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¿Qué hacer si ya no puedes tener a tu perro?

El abandono de los perros sigue siendo el principal problema en el bienestar de los animales de compañía en España. En el último informe ‘Él nunca lo haría’ presentado por la Fundación Affinity se indica que en 2020 se recogieron alrededor de 286.000 perros y gatos, de los cuales más de 51.000 permanecieron en el refugio a la espera de una segunda oportunidad. Es decir, unas cifras alarmantes que a su vez no incluyen a todos aquellos perros desaparecidos o muertos en la carretera.

La exclusión de un animal de compañía del hogar puede producirse por diferentes circunstancias. Estos son los casos más comunes:

Problemas económicos que imposibilitan el mantenimiento del animal en el hogar. En muchas ocasiones este caso se produce por la llegada de un nuevo miembro en la familia.

Problemas de salud del dueño que provoca su ingreso en una residencia u hospital. Cuando una persona vive sola con su can y tiene que abandonar la casa e ingresar en un centro es probable que el animal tenga que encontrar un nuevo entorno de convivencia.

Defunción del dueño que provoca la falta de personas que se hagan responsables del perro.

-Desesperación ante la complicada convivencia entre las personas y los animales. Este conflicto suele tener su origen en la mala educación del dueño sobre el animal.

-La camada inesperada de cachorros es otro de los motivos. Aquí reside la importancia de la esterilización.

Independientemente del motivo que lleve a las personas a no querer continuar conviviendo con un animal de compañía, existen muchas opciones válidas antes que abandonar al animal en cualquier bosque o cuneta. El abandono es la acción más cobarde y egoísta que un humano puede cometer con un animal.

Consulta la disponibilidad de tus familiares y amigos

La primera opción para intentar buscar un nuevo lugar para tu animal de compañía es la de comunicar la noticia a tu entorno más cercano: familiares y amigos. Intenta conocer si alguien de tu círculo está dispuesto a acoger el animal en su vida, garantizando así el bienestar del perro.

El mayor beneficio que tiene dejar a tu perro en el hogar del alguien cercano es que probablemente ya exista una relación previa entre el animal y el nuevo dueño. Además, esta opción permite que al anterior dueño pueda volver a ver el can cuando quiera.

Habla con protectoras, refugios, albergues o centros de animales de compañía

Las entidades de protección animal o protectoras son también una opción de cara al futuro de nuestro perro. La realidad actual es que en España, las altas cifras de abandono han provocado que estos lugares estén desbordados y tengan más animales de los que deberían tener. Por consecuencia, la falta de espacio y de recursos ha provocado que los centros de adopción puedan llegar a ser unos espacios fatídicos para los animales: convivencia múltiple en jaulas, pocas horas con luz del sol, poco tiempo para pasear… A pesar de esta complicada realidad que viven las protectoras, siempre será mejor dejar al animal en un centro de adopción que dejarlo a la deriva del abandono.

Los animales que se entregan a los albergues o refugios han de entrar con el chip identificatorio y vacunados, gasto que corre a cargo de su dueño. Antes de la entrada del animal en el centro se tendrá que firmar una renuncia legal en la que la persona cede al animal a la protectora.

Los primeros días de convivencia del peludo en la protectora serán algo atípicos. El animal estará sometido a diferentes pruebas médicas para ver si es portador de alguna enfermedad. Además, desde el centro se intentará conocer el comportamiento y carácter del perro antes de asignarle una jaula o habitáculo.

Cuando el animal pasa todas las pruebas médicas y ya tiene su propio espacio asignado, el protocolo de admisión se dará por finalizado y el perro ya estará listo para encontrar un nuevo hogar.

Hay que recordar que tal y como dice Luz García, presidenta de la asociación de protección animal La Xana: “Cuando dejamos a un animal en un centro, el perro pasa a ser uno más de entre cien, por lo que no puede recibir la misma atención que en casa con una familia”.

Regístrate en una plataforma de adopciones

Esta es una alternativa moderna que actualmente se encuentra en auge. Consiste en descargar una aplicación para dar en adopción o adoptar animales de compañía.

En primer lugar tienes que crear una cuenta y registrar el perfil del animal. Raza, medidas, fotografía… Una vez tienes el perfil creado tan sólo tienes que esperar a que un adoptante esté interesado y se ponga en contacto contigo para iniciar el proceso de adopción.

Estas son algunas de la webs o aplicaciones encargadas de dar a perros en adopción:

https://www.miwuki.com/dar-perro-gato-en-adopcion

https://cambiaundestino.org/adopta/dar-en-adopcion/

Ponte en contacto con tu veterinario

Si las opciones anteriores no han sido un recurso útil para encontrar un nuevo hogar para el perro, prueba de hablar con tu veterinario. Estos especialistas del bienestar animal trabajan en contacto constante con muchas familias amantes de los animales. Comunícale tu problema y tu necesidad de dejar de convivir con al animal y espera que el profesional veterinario pueda encontrar un recurso para la nueva vida del peludo.

Residencias para animales

Si la decisión de encontrar un nuevo hogar para tu peludo se alarga puedes optar por dejar al animal en una residencia de manera provisional. Las residencias para animales son unos espacios en los que puedes dejar al perro a cambio de una cantidad determinada de dinero. Estos centros suelen contar con unas buenas instalaciones en las que el bienestar del animal no se verá alterado en ningún momento.

¿Por qué es tan importante pasear regularmente a tu perro?

Un perro que pasea diversas veces al día es un perro feliz.

Algunas personas creen de manera equivocada que pasear al perro solo sirve para que haga sus necesidades. Además de esto, pasear tiene muchos beneficios tanto para el animal como para el responsable del peludo.

Caminar mantiene al perro sano física y mentalmente. Un perro que pasea varias veces al día y hace recorridos largos, es un perro feliz, más equilibrado y con una esperanza de vida mayor. Los paseos fortalecen el vínculo entre el perro y el dueño. Además, un perro sabe bien quien le da de comer y quien le saca a la calle, que son las dos actividades que más vínculo generan.

Durante los paseos, los perros no paran de husmear, una acción que forma parte de su naturaleza, por lo que las salidas satisfacen una necesidad primordial y así pueden conocer a los vecinos y a otros perros. Un perro que no socializa suele desarrollar problemas de agresividad o depresión.

Caminar ayuda a mantener fuertes los músculos del animal, a quemar calorías y mantiene en buena forma sus articulaciones. Por otro lado, los perros que caminan de manera regular son más activos cuando envejecen.

Los paseos ayudan contra el estrés, la ansiedad y la hiperactividad. Un perro que llega a casa cansado tras salir a la calle es un perro más tranquilo y equilibrado, además, el animal desarrolla menos problemas de comportamiento en casa y en la calle.

Es importante que el perro se acostumbre a pasear desde cachorro. De esta manera, el animal tendrá menos miedo a los ruidos de la calle, ya que paseando se han acostumbrado a escucharlo como una cosa normal.

Puedes aprovechar el paseo para enseñar a tu perro a no tener miedo de ir al veterinario. Si de manera regular paseas con tu perro por delante de la clínica sin entrar, el peludo dejará de temer la visita al veterinario (al menos hasta que entréis).

Pasear al perro también tiene beneficios para el humano. Te ayuda a quemar calorías y mantiene en forma una gran cantidad de músculos de tu cuerpo, no solo en las piernas. También ayuda a mantener sano y fuerte el corazón.

Fortalecer el vínculo con tu perro ayuda a comprender mejor el comportamiento del animal con otras personas y con otros perros, también a conocer cuándo harán sus necesidades… y puedes conocer a personas a las que también les gustan los perros.

Además, pasear al perro es una buena excusa para salir de casa y combatir el aburrimiento. Es una ocasión ideal para pasear porque te apetece o simplemente para conocer más el barrio en el que vives.

Fuente: AMIC/wikifauna.com

Diez consejos para recibir a un nuevo cachorro en casa

Los primeros momentos del cachorro en el nuevo hogar pueden ser momentos muy estresantes para él debido a la reciente separación de su madre y hermanos y puede hacer que se sienta desorientado y con miedo, por lo que debemos proporcionarle un ambiente agradable y tranquilo y tener en cuenta algunos consejos previos para que su adaptación sea la más satisfactoria posible.

Algunos de los aspectos que debemos tener en cuenta por lo tanto, son:

– Anticípate a los riesgos del hogar y retira de su campo de visión/acción todo aquello que pueda resultar peligroso, como pueden ser cables, productos químicos, herramientas, etc. También debemos vigilar de cerrar las escaleras o huecos en los que pueda quedar atrapado o haya peligro de caída. Piensa que un cachorro (sobre todo los primeros días), tiene tendencia a inspeccionar, oler, lamer y mordisquear todo lo que encuentra a su paso.

– Si el cachorro viene sucio, no lo bañes inmediatamente. Espera unos días hasta que le hayas tomado confianza y se sienta más tranquilo. Si es inevitable hacerlo pasar por la ducha, evita lavar la cabeza, es la zona del cuerpo que menos les gusta y no conviene que coja miedo al agua.

– Déjale a su ritmo. Es inevitable irle persiguiendo para ver donde, o qué hace, o llamarle constantemente por su nombre. Sin embargo, hay que saber que necesita su espacio y que no le gustará sentirse invadido o acorralado.

– Procura un puesto para dormir seguro y silencioso. En la cuna que le prepares, mete una mantita y algún juguete o peluche que pueda identificar como sede, para que le ayude sobre todo a dormir relajado. A veces, puede ayudar también, dejarle al lado un transportín abierto para que pueda utilizarlo a modo de refugio si lo considera necesario.

– Ten preparados también unos comederos y bebederos del tamaño del cachorro y procura que siempre haya agua disponible.

– Si deseas cambiarle de alimentación (en caso de que esté tomando ya alimento sólido), hazlo despacio. Los primeros días mezcla su con el nuevo, y ve incrementando la cantidad del nuevo cada día, hasta que puedas retirar el antiguo por completo. Ten además en cuenta, que los cachorros suelen comer más a menudo que los perros adultos: entre cuatro y cinco veces al día. Eso sí, en pequeñas cantidades.

– Si aún toma leche, no utilices leche entera de vaca. Mejor que sea leche artificial específica para ellos.

– En las noches si llora, aunque te cueste, ignoralo, porque de no hacerlo, le estarás enseñando a reclamar tu atención de esta manera. Verás que a medida que pasan los días, cada vez llorará menos hasta que llegue a acostumbrarse.

– Si es un perro al que deberás dejar solo, acostúmbralo de manera gradual. Un día un rato, al cabo de la semana una hora, y así sucesivamente. Ayúdate en los primeros días si es necesario de familiares o personas conocidas si tú no puedes estar con él en casa.

– Establece rutinas de paseos, comidas y juegos.

– Llévalo lo antes posible a un veterinario, para que te haga una primera revisión y establezca ya las pautas de vacunación e instalación del chip cuando sea posible. Este profesional además, te resolverá todas las dudas que tengas en cuanto a su alimentación, hábitos y cuidados necesarios.

Fuente: AMIC/Eva Remolina

Consejos para viajar con animales de compañía durante las vacaciones

El 42% de la población española vive con algún animal de compañía. Los animales forman parte de nuestra familia y como miembros activos de ella, también se merecen unas buenas vacaciones.

Afortunadamente cada vez son más los alojamientos que permiten ir con nuestros amigos, los llamados Pet Friendly. Pero una vez seleccionado el lugar donde pernoctaremos, es importante también tener en cuenta el transporte que utilizaremos para desplazarnos.

El transporte más utilizado sin duda es el automóvil, ya que este nos permite organizar el viaje a nuestra manera, pudiendo hacer paradas siempre que necesitamos tanto para hacer paseos como para darles de comer. Además, suelen estar ya habituados a nuestro coche, por lo que no será tan traumático para ellos. Pero hay otras opciones como el tren o el avión que exigen algunos requisitos que debemos conocer con antelación a fin de evitarnos sorpresas.

Aparte de esto, también será importante tener en cuenta otros aspectos antes de iniciar un viaje, por ejemplo:

-El transportín, debe tener el tamaño suficiente para que el animal pueda darse la vuelta y estar cómodo. Debe contar con suficiente ventilación y debidamente sujeto en el vehículo. En caso de tener que viajar en avión nos exigirán además que esté homologado y cumpla todos los requisitos del IATA.

-Se ha de evitar que viaje terminado de comer. Se recomienda que hayan pasado entre 2 y 3 horas de la última ingesta para evitar posibles vómitos y mareos. Si el viaje se alargara en el tiempo, habrá que prever al menos una parada (de ser posible) para darle de comer, siempre de manera ligera.

-Proveerlo del agua suficiente para todo el trayecto y mantenerla fresca en verano.

-Si viajamos en coche y no queremos meter al gato o al perro en el transportín, habilitar una red en el maletero.

Con respecto a la maleta que tendremos que preparar para ellos, no puede faltar:

-En el caso de un gato, su cajón de arena y una paleta.

-Bebedero y comedero portátil.

-Correa de recambio.

-Si el animal es de tamaño pequeño, llevarnos una bolsa o una mochila para poder llevarlo en brazos para visitar algún monumento histórico o museo.

-Una manta, o algún objeto que le sea familiar, así como juguetes para tenerlo entretenido.

-Documentación del animal que incluirá la cartilla de vacunación, así como el Pasaporte de animales domésticos exigible en la UE desde 2004. Es importante también informarse bien de los requisitos del país de destino, porque pueden solicitar además, algún otro tipo de certificados como los de desparasitaciones o bien un documento del veterinario dando fe de la buena salud del animal.

-Medicación, si la precisa.

-Información de los veterinarios próximos a nuestro alojamiento así como del servicio de urgencias por si fuera necesario.

Fuente: AMIC/Eva Remolina

Consejos de nutrición para animales esta primavera

La primavera es una época del año muy esperada por las mascotas y sus dueños. Con la llegada del buen tiempo, muchos se animan a alargar sus paseos por el parque, por lo que tanto las personas como los animales pasan más tiempo en el exterior. Sin embargo, en la primavera hay que tener algunos factores en cuenta que podrían poner en riesgo la salud de nuestras mascotas. Nos referimos a insectos, plantas venenosas, más exposición a otros perros y alergias ambientales, elementos que tenemos que tener en cuenta para que nuestra mascota se encuentre en perfectas condiciones. La primavera es una época de alegría y desenfreno, sin embargo, con suplementos alimentarios que puedes encontrar en tiendas especializadas como Aristopet, tu animal de compañía se encontrará en su estado óptimo durante estos meses.

Ayuda a tu perro con el cambio de pelaje

La primavera y el otoño son las épocas donde las mascotas cambian más el pelo. Eso no solo se traduce en sofás y ropa repleta de pelos, debes ayudar a tu mascota en esta transición. Para eliminar el pelo de los tejidos es recomendable usar un cepillo especial, aunque la gente que lleva años con animales están acostumbrados a ir a todas partes recubiertos de pelo como un yeti. Para evitar el exceso de pelo en nuestros animales, además de cepillar la ropa, es recomendable cepillar a nuestros perros o gatos. Es posible que se resistan al principio, pero si logras acostumbrarlos, el cepillado se convertirá en una sesión de masaje que disfrutarán sin parar. Para ayudar a nuestros animales a recuperar el pelo fuerte y con brillo se le puede suministrar suplementos de Omega 3 y Omega 6 en su dieta.

Más defensas, más diversión

Durante esta estación todos los animales y las personas aumentan su contacto social, es decir, están más expuestos a otros perros y personas. Como es imposible saber si los demás dueños cuidan bien a sus mascotas, tenemos que tener cuidado con el sistema inmune de nuestros animales, ya que podrían enfermar con facilidad. La primavera es una época donde aumenta la temperatura, y con ello, la cantidad de insectos y patógenos potencialmente peligrosos para nuestros perros y gatos. Por esta razón, podemos ayudar a su sistema inmune añadiendo espirulina o cáscara de escaramujo en su comida. De esta forma, nuestro animal está más protegido y puede interactuar con el ambiente y otros perros con mucha más tranquilidad.

Verduras de temporada para un organismo más sano

Consumir frutas y verduras de temporada no solo es beneficioso para las personas, los animales también se pueden ver muy beneficiados. Además de realizar un consumo más sostenible, las hortalizas primaverales tienen propiedades muy buenas para nuestros perros y gatos que les ayudan a eliminar toxinas y mejoran la función del hígado, riñones y del sistema linfático. Las verduras más populares en primavera son el espárrago, la alfalfa y el berro, cada una con propiedades excelentes para nuestra mascota. Por ejemplo, el espárrago reduce la inflamación y permite la eliminación de toxinas por la orina; la alfalfa es una fuente nutritiva de fibra que mejora la asimilación de grasas y proteínas. Por último, el berro ayuda a nuestros animales a regular su corazón con el incremento de las temperaturas.