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Unos 306.000 animales de compañía fueron recogidos por refugios y protectoras en 2019

Según los datos compartidos por la Fundación Affinity, alrededor de 306.000 perros y gatos fueron recogidos por refugios y protectoras en España en 2019. Unas cifras alarmantes sobre el abandono que a su vez no incluyen a todos aquellos animales de compañía desaparecidos o muertos en la carretera.

El abandono sigue siendo el principal problema en el bienestar de los animales de compañía en España. Según el estudio “Él Nunca Lo Haría” 2020 de la Fundación Affinity, más de 183.000 perros y 123.000 gatos fueron recogidos por refugios y protectoras durante el año 2019. Para la realización de este informe, la fundación ha revisado la metodología de su estudio con el objetivo de recoger mejor la realidad del abandono en el momento actual.

Según refleja el estudio, la principal causa de abandono en 2019 volvió a ser un año más el nacimiento de camadas no deseadas (21%), seguido de problemas de comportamiento del animal (13,2%), el fin de la temporada de caza (11,6%) y la pérdida del interés por el animal (10,8%). Los problemas económicos quedan relegados al sexto lugar (6,4%) y, pese a la creencia popular de que en verano es cuando se abandonan un mayor número de animales de compañía, la realidad es que las vacaciones son un motivo muy residual (0,8%).

Debido a la falta de un registro oficial, Fundación Affinity ha ampliado y mejorado su propio censo de protectoras, el único que existe hasta la fecha. Una información que le ha permitido definir el número de protectoras que trabajan hoy en España, cómo son y ajustar así el modo de estimación. Actualmente operan 1.554 protectoras españolas. Además, para esta edición del estudio “Él Nunca lo Haría” han participado cerca de 400 entidades de todo el territorio.

El uso del microchip: una asignatura pendiente en España

Otra de las cuestiones que aborda el estudio ‘Él Nunca lo Haría’ es el uso de microchip, y la realidad es que los datos no son nada positivos: solo el 28% de los perros y el 4% de los gatos que llegaron a las protectoras estaban correctamente identificados con microchip.

Hay que tener en cuenta que muchos animales llegan a las protectoras porque se han perdido, no porque hayan sido abandonados. En estos casos, el uso del microchip es clave para facilitar la identificación de sus familias y posterior devolución. En 2019, solamente volvieron con sus familias el 23,3% de los perros que fueron recogidos, mientras que en el caso de los gatos la cifra cae hasta el 3%.

“En España es obligatoria la identificación de los animales de compañía, salvo excepciones con el uso del microchip. En el caso de los perros, casi el 90% está identificado. Sin embargo, la mitad de los gatos no está identificado. La clave para reducir la llegada de animales sin identificar a las protectoras parece, pues, conseguir la aplicación efectiva de la ley, especialmente en el caso de gatos”, alerta Isabel Buil, directora de la Fundación Affinity.

El abandono de animales es un problema que afecta a todo tipo de perros y gatos. No obstante, este estudio recoge que la mayoría de los perros que fueron atendidos en las protectoras españolas en 2019 eran mayoritariamente adultos (60,8%), mestizos (60,6%) y de tamaño mediano – grande (78%). Además, la mayoría de ellos estaban en buen estado de salud (66,5%).

En el caso de los gatos, los datos varían. En 2019 se recogieron gatos cachorros (48,1%) y gatos adultos (44,6%) en porcentajes muy similares. La gran mayoría eran mestizos (94,8%) y, en cuanto a su estado de salud, el 51,4% estaban sanos.

De la misma manera que no existe un único perfil de animal abandonado, tampoco hay un perfil único de persona que abandona a un perro o un gato. No obstante, sí que es importante destacar que en 2019 solamente el 10% llevaron personalmente a su animal de compañía a la protectora. La gran mayoría fueron encontrados (63,3%) o traídos por un tercero (26,9%).

Las protectoras gestionan más de 3.400 colonias felinas

Cabe destacar que no todos los gatos abandonados llegan a protectoras sino que forman colonias, que en muchas ocasiones están gestionadas a su vez por las protectoras. Según datos del estudio de Fundación Affinity, más de la mitad de las protectoras españolas (56,6%) se encargaron en 2019 de garantizar su bienestar.

El mismo informe indica que entre todas ellas cuidan de más de 3.433 colonias de gatos, formadas por un total de más de 28.681 gatos. En concreto, cada entidad gestiona una media de 22 colonias, formadas cada una por un promedio de 14 felinos.

El número de adopciones se encuentra en un estado de estancamiento

Según el estudio ‘Él Nunca Lo Haría’, el 44% de los perros y gatos que llegaron a una protectora en 2019 fueron adoptados por una nueva familia. Un porcentaje muy similar al de años anteriores, lo cual podría indicar que las adopciones se están estancando en nuestro país.

Por otro lado, los datos indican que, un año más, los animales adultos lo tienen más complicado para ser adoptados. En el caso de los perros, los cachorros pasan una media de 3,3 meses en la protectora, mientras que los adultos pasan una media de 10,8 meses esperando una segunda oportunidad. En el caso de los gatos, los más pequeños pasan una media de 2,6 meses en la protectora mientras que los adultos 10,9 meses.

En cuanto a los motivos para adoptar un animal de compañía y no comprarlo, la mayor parte de las personas que dan este paso lo hacen por estar sensibilizados con el abandono (42,7%), por ser colaboradores de la entidad (21,2%) o por recomendaciones de amigos y conocidos (14,6%).

La lucha por la vida de dos perros abandonados

Una pareja acoge a dos perros que estuvieron a punto de morir y ya casi están recuperados

Misae e Hiroshi ya conocen perfectamente las dos caras de la moneda. Sus primeros años de vida fueron un infierno. Estaban encerrados, junto con otro perro, en un espacio minúsculo en el campo de Tarragona. Desatendidos, sucios, delgados, enfermos … abandonados. Un ciclista que pasaba por allí en pleno mes de agosto del año pasado, oyó como lloraban y se detuvo. Vió que los llantos venían de una especie de pozo subterráneo y tapiado con una plancha de hierro. Avisó a los Mossos de Esquadra y, cuando se presentaron, rompieron el candado y se encontraron tres perros en muy malas condiciones. Uno de ellos ya estaba muerto, los otros dos supervivientes literalmente eran piel y huesos, extremadamente sucios y asustados, en un espacio tan oscuro y pequeño que ni veían la luz del sol ni podían moverse mucho.

Los dos supervivientes se trasladaron a una protectora de la zona que les puso un nombre para la nueva vida que apenas comenzaba: Hiroshi y Misae. El equipo de la protectora sabía que se trataba de dos casos extremos en un estado más que lamentable, físicamente deshechos y anímicamente anulados con muy pocas esperanzas de supervivencia. Pero siguieron luchando para sacarlos adelante: analíticas, medicación, inyecciones, curas de todas las heridas… Misae e Hiroshi también decidieron seguir luchando e intentar tirar adelante.

Una voluntaria de la protectora, Mónica, comenzó a pasear fuera del recinto con Misae, una perra esquelética y que caminaba usando sólo tres patas. La pata derecha trasera estaba rota y se soldó mal en la cadera. «No íbamos demasiado lejos, pero ella siempre estaba dispuesta. A medio camino parábamos y le daba un poco de comida… y volvía a su patio. Allí estaba su compañero Hiroshi que no se dejaba coger», recuerda Mónica. Un día, cuando ya hacía unos meses que salían a pasear ambas, Mónica vio como Hiroshi alzaba y movía la cola. Una única vez. Sólo duró un segundo pero la pista era clara: «Me estaba diciendo: ‘quiero salir», explica Mónica. A partir de ese día, comenzó a sacar los dos perros, en dos turnos. «Él iba un poco más lento». Seguramente se trataba de un perro que había sido grande y fuerte, pero que ahora estaba mermado a la mínima expresión, marcando todos los huesos y con el pelo deslucido y pobre. «Tenía un andar resignado y triste, con la cabeza baja y la mirada en el suelo. Todas las fuerzas que le quedaban las utilizaba para mantenerse con vida», dice Mónica. Otra pareja, que visitaba la protectora con sus dos hijos, también sacaban a pasear por el patio de la enfermería a los dos perros, que a pesar de las nuevas atenciones, no acababan de ganar peso.

Mónica y su compañero decidieron llevárselos a casa. A ambos porque parecían inseparables. La Protectora les hizo el contrato de acogida, les dieron las instrucciones y medicación para seguir el tratamiento en casa. La pareja adoptante debía hacerse cargo de la comida. Los primeros meses fueron complicados porque costó encontrar un pienso que les fuera bien. Comían muy poco. A pesar de ser unos perros acostumbrados a vivir en el exterior, sabían que tenían que hacer sus necesidades en la calle y se comportaban siempre con educación y respeto por todo, como si hubieran vivido en un piso toda la vida.

Los dos perros se encuentran bajo tutela judicial, por lo que hay que tener una autorización para poder operarlos. «Esta situación lo dificulta y ralentiza todo», se queja Mónica. Además, es la protectora la que debe hacerse de todos los gastos, sin ninguna ayuda de la administración. La medicación, las pruebas o las intervenciones que han tenido que hacer tanto a Misae como a Hiroshi son muchísimas y, al final, Mónica y su pareja también se están haciendo cargo ya que la protectora no puede afrontarlo. Y aún quedan muchas intervenciones pendientes.

Poco a poco, con una mejor alimentación, con cariño y con paseos por la montaña, Misae y su hermano Hiroshi comenzaron a ganar peso y pasaron «de no moverse, a hacer el ventilador con la cola». En un solo mes la mejora era espectacular. Con el paso del tiempo, según explica Mónica, «comenzaron a mostrar efecto, dar volteretas y jugar». Hiroshi ha engordado 25 kilos y Misae 15. Ambos siguen resistiendo, con la ayuda de todas las buenas personas que se han ido encontrando en esta nueva etapa de su vida. Como casa de acogida, quieren agradecer la solidaridad de amigas de lucha que han colaborado económicamente y de amigos que han estado desde el inicio dispuestos a dar una ayuda.

A los dos perros, que por fin han conocido la otra cara de la moneda, la de la bondad, también les queda pendiente resistir y seguir luchando. Pero a los protagonistas de esta historia les ha costado mucho llegar hasta aquí y nadie se plantea rendirse.

Fotos de Hiroshi y Misae en la actualidad (12/05/2020)

Hiroshi

Hiroshi i Misae

Recoge un cachorro de la calle y la condenan por robo

El animal, que reclamaban unos cazadores, estaba enfermo y no tenía chip

Núria se encontró a una joven hembra de podenco sucia y llena de pulgas en su pueblo de Tarragona. Había sido abandonada o se había escapado. No llevaba collar. Enseguida la recogió, la limpió, la cuidó y la alimentó con cuidado, después de ver que «vomitaba de todo». La llevó también al veterinario, donde le dijeron que, en general, estaba bien pero que no tenía el chip de identificación, de manera que no se podía saber quién era el dueño. La identificación de los perros, hay que recordarlo, es obligatoria para todos y es la mejor protección que puede tener un animal contra la lacra del abandono. Núria la acogió en su casa y mientras estaba pensando qué hacer con la perra, porque ya tiene dos y no se la podía quedar, todo se complicó.

«Un día mientras la paseaba, paró un coche a mi lado y me preguntó: ‘este perro es tuyo?'», recuerda Núria. Ella sabía perfectamente que el hombre con quien estaba hablando era un cazador. «Si, es mía», respondió. El cazador comenzó a decirle que era mentira, que aquella perra le pertenecía y que la tenía que volver. «No tiene ningún chip, así que deberás demostrar que es tuya», le espetó Núria al cazador. La presión de la familia de los cazadores y de otras personas del pueblo contra Núria aumentó e, incluso, según recoge la sentencia a la que ha tenido acceso Animalados, la fueron a esperar a la puerta de su casa para reclamarle la perra, hasta el punto que Núria «estaba asustada». La versión de esta vecina es que le amenazaron con hacerle «la vida imposible» y con no dejarla entrar en su casa. Llamó a los Mossos y a raíz de aquel episodio, se cruzaron dos denuncias: una de los cazadores contra Núria, por haberles robado la perra y otra de ella contra los cazadores, por amenazas, injurias y calumnias .

La jueza del Juzgado de Instrucción número 6 de Tarragona, pero, después de escuchar las dos partes y el testimonio de los Mossos, considera que Núria «estaba obligada a devolver el animal al denunciante cuando éste le requirió». Pese a no tener chip, la perra, de raza podenco, tenía una cartilla del veterinario y esto, según la juez, es prueba suficiente de que era propiedad de los cazadores. Así pues, la juez condena a Núria por un «delito leve de apropiación indebida» a pagar una multa de 240 euros, abonar el coste del juicio y a devolver a la perra a los cazadores. Por el contrario, absuelve a la familia de cazadores. La sentencia reconoce, gracias a un vídeo que aportó la vecina, que los cazadores le llamaron «robaperros», pero en cambio, dice que no queda acreditado que recibiera ninguna amenaza. En las imágenes se puede ver una docena de vecinos increpando a Núria en la entrada de su domicilio. Según la ley, una vez se encuentra un animal abandonado, hay que esperar 20 días antes de darlo en adopción, por si alguien lo reclama y, evidentemente, demuestra que era suyo.

A pesar del golpe, esta vecina está dispuesta a recurrir la sentencia. Teme que los cazadores no le den a la perra la atención que necesita. Teme que la usen para cazar y luego lo abandonen, como han hecho tantos otros cazadores.

 

«Dimos voz a la ciudadanía y PSOE, Cs y Podemos han sabido escuchar»

Entrevistamos a Carmen Faulín, presidenta de la Asociación Protectora de Animales de La Rioja. Su esfuerzo ha permitido que el parlamento riojano apruebe una de las leyes de protección animal más ambiciosas del Estado y confiamos que sirva de ejemplo para otras comunidades.

¿Podemos marcar con letras de oro el 22 de noviembre de 2018 en la historia de la Rioja y de su evolución como sociedad?

Rotundamente sí. Estamos convencidos de que esta ley es un punto de inflexión, y aun con todas las dificultades que tendremos que superar, da comienzo una nueva etapa, un proyecto ilusionante que convierta la sociedad riojana en referente en el respeto a los animales.

Ahora es necesario desarrollar todos los requisitos de la Iniciativa legislativa popular.

Sí y es muy difícil, como para cualquier ILP, por todos los requisitos y todo el proceso que supone su trámite. Y  lo ha sido mucho más para nuestra iniciativa, con toda la oposición que hemos encontrado, por parte del gobierno popular, que la ha politizado e intentado tumbar desde su inicio.

Es importante diferenciarlo de un simple sistema de recogida de firmas pues exige que los firmantes sean residentes exclusivamente, que se constituyan fedatarios, exige la presentación de la acreditación y otras serie de trámites…

Los fedatarios son las personas acreditadas para recoger las firmas, no son los firmantes. Las firmas han de recogerse en los pliegos validados, que entrega el parlamento y los firmantes tienen que  ser mayores de 18 años, estar empadronados en esa comunidad autónoma y  tener la nacionalidad española.

¿Por qué tuvisteis que recurrir a desarrollar una Iniciativa Legislativa Popular? ¿No bastaba con recabar los apoyos de una mayoría en el Parlamento Riojano?

Lo intentamos con reuniones mantenidas con el gobierno popular durante años, e incluso les presentamos el borrador de nuestra propuesta de ley. Solo conseguimos buenas palabras y dilatarlo en el tiempo. Por eso pensamos en la posibilidad, que nos da la Constitución a los ciudadanos, de participar en el proceso legislativo mediante una iniciativa legislativa popular. Aún en el caso de que no consiguiésemos sacarla adelante, serviría para crear un debate en la sociedad riojana,  muy necesario, sobre la situación de maltrato y abandono generalizado en nuestra comunidad.

El PSOE, Ciudadanos y Podemos en la Rioja han hecho frente común en favor de los animales. ¿Esa ha sido la clave?

Si no hubiésemos contado con el apoyo de los tres grupos parlamentarios era imposible conseguirlo pues no tendríamos la mayoría necesaria. Nuestra propuesta era una iniciativa valiente, buscando soluciones reales. Y valientes y coherentes han sido también los tres grupos, Ciudadanos, PSOE y Podemos, que nos han apoyado durante todo el proceso, con  convencimiento y  con la firme voluntad de sacar adelante un texto legislativo que de verdad cambiase la situación de los animales en La Rioja.

El respeto de los derechos de los animales, al igual que el respeto al planeta al que pertenecemos, no es monopolio de ningún partido político. Tienen que formar parte de los programas de todos los partidos políticos. Ese tiene que ser nuestro objetivo.

La ley anterior ¿la calificaríais de muy deficiente? ¿Por qué?

Sí, la calificaría como muy deficiente. Era una  ley del año 1995, ya obsoleta,  vacía de contenido, que nunca fue aplicable, y que no se desarrolló con un reglamento, porque nunca hubo ninguna voluntad por parte del gobierno de que hubiese una ley que acabase con el maltrato de animales en La Rioja. Ningún agente de las fuerzas y cuerpos de seguridad podía trabajar con esa ley y así nos lo manifestaban reiteradamente cuando presentábamos una denuncia.

¿Qué mejoras habéis introducido?

Es imposible enumerarlas todas. Por decir algunas, la esterilización obligatoria de los animales que se compren, se adopten o se cedan (gatos, perros y hurones), prohibición de sacrificar animales con un plazo de moratoria, la obligación de los veterinarios de certificar la causa de la muerte de un animal informando de si hay o no signos de violencia, la no gestión de las perreras por empresas privadas, el control ético de las palomas y las colonias felinas mediantes CES, la  prohibición de los circos con todo tipo de animales y de las atracciones feriales con animales, regular el funcionamiento de los centros de acogida, de las tiendas, nuevas competencias y potestades en materia de inspección y sanción, incautación provisional a criterio del agente de autoridad y la incautación definitiva, inhabilitación para la tenencia de animales, la obligatoriedad de medidas para la prevención de accidentes de aves debido a edificios y estructuras etc…

Se han realizado recortes en el texto original y se quieren hacer modificaciones que tal vez mermen lo que a día de hoy es un texto posibilista pero muy valorado desde el proteccionismo.

Casi la totalidad de los aspectos que se han excluido del texto de esta ley, es porque se ha considerado que eran materia de desarrollo reglamentario. Es decir que en principio no se han excluido, se han dejado para incluirlas en el reglamento que desarrolle la ley. Nosotros éramos conscientes, cuando hicimos nuestro texto, que muchos aspectos que incluimos eran para un reglamento, pero como  la ley del 95 nunca se desarrolló con un reglamento (es competencia del gobierno  y no hay ninguna voluntad), es por lo que intentamos incluir en la ley, muchos artículos siendo conscientes de que eran de desarrollo reglamentario. Ahora confiamos, y en ello vamos a trabajar, para que ese reglamento llegue a aprobarse y se incluyan todas esas cuestiones que complementen y desarrollen esta ley. Y sobre las modificaciones que están previstas son positivas porque se van a recoger los plazos de moratoria para no sacrificar, recogidos en nuestra iniciativa inicial, o se deben a mera correcciones de errores. Al margen, claro está, de la intención, manifestada públicamente por el grupo popular, no ya de modificarla sino de derogarla, si llega a obtener una mayoría absoluta en las próximas elecciones.

En un comunicado lanzado desde vuestra asociación acusasteis al Partido Popular de haber tratado de dañar la iniciativa desde sus orígenes ¿En qué os basáis?

Esta experiencia nos ha servido para conocer a través del grupo del PP, lo que desgraciadamente es la política y que nunca debería ser. Todo vale para conseguir sus objetivos: mentir, difamar, confundir, crispar, manipular…Desde el primer momento  ha sido así  su actitud respecto a nuestra ley. Desde introducir en el parlamento un texto paralelo al nuestro, hasta mentir hasta la saciedad sobre nuestra iniciativa, con las mayores necedades, para poner en contra a la ciudadanía. Y cuando no lo consiguieron, se negaron a convocar a la comisión de agricultura con cualquier pretexto, para intentar que se agotase la legislatura y que nuestra ILP se quedase en un cajón, viéndonos obligados a denunciar públicamente esta situación de bloqueo.

¿Qué puntos de la ley han molestado a los responsables del PP?

El PP ha politizado desde el primer momento nuestra iniciativa. Intentaron apropiarse de ella, excluyendo por supuesto todo lo que les interesaba dejar fuera, y como no lo consiguieron intentaron tumbarla. Al margen de esto, no quieren acabar con el maltrato de los animales, porque hay colectivos como el de los cazadores o taurinos a los que quieren apoyar. Lo cual no tiene mucho sentido cuando estos colectivos son cada vez más minoritarios en la sociedad riojana. Los espectáculos taurinos han descendido en La rioja un 25% en cinco años y las licencias de caza más de un 20%. Cuando no consiguieron sus propósitos respecto a la ley, intentaron excluir de ella a los perros de caza, como si no fuesen animales a los que hay que proteger, y fuesen meros instrumentos para cazar.

¿Existe la posibilidad que confundan un tipo de ocio, una actividad con matices identitarios, con la obligatoriedad de perpetrar maltrato animal?

No se pueden generalizar las causas, aunque puede haber cierta identidad como dices en este colectivo con el maltrato animal, como la hay con la pertenencia a un determinado partido político. Pero el origen y el problema real es que para algunos seres humanos el sufrimiento de los animales les resulta totalmente indiferente. Afortunadamente ya es impensable justificar el maltrato y sufrimiento de un animal “porque me divierto” o porque “me sirve”. Hoy en día hay infinidad de recursos en todos los ámbitos que sustituyen a los animales, y en ningún caso estaría justificado su sufrimiento. El problema tiene que resolverse desde el origen, y no quedarnos en otro tipo de justificaciones que no son la causa real.

¿Habéis pensado en ofrecer alternativas incruentas que conserven la mayoría de los aspectos lúdicos y competitivos sin que tengan que morir animales, se contamine el entorno con plomo y se sobreexplote a los perros que usan o eso es algo que deben desarrollar ellos mismos?

No sé si sería materia para esta ley. Si lo hemos pensado, pero no para ofrecerlo en este momento, porque nuestra sociedad riojana no está preparada. Teníamos que vencer primero muchas resistencias, y es lo que estamos haciendo. A partir de ahora, que la ley se aplique y empiecen a cambiar las cosas, empecemos un camino diferente, porque se respete cada vez más a los animales, y aumente el nivel de educación y concienciación, será el momento para plantear estas alternativas, porque será el momento en el que la sociedad no sólo las acepte sino que también las demande.

Tu labor al frente de la protectora de Logroño te permite tener cogido el pulso a la sociedad riojana. ¿Crees que la Rioja ha evolucionado en cuestiones de protección animal más que algunos de sus gobernantes?

Por supuesto que la sociedad riojana ha evolucionado más que algunos de sus gobernantes.

¿Cómo andáis de abandonos?

Es difícil tener cifras en una comunidad en la que unos 56 municipios no tienen recogida de animales, y los cachorros tirados en contenedores de basura es práctica habitual. Se calculan que unos 3.000 animales se abandonan cada año.

¿Según vuestra experiencia qué tanto por ciento asignaríais a «excedentes» de la cría irresponsable?

Según nuestra experiencia por  lo menos un 25% son excedentes de la cría irresponsable, bien sea directa o indirectamente.

¿Tenéis algún cálculo del coste que supone para cada riojano el que haya una minoría que crie, que abandone y maltrate animales?

A través de la información de la perrera municipal, calculamos que cada animal abandonado recogido y sacrificado, sin coste de mantenimiento, como ocurre desgraciadamente en muchos casos porque a los pocos días o se adoptan o se sacrifican, supondría unos 135€. Por otro lado hay muchos municipios que no tienen recogida, aunque por ley deberían tenerla, y los animales están en la calle. Y una parte importante de los animales abandonados, los recogen entidades de protección animal, asumiendo estas entidades con sus asociados y sus propios recursos  el coste que supone.

Y adopciones ¿Tenéis más y mejores adoptantes locales u os salvan desde otras autonomías o países?

No enviamos animales a otros países. Si tenemos adoptantes en otras comunidades, pero la iniciativa es de los propios adoptantes, que conocen a nuestros animales a través de las redes sociales y contactan con nosotros. Consideramos que hay animales abandonados en todas las comunidades que necesitan ser adoptados, sin necesidad de ir más lejos para adoptar un animal.

Lo que parece que está claro es la implantación oficial de la gestión ética de colonias Captura, Esterilización y Retorno CER incluido en todo el territorio.

La ley recoge la gestión ética de las colonias pero lo deja a criterio del ayuntamiento. Nosotros lo planteamos como una obligación para el ayuntamiento, y no ha sido así, pero es cierto que lo que se ha conseguido es un gran avance, un reconocimiento por ley de su existencia y de la forma que hay que gestionarlas. Ahora nos toca trabajar mucho para que llegue a ser una realidad en cada municipio.

La esterilización según la mayoría de reporte científicos incide muy positivamente en la salud de los perros y los gatos por que les reduce la vulnerabilidad a muchas enfermedades, fugas, atropellos y por supuesto la proliferación de camadas ¿Por que algo tan bueno algunos lo combaten como si fuera un crimen?

Hay mucho desconocimiento y  falsos perjuicios, pero la realidad es que ante la superpoblación de animales, hay dos soluciones: matar, que es lo que hasta ahora se ha venido haciendo, o esterilizar. Es incuestionable que la solución tiene que ser la esterilización, y por ella han optado en otros países. Cuando lleguemos a una situación de concienciación, en la que no haya abandono, será el momento de plantearnos otros debates.

¿Si pudieses mandar un mensaje a todos los juristas y administradores implicados en normativas de protección animal qué les dirías?

Que necesitamos normativas valientes. Y que todos los animalistas tenemos que serlo también en nuestras propuestas. Hay que ir más allá y salir de las zonas de comodidad si de verdad queremos soluciones.

¿Existe alguna manera de sumarse a vuestra labor?

Todo el que quiera puede sumarse. Desde el voluntariado con las infinitas opciones que tenemos y las que nos propongan. Siempre estamos abiertos  a todas las propuestas de cualquier individuo o colectivo. Las organizaciones que no evolucionan, se estancan y pierden su sentido. Los caminos están por descubrir para después recorrerlos. No hay que ponerse límites

Emma Infante

 

 

 

ENTRA EN VIGOR EL CONVENIO EUROPEO DE PROTECCIÓN DE ANIMALES DE COMPAÑÍA

El pasado 1 de febrero entró en vigor, en España, el Convenio Europeo de Protección de Animales de Compañía, aprobado en Estrasburgo el 13 de noviembre de 1987 pero no ratificado por España hasta el 9 de octubre de 2015 y publicado en el BOE nº 245, de 11 de octubre de 2017.

El citado convenio es un texto legal, por lo tanto tiene carácter vinculante, obligatorio, y por ser derecho europeo se sitúa en la jerarquía de las leyes por encima de la legislación estatal, autonómica y local. Así, lo prescrito en el convenio se convierte en un texto de mínimos de obligado cumplimiento en todos los territorios que conforman el Estado Español, lo que significa que, independientemente de lo previsto en los textos legales, sean anteriores o posteriores al Convenio, debe aplicarse como mínimo, pudiéndose únicamente mejorar o ampliar la protección hacia los animales de compañía contenida en él, y así lo prevé el propio Convenio en su articulado.

El texto, a pesar de contar ya con más de 30 años, contempla la prohibición de actitudes como el abandono (también castigado por la legislación administrativa y penal española) y el respeto por las necesidades etológicas de cada individuo, de acuerdo con su especie y raza. Asimismo, prohíbe la venda de animales de compañía a los menores de 16 años y todo método de adiestramiento que perjudique la salud y bienestar del animal o que utilice medios artificiales que provoquen lesiones, dolores, sufrimiento o angustia.  Se prohíbe también la participación de animales de compañía en publicidad, espectáculos, muestras, concursos… cuando dicha participación ponga en peligro su salud y bienestar, así como la utilización de sustancias, tratamientos o procedimientos destinados a incrementar o reducir el nivel normal de rendimiento del animal.

La cría de animales, así como la tenencia de refugios, debe comunicarse a la autoridad competente y deben declararse, entre otros, la titularidad y conocimientos de la persona responsable, que debe contar con las aptitudes requeridas para el ejercicio de estas actividades.

Queda prohibido el corte de cola, orejas, la extirpación de uñas y dientes y la sección de cuerdas vocales siempre que no sea por razones de medicina veterinaria en beneficio del propio animal.

En cuanto al sacrificio de animales de compañía, el Convenio indica que debe ser llevado a cabo, o al menoos supervisado, por veterinarios, utilizando métodos eutanásicos, exceptuando los casos de urgencia en que la espera de la llegada del veterinario provoque sufrimiento al animal y se prohíben, de forma expresa, los sacrificios por ahogo y asfixia, envenenamiento y electrocutación.

Los Estados firmantes del Convenio se comprometen a desarrollar programas de información y educación para promover entre las organizaciones y personas relacionadas con los animales de compañía, la conciencia y conocimiento respecto del propio Convenio así como desalentar el regalo de animales de compañía, la procreación no planificada, la tenencia de animales salvajes para compañía y la adquisición irresponsable que dé lugar a un aumento del número de animales no deseados y abandonados.

Así, el texto, aporta novedades en la legislación española que pueden llevarnos  a la prohibición de comportamientos tan dañinos como la cría de particulares, que carecen los conocimientos necesarios para llevar a cabo dicha actividad, la utilización de instrumentos como collares de ahogo o descarga eléctrica, o la utilización de perros en actividades como la caza.

Veremos como se adecúa la legislación estatal, autonómica y local lo contemplado por el Convenio Europeo de Protección de Animales de Compañía, desde ayer ya vigente, y como se adaptan las autoridades administrativas, veterinarias y judiciales a su cumplimiento. Deberemos estar expectantes y no dudar ni un solo segundo en exigir la correcta aplicación de los dispuesto en el Convenio.

El 1 de febrero, Día Mundial del Galgo, una de las razas de perro tradicionalmente más maltratadas en España, fue un día esperanzador para todos los animales de compañía españoles.

NÚRIA MURLÀ I RIBOT

Asesora Jurídica en Murlà & Contreras Advocats (Barcelona)