imagen de tortugas bobas Animalados

Se buscan voluntarios para proteger un centenar de huevos de tortuga en Tarragona

Otra hembra también ha intentado poner huevos en Platja d’Aro pero la presencia de curiosos lo ha impedido

El Ayuntamiento de Tarragona ha hecho un llamamiento para conseguir voluntarios que quieran proteger el centenar de huevos de tortuga boba que se han encontrado en la playa del Miracle. La tortuga enterró los huevos la noche del viernes al sábado. Técnicos del Ayuntamiento de Tarragona y de la Generalitat han perimetrado la zona donde están los huevos para evitar el acceso de bañistas. Ayudados por voluntarios, harán guardia hasta que nazcan las crías. Es por este motivo que se necesitan voluntarios, para poder llenar todos los turnos y garantizar que ningún bañista interrumpa el nacimiento de las pequeñas tortugas boba. Los interesados pueden llamar al 977 296 222 o bien escribir a mediambient@tarragona.cat. 

Mientras la madre enterraba los huevos en la playa del Miracle, otra hembra salía del agua para inspeccionar la arena 197 kilómetros más arriba, en Platja de Aro (Girona). Hasta ahora no se había visto nunca una tortuga boba que intentara poner los huevos más arriba del Maresme, ya que este reptil marino es amigo de las aguas más cálidas. 

 

Intento frustrado por culpa de los curiosos

El intento de la hembra, pero, quedó frustrado por culpa de la cantidad de curiosos que se acercaron a hacerle fotografías, según ACN. En este sentido, la investigadora de la Universidad de Vic y experta en tortugas boba, Elena Abella, recordó que es muy importante no molestarla ya que suele marchar si hay mucha gente observándola. Con todo, Abella da por hecho que en los próximos días volverá al lugar a intentarlo de nuevo. La investigadora destaca que el cambio climático está provocando avistamientos en zonas cada vez más frías. Hay que tener en cuenta que estas tortugas prefieren aguas más cálidas para poner los huevos, por ello, es «excepcional» que haya intentado hacerlo en una zona «fría». Uno de los motivos, explica Abella, es el cambio climático y el hecho de que el agua del mar esté más caliente de lo que tocaría. Hasta ahora, este tipo de animal no había intentado poner más allá del Maresme, si bien hay un avistamiento en Blanes. El hecho destacable, sin embargo, es que Platja d’Aro es una zona «insólita» porque, a priori, el agua es demasiado fría para que esta especie habite.

Los hechos ocurrieron este viernes a las once y media de la noche cuando un vecino de Platja d’Aro vio la tortuga que iba hacia la arena de la Platja Gran, justo a la altura del Hotel Planamar. Enseguida avisó y varias personas se acercaron al lugar. La Policía Local intentó acordonar la zona, pero entonces el animal volvió hacia el agua. Abella explica que es «muy importante» que la gente no se acerque a la tortuga ni que se le intenten hacer fotografías con flash o alumbrarse, ya que esto puede hacer que se vaya, como ocurrió.

De todos modos, los expertos creen que la tortuga volverá al mismo lugar entre uno y tres días. La investigadora señala que «no hay ninguna duda» de que se trata de una boba, por el rastro que ha dejado en la arena y por la fotografía que un vecino pudo hacer.

En la fotografia se ve una suelta de tortugas bobas en Vila-seca (Tarragona) gracias al Centre de Recuperació d’Animals Marins (CRAM).

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