastros al río Tenes, aunque antes ya había dejado verse en la cuenca del Tordera. La colaboración entre la Fundación Zoo de Barcelona, ​​el Consorcio Besòs Tordera y la Fundación Rivus ha permitido ampliar su seguimiento llevado a cabo por el investigador Arnau Tolrà, y la colaboración desinteresada del Dr. Jordi Ruiz Olmo. Trabajos amparados bajo el proyecto Observatorio Rivus, en el que también participa la UAB y patrocinan en parte las empresas Grifols y Freudemberg.

El objetivo del proyecto es analizar en detalle la situación actual de la especie en estas dos cuencas hidrográficas, dos zonas sometidas a una gran presión humana, incorporando varias líneas de investigación, como el seguimiento de sus poblaciones, la caracterización y evaluación del hábitat, la conectividad entre cuencas y el análisis de su ecología trófica. Los resultados del estudio son claves para asegurar y consolidar la conservación y recuperación de la nutria en ambientes fuertemente humanizados.

Fallece Anak, la delfina más longeva del Zoo de Barcelona

El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado en la mañana del jueves la muerte Anak, el ejemplar de delfín más viejo de la ciudad. Los veterinarios del parque temático detectaron la semana pasada una enfermedad de posible origen vírico en los cuatro delfines que habitaban hasta el momento en el complejo. Los tres animales restantes evolucionan favorablemente al tratamiento recibido. Anak, la única hembra del grupo, falleció el miércoles por la noche tras no superar las dolencias del virus.

Según informa el Ayuntamiento de Barcelona, la delfina fallecida, que tenía 34 años, recibía tratamiento y contaba con la continua vigilancia de los servicios sanitarios del acuario del parque. Existieron varios intentos de reanimación por parte de los expertos del zoo y también por parte de médicos especializados en enfermedades cetáceas, pero finalmente la delfina no pudo mantenerse con vida.

Anak llegó a Barcelona a finales del año 1990, cuando el animal tan sólo tenía 5 años de edad. A lo largo de sus 34 años de vida, la delfina ha dado a luz a cuatros crías, dos machos y dos hembras. El menor de sus hijos, llamado Nuik, se mantiene en la misma piscina que vivía hasta ahora su madre, los otros tres, fueron trasladados a otros lugares.

Cabe recordar que en diciembre de 2016, Janet Sanz, teniente de alcalde de Ecología, anunció el cierre definitivo del delfinario del Zoo de Barcelona y la prohibición de los espectáculos con delfines. La alcaldesa Ada Colau paralizó así la  reconstrucción que se había pactado en el gobierno anterior de Xavier Trias.

Tras el cierre del delfinario del Zoo de Barcelona, el siguiente paso a dar era la búsqueda de un nuevo destino para los animales. Anak, y los machos Blau, Nuik y Tuma seguirían sus vidas en un santuario, un lugar en el que permanecer de manera segura y semilibre. La realidad es que han pasado tres años y los mamíferos han permanecido en un delfinario cuyas instalaciones y mantenimiento han ido deteriorándose con el paso del tiempo.

La muerte de Anak ha provocado muchas reacciones. Jordi Coronas y Jordi Martí, portavoces de ERC y JxCAT en Barcelona, han pedido a la alcaldesa de Barcelona que “acelere los trámites para trasladar a los otros tres delfines que restan en las instalaciones del delfinario”. Jordi Martí, ha sido más contundente en sus declaraciones y ha recordado que “el traslado de los animales a un santuario era una tarea pendiente del anterior mandato municipal”.

El comité de empresa del parque temático también se ha manifestado tras la muerte de la delfina más longeva del Zoo de Barcelona. La organización, a través de su cuenta de Twitter, ha criticado la gestión del Ayuntamiento tras “no haber podido garantizar un final digno para uno de los animales más queridos de la ciudad”.