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Al menos 140.000 perros y gatos fueron abandonados en 2018 en España

Los datos publicados por el estudio anual sobre el abandono de animales en España de la Fundación Affinity revelan que en 2018 se abandonaron al menos 140.000 perros y gatos que fueron recogidos por las protectoras españolas. Una cifra de abandonos que se mantiene estancada en nuestro país desde el año 2015.

Más de 138.000 gatos y perros (104.688 perros y 33.719 gatos) fueron recogidos por refugios y protectoras en España en 2018 según los datos presentados por el Estudio Fundación Affinity “Él Nunca Lo Haría”. El este documento se recoge también que las camadas no deseadas es el principal motivo de abandono, seguido del fin de la temporada de caza y del comportamiento del animal de compañía.

Otro de los datos que más preocupan son el bajo número de animales que llegan a las protectoras con microchip, lo que provoca que tan sólo un 18% de los animales que ingresan en los refugios puedan ser recuperados por sus familias.

El abandono sigue siendo el principal problema de los animales de compañía en España. Desde hace cuatro años las cifras de abandonos están muy estancadas. Hace diez años comenzamos a ver un descenso en el número de abandonos de nuestro país, pero a partir de 2015 se ha parado y la cifra se mantiene.

Isabel Buil, directora de la Fundación Affinity, afirma que: “Sin duda, para prevenir el problema del abandono es clave reflexionar antes de incorporar a nuestra familia un animal de compañía, educarlos para mejorar su comportamiento; esterilizarlos para que no tengas crías que no podamos mantener e identificarlos correctamente. Asegurarnos de que estamos preparados para que sean uno más en nuestro hogar”.

La importancia del uso del microchip

El estudio de Affinity demuestra que el porcentaje de animales que llevan microchip sigue aumentando paulatinamente. Desde 2007 ha pasado del 18,4% a 34,3 por ciento de animales identificados. Sin embargo, en 2018 sólo el 34,2% de los perros y el 4,5% de los gatos recogidos en protectoras y ayuntamientos se encontraban debidamente identificados.

El microchip es una herramienta clave para devolver a los animales perdidos. El pasado año fueron 61,1% los animales que pudieron ser identificados y devueltos gracias a esta estrategia. Sin embargo, el 45,5% de los animales encontrados con microchip fueron rechazados por sus familias, mientras que un 27,9% no pudieron ser localizados por datos incorrectos en la base de datos.

Hay que destacar que muchos de los gatos abandonados no llegan a las protectoras, ni a los refugios y forman colonias. Estas colonias de gatos en muchas ocasiones están gestionadas por estas entidades que se encargan de garantizar su bienestar. El 51% de las protectoras y refugios que han participado en este estudio gestiona alguna colonia de manera regular. Entre todas cuidan 4.518 colonias, formadas por un total de 31.969 gatos. La media de colonias gestionada por cada entidad es de 41, formada a su vez por un promedio de 13 felinos por colonias.

El perfil de animal más abandonado

En general, los perros (73,1%) y los gatos (58,3%) recogidos por las protectoras y refugios se encontraban en un buen estado de salud. Un 15,8% de los perros y un 26,6% de los gatos presentaban alguna enfermedad, mientras que el 11,1% de los canes y un 15% de los felinos estaban heridos.

El informe también publica que el abandono de los gatos y los perros se produce a lo largo de todo el año: “Se abandona todo el año. No existe una estacionalidad clara. Los perros no son abandonados en mayor medida antes de las vacaciones de verano. En cambio, la recogida de gatos es más elevada entre abril y junio debido a que es la época de cría”, explica Isabel Buil.

Por otro lado, hay que destacar que han disminuido los tiempos de estancia para perros y gatos en los centro de acogida, especialmente sin son cachorros. En 2017, de media un perro cachorro estaba 3,7 meses en la protectora, frente al 2,3 meses de 2018. En cuanto a los gatos más jóvenes, se ha pasado de los 3,8 meses en 2018 a 2,2 meses en 2018. Sin embargo, los perros y gatos adultos son los que permanecen más tiempo en estas entidades con un 8,6 meses de media los perros y 7,7 meses los gatos.

La directora de la Fundación Affinity comenta que: “Deberíamos ir rompiendo mitos como que un perro o gato adulto no se adaptará a una nueva familia. Adoptar animales adultos puede ser una opción excelente, y permite de igual manera educar al animal y crear un vínculo emocional fuerte con él”.

En cuanto a los motivos para adoptar a un animal de compañía, la mayor parte de las personas que dan este paso lo hacen por estar sensibilizados con el abandono (39,5%), por ser colaboradores de la entidad (21,6&) y por recomendaciones de amigos y conocidos (14,4%).

Tras presentar los principales datos respecto al abandono de animales de compañía en España en 2018, la Fundación Affinity ha llegado a estas conclusiones más destacadas:

-El abandono es todavía en nuestro país un importante problema de bienestar animal. La cifras de 2018 son comparables a las observadas en los estudios de 2016 y 2017. En este sentido, parece confirmarse el ligero estancamiento en la tímida tendencia a la baja observada a lo largo de los últimos años.

-La esterilización, identificación y la adopción son las 3 estrategias más importantes para prevenir y minimizar el impacto del abandono de animales de compañía. La esterilización y la identificación forman parte de un concepto más amplio de tenencia responsable, que abarca las obligaciones y responsabilidades que todo propietario adquiere en relación con su animal de compañía. Así pues, la participación ciudadana es fundamental para luchar contra el problema del abandono de animales de compañía, ya que de ella depende la aplicación efectiva de las tres estrategias mencionadas anteriormente (esterilización, identificación y adopción), que han demostrado ser fundamentales para luchar contra el problema del abandono.

-Más allá de la mera concienciación sobre la necesidad de adoptar, debemos educar al público acerca de las ventajas, pero también obligaciones que supone adoptar un animal de compañía, y de cómo su llegada puede influir en nuestro estilo de vida.

La ONU critica a España que los menores presencien corridas de toros

Organizaciones animalistas celebran lo que consideran un paso adelante para erradicar las corridas de toros

Tras escuchar los argumentos de varios representantes españoles, la ONU lo tiene claro. España debería modificar su legislación para evitar que menores de edad puedan ver corridas de toros. La ONU, que no entra en el trasfondo de si hay maltrato animal, sí considera que puede causar un impacto emocional negativo a los menores de edad.

El encargado de hacer esta recomendación ha sido el comité de los derechos del Niño. La ONU se toma muy en serio cualquier vulneración emocional a personas que no han llegado a la edad adulta. La recomendación de la ONU quiere evitar que menores asistan como espectadores a las corridas de toros, pero también que hagan de toreros, una práctica poco regulada y que se lleva a cabo en algunos lugares de la península.

El miembro del comité sobre derechos del Niño en la ONU, Gehad Madi, consideró en rueda de prensa que «el problema no es la tauromaquia en sí misma». Para Madi, el verdadero inconveniente es la exposición en edades no adultas a la matanza de animales. También lamenta que algunos jóvenes participen como toreros a edades tempranas.

Las organizaciones animalistas celebran el pronunciamiento de la ONU

Desde PACMA ven «muy positiva» la recomendación hecha a España por parte del comité sobre derechos del Niño. En declaraciones a EFE, su portavoz, Laura Duarte, recalcó que «es lo que llevan años pidiendo». En palabras suyas, el problema está en que los menores presencian «valores relacionados con la violencia» y que están asociados a la tauromaquia.

La resolución de la ONU en ningún caso es vinculante y no obliga al Gobierno central a modificar la ley. Sin embargo, la recomendación de Naciones Unidas es un duro golpe para los defensores de la tauromaquia en España. El gobierno Balear ya prohibió las corridas de toros, decisión que quedó suspendida por el Tribunal Constitucional.

 Pero la suspensión no afectó la decisión de que los menores no puedan asistir a este tipo de eventos. Cataluña también apuntó a la prohibición completa, lo que también quedó suspendido, pero que en la práctica se ha aplicado. Los legisladores, especialmente a nivel autonómico, están estrechando el círculo sobre una práctica que consideran injusta y que fomenta el maltrato animal.

La reacción del gobierno a las recomendaciones de la ONU es todavía una incógnita. La posición del Partido Popular ha sido siempre negativa a la prohibición y regulación de la tauromaquia. Un hecho que podría cambiar si finalmente la presión de activistas, ciudadanía y organismos internacionales continúa apuntando hacia una mayor regulación. En 2017 ya se avanzó bastante en materia animalista

ENTRA EN VIGOR EL CONVENIO EUROPEO DE PROTECCIÓN DE ANIMALES DE COMPAÑÍA

El pasado 1 de febrero entró en vigor, en España, el Convenio Europeo de Protección de Animales de Compañía, aprobado en Estrasburgo el 13 de noviembre de 1987 pero no ratificado por España hasta el 9 de octubre de 2015 y publicado en el BOE nº 245, de 11 de octubre de 2017.

El citado convenio es un texto legal, por lo tanto tiene carácter vinculante, obligatorio, y por ser derecho europeo se sitúa en la jerarquía de las leyes por encima de la legislación estatal, autonómica y local. Así, lo prescrito en el convenio se convierte en un texto de mínimos de obligado cumplimiento en todos los territorios que conforman el Estado Español, lo que significa que, independientemente de lo previsto en los textos legales, sean anteriores o posteriores al Convenio, debe aplicarse como mínimo, pudiéndose únicamente mejorar o ampliar la protección hacia los animales de compañía contenida en él, y así lo prevé el propio Convenio en su articulado.

El texto, a pesar de contar ya con más de 30 años, contempla la prohibición de actitudes como el abandono (también castigado por la legislación administrativa y penal española) y el respeto por las necesidades etológicas de cada individuo, de acuerdo con su especie y raza. Asimismo, prohíbe la venda de animales de compañía a los menores de 16 años y todo método de adiestramiento que perjudique la salud y bienestar del animal o que utilice medios artificiales que provoquen lesiones, dolores, sufrimiento o angustia.  Se prohíbe también la participación de animales de compañía en publicidad, espectáculos, muestras, concursos… cuando dicha participación ponga en peligro su salud y bienestar, así como la utilización de sustancias, tratamientos o procedimientos destinados a incrementar o reducir el nivel normal de rendimiento del animal.

La cría de animales, así como la tenencia de refugios, debe comunicarse a la autoridad competente y deben declararse, entre otros, la titularidad y conocimientos de la persona responsable, que debe contar con las aptitudes requeridas para el ejercicio de estas actividades.

Queda prohibido el corte de cola, orejas, la extirpación de uñas y dientes y la sección de cuerdas vocales siempre que no sea por razones de medicina veterinaria en beneficio del propio animal.

En cuanto al sacrificio de animales de compañía, el Convenio indica que debe ser llevado a cabo, o al menoos supervisado, por veterinarios, utilizando métodos eutanásicos, exceptuando los casos de urgencia en que la espera de la llegada del veterinario provoque sufrimiento al animal y se prohíben, de forma expresa, los sacrificios por ahogo y asfixia, envenenamiento y electrocutación.

Los Estados firmantes del Convenio se comprometen a desarrollar programas de información y educación para promover entre las organizaciones y personas relacionadas con los animales de compañía, la conciencia y conocimiento respecto del propio Convenio así como desalentar el regalo de animales de compañía, la procreación no planificada, la tenencia de animales salvajes para compañía y la adquisición irresponsable que dé lugar a un aumento del número de animales no deseados y abandonados.

Así, el texto, aporta novedades en la legislación española que pueden llevarnos  a la prohibición de comportamientos tan dañinos como la cría de particulares, que carecen los conocimientos necesarios para llevar a cabo dicha actividad, la utilización de instrumentos como collares de ahogo o descarga eléctrica, o la utilización de perros en actividades como la caza.

Veremos como se adecúa la legislación estatal, autonómica y local lo contemplado por el Convenio Europeo de Protección de Animales de Compañía, desde ayer ya vigente, y como se adaptan las autoridades administrativas, veterinarias y judiciales a su cumplimiento. Deberemos estar expectantes y no dudar ni un solo segundo en exigir la correcta aplicación de los dispuesto en el Convenio.

El 1 de febrero, Día Mundial del Galgo, una de las razas de perro tradicionalmente más maltratadas en España, fue un día esperanzador para todos los animales de compañía españoles.

NÚRIA MURLÀ I RIBOT

Asesora Jurídica en Murlà & Contreras Advocats (Barcelona)

Los animales, definitivamente en la agenda política

 

El próximo mes de diciembre cumplirá diez años la Asociación Parlamentaria en Defensa de los Animales (APDDA), que agrupa a diputados, senadores y exparlamentarios de las Cortes Generales de todos los colores. A lo largo de esta última década hemos visto cómo la protección de los animales ha ido abriéndose paso en el debate político, a remolque de una sociedad que, por supuesto, ha ido por delante en un respeto creciente a los animales. Hoy podemos afirmar que las reivindicaciones en relación con los animales se han incorporado a la agenda política de forma definitiva. Queda mucho por hacer, por supuesto. Muchísimo, incluso. Pero por fin parece que estamos avanzando en la buena dirección.

La presente legislatura de las Cortes Generales, con un gobierno en minoría y en la que los grupos parlamentarios están obligados a alcanzar acuerdos, ha abierto grandes expectativas para avanzar en la legislación en favor de los derechos de los animales. Basta con repasar algunos ejemplos que se han producido en el primer semestre de este año:

Por unanimidad el pasado 14 de febrero el Pleno del Congreso de los Diputados emplazó al Gobierno a reformar el Código Civil para que todos los animales sean considerados «seres vivos dotados de sensibilidad» (expresión con la que se traduce la de «seres sintientes» que emplea el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea en su artículo 13). Si bien la proposición no de ley de Ciudadanos se limitaba a pedir la inembargabilidad de los animales de compañía, las enmiendas de PSOE, Unidos Podemos, PDECat y Compromís —presentadas a propuesta de la APDDA— permitieron acordar finalmente una transacción de todos los grupos mucho más ambiciosa y, lo más importante, que fue aprobada por toda la cámara.

Por otra parte, el Gobierno español decidió llevar a las Cortes —con 30 años de retraso, eso sí— la ratificación del Convenio del Consejo de Europa sobre Animales de Compañía, de 1987, tal como había reclamado la APDDA en una moción aprobada por unanimidad en el Senado en abril de 2015. Inicialmente el Gobierno pretendió establecer una reserva para que la prohibición de la mutilación del rabo en los perros no fuera de aplicación en España, pero, gracias al trabajo de los miembros de nuestra Asociación, una amplia mayoría del Congreso rechazó dicha reserva, lo que disuadió al propio PP, que decidió retirar su enmienda en el Senado, a pesar de contar en la cámara alta con mayoría absoluta, con lo que el Convenio fue finalmente ratificado sin reservas el pasado 10 de mayo y por unanimidad.

Esa misma semana, el 11 de mayo, la Comisión de Agricultura y Medio Ambiente del Congreso aprobó una proposición no de ley de Ciudadanos, enmendada por el PSOE y apoyada por Unidos Podemos y los grupos minoritarios (solo se abstuvo el PP), en la que se instaba al Gobierno a elaborar «una Ley marco relativa a la protección y tenencia de animales domésticos, acorde con la legislación comunitaria e internacional en la materia, en coordinación con las Comunidades Autónomas y los Entes Locales y con respeto a la normativa dictada por estas Administraciones en el ejercicio de sus competencias», que contemplara una larga lista de exigencias: un banco de datos nacional de chips identificativos; control y supervisión a criadores y procedencia de animales en venta; prohibir animales en escaparates; concienciación contra el abandono y promoción de la adopción; prohibir el sacrificio de los animales abandonados; prohibir las mutilaciones de animales; prohibir el regalo de animales como recompensa o premio; un registro de infractores que constate la inhabilitación para la tenencia o actividad con animales; y baremar en concursos públicos de servicios de recogida y albergue de animales las mejoras en el trato y fomento de la adopción y actividades de formación y concienciación.

Recientemente, el pasado 26 de julio, la Comisión de Agricultura y Medio Ambiente del Congreso aprobó por asentimiento una proposición promovida por la APDDA, a instancias de la Fundación Darwin, y firmada por todos los grupos parlamentarios para prohibir el comercio y tenencia de primates entre particulares, así como permitir la tenencia sólo a instituciones, centros de rescate, refugios u otras entidades expresamente autorizadas y legalmente reconocidas.

Tras la reforma del Código Penal de 2015, en la que, gracias a las enmiendas promovidas por la APDDA, se tipificó la explotación sexual de animales, parece que se va a abrir ahora una nueva oportunidad para continuar mejorando la persecución del maltrato animal. En este sentido, el PP ha presentado una proposición no de ley, pendiente de debatir en otoño, en la que reclama a su propio gobierno que reforme el Código Penal para endurecer la pena por maltrato animal en determinados casos, siguiendo la propuesta elaborada por el Colegio de Abogados de Málaga. Se propone un subtipo agravado del artículo 337 penado con un mínimo de tres años de cárcel, esto es, que implique efectivamente el ingreso en prisión, «para aquellos supuestos en los que el maltrato a los animales se ejecute de forma continuada en el tiempo, sobre un número elevado de animales ocasionando su muerte; así como aquellos supuestos en los que el delito se cometa por quien tiene la obligación legal o contractual de velar por el cuidado y el bienestar de los animales».

En apenas seis meses se ha hablado más de protección animal en las Cortes Generales que en toda nuestra historia. Sin duda, la defensa de los animales definitivamente se ha hecho un sitio en la agenda política. En estos momentos, todos los grupos del arco parlamentario compiten en presentar iniciativas y aceptan buscar acuerdos para avanzar en la agenda animalista. No peco de optimista si confío en que en esta legislatura puedan aprobarse sendas reformas del Código Civil y del Código Penal pensando en los animales. Y ojalá también se abra paso una ley marco de protección animal que eleve el nivel de protección en todas las comunidades autónomas. Me temo que otras cuestiones, como erradicar el maltrato animal de las fiestas populares o abolir la tauromaquia, nos llevarán algo más de tiempo. En todo caso, si conseguimos entre todos que vean la luz esas reformas legislativas sobre las que parece concitarse un acuerdo, habremos logrado que esta sea una legislatura histórica para quienes defendemos a los animales.

 

Chesús Yuste, coordinador APDDA

La Antitauromaquia de Manuel Vicent y El Roto

 

«En cierta ocasión un extranjero se acercó al gentío que ocupaba las barreras de una capea en la plaza de un pueblo. Entre las tupidas piernas de los espectadores pudo ver que unos mozos ebrios daban garrotazos a una vaquilla preñada. Se quedó observando aquella orgía durante un rato y al final descubrió que entre todos los seres que se agitaban allí dentro la única mirada inteligente, compasiva y humana era la del animal apaleado.» pág 173

 

Mi patria está donde no se torture a los inocentes, mi patria está donde no se escriban versos a la muerte, mi patria está donde los toros no son bravos, donde el público no aplaude la mutilación ni el sufrimiento.

Me temo entonces que apátrida soy, pues tristemente no hay país en el que no encontremos restos de barbarie hacia nuestros semejantes.

Manuel Vicent y El Roto, dos apátridas más, retratan a letra y pincel la España del toreo. Esa España que huele a rancio y a podrido. A sudor lascivo del disfrute de los instintos más bajos. Esa España que elige a dedo a un inocente, y en nombre de un arte desconocido por cualquier Artista, lo acomete a cuchilladas.

Esa España que alza en hombros a un asesino, la misma tierra en la que mujeres tiran bragas a los pies de un torturador. Esa España que nos sigue asombrando a los seres sensibles, pero que todavía sigue viva, para regocijo y disfrute de muchos.

Pero no sólo se viste de luces el torero, nos explican Vicent y El Roto, se visten también de luces los poetas y escritores como Lorca y Hemingway, entre muchos otros. ¿Cómo el autor de La Casa de Bernarda Alba pudo llorar a un torero? ¿Cómo aquél que fue fusilado a manos de la barbarie le cantó al verdugo y no al caído? Las pasiones del hombre son inexcrutables, Homo Homini «Torero» Est.

Sólo la educación y las leyes podrán combatir este sadismo vestido de fiesta. La voluntad y el ansia de causar sufrimiento a otro ser, de matar, seguirán ahí, propias de una especie que dice vivir bajo la luz de la razón pero a la que es más frecuente encontrar en las sombras del instinto.

Toro, mi querido toro, por suerte hoy muchos versos te cantan, muchos pinceles te pintan, muchas voces te defienden. Toro, que no nos conoces, créeme, estamos contigo, nosotros, los apátridas de las naciones que defienden tu muerte, los patriotas de la tierra que defienda tu vida.

Artículo de Silvia Esteve

Antitaurimaquia, editado por Penguin Random House