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El Gobierno autoriza la caza de conejos y jabalíes durante el estado de alarma

El Gobierno ha emitido un comunicado a las comunidades autónomas para que autoricen la actividad cinegética durante el estado de alarma. El objetivo de esta medida es evitar los daños agrícolas que causan las supuestas sobrepoblaciones de conejos y jabalíes.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha autorizado la caza tras recibir las quejas del sector ganadero de territorios como Murcia, Andalucía o la Comunidad Valenciana, entre otros. Tras atender a estas peticiones, el Gobierno ha permitido a las comunidades autónomas autorizar la actividad cinegética con el objetivo de evitar daños agrícolas y prevenir también la propagación de enfermedades animales como la peste porcina.

En la Región de Murcia, por ejemplo, la Consejería de Medio Ambiente ha autorizado la caza en diez municipios para el control cinegético del conejo y jabalí cuando existan daños importantes y se disponga de las autorizaciones emitidas por los agentes medioambientales. Para ejecutar dicha actividad habrá un máximo de dos personas por autorización desplazándose en coche, una delante y otra atrás del vehículo y siempre con mascarilla y guantes. Las dos personas deberán mantener siempre una distancia mínima de dos metros de seguridad durante la práctica de la caza.

La Comunidad Valenciana es otro territorio donde también se han activado ya controles de fauna cinegética durante el Estado de Alarma. Según los ganaderos, la sobrepoblación de animales como el conejo de monte o el jabalí está causando unos daños incompatibles con la rentabilidad de la actividad. La Dirección General de Medio Natural y Evaluación Ambiental considera necesario reactivar la caza para controlar especies cinegéticas pese al estado de alarma que sigue instaurado en España.

PACMA ha dado su opinión sobre la autorización del Gobierno a las comunidades autónomas para volver a la actividad cinegética: “Consideramos que la caza es una actividad violenta que debe prohibirse. Además, es intolerable que se permita en estado de alarma y en una situación como la actual, al carecer además de informes que lo acrediten. Exigimos al Gobierno y a la Dirección General de Derechos de los Animales que recuerden de nuevo estos a las autonomías, y que no cedan a las presiones de los cazadores”.

Ante los supuestos problemas causados por la proliferación de animales en las explotaciones agrarias, el Partido Animalista asegura que hay “un elevado número de granjas cinegéticas presentes en comunidades como Castilla-La Mancha, donde existen 144 autorizadas, y que precisamente está preparando una autorización para permitir la caza de conejos”.

“En estas granjas se crían, entre otros animales, jabalíes y conejos, que posteriormente se sueltan para que los cazadores los maten”. Por tanto, según PACMA la recomendación del Gobierno sobre el control poblacional de algunos animales “carece de una razón que justifique la vulneración de las medidas impuestas por el estado de alarma”.

Conoce los propósitos principales de Ley Cero de PACMA

El Partido Animalista Contra el Maltrato Animal ha instado al gobierno a la aprobación de la Ley Cero, una ley que abarca tres temas principales: la erradicación de la tauromaquia, el sacrificio cero y el fin de la caza.

Han pasado ya tres años desde que el PACMA llevó ante el Congreso de los Diputados una Ley General de Bienestar y Protección de los Animales, una propuesta legislativa para mejorar la situación de los animales en España a través de su protección legal. Tras la falta de apoyo en 2017 de dicha ley, el Partido Animalista ha aprovechado la llegada de un nuevo Gobierno para ofrecer la Ley Cero, la Ley General de Bienestar y Protección de los Animales que armonizaría las leyes autonómicas de protección y bienestar y plantearía un escenario de vanguardia y progreso como nunca se ha dado.

La Ley Cero propone soluciones para todas las manifestaciones de maltrato animal, es una ley que garantiza los criterios de bienestar mínimos para todos los animales, incluso para aquellos que no son considerados animales de compañía. Se trata de una propuesta legislativa muy ambiciosa con tres núcleos principales:

Tauromaquia Cero: el primer propósito es acabar con la tauromaquia. Este tipo de espectáculos ya no tienen cabida en la sociedad, una sociedad cada vez más sensibilizada hacia el trato que reciben los animales. Solo un pequeño porcentaje de la sociedad española acude en la actualidad a las fiestas taurinas, la mayoría se declara abiertamente en contra de esta tortura.

Sacrificio Cero: uno de los principales problemas relacionados con el bienestar animal es la saturación de las perreras. Estos espacios albergan un número de perros y gatos muy superior al que pueden gestionar, por lo que los mantienen en muy malas condiciones. Para poner solución a esta situación la ejecución de los animales es frecuente y legal en muchas comunidades autónomas. Por tanto, las perreras se han convertido en corredores de la muerte para los animales. Desde PACMA se propone atajar el problema desde el origen. La Ley Cero contempla la prohibición de la compra-venta de animales, la esterilización obligatoria y el fomento de la adopción para conseguir el Sacrificio Cero.

Caza Cero: esta práctica provoca la muerte de millones de animales en España. Cuando los perros, especialmente galgos, dejan de ser útiles como herramientas de caza son abandonados o directamente matados al terminar la temporada de la actividad cinegética. Los cazadores obligan a las perras a criar una y otra vez, generando en los animales un gran desgaste físico y psicológico, descartando a los cachorros que no les son útiles, matándolos o abandonándolos.  El Partido Animalista mediante la Ley Cero propone la prohibición de la caza para garantizar así el bienestar de los animales silvestres y del medioambiente.

Descubre las 7 verdades de Ecologistas en Acción sobre el impacto de la caza

La caza es uno de los temas de actualidad en España. Existen muchas discrepancias en la sociedad sobre la necesidad de existencia de esta actividad. Los que están a favor de ella, defienden que la actividad cinegética es una tradición del país, que los cazadores invierten dinero para mantener la naturaleza, que concede muchos puestos de trabajo en las poblaciones rurales y que es el tercer deporte con más licencias federativas en el territorio español.

Para otros muchos, la caza es una actividad que consiste en matar animales ya sea por negocio o por diversión. La realidad acerca de la actividad cinegética es muy diferente a la que nos quieren mostrar los defensores de la caza. Por este motivo, Ecologistas en Acción ha elaborado un informe en el que desenmascara las verdades ocultas tras la buena imagen que pretenden transmitir. Dicho informe, recibe el nombre de “7 verdades sobre el impacto de la caza en España”.

La caza consiste en matar animales por diversión o negocio

La primera verdad que expone el informe de Ecologistas en Acción habla acerca de la finalidad de la caza en los tiempos actuales. Si bien es cierto que hace ya varias décadas la actividad cinegética era un medio de subsistencia, hace muchos años que su empleo se basa en cuestiones de diversión o negocio.

Cuando hablamos de diversión hacemos referencia a lo que los cazadores llaman deporte. Pero tal y como dice el informe, es una práctica que prima exhibir el mayor número de piezas cobradas y los mejores trofeos.

En el apartado económico, es cierto que cada vez hay menos cazadores, pero el lobby que conforma la caza es muy sólido. El informe detalla que no existen estudios oficiales completos sobre el volumen de dinero que mueve esta actividad. La única revisión completa es de iniciativa privada (Fundación FAES 2007) que cifra los beneficios en más de 2.750 millones de euro.

La caza no es compatible con la conservación de la biodiversidad

Esta es una de las grandes mentiras que defienden los seguidores de la caza, y así lo demuestra el informe. Según las estadísticas oficiales (MAGRAMA 2013 y datos propios) mueren cada año del orden de 25 millones de animales a causa de la actividad cinegética.

Hay que tener en cuenta que la caza no tiene pausa. Existen algunas reglas que acotan espacios y tiempos concretos para esta actividad, pero la realidad es que, ante la falta de control y de normativas sólidas, la caza tiene lugar a lo largo de todo el año y en prácticamente todos los lugares que quiera el cazador. Parques nacionales como los de Cabañeros y Monfragüe sufren la caza durante todo el año a pesar de que la actividad está considerada incompatible con la conservación de estos ecosistemas.

Por otro lado, hay que destacar como la caza amenaza a los animales que están en peligro de extinción. Prácticas propias de la actividad cinegética, como el uso de venenos o el disparo directo, amenaza la supervivencia de especies como el oso pardo o el lince ibérico.

La caza convierte los cotos en granjas intensivas y en campos de tiro

El informe explica que la caza cada vez se centra en más animales criados en granjas y liberados en los cotos para su captura inmediata. Según Ecologistas en Acción, la actividad intensiva y comercial, supone graves desequilibrios en los ecosistemas desplazando y dañando a las poblaciones autóctonas.

Un ejemplo claro es el de la perdiz, cuya caza se ha intensificado en los cotos a lo largo de los últimos años. La intensificación de la caza de estos animales está asociada a la aparición de efectos muy nocivos sobre nuestra biodiversidad tales como la introducción de híbridos de perdiz autóctona con chukar que contaminan genéticamente y desplazan a los ejemplares autóctonos.

La caza no sirve para gestionar la fauna ni para controlar sobrepoblaciones

La mayoría de los cazadores defienden su actividad bajo el argumento del control de sobrepoblaciones como la del jabalí o la del conejo, entre otras. El informe demuestra que esto no es así. En una sentencia del Tribunal Supremo se detalló que está en la naturaleza de las cosas que la caza y  la pesca, lejos de servir a los fines de erradicación de las especies catalogadas como exóticas o invasoras, más bien determinan su mantenimiento indefinido, cuando no la agravación, del status quo actual, dificultando o haciendo imposible su erradicación, que es un objetivo inequívoco de la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.

La caza limita los derechos de la mayoría de los ciudadanos

La Constitución Española reconoce el derecho a todas las personas al disfrute del medio ambiente. Sin embargo, las consecuencias de la caza son muchas sobre el bienestar del medio ambiente. El informe recoge algunas de las numerosas situaciones que ya han denunciado todo tipo de colectivos y entidades y que atentan al derecho de disfrute.  Las denuncias afectan al corte de caminos públicos, cauces o de vías pecuarias, a permitir que la caza sea aprovechamiento preferente en montes públicos e incluso en espacios protegidos o al intento de sancionar posibles molestias involuntarias a las especies de caza.

La caza no favorece el desarrollo rural, perjudica a otras muchas actividades

Ecologistas en Acción desenmascara otra de las grandes mentiras de la caza, el beneficio en el desarrollo rural. La realidad es que la actividad cinegética, más que favorecer, puede causar muchas molestias sobre cualquier actividad pública realizada por no cazadores. Actividades como el senderismo o la fotografía se ven afectadas por la caza.

Además, el informe comparte un estudio publicado sobre los montes andaluces en el que se explica que las actividades de autoconsumo ambiental, uso recreativo y conservación de la biodiversidad amenazada son más rentables que la caza en términos económicos”. Por tanto, la actividad cinegética es minoritaria en la contribución al desarrollo.

La caza no solo mata, también maltrata

La última verdad que desvela el informe sobre la caza explica una evidencia de cómo esta actividad no respeta los principios más elementales del bienestar animal. Uno de los animales más castigados por la actividad cinegética son los galgos. Unos 50.000 galgos son abandonados al finalizar la temporada de caza, otro muchos, directamente son asesinados con escalofriantes métodos como el ahorco o lanzados a un pozo.

Por último, Ecologistas en Acción explican como la mayor parte de las normativas cinegéticas consideran a los perros y gatos abandonados objeto de captura por parte de los cazadores mediante disparo o trampas. Una barbaridad que demuestra la falta de escrúpulos por parte de los aficionados a esta actividad.

Aquí puedes leer el informe de “7 verdades sobre el impacto de la caza en España”: https://www.ecologistasenaccion.org/33187/

«Haremos todo lo posible para evitar la enseñanza de la caza en los colegios»

La Abogacía Andaluza por la Defensa Animal (ADDA) ha elaborado un manifiesto en contra de la introducción de la caza en las escuelas andaluzas. Lola García García, presidenta de la asociación de abogados, ha dejado claro que harán todo lo posible para evitar la introducción de la actividad cinegética dentro de las aulas.

El pasado 23 de octubre el PP, Vox y Ciudadanos firmaron un acuerdo sobre la introducción de la actividad cinegética dentro de los presupuestos de 2020. Desde la Consejería de Educación aseguran que la caza “está íntimamente relacionada con los contenidos en el área de Ciencias Naturales” y han defendido que los alumnos deben conocer dentro de las aulas su “valor e importancia para conservar el medio natural, generar empleo y conocer el desarrollo del mundo rural”.

La reacción por parte de los amantes de los animales ante este acuerdo ha sido inmediata. Desde la Abogacía Andaluza por la Defensa Animal se ha elaborado un manifiesto en el que se pide a la Junta de Andalucía que “se retire dicha medida de adoctrinamiento de forma inminente y en su lugar, se invierta en fomentar y educar a los niños y a las niñas andaluces en valores positivos como el respeto y cuidado a los animales y la flora, así como la gestión sostenible de nuestros espacios naturales, y en contra de cualquier acto de maltrato y violencia”.

Desde Animalados hemos hablado con Lola García García, presidenta de la Abogacía Andaluza por la Defensa Animal, quien ha dejado claro que lucharán para evitar esta situación: «Haremos todo lo posible para impedir la enseñanza de la caza en las aulas. Padres, madres, sindicatos, asociaciones animalistas… se están moviendo y posicionando en contra de una decisión que no representa la voluntad de la sociedad andaluza».

En ADDA recuerdan que “han sido muchos los menores que han muerto en la cacerías en los últimos años, algunos de muy corta edad, como es el desgraciado accidente que tuvo lugar en el mes de enero de 2019 en un finca en Guillena (Sevilla) con un menor, de tan sólo 4 años que participaba en una montería, a pesar de que la ley no permite la presencia en monterías a los menores de 14 años”.

La asociación ha afirmado que está trabajando en presentar alegaciones, así como una denuncia ante el Defensor del Menor por vulnerar la Ley 1/1998 de los Derechos y la Atención al Menor. Desde el gremio de abogados andaluces animalistas no están dispuestos a “aceptar esta vulneración cuando la sociedad andaluza está cada vez más concienciada en contra de cualquier acto de maltrato o violencia hacia los animales”, para ADDA esto significa un “grave retroceso y no representa el sentir del pueblo andaluz”.

Lola García nos comenta que «la introducción de la actividad cinegética en las aulas incumple normas orgánicas en educación y atenta contra los derechos de los menores, exponiendo a los alumnos a la violencia animal. Por otro lado, está completamente fuera de lugar introducir armas dentro de las aulas y enseñar a los niños a utilizarlas».

La Abogacía Andaluza por la Defensa Animal ha organizado una acción colectiva en Twitter el día 31-10-2019 de 17:00 a 17:30h para que los usuarios escriban un tweet con el hastag: #Fueralacazadelasescuelas, y etiqueten a la @AndalucialaJunta.

«Matar, torturar y abandonar son los únicos resultados de la caza»

Carmen Manzano, amiga de Animalados, actúa esta vez como portavoz de Federación Tidus, una plataforma de entidades que ha convocado una gran manifestación contra la caza en Málaga, donde se ha dicho ¡NO A LA CAZA! Lo han hecho más de mil doscientas personas, acompañadas de unos mil quinientos perros. Hablamos con Carmen Manzano de todas las aristas que envuelven el tema de la caza, donde el escenario político preocupa por el orgullo mostrado aunque sea por una minoría.

¿Por qué hay que combatir la caza?

¡Por muchos motivos!  Para mí, el principal es que matar, torturar y abandonar son los únicos resultados de esta aberrante afición.
Si nos vamos a datos, nos encontramos que casi el 80% de suelo no urbano o urbanizable, es decir, nuestros campos, están dedicados a cotos, a ponerles puertas a campo, a no dejarnos disfrutar de pasear por ellos. Otro dato son las más de SEIS MIL TONELADAS de plomillos y cartuchos que esparcen por todos los rincones de los campos; los más de TREINTA MILLONES de animales asesinados cada año, sin contar las víctimas colaterales de crías o animales heridos que mueren sin que nadie lo coja; casi el 70% de los perros que se abandonan y llenan los refugios, son perros de caza, los refugios se colapsan por tanto perro abandonado y maltratado, animales que hay que sacar para adelante sin que a los cazadores les cueste un duro. Ellos, con abandonar, se quitan de tantos problemas que tenemos los animalistas. Y para terminar, hay UN MILLON DE LICENCIAS de caza, sin contar los furtivos, claro, ¿Es justo que los restantes millones de españoles no cazadores tengamos que tener tantas restricciones para que ellos se entretengan? ¿ Y que puedan llevar armas con el riesgo que nos supone a los demás? No olvidemos que también matan personas.

¿Cuentan los cazadores con privilegios no justificables en razón del número de practicantes?

Por supuesto que tienen privilegios injustificables. Son un lobby muy fuerte, amparado por el gobierno, sea del color que sea.

¿Sale gratis a la población general el «deporte» de unos pocos?

NO. Gratis les sale a ellos matar, bueno, lo que les cueste la munición y el pijerío de la ropita de cazador. Abandonar no les cuesta nada. Mientras, los animalistas nos dejamos la piel, la vida y los euros en ayudar a los animales…o eso, o la solución final de la administración, la muerte en las perreras de todos los perros que sobran.

¿Por qué se cae la justificación de regulación ecológica de la caza?

¡Porque es FALSA! Matan los depredadores naturales y las especies se masifican; abandonan perros que se asilvestran y atacan al ganado o cazan porque tienen que comer y además encima les sirven de excusa y piden permiso de batidas para matar perros. Personalmente, creo que los cazadores son una lacra que nos cuesta un dineral y que sustenta a personajillos sin ego que necesitan ser dioses matando para sentirse algo.

¿Podríamos decir que políticos de todos los colores les defienden?

Tal vez y a nivel personal, haya políticos que no estén de acuerdo con la caza, pero a nivel público, la apoyan porque son votos y porque, desgraciadamente, los animalistas dividimos nuestro voto en vez de ser un voto firme y sin fisuras al único partido que lleva en su programa acabar con la caza y la tauromaquia. Mientras sigamos divididos, no conseguiremos nada. También hay que decir que existen lobbys de políticos de distintos signos, que se han unido para conseguir legislar y acabar con esta barbarie…mi agradecimiento eterno a todos ellos.

¿El ascenso de Vox os preocupa?

Mucho, muchísimo. Está claro que nos han demostrado que son capaces de unirse y apoyar sus «costumbres ibéricas». Si no se les para, lo poco o mucho que se haya avanzado en materia de protección y bienestar animal, lo perderemos. Y su voto es el del desengaño, de las personas que están hartas de tanta corrupción y tanto desatino: lo han sabido aprovechar.

¿De dónde sale el dinero para tener canales temáticos, publicaciones en papel y digitales y moldear normativas a su favor?

Blanco y en botella. Sale de todos nosotros, nos convierten en cómplices a la fuerza, porque son las subvenciones las que mantienen tanto la caza como la tauromaquia. Me gustaría saber quién iba a cazar si los cotos no estuviesen subvencionados y mantenidos por los fondos públicos.

Os vais a manifestar desmarcados de otras organizaciones anticaza ¿Por qué?

En Málaga las asociaciones animalistas hemos votado en contra de que IU instrumentalice la manifestación, como hace en el resto, ya que los dirigentes de IU en Málaga, son cazadores y apoyan la caza. El decir que la derecha es cazadora y la izquierda no lo es, me parece absurdo: tanto unos como otros apoyan la caza y apoyan la tauromaquia. Con nosotros irá PACMA, partido animalista.

¿Qué modalidad es la más dañina?

Me parecen todas las modalidades aberrantes y dañinas. Ya sea caza mayor (rececho, montería, batida o aguardo) o menor (al salto y en mano) porque todas van destinadas a matar sin tasa y a lucir después los trofeos. La caza del zorro en su propia madriguera es lo más cruel y sádico que se puede hacer y como ya no saben qué inventar, pues ahora está tomando mucho auge  la caza con arco y flechas. No hablamos solo de muerte de animales silvestres, hablamos de muertes dolorosas y largas, hablamos de crías abandonadas a su suerte, hablamos de perros abandonados o dejados morir sin cuidados veterinarios, de heridas cosidas sin anestesia por los propios cazadores, de perras pariendo sin control, de camadas desechadas…hablamos del inframundo del miedo de los animales y la chulería de los humanos.

¿Existe la posibilidad de distinguir una caza ética de otra que no lo es?

¿Caza ética? ¿Cómo pueden unirse esas dos palabras? He oído hablar de la caza selectiva para regular especies pero creo que la naturaleza se regula perfectamente sola y que es una frase hecha a la que quieren que nos acostumbremos. No hay como repetir las mentiras mil veces para que se vuelvan  verdades. Es el último invento de querer convencer de la bondad de la caza…hace poco leí que la caza ética o selectiva está muy bien porque reduce la poblaciones de jabalíes y corzos y esa carne se puede donar a Cáritas o Comedores de ONGs para niños hambrientos….si no es porque realmente es una tragedia la pobreza infantil, hubiera estado riéndome horas. Cuando se cazaba, allá por el Neolítico, se cazaba para sobrevivir y se cazaba cuando se necesitaba; se usaba la carne como alimento, la piel como abrigo, los huesos como instrumentos, los tendones como cuerdas…se usaba todo. Hoy sólo se usa como horrenda decoración de una cabeza de ciervo o jabalí.

¿Qué opináis de la iniciativa francesa de prohibir la caza en domingo?

Pues por algo se empieza. Es que tiene mucha tela que no se pueda pasear por el campo porque unos cuantos «gatilleros» nos lo impidan con sus aficiones de muerte y sangre.

¿Prohibir la caza puede salvar vidas de humanos?

Hay estadísticas de las vidas humanas que se ha cobrado la caza y no me refiero sólo a cazadores, sino a guardas forestales, e incluso niños. En los últimos 15 años, han muerto MIL QUINIENTAS personas  y resultado heridas TRES MIL QUINIENTAS,  cifra sorprendentemente baja si tenemos en cuenta que cuando se saca una licencia de caza, te permiten tener hasta DIECIOCHO armas largas (seis escopetas, seis carabinas calibre 22, capaces de matar una persona, seis rifles capaces de matar un elefante a treinta metros) y que hasta un niño de catorce años puede sacarse la licencia de caza. O sea, un millón de licencias y posibilidad de dieciocho millones de armas  largas…bonita cifra.

¿Qué alternativas propones para aquellas personas y municipios que se identifican con la caza cómo eje de su diversión o su economía?

Los safaris fotográficos y los centros de interpretación de los animales silvestres de la zona, con excursiones de guías y senderismo son actividades alternativas que generan realmente puestos de trabajo, que dignifican esos municipios y que no producen efectos colaterales de perros abandonados y crías sin madres.

¿Cuántas generaciones se necesitan para acabar con la diversión armada?

Una. Igual que el tabaco. Se prohíbe y listo. Cuando se prohibió fumar en los bares y restaurantes y así dejar que los no fumadores pudiéramos disfrutar de la comida sin olores molestos, pareció que se hundía la hostelería y las tabacaleras….pues mira, ni lo uno ni lo otro. La gente se ha civilizado bastante y concienciado que el humo no sólo provoca enfermedades sino que también molesta. Prohibir la caza ya y de paso la tauromaquia, y dejarnos de tibieces y empezar a pensar que somos muchos, cada vez más los que no estamos dispuestos a seguir siendo cómplices involuntarios de la muerte y la tortura.