El Turó Park, el primer parque de Barcelona sin perros

El Ayuntamiento de Barcelona rehabilitará el Turó Park y lo hará con una inversión de 806.000 euros. Cuando esta zona verde, situada por encima de la plaza de Francesc Macià, abra sus puertas tras la costosa rehabilitación, ya no permitirá la entrada de perros. Ni atados ni sueltos. Así lo han anunciado el concejal de Sarrià-Sant Gervasi, Daniel Mòdol, y el comisionado de Ecología, Frederic Ximeno. Las obras comenzarán en el último trimestre del año.

Tal y como ocurre en muchos otros barrios de Barcelona, ​​los dueños de los perros de este barrio denuncian que tienen muy pocos espacios para ir con el perro. A partir de ahora, tendrán uno menos. El pequeño pipican que hay dentro del parque seguirá abierto mientras duren los trabajos de reforma.

Los argumentos del Ayuntamiento para tomar una decisión tan drástica y sin precedentes en la ciudad, es que el Turó Park forma parte del catálogo urbanístico de la ciudad y no puede continuar sufriendo la degradación a la que la ha conducido el incivismo de muchas personas, entre ellas los propietarios de los perros aunque el propio ayuntamiento explica que no sólo son ellos los que han provocado esta degradación.

El valor histórico del recinto aconseja, según el Ayuntamiento, un trato especial como ocurre con cuatro parques más de elevado valor paisajístico o botánico. Pero ninguno de ellos se encuentra en plena ciudad, como ocurre con el Turó Park. El plan municipal pretende rehabilitar los jardines que ideó Nicolau Rubió Tudurí los años 30 del siglo pasado y rescatarlos de la decadencia en que se encuentran actualmente.

Las obras consistirán en el vaciado del lago para impermeabilizarlo, la consolidación de los caminos de tierra y la renovación del verde: pradera, arbustiva y arbolado, mejoras del riego y la red freática, renovación de juegos infantiles, mobiliario urbano y nueva señalización.

Mientras el Ayuntamiento prohíbe la entrada de los perros en algunos parques, los dueños de los perros siguen esperando que abran las grandes áreas de recreo que se prometieron durante el pasado mandato.

Una de las vecinas que lleva sus dos perros en el Turó Park, Mercè Gumà, explicó a Animalados que «no hay otros parques donde ir con el perro» y aseguró que «no es cierto que el parque esté en mal estado» . De hecho, según Gumà, «ni siquiera hay gente que lleve los perros sueltos». Sin embargo, esta vecina ha explicado que «si hay gente incívica, hay que sancionarla, pero no cerrar un parque». Gumà también ha denunciado que no se puede tratar el Turó Park «como si fuera el Palacio Real», donde tampoco pueden entrar los perros en considerarse un espacio de interés. Gumà se preguntó: «¿Qué queremos museos o parques para disfrutar?».

3 comentarios
  1. Akata Dice:

    De hecho, según Gumà, “ni siquiera hay gente que lleve los perros sueltos”.
    Esto es mentira. Por lo demás…entiendo que los perros necesitan zonas para poder pasear, y habría que habilitar espacios para ello.

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  2. Ignacio palacios Dice:

    Es un abdurdo cerrar el parque a los perros. Supongo que debe ser un caso unico. La degradacion no se debe a los perros, se debe a los muchos años de desidia municipal.

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