El lobo ibérico, incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial

Gracias al trabajo de las organizaciones conservacionistas y a la presión del conjunto de la sociedad civil, la caza del lobo ibérico “sin justificación” estará prohibida en toda España a partir del 22 de septiembre.

El lobo ibérico está incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE), tras la publicación hoy en el BOE de la orden ministerial que modifica el desarrollo de este listado. La orden ha recibido el aval del Consejo de Estado que, después de haber estudiado las alegaciones de organizaciones conservacionistas y gobiernos autonómicos, ha considerado que la decisión de incluir al lobo en el LESPRE está suficientemente motivada, cuenta con una base científica sólida y responde al principio de precaución. La orden entrará en vigor de manera inmediata y unificará los criterios de protección de la especie en todo el país.

La asociación Lobo Marley ha celebrado así la inclusión del lobo en el LESPRE: “Hoy comienza una nueva etapa en la historia de la conservación del lobo. Este es el resultado de años de trabajo de muchos conservacionistas y de la presión del conjunto de la sociedad civil que ha expresado de manera clara su exigencia de una protección más efectiva para esta joya de nuestra fauna”.

La orden ministerial hace extensivo a todas las poblaciones de lobos del país el mismo nivel de protección con que hasta ahora sólo contaban las manadas radicadas en territorios al sur del Duero. La inclusión del conjunto de poblaciones de lobo en el LESPRE que ahora queda sancionada responde a la importancia de la especie como patrimonio cultural, científico, así como por los servicios ambientales que produce la presencia de este carnívoro en los ecosistemas, y recibió el apoyo de la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad en su reunión del 4 de febrero pasado.

La decisión cuenta también con el respaldo del informe de evaluación del Comité Científico emitido en 2020, que entiende que el estancamiento de la población de lobo ibérico observado en los últimos años se ha producido como consecuencia de la elevada tasa de mortandad no natural que soporta la especie, motivo por el cual su estado de conservación entra dentro de la categoría de desfavorable inadecuado-U1. Por tanto, es “necesario promover un cambio en el modelo de gestión que las comunidades autónomas afectadas han aplicado hasta la fecha”.

De este modo, como consecuencia del cambio de estatuto jurídico de las poblaciones de lobo situadas al norte del Duero, éstas dejarán de ser consideradas objeto cinegético en aquellas comunidades que hasta ahora autorizaban su caza y las medidas de control de la especie pasarán a tener carácter excepcional.

Únicamente podrán ser autorizadas capturas y extracciones de manera justificada cuando todas las medidas de prevención se hayan revelado ineficaces; con la garantía científica de que no comprometerán el buen estado de conservación de la especie y ante la evidencia de daños importantes o recurrentes en la actividad ganadera.

Su inclusión en el listado permitirá que el sistema de protección de la especie sea uniforme en todo el territorio. Al mismo tiempo se homogeneizarán las medidas preventivas, las indemnizaciones y los procesos de control de la especie que se adopten para evitar y paliar los daños provocados a la ganadería por las manadas de lobos. Por último, la iniciativa equipara la normativa española con la de mayoría de países de su entorno, en los que la especie está estrictamente protegida.

La asociación Lobo Marley ha comunicado que “Este es un paso de gigante, pero no es el fin del camino. La protección estricta del lobo al sur del Duero no ha evitado que la especie se extinguiera en sus núcleos reproductores de Andalucía y Extremadura ante la pasividad, cuando no complicidad, de las administraciones. Estamos preparados para seguir luchando hasta que nuestra fauna salvaje, bajo el paraguas de su máximo regulador, el lobo ibérico, obtenga el respeto que se merece. ¡Lobo Vivo!”.

FAADA tomará medidas legales contra el Ayuntamiento de El Campello por no incoar expediente sancionador ante la tenencia irregular de la chimpancé Suzie

La chimpancé Suzie, que felizmente ha podido ser trasladada a la Fundación MONA, estuvo cautiva y privada de su libertad y bienestar de forma continuada debido a la desidia de las autoridades.

Suzie es una chimpancé de unos 40 años, propiedad de una familia belga dedicada al mundo del circo. Desde muy pequeña participó en espectáculos circenses junto a su compañero Jimmy y otros animales propiedad de la familia. Cuando el circo familiar cerró en 1995, todos los animales fueron trasladados a la finca que sus propietarios tenían en El Campello, Alicante.

En este municipio costero alicantino han vivido los animales encerrados en jaulas, sin poder manifestar comportamientos naturales como forrajear, comunicarse, acicalarse, construir nidos para dormir y descansar, trepar, desplazarse, seleccionar su dieta y, sobre todo, y lo más importante para un primate: socializarse.

En el año 2010 organizaciones nacionales e internacionales como FAADA y APP Primadomus intentaron que los animales fueran entregados a santuarios y centros de rescate. Visitaron a la propietaria en varias ocasiones y lograron que un voluntario fuera a hacer enriquecimiento ambiental a los primates para darles un poco más de calidad de vida y comodidad, pero no se consiguió la cesión de los animales.

Hace unos meses, a raíz de una llamada de AAP Primadomus a Fundación MONA, se supo que la propietaria había fallecido y que en la casa sólo quedaba Suzie, que ahora estaba en manos de la hija de su antigua propietaria. Su compañero Jimmy había muerto el año anterior y no se consiguió saber qué había pasado con el resto de los animales que quedaban allí: un papión, un mangabey negro, un kinkajou, un lémur rojo y varias especies de loros y papagayos.

Suzie vivía en la más absoluta soledad en la jaula que un día había compartido con su compañero Jimmy. Y la soledad representa el más cruel tipo de maltrato para un primate, animal cuya estructura social es reconocida como de las más complejas en el mundo animal.

Durante los últimos meses, la Fundación MONA intentó conseguir la cesión de Suzie y llevarla a su centro de rescate, hablando con sus propietarios y las autoridades competentes: Seprona, Ayuntamiento y Ministerio de Transición Ecológica. Por otro lado, FAADA estuvo presionando, presentando denuncias por incumplimiento de la normativa de aplicación: falta de núcleo zoológico, falta de licencia para la tenencia de animales potencialmente peligrosos y falta de bienestar.

A raíz de ello, la Conselleria llevó a cabo una inspección con un veterinario externo especialista en primates y otros animales salvajes, y una veterinaria de la OCA de Alicante. Sus conclusiones indicaron que Suzie carecía de los mínimos estándares de bienestar y debería decomisarse por incumplir la ley de protección de animales de la Comunidad Valenciana o la ordenanza de animales de El Campello.

A pesar de las graves irregularidades, el Ayuntamiento de El Campello, organismo competente para decomisar y sancionar, obvió completamente sus obligaciones y no incoó ningún expediente sancionador. Sin embargo, gracias a la presión y a la negociación, se ha logrado la cesión de Suzie a la Fundación MONA, y el animal fue trasladado a su centro el pasado viernes 17 de septiembre.

Anna Estarán, abogada de FAADA, indica: “Desde FAADA nos alegramos enormemente de que Suzie haya sido entregada a una entidad que puede ofrecerle el bienestar que necesita, pero no podemos olvidar todo lo que ha estado sufriendo durante años y que quien le privó de su libertad no tendrá ningún tipo de castigo. Por ello, ahora que Suzie está en un lugar mejor, denunciaremos al ayuntamiento por no haber evitado esta situación cuando tenía conocimiento de ello desde hacía tiempo. Debemos parar la tenencia de animales salvajes por parte de particulares coleccionistas”.

El nuevo Plan Educativo del Zoo de Barcelona generará experiencias para concienciar y educar sobre la biodiversidad

Las actividades del nuevo Plan Educativo del Zoo se vinculan de manera especial con la fauna autóctona y amenazada, mediante una metodología vivencial y continuada con la incorporación de las nuevas tecnologías.

El Zoo de Barcelona reunirá el próximo 18 de septiembre a docentes de toda Cataluña para hacerlos partícipes del nuevo Plan Educativo del Zoo para el curso 21/22, vinculado a los valores del Nuevo Modelo de Zoo y basado en el currículo escolar y las competencias básicas del sistema educativo.

El plan tiene como objetivo generar experiencias educativas mediante una metodología vivencial y continuada, con la incorporación de las nuevas tecnologías. El director del Zoo, Sito Alarcón, y el jefe de Conservación y Conocimiento, Juli Mauri, presentarán un nuevo programa que representa un paso más en el proyecto de transformación hacia el Zoo del futuro.

Con este nuevo plan, el Zoo se pone a disposición de los docentes para que, a través de las actividades planificadas, puedan aprovechar la experiencia en materias como la zoología, la biología, la ecología, la conservación de la biodiversidad y el bienestar animal, de todos los profesionales que trabajan. Los temas específicos de las actividades están vinculados, especialmente, a la fauna autóctona y amenazada, lo que tiene un gran interés a la hora de complementar el trabajo que se realiza en el aula.

Consta de 20 experiencias para todas las edades, algunas centradas exclusivamente en un nivel educativo concreto, pero muchas de ellas se han adaptado para que puedan ser realizadas por alumnos de diferentes niveles. Así, hay 4 destinadas a la Educación Infantil; 16 para los diferentes ciclos de Primaria, 14 dedicados a los alumnos de ESO y 8 para Bachillerato.

Destaca la nueva experiencia «Animales en peligro», enfocada a los tres niveles educativos, donde se exponen las diferentes causas que han llevado a muchas especies a estar cercanas a la extinción, incidiendo en aquellas causas para el ser humano, explicando la fragilidad y complejidad de sus ecosistemas ya la vez exponiendo un mensaje positivo sobre la posibilidad de revertir la situación si todos nos implicamos. Es una experiencia inmersiva que se realiza al mismo Zoo y que incorpora un soporte digital interactivo para aprender de manera lúdica y mientras se trabaja en equipo.

Además de incorporar nuevas experiencias, aquellas que históricamente han sido más trabajadas por las escuelas también se han actualizado, como es el caso del taller ‘Invertebrados’, que contará a partir de ahora con la posibilidad de observar animales y aprender de manera directa de los animales vivos en el Pabellón de Invertebrados, que se inaugurará próximamente.

La Escuela del Zoo ha incorporado nuevos recursos y metodologías para transformar las actividades en experiencias inclusivas para todos, adaptándose a las necesidades de los centros y en la realidad de cada momento, con la posibilidad de trasladarse a las escuelas, como se ha ido realizando durante los últimos meses debido a la pandemia. Se ha trabajado en hacer realidad una propuesta que incorpora la tecnología para permitir acceder de manera online, con actividades digitales y aprendizaje a través de gamificacions.

El Plan educativo se complementa y se acompaña de un plan de formación continuada en materia de educación ambiental, de fauna y sostenibilidad para el equipo de educación del Zoo, con la voluntad de que los profesionales de la casa estén capacitados para ofrecer la mejor educación ambiental posible, en especial en cuanto a la conservación de la fauna amenazada y sus hábitos.

InfoZOOS pide el cese de las interacciones directas entre animales salvajes y visitantes en los zoos españoles

La Coalición ha pedido a la Ministra de Transición Ecológica que recomiende a las Comunidades Autónomas que impidan el contacto directo entre animales salvajes y público en cualquier contexto dentro de los zoos.

La Coalición InfoZOOS (ANDA y FAADA) se ha dirigido a la Ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITERD) para solicitar que en su función de coordinación de la aplicación de la Ley de Zoos 31/2003 pida a las Comunidades Autónomas que en las inspecciones para autorizar, renovar o comprobar el buen funcionamiento de las instalaciones zoológicas, se exija que los zoos no ofrezcan actividades que impliquen el contacto directo y la interacción entre animales salvajes y público visitante.

Según ha informado esta coalición, en este tipo de actividades, principalmente dirigidas a los niños, incluyen sesiones fotográficas o de “Toca-Toca” en las que los animales salvajes van pasando de mano en mano. Además, en ocasiones se saca a los animales salvajes de sus instalaciones para trasladarlos a las zonas comunes y en otras es el público el que se introduce en el recinto de los animales para interactuar con ellos.

InfoZOOS explica en un comunicado que estas acciones suponen tergiversar e incumplir con la misma Ley de Zoos (Ley 31/2003) ya que en ésta se pide que los zoos contengan una carga pedagógica dirigida hacia la educación en valores de conservación de especies. Las actividades de interacción y contacto directo con los animales actúan justo en sentido contrario al ofrecer una imagen distorsionada y errónea de que los animales salvajes quieren ser acariciados y abrazados por las personas. Esta creencia lleva al deseo del público de adquirir un ejemplar de esa especie o similar para tener de “mascota” en casa, concepto que va en contra del objetivo conservacionista.

Por otra parte, tal y como comentan ANDA y FAADA, la promoción de un contacto directo entre animales y visitantes en un zoo aumenta exponencialmente los riesgos de seguridad para los visitantes, especialmente cuando se hace uso de determinadas especies que por sus características físicas pueden considerarse potencialmente peligrosos. También incrementa el riesgo sanitario tanto de los animales como de los seres humanos. La reciente pandemia nos ha demostrado que los contactos directos entre animales salvajes y público, en vez de incentivarse, deben mantenerse en los mínimos posibles.

De hecho, la Guía de Aplicación de la Ley 31/2003 publicada en el año 2006 por el entonces Ministerio de Medio Ambiente, indica expresamente que los zoos no deberían organizar sesiones fotográficas ni otro tipo de actividades que, como las aquí expuestas, se alejen del único y auténtico papel que tiene el zoo en nuestra sociedad: la conservación de las especies y la educación en valores conservacionistas.

Según Albert Díez, portavoz de InfoZOOS: “Los zoos pueden, y deben, ser una herramienta para la conservación de especies y de difusión de valores conservacionistas. Todo lo que no actúe en este sentido debe quedar al margen de cualquier zoo. Las sesiones fotográficas o la oferta de “tocar” a los animales salvajes pertenecen más a un concepto obsoleto de “casa de fieras” que a un zoo que se precie como tal”.

La red responde y sale en defensa del santuario de perros de Valls

La responsable de Empathia hizo un llamamiento para pedir ayudas y voluntarios y ha recibido muchas propuestas: «Estoy impresionada».

Los ‘yayos’ han tenido mucha suerte. El llamamiento por redes sociales que hizo Montse Bou, responsable del santuario Empathia de Valls, ha dado sus frutos. «Estoy impresionada. No tengo palabras «, explica por teléfono. En pocos días el correo electrónico y el teléfono han recibido ofrecimientos de gente de toda Catalunya para venir a dar una ayuda. «Incluso ha venido una chica de Girona, que se quedó a pasar el fin de semana», dice con emoción. Y es que, esta vez, Montse estaba «preocupada» y sufría por ella y por los 22 perros que cuida cada día. Todos son ancianos y algunos sufren enfermedades.

«Alcanzo a hacer lo que es indispensable para ellos, pero no llego a más», lamenta. Desde hace tiempo, Montse padece hipotiroidismo y también tiene problemas de anemia. «Siempre he sido muy activa y me cuesta verme así», reconoce. Montse y los ‘yayos’ están de alquiler en una finca grande de la capital del Alt Camp. El proyecto nació hace cinco años, después de que esta arquitecta barcelonesa decidiera cambiar de vida. Empathia es una asociación sin ánimo de lucro y funciona gracias a las donaciones privadas. No recibe ninguna subvención pública. Es un ejemplo más (y por desgracia hay miles) de cómo las personas más sensibilizadas procuran, con grandes sacrificios, poner un poco de luz y de esperanza allí donde no llega la administración pública. Y Montse ha conseguido que Empathia sea «un hogar para los perros grandes y enfermos».

Montse Bou con Trasto, el perro con quien inició el proyecto Empathia

Cuidar de los animales que ya son ancianos requiere mucha fuerza anímica. «Los últimos años hemos enterrado tres cada dos meses», explica. Según asegura, si se arriesgó con este proyecto es porque tiene mecanismos para protegerse. «Es terrible, pero compensa», defensa y añade: «Cuando ves perros que nunca han estado en brazos de nadie…». A pesar de tener la estrategia para superar las defunciones que siempre acompañan a los santurios, cuando recuerda al Trasto, el perro con quien inició este proyecto (en la fotografía), aun se le quiebra la voz. «Era especial», dice.

Debido a tanto trabajo y al estado de salud de la Montse, Empathia tembló un poco a finales de este verano pero, de momento, la solidaridad de la red ha funcionado. «Ha comenzado ha venir gente… muchos vienen de Barcelona», destaca y también de la comarca que, al final, son los que, por proximidad, pueden ofrecer una ayuda más continuada, que es lo que necesita el proyecto.

Quien quiera ayudar puede hacerlo con donaciones a través de bizum al 690804576 o también por Paypal al correo pempathia@gmail.com. También se puede ayudar dedicando horas de trabajo para el cuidado de los animales y del espacio. Si podéis arañar algunas horas os animamos a escribirle un mensaje y a colaborar para que Empathia siga siendo un santuario donde los perros puedan terminar sus vidas con el cariño y la dignidad que merecen.