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Intervienen en Madrid 49 especímenes de animales disecados y 131 piezas talladas en marfil de elefante

En una operación de la Policía Nacional, en colaboración con la Policía Municipal de Madrid y el Servicio CITES han sido intervenidos en Madrid 49 especímenes de animales naturalizados, 4 colmillos de elefantes, 4 colmillos de hipopótamo, 2 cuernos de rinoceronte y 132 piezas de marfil.

Según ha informado la Policía Nacional en un comunicado, los ejemplares pertenecen a especies como osos, linces, leopardos, lobos, cocodrilos o primates. Algunos de estos animales están incluidos dentro de los que son de especial protección según el Convenio Internacional de Especies Protegidas. En el marco de esta operación hay un hombre investigado por un delito continuado de tráfico de especies protegidas.

La investigación se inició en noviembre del año 2019, cuando dos agentes del Cuerpo de Policía Municipal de Madrid tuvieron conocimiento de la existencia de una colección de animales disecados de varias especies, cuyo propietario tenía intención de ceder a un museo en un municipio de Badajoz.

El Grupo de Medio Ambiente de la Policía Nacional inició las gestiones con la finalidad de acreditar la posible comisión de un delito continuado contra la flora y la fauna o incluso uno de contrabando. Los investigadores contactaron con la autoridad administrativa CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) para que determinaran si entre las piezas de caza podría haber alguna incluida entre las especies especial protección.

Este extremo fue confirmado por dicha autoridad quien determinó que se observaba un elevado número de especies protegidas según los distintos Apéndices CITES y el Reglamento 338/97 de la Comisión Europea. Asimismo, indicó que el investigado carecía de muchos de los permisos y certificados obligatorios para su tenencia e importación dentro del territorio nacional.

Los ejemplares estaban expuestos en dos pabellones de una finca

Según ha informado la Policía Nacional, todos los ejemplares se encontraban expuestos en dos pabellones ubicados en la finca en la que se encuentra el domicilio del investigado, en Madrid. Las piezas fueron precintadas y quedaron en calidad de depósito en su lugar de exposición, debido a su elevada fragilidad.

Durante un año, el investigado aportó documentación con el objetivo de acreditar la lícita procedencia de los efectos intervenidos, alegando que muchos ejemplares fueron adquiridos con anterioridad a la fecha de entrada en vigor del Convenio CITES en España.

Respecto a aquellos ejemplares para los que no se ha presentado ninguna documentación válida, el pasado día 14 de octubre se procedió a su retirada, previo autorización judicial, y traslado a almacenes habilitados por parte del Museo Nacional de Ciencias Naturales y la autoridad administrativa CITES, tratándose de un total de 49 especímenes de animales naturalizados, 4 colmillos de elefante, 4 colmillos de hipopótamo, 2 cuernos de rinoceronte y 132 piezas talladas en marfil de elefante.

Conoce nueve curiosidades de los animales que probablemente no sabías

Los animales nunca dejan de sorprendernos y nos enseñan muchas cosas con simplemente observarlos. De todos es conocida la organización que tienen las abejas, el trabajo que son capaces de soportar las hormigas o la fidelidad que se muestran los pingüinos cuando se aparean. Pero hay muchísimas otras curiosidades que nos brindan y que seguramente te interesan, tanto si eres amante de los animales o simplemente por la curiosidad de saber más. Estas son algunas de las que hemos preparado y que posiblemente no sabías.

– Las ranas son capaces de cerrar sus oídos por completo para no oír los sonidos que no le interesan.

– Las cabras pueden ver en 360°, por lo que también perciben lo que ocurre a su espalda, sin necesidad de girarse.

– Aunque antiguamente se pensaba que los animales sólo veían en blanco y negro, se ha descubierto a través de varios estudios que esto no es así. Pero lo que sí es cierto, es que no pueden distinguir toda la gama cromática como hacen los humanos. Por ejemplo, los perros sólo distinguen entre dos colores primarios, los azules y los amarillos o grisáceos. Los gatos ven los azules y verdes y los equinos, los azules y los rojos. De hecho son de los pocos animales que distinguen el rojo, por lo que el mito del toro persiguiendo la capota es sólo eso, un mito, siendo el movimiento lo que atrae el animal y no su tonalidad. Los animales que distinguen más gamas son las rapaces, hasta cuatro, ya que para localizar a sus presas, necesitan una mayor precisión.

– El caracol puede regenerar sus cuernos si le son amputados.

– Los zorros, son animales solitarios, por lo que nunca los verás en rebaños. Viven, comen y duermen siempre sin compañía.

– Los elefantes tienen terror a las abejas. Y esto no es porque teman a que los piquen. De hecho, la piel del elefante es muy gruesa y el aguijón no podría perforarla. Pero lo que sí hacen estos insectos es introducirse en las mucosas y partes delicadas del animal como la trompa, la boca o los ojos y picarlos allí. Aparte de ser muy doloroso, los puede producir inflamaciones muy peligrosas.

– Las jirafas duermen de pie y tan sólo 2 horas, en periodos de 5 minutos. Esto es así porque debido a su gran tamaño, si durmieran tumbadas les costaría mucho levantarse y salir huyendo, por lo que serían una presa fácil para sus depredadores. El tiburón también es curioso en cuanto al sueño y es que nunca duerme debido a su fisiología. Si lo hiciera, moriría, porque carece de órgano que haga que el agua entre en sus bronquios.

– Los elefantes son las crías más grandes del mundo animal. Al nacer pueden pesar entre 77 kilos y 113 kilos.

– En cuanto a los embarazos, el animal que tiene el periodo de gestación más largo es el tiburón. Puede durarle entre 12 meses y 42 meses. Los didélfidos, en cambio, son los que se llevan el premio a la gestación más corta: entre 12 y 13 días… Pero ¡Ojo! Porque pueden llegar a tener en un solo parto, hasta 20 crías.

Fuente: AMIC/ Eva Remolina

“Hay multitud de países en todo el mundo donde están prohibidos los circos con animales. Sólo en la Unión Europea ya hay diecinueve”

Entrevista a Marta Merchán, coordinadora de infocircos: una coalición de cinco asociaciones de protección animal: ANDA, FAADA, AnimaNaturalis, AAP Primadomus y Born Free Foundation que trabaja por eliminar el sufrimiento animal de los espectáculos circenses.

 

¿Qué tanto por ciento del territorio español está libre de circos con animales?

Ahora mismo hay cuatro Comunidades Autónomas donde se han prohibido los circos con animales: Catalunya en 2015, Baleares en julio de 2017, Galicia en septiembre de 2017 y la Región de Murcia en octubre de 2017. Catalunya, Galicia y Región de Murcia han prohibido la utilización de animales salvajes en los circos, mientras que Baleares prohibieron la utilización de todo animal en los circos. Estas cuatro Comunidades suponen un 27.7% del territorio español. El proceso de prohibición está abierto, aunque en distintas fases, en prácticamente todas las demás Comunidades Autónomas. Nuestra previsión es que el próximo año se sumen al menos Aragón, Castilla-La Mancha, Cantabria, Canarias y Extremadura. A nivel municipal, hay ya 450 municipios de todo el Estado que se han declarado libres de circos con animales. De los 62 municipios de más de 100.000 habitantes, solamente 12 siguen permitiendo estos espectáculos, además de Madrid y Valladolid donde la no autorización está siguiendo un proceso de moratoria, que esperamos concluya definitivamente en un futuro próximo. 

¿Cuál es el municipio más garantista y cuál el menos avanzado?

Para InfoCircos es garantista todo municipio que se haya declarado oficialmente libre de circos con animales. Hay algunos municipios que por diversos motivos han preferido no hacer una declaración oficial en este sentido mediante la aprobación de una moción en el Pleno ni la introducción de la medida en las ordenanzas, pero de hecho no están autorizando circos que tengan animales. Evidentemente preferimos que la medida quede recogida en una ordenanza municipal para que quede atada de cara al futuro, pero a falta de esto, por supuesto es positivo que en estos lugares se estén denegando permisos a circos con animales. En esta fase de nuestro trabajo y con el alto número de municipios conseguido, estamos dedicando una parte muy importante de nuestros recursos a trabajar con los gobiernos autonómicos, de modo que una vez conseguidas las prohibiciones a nivel autonómico, obviamente todos los municipios de la Comunidad Autónoma en cuestión deben adaptarse a lo estipulado por la ley autonómica.  

¿En qué país deberíamos fijarnos a este respecto?

La lista es muy larga. Hay multitud de países en todo el mundo donde están prohibidos los circos con animales. En la Unión Europea 19 países han limitado o prohibido la utilización de animales en los circos y la lista sigue aumentando.
En España las prohibiciones se han tenido que llevar a cabo por Comunidades Autónomas en vez de a nivel estatal, pero es cierto que en los últimos dos años el avance ha sido espectacular y los circos con animales, al menos con animales salvajes, verán su fin en un plazo relativamente corto de tiempo. De hecho, el que el proceso esté siendo gradual puede resultar beneficioso en cuanto a que permite buscar las mejores soluciones para los animales que ya hay en los circos.

¿Es justo distinguir entre animales domésticos y salvajes a la hora de autorizar o no un espectáculo con animales? ¿No sufre igual un caballo que un elefante?

Si hablamos de justicia o de ética, entonces lo ideal y lo correcto sería desde luego prohibir la utilización de cualquier animal en cualquier forma de espectáculo. Hoy en día contamos con ilimitadas posibilidades y formas de entretenimiento como para tener que recurrir a la utilización de ningún animal para divertirnos. Sin embargo, la prohibición de los circos con animales salvajes es el primer paso en esta dirección y tiene sentido que así sea. Un animal doméstico no tiene por qué sufrir necesariamente por el hecho de tener que vivir o actuar en el circo. Un perro, por ejemplo, puede aprender a hacer trucos mediante el aprendizaje en positivo y tampoco tiene por qué suponerle ningún trauma ni estrés el vivir en itinerancia. Su bienestar, en definitiva, va a depender directamente del trato que le dé su dueño, exactamente igual que el trato que de cualquier persona a su perro. Para los animales salvajes la situación es muy distinta. Son animales que, incluso los que han nacido en cautividad, siguen siendo salvajes, tienen las mismas necesidades e instintos que cualquier otro animal salvaje, y la vida que se ven obligados a llevar en un circo no puede en ningún caso satisfacer sus necesidades más básicas, ni fisiológicas, ni mentales, ni sociales. Un circo nunca va a poder ser un lugar adecuado para los animales salvajes, por muy buena que sea la voluntad de la gente del circo para tratar de que estén bien.

Por otra parte, la utilización de animales en los circos afecta a otros aspectos además del bienestar y la protección de los animales. Se trata de espectáculos que ponen en riesgo la seguridad ciudadana y la salud pública ya que existe la posibilidad de que los animales escapen o entren en contacto directo con el público pudiendo causar graves daños o incluso la muerte a personas u otros animales, como ha ocurrido en numerosas ocasiones. Todos los años se registran incidentes relacionados con animales de circos. Recientemente Eurogroup for Animals, la principal coalición de organizaciones de bienestar animal en la Unión Europea, ha publicado un informe según el cual en los últimos 22 años se ha tenido constancia en la UE de 305 incidentes en los que se han visto involucrados 608 animales salvajes, lo que hace una media de 15 por año. España es uno de los Estados miembro que lideran la cuenta con un total de 19 incidentes, 24 animales involucrados y con el lamentable resultado de cinco heridos y un muerto.

Marta Merchán

Y por último, desde un punto de vista jurídico, nos encontramos con una situación de vacío legal con respecto a los animales salvajes utilizados en los circos. No existe una legislación que regule esta actividad, lo que conlleva una situación de desamparo legal para los animales salvajes utilizados en estos espectáculos. Para los animales domésticos existe legislación garantista, que será insuficiente y se aplicará mejor o peor en cada caso, pero está ahí, cosa que no ocurre para los animales salvajes de los circos. Así que, aunque está claro que tendremos que seguir trabajando por una sociedad totalmente libre de espectáculos con animales, como decía, el primer paso es que los animales salvajes dejen de ser utilizados en este tipo de espectáculos.

Desde las asociaciones de protección animal llevamos muchos años trabajando en muchos frentes y poco a poco hemos logrado que la sociedad vaya adquiriendo conciencia del trato que damos a los animales. Pero las cosas llevan su tiempo y hay que ir paso a paso. El momento de sacar a los animales salvajes de los circos es éste: porque la ciencia veterinaria se ha manifestado acerca de la imposibilidad de satisfacer sus necesidades ni garantizar su bienestar, porque supone un riesgo para la seguridad ciudadana, porque no existe una legislación que lo regule y porque la mayor parte de la sociedad está en contra de ello. Estos son los argumentos que nos han permitido conseguir en muy poco tiempo tantas prohibiciones y no autorizaciones a nivel autonómico y municipal respectivamente. Hay que aprovechar los momentos cuando están maduros, y para los animales salvajes de los circos, el momento está maduro. Una vez conseguido, se seguirán buscando vías para los demás animales.

¿Cuáles son los daños que sufren los animales en los circos?

La Federación Veterinaria de Europa hizo pública una declaración en 2015 por la que insta a las autoridades competentes a prohibir la utilización de animales salvajes en los circos puesto que es imposible garantizar sus necesidades mentales, fisiológicas ni sociales. Así que es evidente que si los animales salvajes no pueden ver cubiertas ninguna de sus necesidades básicas, la vida de encierro y de itinerancia y la exposición constante a situaciones de estrés a la que se ven sometidos en los circos les suponen toda una serie de daños físicos y psicológicos.

La evidencia científica recopilada a lo largo de los años muestra que el impacto de los circos sobre el bienestar animal es grave. Los problemas que desarrollan estos animales incluyen respuestas fisiológicas al estrés, sufrimiento mental y físico, aparición de comportamientos anormales, riesgos a la salud por una higiene y dietas inadecuadas, etc.

Entrega firmas INAEM

A nivel físico, en función de cada especie  los animales sufren además una serie de daños como consecuencia de los ejercicios que normalmente se les obliga a realizar. Por poner solo algunos ejemplos, cuando a los elefantes, animales de varias toneladas de peso, se les obliga a hacer el pino, sentarse, arrodillarse o levantarse sobre las patas delanteras, además de poder provocarles desgaste prematuro y desgarro de las articulaciones y tendones, daños en los discos intervertebrales, cojera, desórdenes motores en las articulaciones del codo y la rodilla y roturas en las uñas, estas posturas pueden oprimir ciertos órganos como los intestinos, la vejiga o el útero pudiendo causar necrosis o incluso la muerte.

Los grandes felinos suelen sufrir osteodistrofia fibrosa por desequilibrios minerales en la dieta y gastroenteritis por el estrés producido por ruidos, el tráfico, el público o la música. Además, es una práctica habitual que los grandes felinos sean desungulados (extirpación de las garras) y se les quiten los colmillos para evitar que puedan hacer daño a sus domadores.

A nivel psicológico, es muy habitual encontrar estereotipias en los animales salvajes mantenidos en los circos. Las estereotipias son movimientos repetidos de manera constante sin ninguna razón o propósito aparente, y responden a una falta de adaptación del animal al medio. Se trata de comportamientos anormales que no vamos a encontrar en la naturaleza y denotan una frustración o angustia crónicas. Estas estereotipias pueden presentarse en forma de balanceo constante de la cabeza o el cuerpo entero (es muy común observar este comportamiento en los elefantes y los osos de los circos), deambular continuo (tremendamente habitual en los grandes felinos y los osos dentro de sus pequeñas jaulas y remolques), ingestión de las propias heces o incluso automutilación.

¿Qué caso te ha conmovido más de los que habéis seguido?

Buff, no te podría decir. Me conmueven todos. La elefanta Dumba, que lleva 30 años siendo alquilada por sus dueños a circos de toda España y Europa, o para cabalgatas, o para anuncios de la televisión, o incluso para eventos privados, y que cuando no está trabajando vive en un recinto sin vegetación de 100m2. O el oso Tima, capturado en Rusia hace al menos 10 años y alquilado también para circos, anuncios, programas de televisión, etc. O el hipopótamo Pipo, que pertenece a un circo español y ya hemos perdido la cuenta de las veces que se ha intentado escapar.Son todas historias muy tristes.

Tengo clarísimo que el tiempo de utilizar animales en los circos ha llegado a su fin y de aquí a unos años afortunadamente ya no tendremos circos con animales, al menos salvajes, en España. El día que esto ocurra lo celebraremos por todo lo alto, pero no podemos ignorar el hecho de que los animales que ya están en los circos nunca van a poder recuperar la vida que les fue arrebatada. Son las últimas víctimas de los circos en España; animales que nunca podrán ser introducidos en su hábitat natural, bien porque nacieron en cautividad, o bien porque aunque fueron capturados en estado salvaje (como es el caso de la mayoría de los elefantes) han pasado demasiados años alejados de su hábitat y las secuelas de la vida en el circo hacen que su reintroducción sea imposible.

Para estos animales habrá que buscar el mejor retiro posible, en centros donde puedan vivir tranquilos el resto de sus días, pero ni esto se conseguirá para todos, ya que en ocasiones los dueños no son los propios circos y seguirán alquilándolos para otros eventos, o porque aún siendo los propietarios los circos, algunos de estos preferirán venderlos a circos de otros países o para otros fines incluso peores (hay animales que son vendidos por sus pieles y uñas) en lugar de cederlos a centros de rescate, que es lo que intentamos desde InfoCircos.

Resulta paradójico que se relacione diversión infantil con maltrato a los animales

Manifestación en Bilbao

¿no?

Pues sí. Los animales ejercen una fascinación absoluta sobre los niños y es normal que sientan atracción hacia un espectáculo donde pueden estar cerca de ellos. El problema es que los niños que acuden al circo con animales desconocen la triste realidad que se esconde tras estos espectáculos. Los niños son especialmente sensibles al sufrimiento animal, conectan empáticamente con ellos de una forma sorprendente, y si supieran la realidad que se esconde tras esta supuesta diversión, no querrían participar de ella de ninguna manera.

Tenemos muchos casos de niños que se han puesto en contacto con nosotros porque se han informado sobre la vida de los animales en los circos y han querido llevar a cabo alguna iniciativa para poder ayudar a estos animales. Los niños de un colegio de Altea (Alicante) consiguieron a través de una campaña de recogida de firmas que su municipio se declarara libre de circos con animales; los de un colegio de Sant Boi de Llobregat (Barcelona) tuvieron la iniciativa de dirigirse a varios municipios de Catalunya para que se declararan libres de circos con animales y lo consiguieron en varios de ellos; los de un colegio de Marchena (Sevilla) trabajaron durante un trimestre en un proyecto que culminó en una espectacular representación de fin de curso sobre un circo con animales que finalmente se reconvierte en un espectáculo sin animales; y tenemos multitud de casos de niños que, a título individual o en grupo, están intentando que sus municipios dejen de autorizar los circos con animales.

Todos estos niños son grandes luchadores y es increíble hablar con ellos y ver lo claras que tienen las cosas. No conozco el caso de un solo niño que, conociendo la vida que llevan los animales de los circos (y ya no hablo de maltrato, sino simplemente de la vida de encierro, el transporte constante, la imposibilidad de satisfacer sus necesidades naturales, etc), siga queriendo asistir a estos espectáculos.

¿Se está constatando una mayor sensibilidad por parte del público?

Sí, sin duda alguna. La gran mayoría de la gente que sigue llevando a los niños al circo con animales lo hace por desconocimiento. En nuestras campañas informativas a pie de calle lo hemos podido comprobar en muchas ocasiones. La gente lleva a los niños al circo porque llega a su municipio y es algo más que hacer con los pequeños, pero en general no piensan en la vida de ese animal más allá del ratito que dura el espectáculo. Cuando les explicas cómo ha llegado hasta allí ese animal y en qué consiste su vida, muchos reconocen que desde luego no es lugar para los animales.

La concienciación social acerca del trato que damos a los animales es algo en lo que se ha avanzado mucho en los últimos años. Y el hecho de que a nivel político estemos consiguiendo tantos logros es un reflejo claro de ello. A nosotros a diario nos llegan multitud de correos y avisos de gente de todos los rincones de España avisándonos de la llegada de un circo con animales a su municipio y pidiéndonos ayuda para conseguir que el municipio se una a la ya larga lista de localidades libres de circos con animales.

 ¿Hay circos reconvertidos que al renunciar al maltrato animal han incrementado su éxito?

Nosotros lógicamente no tenemos las cifras económicas de los circos. Además, hay que tener en cuenta que los circos que se han reconvertido en espectáculos sin animales en general no lo han hecho porque de pronto hayan abierto los ojos y se hayan dado cuenta de que el animal sufre. Es lógico que ellos no vayan a cambiar de opinión de un día para otro, y seguramente nunca lo hagan. Muchas de estas personas han nacido en el circo y para ellos es normal tener allí a los animales. De hecho, yo no dudo de que algunas de estas personas puedan sentir verdadero cariño por sus animales. Es simplemente un amor mal entendido. Tú puedes querer muchísimo a tu elefante, pero eso no va a hacer que el salón de tu casa, o un remolque, vayan a ser lugares adecuados para el animal. Pero lógicamente es difícil que la gente del circo pueda llegar a verlo como nosotros.

Los circos que han dado el paso a la reconversión lo han hecho por razones puramente económicas, ya que cada vez se encuentran más trabas y oposición a la hora de seguir utilizando animales. Pero algunos de ellos, como el Circo Wonderland hace unas semanas, tomó la decisión de prescindir de las actuaciones con animales y, en lugar de venderlos, buscó un lugar donde supieran que los animales iban a estar bien cuidados el resto de sus vidas. Fue así como llegaron al centro de rescate de AAP Primadomus, una de las asociaciones que forman InfoCircos. Y esto es algo que desde luego hay que valorar y aplaudir a este circo.

En cuanto a si los circos que dejan de utilizar animales consiguen más o menos éxito, dependerá de la inversión que hagan en una nueva programación. Está claro que, como en todo lo demás, hay espectáculos circenses absolutamente espectaculares, otros muy pobres, y entre medias una oferta amplísima. Así que, si un circo se recicla y hace una inversión en programas de calidad, verá incrementado su éxito. Pero si renuncia a los animales y a cambio no invierte en nuevos espectáculos, seguramente terminará por desaparecer. Esto es algo que ocurre en cualquier negocio.

Vosotros no estáis contra el circo como modo tradicional de exhibir actividades humanas extraordinarias ¿no?

Por supuesto que no. Nosotros siempre decimos que viva el circo, pero sin animales. El circo es una forma de entretenimiento muy antigua que debería preservarse, pero adaptada a los tiempos. Igual que en su día dejó de considerarse aceptable que los circos llevaran números de personas con elefantismo, o enanismo, hoy lo que toca es que dejen de utilizar animales, porque la sociedad así lo demanda.

Por lo demás, hay multitud de circos que no tienen animales ni los han tenido nunca. De hecho, el número de circos españoles que todavía tienen animales es muy reducido. La mayoría ni contempla esta posibilidad. Y el hecho de reducir el mundo del circo a la utilización de animales es algo que incluso al sector circense debería resultar ofensivo, puesto que se estarían pasando por alto infinidad de espectaculares disciplinas artísticas circenses que nada tienen que ver con los animales. En España hay numerosas escuelas de circo y se celebran gran cantidad de festivales circenses, nacionales e internacionales, en los que los animales no tienen ninguna cabida. Es el circo moderno y es el que tiene futuro.

Hay actividades como exhibiciones ecuestres,  magia con palomas y otros que no son circo en sentido tradicional del término pero participan del tipo de maltrato que denunciáis….Supongo que cualquier forma de maltrato a animales con fines lúdicos… se me ocurren los delfinarios o los paseos con dromedarios o burritos….

Nosotros por supuesto estamos en contra de cualquier forma de maltrato y de la utilización de animales en espectáculos en general. Cada una de estas organizaciones trabaja por su cuenta en múltiples aspectos de la protección de los animales.

¿Cómo pueden colaborar aquellos a los que les duela la realidad de los circos con animales?

Todo el mundo puede colaborar. Lo decimos siempre y mucha gente lo ha podido comprobar. Como comentaba, son muchísimos los casos de grupos, asociaciones locales y personas a título individual que se ponen en contacto con nosotros pidiéndonos ayuda para conseguir que su municipio se declare libre de circos con animales. Nosotros tenemos una política de colaboración total con todo el que quiera ponerse manos a la obra y realmente cualquier persona puede conseguir que su municipio se declare libre de circos con animales.

Nosotros damos asesoramiento a lo largo de todo el proceso, y aportamos la información, documentación y material que van a necesitar. De esta manera hemos conseguido que muchos municipios se hayan sumado a la red de municipios libres de circos con animales. Hay muchos casos en que una sola persona lo ha trabajado en su municipio con nuestro asesoramiento y lo ha conseguido. Para nosotros es una gran alegría encontrar tanta gente comprometida, y para estas personas es una gran satisfacción conseguir un logro así.

 ¿En cuánto tiempo Europa estará libre del maltrato de animales con fines lúdicos?

La utilización de animales con fines lúdicos abarca por desgracia más actividades que simplemente los circos. Como Coordinadora de InfoCircos me voy a limitar a hablar de los circos con animales. Aunque tampoco te puedo dar una cifra, al ritmo que vamos, es cuestión de unos años que en Europa esté prohibida la utilización de animales, al menos salvajes, en los circos. Solo en los últimos meses se han aprobado leyes estatales que prohíben los circos con animales salvajes en Estonia, Rumanía y Letonia.

Además, esta semana hemos tenido fantásticas noticias de Italia, uno de los países de la UE donde todavía hay un mayor número de circos con animales, que ha dado el primer paso para la eliminación definitiva de los animales de los circos en un proceso gradual a lo largo de 2018. Y también de Irlanda, donde desde el 1 de enero de 2018 estará prohibida la utilización de animales salvajes en los circos. Así que las perspectivas son muy buenas y en un futuro próximo Europa entera debería estar libre de circos con animales (salvajes en un primer momento).

Emma Infante

¿Quiénes son?

«Pensemos en el amor, en cómo las cosas que de verdad importan pueden expresarse con los brazos abiertos, las yemas de los dedos o con una sonrisa, sin necesidad de oraciones, ni de sintaxis. Es el poder silencioso de la intención real.» Carl Safina, «Beyond Words» p.112

 

Philo, Siete Cincuenta y Cinco, T-20, Luna, Chula, Velcro… Este libro nos habla de ellos. Ellos, individuos. Ellos, compañeros. Ellos, nuestros iguales.

«Quería establecer un camino entre el lector y los otros animales, enseñarle que viven sus vidas». Carl Safina elabora sus palabras, sus respuestas, con un tono meditativo, sabiendo el peso de cada una de ellas y el valor de su conversión, como monedas, en las mentes de aquellos que lo escuchan.

Safina nos recibe en el CCCB, un día antes de su conferencia en el ciclo Kosmopolis, dónde nos presenta su último libro «Beyond words» («Mentes maravillosas» en español, editado por Galaxia Gutenberg).

Doctor en ecología, profesor y divulgador científico, Safina no ha escrito un libro, nos ha traído un testimonio. Carl ha escuchado las voces de los lobos, las orcas y los elefantes. Les ha mirado a los ojos. Se ha quedado en silencio, el silencio que tanto nos cuesta mantener a los de nuestra especie, y ha dejado que hablaran.

©Ken Balcomb (imagen del libro «Mentes Maravillosas» Carl Safina

El autor nos escribe las biografías de estos otros animales. Dónde viven, cómo viven, quiénes son sus familiares, qué les gusta, qué les atemoriza, a quién quieren, a quién temen…

«El hombre no es la medida de todas las cosas», nos comenta en la entrevista. Mediante la humildad y sus conocimientos científicos, Safina nos explica que aunque la comparación no es buena, dado que somos animales diferentes, sí es un buen método para acercar sus experiencias y sus vivencias al lector y generar empatía.

¿Cómo demostrar científicamente que aman? ¿Que temen? ¿Que se enfadan? ¿Que son conscientes? Quizá la pregunta sea ¿cómo demostrar que no?

En sus viajes por todo el planeta, Safina ha querido conocer de primera mano sus experiencias, pero se ha encontrado con la triste realidad del día a día de estas maravillosas criaturas. Su lucha por no extinguirse.

©Vicki Fishlock (imagen del libro «Mentes maravillosas» Carl Safina)

En la primera parte del libro conoceremos a la elefanta Philo y a sus amigos humanos quienes nos explicaran cómo la población de paquidermos ha diezmado de los 10 millones de ejemplares a los 400.000 de hoy en día. Philo, Plácida, Tim… nos harán ver a nosotros, los humanos, que no hemos aniquilado a millones de elefantes: hemos aniquilado a millones de madres, padres, hijos, nietos, amigos, vecinos…

En el segundo gran bloque, los parientes cercanos de los perros, Ocho Veinte, Vientiuno y Siete Cincuenta y Cinco nos demostrarán que el hombre no sólo es un lobo para el hombre, sino para el propio lobo. Exterminados en Yellowstone, como parte de un ideal de parques nacionales sin depredadores, los lobos serán reintroducidos, 60 años más tarde, en estas tierras. Fuertes, bellos, cariñosos, los lobos siguen llevando a cuestas el estigma del maligno. Tras las fronteras de los parques naturales, sin vallas que los limiten, son tiroteados por humanos ignorantes, cobardes y egoístas.

©Alan Oliver (imagen del libro «Mentes maravillosas» Carl Safina)

Y de las montañas y valles del gran Yellowstone, pasaremos a sumergirnos con T-20, Luna, Victoria, L-4 y sus otras compañeras orcas en los mares de norte américa. Estos grandes delfines, como los llama Safina, no mostrarán ningún rencor hacia esta especie que las persiguió y secuestró para meterlas en piscinas de cemento hasta hacer que enloqueciesen. Al contrario, como nos explica el autor, se han dado muchos casos de salvamentos de marineros perdidos por parte de orcas u otros cetáceos. Tristemente, su número mengua al mismo paso que lo hacen sus fuentes de alimento, superexplotadas por los hombres.

Luna, Philo, Ventiuno son los nombres que nosotros les hemos dado, que les han dado aquellos que dan su vida para protegerlos. Pero ellos tienen sus propios nombres, en sus propias lenguas. Cada uno de ellos es único. «No extinguimos solo especies, matamos individuos» nos recuerda el autor.

Nuestro planeta está lleno de vida, de vidas, de miles y millones de «yoes».

Solo quieren vivir, ver a sus hijos crecer, jugar en la playa, contemplar la luna, ser, sin tener ni poseer, ser aquí y ahora, y ojalá mañana.

Y no solo nosotros les miramos, ellos también nos miran a nosotros y nos conocen y puede que se pregunten: ¿quiénes son ellos?

Que no seamos más su verdugo, su fin, su propietario, su consumidor. Seamos aquél que les pregunte «y tú, ¿quién eres?»

Artículo de Sílvia Esteve