Entradas

Qué hacer si te encuentras un gato en la calle

Lo que debes hacer si te encuentras un gato en la calle va a depender de muchos factores. Si estás en una ciudad donde es raro ver gatos por la calle y te encuentras con uno que llama tu atención, lo primero que debes hacer es mantener la calma y observar. Si no tienes a mano una persona experta en gatos plantéate al menos tres preguntas clave antes de actuar.

¿Es seguro acercarte al gato sin que él ni tú corráis peligro?

Has de valorar si el lugar donde está el minino es peligroso dado el caso de que éste huya cuando te acerques. La seguridad ante todo, ya que los gatos son imprevisibles y ágiles. Estos felinos pueden correr velozmente en dirección contraria cuando se asustan. Si, por ejemplo, pasan coches cuando te aproximas puedes provocar un terrible atropello involuntario. De ahí que garantices que tanto tú como el gato estáis en condiciones suficientemente seguras para interactuar. Reconocer las necesidades de un gato puede llevar tiempo: si quieres ayudar a un gato no vayas con prisas.

¿Estás seguro de que éste gato no es un gato que vive feliz en la calle?

Una cosa importante que debes observar son las orejas del gato, basta con valorar su perfil. Si en una de sus orejas ves una marca en forma de uve, o una asimetría artificial en sus pabellones, probablemente se trate de un gato de la calle esterilizado que vive en una comunidad estable llamada colonia. Ya hay humanos que cuidan de él y de toda su familia. Se trata de un gato feral o callejero. Para ellos es imposible ser felices encerrados. Un gato feral se estresa y muere si es recluido, ya sea en una casa o en una gatera pública o una privada.

Existe la creencia que los gatos de casa pueden sobrevivir en la calle y que los gatos de la calle preferirían vivir en una casa. Tanto una cosa como la otra son falsas.

Los gatos, aunque sean todos domésticos y de una única especie, la felis catus, según su socialización y su lugar de nacimiento tienen distintas necesidades. Los gatos nacidos en un hogar, con una interacción estrecha y temprana con humanos, son gatos caseros. Durante las seis primeras semanas suelen relacionarse solo con la madre, con los hermanos de camada y con las personas del hogar. A partir de las doce semanas ya pueden integrarse en nuevas familias, pero nunca jamás deberían acabar en la calle deliberada ni accidentalmente. Las asociaciones protectoras de gatos advierten del deber de los propietarios de extremar la precaución con ventanas, balcones y puertas de salida además de la obligación de tener a los gatos esterilizados e identificados con un microchip. No te pierdas el post de los diez consejos para evitar que tu gato se pierda.

La vida y la salud de los gatos ferales mejora exponencialmente si se benefician del CER. El CER es la captura, la esterilización y el retorno al área de origen de los gatos no caseros. Es el método más ético, económico y efectivo para estabilizar y reducir las poblaciones de gatos. Mediante jaulas-trampa se captura a los gatos, luego son llevados al veterinario, son desparasitados, vacunados y finalmente sometidos a una mínima intervención para esterilizarlos. A las pocas horas de observación y recuperación son retornados a su territorio natal.

Tal vez se trata de un gato sin marca en la oreja que reclama insistentemente tu atención con vocalizaciones y gestos. Eso puede significar dos cosas: que en el municipio donde estáis no se hace el CER y estás frente a un gato de la calle que no goza de los beneficios del cuidado oficial de la colonia y tiene hambre. O, siendo un municipio con CER, has topado con un gato casero abandonado o extraviado. Si es un gato muy socializado tal vez te reclama mimos y amparo, además de alimento.

¿Estás seguro de que es un gato casero en apuros?

Incluso a los expertos les resulta complicado distinguir cuando un gato es feral o no, hay caseros muy tímidos y callejeros muy zalameros pero incapaces de soportar la retención entre cuatro paredes. Si estamos ante un gato de familia extraviado o abandonado éste debería llevar un chip – normalmente en el lado izquierdo del cuello-. Eso lo puede comprobar la Policía Local, el SEPRONA o un veterinario cercano. El traslado de un lugar a otro de un gato dócil es mejor hacerlo dentro de un transportín tapado con una toalla. Si el gato es mimoso y a nadie le consta dónde y con quién vive, debe llamarse a los servicios municipales de recogida, a un refugio local de animales o se puede acoger en el propio domicilio hasta la aparición del propietario o una adopción definitiva. Cuando se localiza un animal de compañía en la vía pública, los particulares que lo han encontrado deben publicitar su hallazgo mediante carteles con una foto, haciendo referencia al género, el día y modo de contacto. También es obligatorio notificar el descubrimiento y la tutela a las autoridades. Cuando ya se tienen gatos en casa, un veterinario deberá realizar distintos procedimientos con el nuevo antes de nada. Por razones de salud y de comportamiento no deben mezclarse gatos desconocidos en un mismo espacio sin tomar las adecuadas precauciones.

Una respuesta extra

Los gatos amparados por el CER suelen tener buen aspecto, tienen un peso adecuado y su pelaje luce sano. Para cumplir la ley y garantizar la tenencia responsable todo ayuntamiento avanzado en materia de protección animal acuerda y financia con asociaciones animalistas el programa CER para los gatos de sus calles. En casi todas las poblaciones españolas hay personas, mujeres en su mayoría, que cuidan de sus vecinos felinos. Las gateras o gestoras de colonias los alimentan, les ponen agua, mantienen la zona limpia, en invierno les montan cobijos camuflados y, de ser necesario, los llevan al veterinario. En los países anglosajones se habla de gatos comunitarios a los que viven en colonias controladas mediante el CER y al CER se le llama TNR.

Si la experiencia de acercarte a los gatos callejeros te fascina puedes mirar de contactar con asociaciones locales o con la concejalía de medio ambiente de tu municipio e informarte de lo qué hay y cómo colaborar. Las gateras suelen descubrir su vocación al enamorarse de un primer gato del que supieron que aun siendo feliz en la calle necesitaba cuidados regulares.

Autor: FdCats

La Orotava esteriliza a más de un centenar de gatos ferales con el proyecto CES

Los voluntarios del proyecto han capturado a más de cien gatos para su identificación, esterilización y su posterior retorno a la colonia felina.

El Ayuntamiento de La Orotava, a través de la concejalía de Sanidad, continúa este año con el exitoso Proyecto CES (captura, esterilización y suelta) para garantizar el control de las colonias felinas del municipio tinerfeño. El objetivo de este proyecto no es otro que “reducir la multiplicación descontrolada de los gatos callejeros, evitar la superpoblación, alimentarlos de forma correcta y mejorar la calidad de vida de los felinos”, apunta la concejala de Sanidad Yayi García.

Según ha informado el Ayuntamiento de La Orotava, los voluntarios que trabajan en el Proyecto CES capturan a los felinos con jaulas trampas y se trasladan a centros veterinarios para su esterilización y, posteriormente, sueltan a los animales en su colonia de origen. Además, los gatos son desparasitados e identificados con una muesca en la oreja. De esta manera, se lleva a cabo un permanente control de la colonia vigilando la incorporación de nuevos miembros, que también deben ser capturados y esterilizados.

El método CES es el único reconocido internacionalmente como ético y eficaz para el control de las superpoblación de los gatos callejeros. Los felinos que viven en las calles se han convertido en un problema para los municipios, ya que son muchos los animales que son abandonados en las vías públicas, y ello implica un peligro para la seguridad vial, peligro para la fauna silvestre o riesgo por enfermedades a personas o a otros animales. Con el caso de los gatitos se suelen crear colonias y es necesario llevar un control sobre las mismas.

El proyecto CES en La Orotava cuenta con la colaboración de voluntarios que llevan a cabo la captura de todos los gatos para su identificación, esterilización y posterior retorno a la colonia de origen. Este trabajo también cuenta con el apoyo de asociaciones animalistas vinculadas a esta materia. Desde la puesta en marcha del proyecto ya se han podido esterilizar un centenar de felinos.

Desde el Área de Sanidad de la Orotava se está trabajando para facilitar un carnet de alimentador de colonias en el municipio, así como dar conocimiento de la Ordenanza Municipal que contempla la presencia de colonias controladas. Todo aquel que quiera registrarse como voluntario o alimentador puede ponerse en contacto con el ayuntamiento en el teléfono 922 32 44 44 extensión 2219.

«Encerrar gatos callejeros en perreras como en Granada o Almería es maltrato institucional»

La experta en estos felinos Agnés Dufau, de Carocat.eu, denunció que una interpretación jurídica equivocada provoca que algunos municipios capturen a los gatos errantes, los confinen y los sacrifiquen. Dufau advirtió des esta práctica durante su intervención en la segunda edición de las Jornadas Felinas celebradas en Málaga. «Encerrar gatos callejeros en perreras como en Granada o Almería es maltrato institucional», denunció y advirtió que este sistema «es ineficaz por que genera efecto vacío (otros gatos ocupan el espacio desalojado), es caro y no es ético. La solución está en esterilizarlos y devolverlos a su lugar de origen donde pueden vivir armónicamente en colonias». José Antonio Delgado de la Dirección General de la Junta fue categórico confirmando que la ley Andaluza no habla del CER (Captura, esterilización y Retorno) pero que en ningún caso lo prohíbe.

Para muchos profesionales y voluntarios implicados en bienestar felino la certeza de que el CER es una opción legal puede marcar un punto de inflexión.

La Jornada, que estaba organizada por la Junta de Andalucía y por El Consejo Andaluz de Colegios Veterinarios, abordó el control de la fauna urbana. Entre los asistentes muchos técnicos municipales de áreas de medio ambiente y sanidad, miembros de cuerpos de seguridad local y Seprona. Las ponentes fueron en su mayoría veterinarias y juristas.

Valentina Aybar, veterinaria del Grupo de especialistas en medicina Felina, explicó la eficacia del método CER (captura esterilización y retorno) para el control ético y eficaz de las poblaciones de gatos. Su datos desvinculan gatos y riesgo sanitario. Luís Medina Montoya del área de Medio Ambiente de Málaga – ciudad adherida desde 2016 al Manifiesto Felino- confirmó que gracias al CER contaban con experiencias positivas de convivencia de colonias incluso cerca de colegios y hospitales.

Agnès Dufau, International Cat Welfare Award, aportó datos concretos sobre el éxito que significa esterilizar, y garantizar la colaboración de las gateras que de modo altruista gestionan las colonias, devolver siempre los gatos ferales a su lugar de origen. Habló de fomentar la convivencia vecinal a base de informar sobre el respeto a los gatos y la lucha contra el abandono. La activista entregó a Ignacio Oroquieta, el vicepresidente del Consejo Andaluz de Veterinarios, una petición firmada por gateras representantes de todas las provincias Andaluzas para que que sean los veterinarios los que lideren la implantación inmediata y universal del CER, evitando que se encierren a gatos ferales en perreras por que no son adoptables y enferman.

En la tercera mesa sobre especies invasoras y especies autóctonas, Enrique Figueroa Catedrático de ecología y María José Acosta Presidenta de la entidad Vínculo Humano Animal cuestionaron la problematización automática de algunas especies alóctonas cuando no resultan una amenaza probada para el ecosistema local.

José Antonio Delgado Vázquez jurista de la Junta de Andalucía reconoció la necesidad de reformar la ley 11/2003, que es la ley de protección de protección animal vigente en Andalucía, incorporando mejoras en el texto y también en su implementación. Un borrador presentado este mismo año por Podemos no llegó a aceptarse a trámite. Ahora falta esperar el resultado de las próximas elecciones Andaluzas.

Emma Infante