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Un guardia urbano acaba con la vida de un perro con cuatro tiros tras ser agredido por el animal

La Guardia Urbana ha abatido a un perro después de una trifulca con cinco perros más que iban sin atar y que habían herido a dos personas, un agente de la policía y un vecino. Los hechos se produjeron la madrugada del jueves en els Jardins de Mossèn Cinto Verdaguer de Barcelona.

Según ha explicado la propia Guardia Urbana, tras recibir la llamada de un vecino, la policía municipal se presentó en els Jardins de Mossèn Cinto Verdaguer del barrio de Poble Sec para controlar la presencia de seis perros sueltos que habían agredido a una persona. Cuando los agentes se dispusieron a hablar con el responsable de los canes, los policías fueron atacados por los animales.

La Guardia Urbana de Barcelona ha explicado así los detalles de lo sucedido a través de su cuenta de Twitter: “Cuando hemos accedido al parque, hemos observado un grupo de seis perros de tamaño grande sin atar. En acercarnos al responsable, los animales han atacado a los agentes, que han intentado protegerse infructuosamente con las defensas”.

La policía municipal ha continuado con su exposición de esta manera: “Tres perros han rodeado a uno de los agentes, uno lo ha mordido por la espalda a la altura de la pierna. Ha corrido hasta el estanque donde los perros lo han perseguido, y ha continuado utilizando la defensa personal, y al no lograr frenar la agresión ha tenido que usar el arma de fuego”.

Los hechos han acabado con la vida de un Staffordshire americano, un perro de raza potencialmente peligrosa. La Guardia Urbana ha declarado que estos perros tienen que ir siempre atados y con bozal, sin ningún tipo de excepción. Además, la policía municipal ha denunciado al responsable de los perros, que no es el propietario, como presunto autor de un delito de atentado contra los agentes de la autoridad, así como por incumplir la ordenanza de los animales.

La propietaria del animal, por su parte, ha declarado que va a denunciar a la policía por el trato recibido: «Los agentes sabían que la perra estaba muerta y me lo escondieron, se rieron de mí. La autoridad le pegó cuatro tiros a la perra. No uno, sino cuatro. Quiero denunciar al agente que la mató con cuatro disparos y al resto por burlarse de mí».

El Ayuntamiento de Barcelona aprovechó la mañana de ayer para descartar cualquier tipo de similitud con el caso de la perra Sota. Desde la Comisión de Seguridad se ha explicado que el agente que abatió al Staffordshire había recibido la formación acordada tras el episodio con Sota.

Por otro lado, Frederic Ximeno, de la Comisión de Ecología, ha dicho lo siguiente sobre los hechos sucedidos en la madrugada del jueves: “El reponsable del animal no ha hecho nada por el control de los perros. Tener a un perro requiere de una responsabilidad muy grande. Lo sucedido es grave en todos los sentidos”.

Perros y petardos

 

Llega el verano y con él las fiestas populares y las verbenas. Para nuestros animales y también para los que viven en la calle y en los parques, estas fechas de fiestas y fuegos artificiales se convierten en unos momentos de estrés y angustia. Desde Animalados hemos querido recoger los consejos de Rosa Sagués sobre perros y los de Clara Busquets para los gatos. Empezamos hoy por los canes.

 ¿Cuáles son los preparativos previos al día de San Juan?

La reacción a ruidos desconocidos es un comportamiento normal (sobre todo cuanto más intensos e imprevisibles son) y lo más probable es que busque un lugar donde esconderse. Normalmente preferirá un lugar pequeño y oscuro, como una madriguera. Algunos perros por ejemplo se esconden debajo de la cama. Otros prefieren la bañera, ya que este material aísla del ruido, los baños además suelen tener ventanas pequeñas y rara vez dan directamente a la calle.

Durante los días previos a la verbena podemos crear en casa un lugar seguro donde pueda refugiarse. Hay que buscar un lugar tranquilo de la casa. Serán mejores las habitaciones interiores de la casa y sin ventanas. Podemos poner su camita y darle cosas para roer o hacerle buscar premios para que se encuentre a gusto en este lugar, siempre de forma muy tranquila.

Si está habituado al transportín podemos utilizar este como refugio, tapándolo con alguna manta o edredón para aislarlo más del ruido y la vibración del aire. Es importante retirar la puerta para que pueda entrar y salir cuando quiera y dejar abierta también la puerta de la habitación por si decide cambiar de lugar.

Si somos unos manitas podemos hacerle expresamente una cabina acústica. En las tiendas de bricolaje encontraremos materiales no demasiado caros que aíslan del ruido. Otra cosa que podemos hacer es habituarlos a los chalecos anti-estrés, o las vendas de Tellington Touch. Tanto en el caso de la zona segura como con los chalecos hay que tener en cuenta que se deben introducir siempre de forma muy progresiva y agradable. Es algo que en ningún caso se puede forzar ya que esto tendría un efecto contraproducente. Si no sabemos cómo realizar la habituación es mejor pedir ayuda a un educador canino.

Ayudaremos también a nuestro perro si hacemos que durante estos días todo sea lo más tranquilo posible y bajamos con él nuestro nivel de exigencia. Debemos procurar que los paseos sean tranquilos y sin tensión de la correa, y tratar de salir a la calle a horas que no haya mucho revuelo. El exceso de control o abuso de actividades que a menudo hacemos con la intención de » cansar » al perro, pueden tener el efecto contrario. Ejercicios de obediencia, salir a correr, el juego brusco con nosotros u otros perros u otros tipos de juego que potencian las pautas predatorias como jugar a la pelota, en especial si no hemos facilitado los períodos de descanso convenientes en medio, aumentan los niveles de estrés del perro y en consecuencia disminuye su capacidad de gestión ante situaciones imprevistas.

A estas alturas muchos perros habrán escuchado ya petardos cerca de casa, y es posible que salgan a la calle más alerta de lo habitual. Si el perro ya no quiere ni salir de casa no debemos forzar, saldremos sólo hizo sus necesidades y basta. Si el perro ya está muy sensibilizado hay que evitar la exposición a los petardos lo máximo posible, y si es necesario, y si tenemos la opción, una buena opción es irse unos días lejos de estas fiestas. Los miedos se generalizan con facilidad, son como una bola de nieve que puede hacerse más y más grande. Superarlas es un proceso que requiere tiempo y paciencia, y es algo que ahora mismo no podemos improvisar.

¿Los podemos aclimatar ya desde cachorros?

Si, pero tenemos que saber cómo hacerlo. Cada etapa evolutiva del perro tiene su función, y dependiendo de su estado de maduración habrá cosas que quizás, aunque siempre han estado en un determinado lugar, de repente pueden tener una relevancia especial. Esto hace que haya varios periodos en que es más fácil que adquieran miedos.

Cuando tenemos un cachorro la mejor manera de que se convierta en un adulto seguro de sí mismo es promover su interés natural por el entorno y conseguiremos que así sea si le hacemos conocer las cosas de la forma más amable y progresiva posible, evitando el exceso de control y los métodos educativos basados ​​en el castigo que minarán su confianza en nosotros.

Si somos previsibles y sabemos atender a sus necesidades reales siempre seremos su primera opción, en la que podrán recurrir ante situaciones de peligro. Es posible también que perros de edad avanzada empiecen a manifestar miedo a los petardos. Esto puede ser debido a diferentes factores. Dolor, inestabilidad o deterioro cognitivo son diferentes elementos que pueden causar estrés a nivel físico o psíquico ya que reducen su grado de autoconfianza y los hacen más sensibles a determinadas situaciones.

También hay que tener en cuenta que determinados perros son más sensibles al entorno por naturaleza, pero también juega un papel fundamental el estado emocional de base en que se encuentren. Por ejemplo perros recién adoptados que todavía no se han habituado al nuevo hogar pueden ser más susceptibles a desarrollar miedo a los petardos.

¿Cómo podemos vehicular su miedo cuando estamos en la calle?

Nuestro primer objetivo debe ser »quitar hierro» a la situación. Si el perro ve que nosotros estamos tranquilos la estamos ayudando a normalizar este estímulo, y cuanta menos importancia le damos menos le dará él.

Si vamos por la calle y nos tiran un petardo cerca lo más normal es que el perro quiera huir. Normalmente querrá volver a casa y es lo que tenemos que hacer: sacarlo de la situación de la forma más calmada posible y acompañarlo hasta su lugar seguro. Por cuestiones de seguridad es importante durante estos días intentar no llevarlo desatado. Podemos utilizar una correa larga para que tenga la mayor libertad posible.

¿Y cuando estamos en casa, ¿cuál debe ser nuestro comportamiento? ¿Es bueno protegerlos o es mejor dejar que se escondan donde crean seguro?

Lo más importante es respetar su reacción natural, no forzar nada y, sobre todo, evitar ser invasivos. Si el perro quiere esconderse, si ladra o se mueve de un lugar a otro le tenemos que dejar. No debemos intentar corregir o castigar ninguno de los comportamientos que pueda mostrar ante el miedo.

Si busca nuestro contacto o se siente más seguro subiéndose a nuestro regazo debemos responder a su demanda, pero sólo si él lo pide. Es muy importante que él sepa que estamos aquí para ofrecerle nuestro apoyo, siempre de forma muy tranquila y más bien sin dar muestras de afecto exageradas.

Sobre todo tenemos que ser muy conscientes de que nuestro estado emocional incide directamente en el del perro. Nuestra preocupación, aunque sea con la mejor intención, puede ser un factor que puede alimentar la preocupación del perro Si estamos preocupados estamos reafirmando al perro que realmente nos encontramos en un estado de emergencia.

Podemos quedarnos con él un rato en su lugar seguro hasta que se tranquilice. Podemos bajar las persianas y poner música para enmascarar el ruido. Hay músicas específicas que se pueden encontrar a nivel comercial.

¿Son realmente necesarias las pastillas para relajar?

En casos graves los ansiolíticos pueden ayudar a modular la reacción emocional del perro. Reaccionará igualmente, pero se verá afectado con menos intensidad. Antes de utilizar cualquier fármaco hay que valorar siempre si es realmente necesario con nuestro veterinario y nunca administrarlo sin su supervisión para asegurar que la dosificación sea la adecuada a su peso y tamaño, y que el estado de salud del perro lo permita.

Antiguamente se habían utilizado sedantes o relajantes musculares que paralizaban al animal mientras seguía plenamente consciente. Estos además pueden aumentar la sensibilidad auditiva, con lo cual la experiencia puede ser aún más traumática. Hay que evitar este tipo de fármacos.

¿Hay alguna alternativa natural?

Nutracéuticos como el triptófano, normalmente combinado con vitamina B y / o teanina, (Zeus, Kalm-Aid, Adaptyl) o el alfa-casozepina, derivada de la proteína de la leche (Zilkene) pueden ser efectivos pero tenemos que empezar varias semanas antes y ahora mismo ya sería un poco justo. Como siempre, hay que consultar previamente al veterinario.

Podemos ayudar a nuestro perro también con remedios de fitoràpia (valeriana, hierba de gato), homeopatía o flores de Bach. Hay que consultar un veterinario de medicina natural para que nos indique las dosificaciones o nos prepare compuestos más adecuados para nuestro perro. Aceites esenciales como la lavanda, pueden ayudar también a crear un ambiente más relajado. Y las feromonas, en difusor o collar pueden ser muy efectivas. Si las utilizamos, el difusor podemos ponerlo también en su sitio seguro unos días antes.

 

Silvia Esteve

Adiós Treski!

Le he puesto queso fresco. En condiciones normales se lo tragaría sin ni siquiera masticarlo… pero apenas lo ha tocado. Lo ha olido un poco y ha vuelto a su cama, donde reposa tranquilo. Es como si estuviera esperando. Ha perdido cinco kilos en poco tiempo y algo no funciona bien en su organismo. Parece que es el riñón. Su mirada ha cambiado. Y su olor. Se está muriendo.

Dice el veterinario, el amigo veterinario, que no está sufriendo. He entendido que es como si estuviera desvariando, como si ya no fuera consciente. En menos de 48 horas lo dormiremos y lo sacrificaremos. Tiene 16 años. Mañana se lo contaré a mis hijas. Así se podrán despedir de Treski y, de paso, se irán familiarizando con la muerte. Sé que fliparán igual que yo estoy flipando desde que el veterinario, el amigo veterinario, me ha dicho que Treski «ya no mejorará hagamos lo que hagamos».

Lo recogimos de una perrera en 2003 en Carcasona. Fui con mi pareja a visitar castillos y volvimos con un cachorro de dos meses. En la perrera, estaban saturados y decían que tenían que sacrificar perros y gatos. Cuando mi pareja y yo vimos aquella bola de pelo que no paraba de besarnos sentimos un impulso y a la mierda los castillos, los cátaros y la tapicería del coche que mi madre me había dejado para ir de excursión! Hicimos exactamente lo que todo el mundo dice que no se debe hacer: asumir la responsabilidad que conlleva tener un perro sin haberlo meditado lo suficiente. Después de 16 años, sin embargo, tengo claro que ha valido la pena. Hicimos bien.

De vez en cuando se levanta y vuelve a oler el queso. Pero no hay manera.

AnimaladosSe me hace extraño exponer los sentimientos por un perro. Ahora mismo, en nuestras ciudades hay niños completamente desamparados. En nuestros mares hay gente muriendo continuamente y yo lloro por un perro. Pero es que no es un perro. Es MI perro. Este posesivo se queda corto. También tengo a mi familia, pero son (o serán) personas autónomas con la capacidad de ser independientes. Treski no. Treski es MÍO y no conoce a otro dueño. De hecho tenemos otro perro, Mandeli, pero no es lo mismo. Treski ha sido mi primer perro y se ha hecho querer como ningún otro, creedme. No conoce ningún resquicio a la palabra fidelidad. Es sólo un perro, ya lo sé. Pero nunca ningún ser vivo llevará tan lejos el concepto de la fidelidad. Hubiera dado la vida por mí si hubiera sido necesario… A ver, para ser honesto, tengo que reconocer que la única vez que me tuvo que proteger, cuando un hombre de madrugada se coló en casa por la ventana con un cuchillo en la mano, Treski optó por mover la cola y parecía que le invitara a jugar… Pero es evidente que si aquel maldito malnacido me hubiera puesto un mano encima, la cosa habría cambiado. Parece una tontería, pero supongo que hay algo animal, algo relacionado con nuestro instinto de supervivencia que provoca que nos entreguemos ciegamente cuando percibimos esa fidelidad. También ha sido gracias a él que, hace cinco años, inicié este proyecto, Animalados, para intentar fomentar el bienestar animal.

Al final se ha levantado Mandeli y se ha comido el queso. Me voy a dormir.

Esta mañana he alargado la ducha hasta aburrirme. Tenía miedo de ir a despertarlo. Tenía miedo de verlo tumbado y dudar de si duerme o ya se ha muerto. Pero aún está vivo. Gira la cabeza y me mira. No mueve ni la cola. «Buenos días Treski, guapo!». De hecho es un milagro que siga vivo, con la vida que ha llevado. Intenta tu cruzar los diez carriles de la avenida Meridiana en rojo dos veces y a ver si lo puedes contar. Aquel día Treski, joven y fuerte, perseguía una hembra en celo que una mujer había llevado hasta la explanada donde varios dejábamos los perros sueltos… el primer autobús casi se lo lleva por delante. A mí se me paró el corazón. Me quedé inmóvil viendo como arriesgaba la vida por un polvo que, además, acabaría frustrado… La madre que te parió Treski.

La noche antes de la eutanasia ha comido un yogur. No lo ha vomitado. Bien. Las niñas se han despedido de él. «Pero papa si el veterinario le va a ayudar a morir, no lo lleves y ya está. Seguirá vivo «, me ha dicho la mayor. ¿Qué le dices al perro cuando sabes que le quedan pocas horas de vida? ¿Qué le dices cuando sabes, además, que eres tú quien ha tomado la decisión y quién lo llevará hasta la muerte? A mí sólo se me ha ocurrido recordarle que durante todos estos años, le he ido repitiendo que estaría con él hasta el final. Que nunca lo abandonaría. Que siempre estaríamos juntos. Y que el final ya ha llegado. Que es hoy. Hoy termina todo.

Muchas personas han conocido a Treski que hace 16 años adopté con Laia. Y también son muchas las que lo han tenido en su casa haciendo de canguros. Sólo en Roma, ha estado en casa de Neno, Darío, Vero, Fiorenzo, Paola … En Barcelona los canguros han sido incontables: Montse de la Meridiana, Laura de les Monges, Olga, Gemma, Guillem, Carla, Salva y también Josep Maria, ay, Josep Maria, que le daba jamón «del bueno».

Tonyo, que le enseñó a hacer volteretas al grito de «croqueta» y toda ‘la Font’. Mi hermano, mi padre, Encarna, y también mi madre y Robert en el Matarraña, donde ha llegado a comer rape… Josefina , que lo cuidaba como un hijo… y mis suegros. También Júlia, que lo aceptó como un apéndice mío. Y finalmente Marié, las niñas, y el mismo Mandeli con quien sigo adelante en esta nueva fase que ahora comienza: la vida sin Treski. Lo hemos disfrutado y ha sido un placer. Adiós guapo!

Jordi Mumbrú

Consejos para viajar con el perro

Antes de comenzar un viaje hay que tener en cuenta algunos preparativos veterinarios, legales como el pasaporte y también para ayudar a que el perro esté más tranquilo.

Cada vez que nos vamos de casa unos días o de vacaciones nos preguntamos lo mismo cuando planificamos el viaje: ¿qué hacemos con el perro? ¿A quién se lo dejamos? Pues tu perro puede viajar sin ningún problema contigo por la geografía catalana y española y también por la mayoría de países extranjeros. Incluso fuera de nuestras fronteras podrás comprobar el buen trato que reciben tus mascotas en el extranjero. Antes de hacer un viaje con tu perro debes tener en cuenta una serie de requisitos que deberá cumplir, sobre todo si viaja al extranjero, y algunas recomendaciones para que el desplazamiento en caso de que sea en avión o barco no sea traumático para tu animal.

Aquí tienes algunos consejos para que viajar con el perro sea cómodo y fácil.

Pasaporte europeo canino

Es un documento necesario para perros, gatos y hurones para viajar por los países de la Unión Europea (UE) que te será facilitado por tu veterinario después de hacerle una revisión. Para viajar es necesario que tu perro esté identificado por medio de un sistema electrónico de identificación y correctamente vacunado, sobre todo contra la rabia. Algunos países como Irlanda, Malta, Suecia, Finlandia o Reino Unido piden también que tu mascota haya sido sometida a una valoración de anticuerpos contra la rabia por un laboratorio autorizado. El pasaporte se formalizará en la lengua oficial del estado de la UE donde se haya emitido y en inglés; Para obtenerlo se deberá pagar una tasa que cada gobierno determinará.

Los estados miembros de la UE pueden autorizar a entrar animales jóvenes de menos de tres meses sin vacunar bajo determinadas condiciones. Si quieres viajar a otros países, en este enlace de la compañía aérea Air Europa, tienes información detallada sobre las condiciones que debe cumplir tu mascota para viajar en avión por Europa y otros países de América y África.

 

¿Cómo preparamos el perro antes de iniciar un viaje?

Antes de salir de viaje con tu perro hay que tomar una serie de medidas para que el traslado de tu animal en el lugar de vacaciones sea lo menos estresante y traumático para él, en especial si es la primera vez que viaja. Estas son algunas recomendaciones:

– Dale un baño antes de salir para evitar que huela mal y pueda molestar a otros pasajeros.

Transmítele tranquilidad durante el día de preparación del viaje. Si estás nervioso, él lo notará. Debe notarse lo menos posible que es un día diferente a cualquier otro.

-Si tienes que ir en avión reduce la cantidad de comida el día anterior y dale suficiente agua. Dos horas antes de entregarlo a la compañía aérea o naval, dale una comida ligera.

-Consulta con el veterinario si es necesario que tome algún tipo de medicación para evitar mareos. No le des sedantes ni tranquilizantes si debe viajar en avión.

Acostúmbralo a estar en la jaula o el contenedor con el que tendrá que viajar durante cierto tiempo antes de iniciar el viaje. Le dará tranquilidad y se sentirá cómodo y seguro a la hora de emprender el trayecto.

-En caso de que viajéis en avión o en barco, da un paseo con él antes de salir hacia el aeropuerto o el puerto y otra vez antes de hacer el check-in.

Incorporar la manta o la almohada donde duerme o alguna otra pertenencia suya como el recipiente donde come para que reconozca el olor. Colocar uno de sus juguetes preferidos dentro de la jaula, también el calmará si no estás a su lado durante el viaje.

-Si tienes que entregar en la sección de carga de un avión o un barco, hazlo con naturalidad y calma.

Un equipo de fotógrafos muy perruno

 

Fran Lorca, cuyo nombre artístico “Eco Lorka” hibrida el suyo y el de su querido perro Eco, llega a Barcelona con su cámara en noviembre.

Bajo el proyecto Dogtour, fotógrafo y acompañante perruno han recorrido ya diferentes ciudades españolas retratando a otros canes. Desde el mes de febrero de 2017, y partiendo de su ciudad natal, Sevilla, han estado en Córdoba, Zaragoza, Pedrezuela, Salamanca, Granada, Bilbao, Murcia, Valladolid, Cádiz, Tarragona, Burgos, Valencia y Madrid.

Cuando le preguntamos a Eco el motivo de este viaje fotográfico nos explica que todo empezó con su perro. Antes de la llegada del can, poco sabía él de perros. El amor hacia su compañero le hicieron descubrir el mundo perruno que ahora adora.

La posibilidad de viajar con él y trabajar de lo que más le gusta le pareció la mejor idea del mundo, y así en 2013 se embarcaron en este proyecto.

Las fotografías de Eco son sencillas, directas, como el nos cuenta “Me gusta retratar la esencia de cada animal. Los aspectos comunes que sus familias reconocen. Y lo hago con la dignidad que se merecen, con todo lo que la palabra “dignidad” implica. Por eso de momento utilizo un esquema sencillo, una iluminación pictórica y busco el semblante más justo para cada uno de los que posan para mí. Creo que fotografiándolos de esa forma hago algún tipo de justicia animal. El reto que supone enfrentarme a cada animal y mostrar su “perronalidad”en cada fotografía me mantiene activo y vivo.”

Eco Lorka estará en Barcelona los días 23, 24 y 25 de noviembre en la Clínica Veterinaria Animalia Barcelona. Los que os queráis inscribir al evento y pedir más información lo podéis hacer a través de su web dónde encontraréis el link a sus redes sociales.

Os dejamos un video sobre Dogtour.

Sílvia Esteve