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«El maltrato es invisible para el que cree que los animales existen únicamente para servir a los humanos»

Estela de Castro es una fotógrafa española premiada por su trabajo centrado en el retrato y su compromiso con la denuncia del maltrato animal y la defensa de los derechos de los animales. Expone en la vieja sede del Banco de España en Tarragona denunciando el sinsentido de los zoos. Nuestra entrevistada de hoy, también es la autora del libro ‘The Animals’, un documento imprescindible.

¿Cómo nació Zoocosis? 

Zoocosis nace a partir de Capital Animal, un proyecto que crea y dirige el gestor cultural Rafael Doctor. Invitó a participar a más de cien artistas de diferentes disciplinas y a mí me propuso estar en la parte de denuncia. Elegí el zoo porque cuando fui de pequeña con el colegio, recuerdo comer unas galletas con forma de corazón con azúcar en el centro mientras veía la actuación de los delfines, pero de la actuación, no recuerdo nada. Con lo cual podía haber vivido sin aquella excursión. No soporto la mentira que se sostiene a través del maltrato animal para hacer felices a lxs niñxs. No solo en los zoos, también en los circos, cabalgatas de reyes o cualquier tipo de espectáculo con animales.

¿Exhibir animales en jaulas tiene algo que ver con un trastorno en los que lo ven, lo hacen posible o los que lo sufren?

El ser humano tiene una visión antropocéntrica, no siente que esté haciendo algo malo al encerrar animales. No creo que nadie sienta que tiene un trastorno por ir a un zoo, creo que se sienten buenos padres por intentar hacer felices a sus hijxs.

¿Los responsables de los zoos conocían tus intenciones?

No. Solo llamé antes de ir para preguntar si podía ir con un trípode y me dijeron que sí, pero nunca supieron a qué iba. Durante meses no enseñé ninguna foto en redes por si me prohibían la entrada, pero nunca pasó nada con este tema.

¿Ha habido alguna reacción? 

Ninguna de su parte.

«Los más pequeños perciben la tristeza y soledad que sufren los animales encerrados»

¿Cuál es la respuesta del público? 

¿Te refieres a mis fotografías? Si es así… se cuestionan si los zoos realmente son un espacio de conservación o solo uno negocio. Los más pequeños perciben la tristeza y la soledad que sufren esos animales al estar encerrados.

¿El maltrato animal es muy evidente y al mismo tiempo invisible?

Es muy evidente para el que lo quiere ver y muy invisible o más bien justificado para el que cree que gran parte de los animales, sobre todo los considerados de granja o usados como herramientas de trabajo, existen únicamente para servir a los humanos. Para la mayoría de la población los animales están aquí para ser explotados. Tenemos esa falsa creencia de que estamos en lo alto de una pirámide y que eso nos da derecho a utilizar y maltratar sus cuerpos, pasando por alto que son seres sintientes con sus propios intereses.

El espacio de exposición en Tarragona es impresionante y excepcional. ¿Qué pensaste cuando te lo ofrecieron? 

Para mí fue una sorpresa que un espacio que lleva veinte años cerrado se abra para hacer mi exposición. Era casi como ocupar un espacio abandonado. Estoy muy agradecida a Cultura Verda y el Mèdol por confiar en mi para albergar esta exposición en el antiguo Banco de España.

¿El encuadre aporta algo extra a la experiencia de los retratos?

Hay una falta de escala en mis imágenes. Da la sensación de ser una maqueta con muñecos dentro, con lo que sí, el encuadre y la composición es muy importante en este proyecto.

Igual que los animales están atrapados y restringidos tú como artista has debido ceñirte a numerosas limitaciones para este proyecto ¿cierto?

Me puse tres normas que eran: días nublados, animales que estuvieran solos en la imagen y que no estuvieran en movimiento.

¿De cuál de las fotografías te sientes más orgullosa y por qué?

No hay ninguna más especial que otra.

«¿Qué sentido tenía un zoo humano? El mismo que tiene un zoo con animales, sacar rentabilidad económica»

¿Tienen sentido los zoos?

Para mí no tienen ningún sentido. Desde la época de los antiguos egipcios hay colecciones privadas de animales salvajes. El zoo, tal y como lo conocemos en la actualidad, nace en Viena en 1752. No creo que en aquella época los animales necesitaran estar encerrados para conservar las especies. Es como los zoos humanos, que fueron desde la década de 1870 hasta la década de 1950. ¿Qué sentido tenía un zoo humano? Personas que eran secuestradas en sus países y expuestas en ciudades como Madrid o Barcelona. El mismo sentido que tiene el zoo con animales, sacar rentabilidad económica.

¿Qué es lo peor, a tu juicio del zoo de Madrid?

El cemento, el zoo de Madrid es como un bloque de cemento sin apenas espacios naturalizados.

¿Y del de Barcelona?

Que está en el centro de la ciudad, además del ruido de los visitantes, los animales tienen que soportar el ruido que conlleva una ciudad y la contaminación.

¿Qué destacarías de positivo de ellos? 

Nada.

«Un zoo no tiene nada de pedagógico. A los niños y niñas que van no se les enseña educación ambiental»

¿Puede ser pedagógico lo que se muestra para no ser visto? 

Un zoo no tiene nada de pedagógico. A los niños y niñas que van no se les enseña educación ambiental. Dan golpes a los cristales, gritan a los animales y les tiran comida. Nadie les explica que eso puede estresarles. Lo único que se enseña en un zoo a los niñxs es que el ser humano cree estar por encima del resto de las especies con las que compartimos el planeta y que eso le da derecho a encerrar a esos animales en su propio beneficio.

¿Es muy diferente fotografiar a animales en zoos que a animales rescatados? 
‘The Animals’ es una exposición de gran éxito y también un libro. ¿Cuáles son las diferencias más importantes entre ese proyecto y Zoocosis?

La forma de trabajar es muy diferente. En Zoocosis trabajé en analógico en b/n. Normalmente iba sola al zoo en días nublados. Paseaba mirando a ver dónde estaban colocados los animales y si no me servía el sitio por temas de luz o de composición no disparaba. Los animales están súper tristes y la energía es muy extraña, además tenía que escuchar comentarios bastante absurdos de los visitantes que en algunos casos me parecían muy ofensivos hacía los animales. En el zoo hay una falta total de respeto hacía ellos.

En ‘The Animals’ trabajé en digital a color con un fondo negro y utilizando la luz natural de los espacios en los que viven los animales que han sido rescatados de diferentes tipos de explotación, como la caza, el circo, la experimentación o la violencia vicaria. El trato que se les da a estos animales es muy diferente. Lo más importante es que no tienen a decenas de visitantes gritándoles cada día. Son animales que han tenido una segunda oportunidad y que no son explotados. En ‘The Animals’ pongo en valor el trabajo que realizan muchas personas que han dejado toda su vida para salvar a individuos de otras especies.

¿Para cuáles te sientes más útil? 

Para los que animales que han sido rescatados, porque puedo contar su nombre y su historia personal y hacer que la gente empatice más con ellos. Además de recaudar dinero para los santuarios y ayudar a salvar más vidas.

¿La conexión con los animales lleva implícita una dosis de dolor?

Lleva una dosis muy alta de dolor, desde luego que sí. Es algo que no te deja estar nunca tranquila con tu propia especie.

«Lola era mi gata. No pude salvarla, así que empecé a rescatar animales que aparecían en mi vida»

¿Quién es Lola? 

Lola era mi gata, el principio de todo mi cambio, hacia el veganismo y el activismo. Lola me salvó la vida. Apareció, cumplió su misión y murió con solo un año y medio. No pude salvarla, así que empecé a rescatar animales que aparecían en mi vida, gatos y perros, sobre todo galgos.

¿Se comprende en este país el arte como reivindicación social?

Hay artistas que utilizan lo que saben hacer para reivindicar, pero creo que hay muchos más que no utilizan el arte como herramienta de cambio o de denuncia. Lo cual es lícito, no todo el mundo tiene algo que reivindicar o no utiliza este canal para hacerlo.

¿Qué proyectos fotográficos no deben perderse los que amen tanto el arte como a los animales?

Recomiendo seguir el trabajo de lxs fotógrafxs Ruth Montiel, Aitor Garmendia o Ariadna Creus.

¿Dónde podrán ver la exposición aquellos que no puedan acudir antes del 16 de junio al antiguo edificio del Banco de España de Tarragona?

Se podrá ver en otros festivales nacionales como en Negativo Foto en Badajoz o en Foto Arica en Chile.

“En los animales se han buscado patrones ideales de comportamiento”

Sara del Hoyo Mazas es Doctora en Historia del Arte y experta en patrimonio histórico y territorial. Hay dos cosas, al menos, que mantenemos desde que vivíamos en las cavernas: hacer arte y convivir con animales o viceversa. Animalística es el nombre que la profesora le ha dado a al curso donde repasa a lo largo de la historia la representación artística de los animales.

¿El arte habla de nosotros tanto como nuestra manera de tratar a los animales?

Por supuesto, pero no sólo de los animales, sino de todo cuanto nos rodea, animado o inanimado (personas, edificios, paisajes…). Ocuparnos de un tema como este no sólo tiene que ver con el deseo de saber del pasado, sino de nuestro interés por explicarnos lo que somos o lo que aspiramos a ser.

¿Cómo cree que la representación de animales en el arte ha evolucionado a lo largo de la historia?

El arte es una de las manifestaciones más genuinamente humanas, forma parte de la cultura y, por lo tanto, corre pareja al desarrollo del propio ser humano a lo largo de los siglos. Por lo tanto, no deja de ser más que un espejo. El reto consiste en estar dispuestos a y de ser capaces de preguntar y de responder acerca de lo que vemos en él.

«El arte prehistórico es el arte animalista por excelencia»

¿Qué papel desempeñaron los animales en las culturas prehistóricas según las obras de arte encontradas?

Existen muchas teorías interpretativas al respecto: totemismo, magia, chamanismo…, por cuanto aún quedan interrogantes por resolver. Pero acerca de lo que no hay discusión posible es que el arte prehistórico es el arte animalista por excelencia. En ningún otro periodo de nuestra Historia, los animales han protagonizado tantas obras y de tantísima calidad.

¿Cuál es su opinión sobre la relación entre el poder y la mitología en las representaciones artísticas antiguas que incluyen animales?

Me parece fascinante, por un motivo fundamental: porque conecta a vivos, muertos y dioses y los descubre en un mismo plano de realidad. Pensemos, por ejemplo, en los frisos monumentales del altar de Pérgamo, dedicado a la diosa Atenea y una de las obras maestras de la escultura griega de época helenística (hacia 180-159 a.C.). Algunos de ellos representan la Gigantomaquia o lucha entre dioses y gigantes en la que fue fundamental la participación de mortales y de animales.

¿Qué simbolismo atribuían las culturas medievales a ciertos animales en sus obras de arte?

El imaginario zoológico de este momento es desbordante, de ahí la cuantiosa bibliografía que existe al respecto. Pero de todas las cuestiones de las que podríamos hablar, a mí hay una que me resulta especialmente interesante: la de este imaginario zoológico como un espejo en el que el hombre y la mujer medieval buscaban bien patrones ideales de comportamiento, bien contramodelos, especialmente si entre unos y otros existían similitudes anatómicas. Por ejemplo, el mono ha sido considerado siempre, por el arte cristiano occidental, en términos negativos, precisamente porque parece una especie de caricatura humana; los bestiarios medievales lo asociaron con la figura del diablo y del mal.

«En la Edad Moderna la imagen de los animales es un complemento decorativo y una herramienta de comprensión»

¿Cómo se reflejaba la imitación de la naturaleza en el arte durante la Edad Moderna?

En este momento, se va un paso más allá: los animales importan desde el punto de vista científico. Una buena muestra de ello son los libros europeos de historia natural de los siglos XVI y XVII, en los que se unen dos ramas del saber en apariencia distantes: el arte y la zoología. La imagen de los animales va a ser no sólo un complemento decorativo sino una herramienta de comprensión, para lo cual se precisa que las representaciones sean lo más fieles posible de lo que existe.

¿Qué opina sobre la humanización de los animales en el arte contemporáneo? ¿Cree que es una forma efectiva de transmitir mensajes?

Cuando nos enfrentamos a una obra de arte se establece una comunicación silenciosa. Utilizar ese canal puede ser una forma poderosa de transmitir mensajes acerca de nuestra forma de estar en el mundo, siempre y cuando se haga desde el respeto, la empatía y la consideración de las complejas realidades de los diferentes seres vivos, no desde la trivialización o la simplificación. Yo creo en el arte como un medio para hacernos mejores -en el sentido de buenos, convenientes, no de superiores-; si nos facilita que nos cuestionemos nuestra propia relación con ellos, bienvenido sea.

¿Cuál es su obra de arte favorita que representa animales y por qué?

¿Sólo una? ¡Qué difícil! Pues voy a escoger el conjunto de pinturas murales de la tumba de Nebamun, originalmente en la necrópolis de Tebas y actualmente custodiadas en el British Museum de Londres. La obra “Jardín occidental” muestra el Más Allá, una suerte de oasis paradisiaco, y a la diosa del cielo, Nut, quien se encargaría de recibir al funcionario de la XVIII Dinastía de Egipto (hacia 1575-1295 a.C.). Esta escena en concreto, de una gran sencillez y belleza, me transmite una serenidad como pocas.

¿Cómo influyeron las creencias religiosas en la representación artística de animales?

Todas ellas han moldeado profundamente el arte, en general. Centrando la atención en los animales, es también una cuestión determinante, en el sentido de que algunas de ellas han limitado mucho la utilización de estas imágenes. Es el caso del islam, por ejemplo, en cuyas manifestaciones artísticas muy raramente se emplea la representación figurativa de personas o animales, primando los elementos geométricos y vegetales.

«En el arte, tanto animales salvajes como domésticos se instrumentalizan para exteriorizar mensajes» 

¿Qué diferencias encuentra entre la fauna salvaje y los animales domésticos en el arte?

En común mantienen que unos y otros se instrumentalizan para exteriorizar mensajes; quien contemple esas obras debe ser capaz de identificarlos y de leerlos. Las diferencias radican, más bien, en su significado, un significado que, de hecho, está muy en relación con el carácter que se le atribuye en la realidad al animal. El perro es la fidelidad, mientras que el león/la leona es la protección y así un largo etcétera. Pero hay que hacer una apreciación: los animales en las diferentes culturas pueden tener significaciones dispares y algunos considerados maléficos o negativos en unas pueden resultar lo contrario en otras, por ejemplo, la serpiente puede ser el pecado y, al mismo tiempo, símbolo de vida.

¿Cuál es el animal más recurrente en las obras de arte que ha estudiado?

La verdad es que no hay uno solo; depende de los periodos, de los espacios y de las culturas. Ciervas y caballos en el arte parietal Paleolítico de la región Cantábrica, los gatos en Egipto, los toros en el arte aqueménida persa o en el arte de los íberos son algunos ejemplos de los muchos que se podrían poner.

¿Qué opina sobre la inclusión de animales fantásticos en el arte? ¿Qué significados podrían tener?

El arte ha sido y es una manera de enfrentarse al mundo, de comprenderlo, de interactuar con él, de tratar de controlarlo e, incluso, de transformarlo. Cuando digo mundo me refiero al que se ve y al que no se ve. La capacidad del ser humano para utilizar símbolos, es decir, signos que representen una realidad abstracta, explica la creación de estos animales fantásticos. A fin de cuentas, el objetivo fundamental es transmitir un determinado mensaje que enseñe y que moralice.

¿Cómo cree que la relación entre humanos y animales en el arte se compara con la realidad cotidiana?

Yo creo que existen dos niveles de lectura. Por un lado, es cierto que los artistas pueden reflejar en sus obras aspectos de la realidad cotidiana en su relación con los animales, por ejemplo, en una escena de ocio como podía ser la caza. Pero, por otro, también van más allá de ella, en el sentido de explorar ideas, emociones y posibilidades que pueden no ser reales el caso de “El planeta de los simios”, en el séptimo arte.

¿Cuál es la obra de arte más impactante que ha visto relacionada con animales?

No hay una que me turbe, ¡hay varias! Todas las que forman parte de la serie “Natural History” del artista británico Damien Hirst: los cuerpos de diferentes animales suspendidos en formol en vitrinas transparentes. Por si fueran poco las obras en sí, tienen detrás todo un relato económico de cifras multimillonarias que me sobrecogen. Pero os podría decir otros ejemplos más…

“El arte que representa animales nos hace reflexionar acerca de nuestras formas de estar en el mundo”

¿Cómo cree que el arte contemporáneo sigue explorando la relación entre humanos y animales?

De muchas maneras, puesto que numerosas son también las formas en las que percibimos y nos relacionamos con el mundo natural, en general (¿cuáles son las fronteras entre humanos y animales?, ¿cómo interactuamos con ellos?, ¿qué hay de la biodiversidad, de los ecosistemas y qué pasa con el cambio climático?, etcétera. El arte contemporáneo no deja de ser un espacio para reflexionar y para cuestionar la realidad.

¿Qué destacaría del proceso de documentación que ha seguido para preparar Animalística?

Fundamentalmente que el tema en cuestión es amplísimo y desborda la propia Historia del Arte, siendo necesario recurrir al apoyo de muchas otras disciplinas (antropología, filosofía…) sin las cuales nuestra lectura del pasado estaría incompleta.

¿Qué aporta el curso a los estudiantes y quiénes pueden estar interesados?

El curso, que puede seguirse a través de la UNED, ofrece una visión diferente de la Historia del Arte en el sentido de que, tomando como excusa el tema de los animales, recorre transversalmente los siglos para hacernos reflexionar acerca de nuestras formas de estar en el mundo. Ese es, sin duda, el perfil del alumnado: personas con ganas de aprender, de preguntarse y de compartir doce horas de su precioso tiempo en una actividad formativa de manera distendida.

Vuelve El Venadito, la reflexión artística contra el maltrato animal

En esta edición la muestra toma como protagonistas a los primates. Fundació Mona, el Centro Cultural La Farinera del Clot y 20 espacios artísticos y culturales más dan voz a estos animales y exponen su vulnerable situación.

Tras dos años de pandemia, El Venadito vuelve más fuerte y necesario que nunca. La Covid 19 ha hecho más evidente la necesidad de vivir en un mundo sin explotación animal y respetuoso con el medioambiente. Nuestras vidas se vieron paradas y trastocadas por un virus que ha dado la vuelta al mundo y ha hecho patente que no somos más fuertes ni más listos que los otros animales. Sino igual de vulnerables.

El Venadito en su 4ª ed. se presenta en un formato muy diferente, omnipresente en los espacios y transversal en la dirección del mensaje. 21 espacios son los que expondrán 26 obras tamaño póster 50x70cm que dejarán de ubicarse en las salas de ámbito expositivo. Podremos encontrar una o dos obras distribuidas en cualquier parte de los espacios que acogen la muestra.

En esta nueva entrega de la bienal participan centros de toda índole: Desde el Museu de les Cièncias Naturals, espacios artísticos, centros culturales y cívicos, casales… La democratización del arte y el acercamiento al mismo es uno de los objetivos de esta nueva propuesta.

Cartel de la exposición

Desde El Venadito consideran que el arte sirve para remover conciencias y empatizar con el espectador haciéndole partícipe y consciente de que somos responsables y protectores del patrimonio natural, que no es nuestro sino de todas las especies que cohabitamos en él. Las obras buscarán al espectador y no el espectador a las obras, interpelándolo en espacios inesperados. Desde la organización buscan reacciones como la mirada, la atención, la sorpresa, el cuestionamiento, el debate, el cambio, la revolución.

La inauguración de la muestra tendrá lugar el 6 de abril del 2022 a las 19h en el Centro Cultural la Farinera del Clot centro referencia de la Bienal. Será comisariada como en todas sus ediciones por la artista y comisaria Montserrat Pérez creadora del espacio siNesteSia. La muestra finalizará el 14 de julio, día Internacional del Chimpancé.

Las obras estarán a la venta siempre que los espacios lo permitan y los beneficios de su venta irán repartidos un 20% a la Fundación y un 80% al artista. La intención de la Bienal es proteger a Artistas&Animales.

Una de las actividades más participativa para la ciudadanía es la GIMCANA por todos los espacios en busca de las obras que configuran la bienal. Se realizará durante los más de tres meses que estará activa la exposición de forma totalmente gratuita. La información de los espacios/localizaciones/ horarios se podrá descargar en PDF en la web de todos los centros participantes.

Opcionalmente se podrá adquirir para recorrer la muestra el carnet SÓC MONA cuyo importe de 5€ irá como donativo a la Fundació MONA. Dicho carnet pone en relevancia el género y nuestro pasado evolutivo. Cada vez que se visite uno de los espacios que participan en la muestra, el carnet será sellado por el personal del centro. Al obtener 15 sellos se conseguirá una entrada gratuita para visitar la Fundació MONA.

Además, se realizarán talleres artísticos y pedaladas en grupo para visitar las obras. Todas las actividades introducen pautas de hábitos respetuosos con los animales y sus hábitats, haciendo especialmente hincapié en la educación como elemento transformador de la sociedad.

El Venadito, la muestra de arte contra el maltrato animal se reinventa en su cuarta edición

El Venadito es un proyecto que pretende visibilizar la situación de los animales, prestar ayuda a las protectoras que los socorren, protegen y cuidan y por último ayudar a difundir el trabajo de los artistas.

Llega la cuarta edición de El Venadito, una convocatoria artística para artistas y creativos comprometidos con los animales y sus hábitats. El maltrato animal hacia los primates es el tema central de esta nueva convocatoria organizada por el espacio de arte siNesteSia y el Centro Cultural la Farinera del Clot con la colaboración de la Fundación Mona.

“El Venadito surge debido al sentimiento de impotencia y malestar que me provocaba la acción humana respecto a los animales”, explica Montserrat Pérez, artista y comisaria del proyecto. “La idea es crear a partir del arte una manera más eficaz de trabajar contra el maltrato animal, fomentando la empatía, la reflexión e incluso la educación”, añade la creadora de este espacio.

Mediante una convocatoria se seleccionarán de 20 a 30 obras que se expondrán en diferentes espacios de Barcelona. Esta convocatoria tendrá lugar del 21 de septiembre hasta el 15 de enero de 2022. Las bases se podrán consultar en la web de las entidades colaboradoras o se pueden solicitar a sinestesia.uno@gmail.com.

Esta cuarta edición del proyecto propone un nuevo giro al tradicional formato expositivo. El Venadito saldrá a buscar al público en lugar de esperar a que este venga. “Deslocalizaremos la exposición y situaremos las obras fuera de la sala para atraer a más público. En los lugares de paso y espera de los diferentes centros y entidades participantes”, detalla Montserrat Pérez. Desde el Centro Cultural La Farinera del Clot será el lugar donde se coordinará los distintos lugares expositivos que en esta edición se suman al proyecto.

“El movimiento animalista no puede quedarse encerrado siempre en un mismo círculo, es por ello por lo que saldremos a vuestro encuentro. Del ya conocido pequeño formato pasaremos al cartel, de un único espacio a múltiples, de un público que ya está concienciado impactaremos en el que desconoce esta realidad. Queremos acercar la exposición a públicos que no son afines al movimiento o con pocos intereses artísticos. Con esta deslocalización democratizamos el arte haciéndolo completamente accesible para todas y todos”, exponen desde la dirección del proyecto.

La muestra se realizará sin contraprestación económica por parte de la organización ni de los artistas, es decir, ni se cobra por el uso del espacio, ni el artista será retribuido económicamente por mostrar su trabajo. Las obras estarán a la venta en formato digital. El 80% irá al artista y el 20% a la Fundación MONA.

La visita al itinerario de la exposición será totalmente gratuita. Se podrá adquirir de manera voluntaria un carnet de la muestra que permitirá a la poseedora o poseedor sellarlo en los diferentes espacios de exposición. Una vez completado participará en un sorteo de unas entradas gratuitas para una visita privada a la fundación MONA. El carnet bajo el título “SOY MONA” tendrá un coste de 5€, que irán donados íntegramente a dicha entidad. Este hace referencia al género porque da relevancia a nuestro pasado evolutivo.

Como ya es habitual en todas las ediciones de El Venadito se realizarán actividades paralelas a la exposición: visitas guiadas en bicicleta, tanto para niños como para adultos, talleres de creación gráfica…

Cartel cuarta convocatoria El Venadito. Foto: Joan Brull

«Contemplar arte en el que aparecen animales nos puede llevar al bienestar»

Entrevista a Isabel Serrano Córdoba el alma de “las cosas de la niña” artista que plasma de manera muy particular a los animales que amamos.

– ¿Qué es Las Cosas de la Niña?

Las Cosas de la Niña es un proyecto personal en el que comencé algo más de dos años e incluye mi trabajo como artista y artesana.

– Si el arte puede ser terapéutico y el contacto con los animales también. ¿El arte que refleja animales sana?

Desde mi punto de vista, efectivamente, y está más que demostrado, el arte es terapéutico, de ahí el Arteterapia, una forma de psicoterapia que utiliza las artes plásticas como medio de recuperar o mejorar la salud mental, el bienestar emocional y social. De igual manera el contacto con los animales y la naturaleza nos hace sentir bien mental y emocionalmente, por lo tanto,  contemplar arte en el que aparecen animales, en cualquiera de sus formas de representación, nos puede llevar a ese estado de bienestar. Pero también dependiendo de lo que se esté representando claro, una imagen en la que aparecen animales maltratados solo te puede llevar a malos sentimientos, a no ser que estés mal de la cabeza.

– ¿Por qué motivo la gente quiere retratos de animales?

Yo pienso que es una manera de conservar su recuerdo, de inmortalizar de alguna manera a su animal. Porque le gusta verlo formando parte de la decoración de la casa, es como cuando ponemos fotografías de miembros de la familia, le da un toque más hogareño. Cuando tienes un animal de compañía pasa a formar parte de la familia.

– ¿Haciendo retratos de «los otros animales» has descubierto qué nos une? ¿Y qué nos diferencia? 

Lo que nos une a todos los que amamos a los animales no es mas que el respeto y el cariño. Diferencias encuentro pocas por no decir ninguna.

– ¿Cuántos de tus encargos son regalos y cuántos peticiones directas? 

Pues realmente están a la par, porque incluso quien se pone en contacto conmigo para hacer un regalo, al ver los resultados termina encargándome alguno para si mismo, o pasa al contrario, que quieren uno de su mascota pero ven que es un regalo original y perfecto para hacer a alguien.

– ¿Cómo es el cliente tipo si eso existe? 

Pues mi cliente tipo está en mujeres de entre 18 y 50 años aproximadamente. Tengo muy pocos encargos de chicos o de personas mayores.

– El retrato hecho por un artista va más allá de una buena foto. ¿Cómo lo justificarías?

Realmente no creo que vaya más allá “la mano del artista” está ahí,  le da su toque único y personal, y como fotógrafa tengo que decir que la fotografía también entra dentro de las disciplinas artísticas y que no podría desvalorar una buena fotografía sino igualarla a cualquier otro tipo de representación artística.

– ¿Cuándo empezaste a retratar animales? ¿Cuál fue el motivo?

Recuerdo un retrato que hice de pequeña de un león, un dibujo hecho a lápiz. Después hice unas láminas de los que por un tiempo fuero mis gatos. Estas láminas las llevaba conmigo a los mercados de arte y artesanía y tenían mucha salida entre los amantes gatunos y fue ahí, gracias a una clienta, una chica que si no recuerdo mal era de Canarias, la que me dio la idea de retratar animales  porque me preguntó si le podía hacer lo mismo pero con sus gatos y pensé ¡por qué no! Y ahí empezó todo.

– ¿Y cuándo empezaste a hacer arte? 

Pues más bien diría que nunca lo he dejado. Todos, desde pequeños dibujamos, pintamos, esculpimos, somos creativos y lo plasmamos y nos expresamos a través de las artes, ya sean artes plásticas o de otras disciplinas, como la música, el teatro, la poesía, etc. Es la educación y la sociedad la que nos hace alejarnos de poder expresar lo que tenemos dentro.

El ser humano necesita expresarse, sacar y dar forma a sus pensamientos y sentimientos y eso lo hacemos desde pequeños. Por lo tanto no tengo una fecha de inicio sino que no lo he abandonado, nunca. Curse mis estudios siempre en relación con el Arte. Bachillerato Artístico, Fotografía Artística, Bellas Artes, porque es donde me sentía bien, sin pensar mucho en un futuro profesional. Cuántas veces me habrán dicho ¿Bellas Artes? ¿Y eso que futuro tiene? Bueno, es importante dedicarse a lo que uno le motiva y le gusta, sino la cosa no funciona, y lo digo por propia experiencia porque también he estado al otro lado y si, puedes hacer otros trabajos, por dinero y nada más.

– ¿Qué materiales pictóricos te gustan y por qué?

Utilizo la fotografía porque es lo que más se asemeja a la realidad y la acuarela porque es completamente imprevisible, y porque me encanta la pureza de su color y la transparencia que ofrece. Una de cal y otra de arena.

– ¿Qué tipo de encargos disfrutas más? 

He de confesar que mi corazoncito es gatuno. Pero los disfruto todos por igual.

– ¿Cuál ha sido el encargo más raro que te han hecho?

Por ahora no he tenido ningún encargo raro. Ha sido todo dentro de la normalidad, perros, gatos, pajaritos y ya está.

– ¿Y el más emotivo? 

Siempre son muy emotivos los encargos de las mascotas que ya no están, cuando te cuentan su historia o a quién pertenecieron, por ejemplo animales que acompañaron a personas con discapacidad y que ya no lo hacen.

– Colaboras con asociaciones protectoras. ¿De qué manera y con cuáles?

Sí, he colaborado con asociaciones protectoras. En sorteos para recaudar fondos para salvar algún animal. El/la ganador/a del sorteo se lleva un retrato realizado por mi de su mascota. He colaborado con Pandora y con otras dos que no recuerdo su nombre, una de ellas de Cádiz.