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«Contemplar arte en el que aparecen animales nos puede llevar al bienestar»

Entrevista a Isabel Serrano Córdoba el alma de “las cosas de la niña” artista que plasma de manera muy particular a los animales que amamos.

– ¿Qué es Las Cosas de la Niña?

Las Cosas de la Niña es un proyecto personal en el que comencé algo más de dos años e incluye mi trabajo como artista y artesana.

– Si el arte puede ser terapéutico y el contacto con los animales también. ¿El arte que refleja animales sana?

Desde mi punto de vista, efectivamente, y está más que demostrado, el arte es terapéutico, de ahí el Arteterapia, una forma de psicoterapia que utiliza las artes plásticas como medio de recuperar o mejorar la salud mental, el bienestar emocional y social. De igual manera el contacto con los animales y la naturaleza nos hace sentir bien mental y emocionalmente, por lo tanto,  contemplar arte en el que aparecen animales, en cualquiera de sus formas de representación, nos puede llevar a ese estado de bienestar. Pero también dependiendo de lo que se esté representando claro, una imagen en la que aparecen animales maltratados solo te puede llevar a malos sentimientos, a no ser que estés mal de la cabeza.

– ¿Por qué motivo la gente quiere retratos de animales?

Yo pienso que es una manera de conservar su recuerdo, de inmortalizar de alguna manera a su animal. Porque le gusta verlo formando parte de la decoración de la casa, es como cuando ponemos fotografías de miembros de la familia, le da un toque más hogareño. Cuando tienes un animal de compañía pasa a formar parte de la familia.

– ¿Haciendo retratos de «los otros animales» has descubierto qué nos une? ¿Y qué nos diferencia? 

Lo que nos une a todos los que amamos a los animales no es mas que el respeto y el cariño. Diferencias encuentro pocas por no decir ninguna.

– ¿Cuántos de tus encargos son regalos y cuántos peticiones directas? 

Pues realmente están a la par, porque incluso quien se pone en contacto conmigo para hacer un regalo, al ver los resultados termina encargándome alguno para si mismo, o pasa al contrario, que quieren uno de su mascota pero ven que es un regalo original y perfecto para hacer a alguien.

– ¿Cómo es el cliente tipo si eso existe? 

Pues mi cliente tipo está en mujeres de entre 18 y 50 años aproximadamente. Tengo muy pocos encargos de chicos o de personas mayores.

– El retrato hecho por un artista va más allá de una buena foto. ¿Cómo lo justificarías?

Realmente no creo que vaya más allá “la mano del artista” está ahí,  le da su toque único y personal, y como fotógrafa tengo que decir que la fotografía también entra dentro de las disciplinas artísticas y que no podría desvalorar una buena fotografía sino igualarla a cualquier otro tipo de representación artística.

– ¿Cuándo empezaste a retratar animales? ¿Cuál fue el motivo?

Recuerdo un retrato que hice de pequeña de un león, un dibujo hecho a lápiz. Después hice unas láminas de los que por un tiempo fuero mis gatos. Estas láminas las llevaba conmigo a los mercados de arte y artesanía y tenían mucha salida entre los amantes gatunos y fue ahí, gracias a una clienta, una chica que si no recuerdo mal era de Canarias, la que me dio la idea de retratar animales  porque me preguntó si le podía hacer lo mismo pero con sus gatos y pensé ¡por qué no! Y ahí empezó todo.

– ¿Y cuándo empezaste a hacer arte? 

Pues más bien diría que nunca lo he dejado. Todos, desde pequeños dibujamos, pintamos, esculpimos, somos creativos y lo plasmamos y nos expresamos a través de las artes, ya sean artes plásticas o de otras disciplinas, como la música, el teatro, la poesía, etc. Es la educación y la sociedad la que nos hace alejarnos de poder expresar lo que tenemos dentro.

El ser humano necesita expresarse, sacar y dar forma a sus pensamientos y sentimientos y eso lo hacemos desde pequeños. Por lo tanto no tengo una fecha de inicio sino que no lo he abandonado, nunca. Curse mis estudios siempre en relación con el Arte. Bachillerato Artístico, Fotografía Artística, Bellas Artes, porque es donde me sentía bien, sin pensar mucho en un futuro profesional. Cuántas veces me habrán dicho ¿Bellas Artes? ¿Y eso que futuro tiene? Bueno, es importante dedicarse a lo que uno le motiva y le gusta, sino la cosa no funciona, y lo digo por propia experiencia porque también he estado al otro lado y si, puedes hacer otros trabajos, por dinero y nada más.

– ¿Qué materiales pictóricos te gustan y por qué?

Utilizo la fotografía porque es lo que más se asemeja a la realidad y la acuarela porque es completamente imprevisible, y porque me encanta la pureza de su color y la transparencia que ofrece. Una de cal y otra de arena.

– ¿Qué tipo de encargos disfrutas más? 

He de confesar que mi corazoncito es gatuno. Pero los disfruto todos por igual.

– ¿Cuál ha sido el encargo más raro que te han hecho?

Por ahora no he tenido ningún encargo raro. Ha sido todo dentro de la normalidad, perros, gatos, pajaritos y ya está.

– ¿Y el más emotivo? 

Siempre son muy emotivos los encargos de las mascotas que ya no están, cuando te cuentan su historia o a quién pertenecieron, por ejemplo animales que acompañaron a personas con discapacidad y que ya no lo hacen.

– Colaboras con asociaciones protectoras. ¿De qué manera y con cuáles?

Sí, he colaborado con asociaciones protectoras. En sorteos para recaudar fondos para salvar algún animal. El/la ganador/a del sorteo se lleva un retrato realizado por mi de su mascota. He colaborado con Pandora y con otras dos que no recuerdo su nombre, una de ellas de Cádiz.

La agricultura intensiva acaba con la vida de miles de animales en el Mar Menor

La situación que vive el Mar Menor preocupa y mucho. Más de tres toneladas de peces fueron encontrados muertos en el agua, asfixiados por la falta de oxígeno. Entre los animales fallecidos se encuentran especies únicas cuya desaparición supone la extinción de las mismas. Una catástrofe medioambiental sin precedentes que se veía venir y que nadie ha hecho nada para remediarlo.

El pasado 12 de octubre el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) tomó muestras de miles de animales hallados muertos en las playas de San Pedro de Pinatar, en el Mar Menor. Numerosos peces y crustáceos sin vida en las orillas de Villananitos, La Mota y la Puntica. Una tragedia causada por el afloramiento de una capa de agua profunda sin oxígeno y tóxica formada principalmente por el regadío intensivo de la zona.

El regadío intensivo utilizado en la Región de Murcia trabaja con una cantidad exagerada de fertilizantes que han conformado unas aguas tóxicas y sin oxígeno que han causado la muerte de miles de ejemplares de anguilas cangrejos y crustáceos. Pedro Luengo, portavoz de Ecologistas en Acción, analizaba así la situación: “En las últimas décadas el sector se ha industrializado cada vez más, intensificando la producción, transformando drásticamente el paisaje, eliminando lindes con vegetación natural y aportando ingentes cantidades de fertilizantes y fitosanitarios”.

El Mar Menor es una gran albufera de agua salada del Mar Mediterráneo ubicado en la Región de Murcia. Se trata de un espacio de 21 km de longitud y con unos 135m2 de superficie dotado de un valor medioambiental incalculable y de un destino turístico de mucha importancia. En definitiva, una joya de la naturaleza que se está muriendo poco a poco a causa de la degradación de su ecosistema y de la contaminación.

Durante muchos años, asociaciones medioambientales han reclamado a las administraciones actuaciones contundentes para solucionar los problemas que estaban causando la destrucción de la laguna del Mar Menor, pero la realidad es que el Gobierno de Murcia y de España nunca ha tomado cartas en el asunto. Por este motivo, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Cartagena y su Comarca (Facvac) ha organizado una gran manifestación para el próximo 30 de octubre. Una marcha en protesta por la contaminación de la laguna murciana que puede tener una afluencia sin precedentes.

La caminata se iniciará a las seis de la tarde bajo el lema “S.O.S Mar Menor. Por un Mar Menor con futuro”. El lugar de salida será en la Alameda de San Antón y el final del trayecto será en la puerta de la Asamblea Regional, donde tendrá lugar la lectura de un manifiesto.

También se han producido muchos movimientos a través de Internet, donde se han recogido firmas en la plataforma Change.org para pedir al Gobierno de Murcia y al Ministerio de Transición Ecológica que garanticen urgentemente medidas eficaces para proteger el Mar Menor.

https://www.change.org/p/gobierno-de-espa%C3%B1a-sos-mar-menor

Descubre cinco planes ideales para perros en Madrid

Descubre cinco lugares de Madrid en los que podrás disfrutar de la compañía de tu peludo:

Área de Recreo de El Retiro

El Parque de El Retiro es uno de los lugares más especiales de Madrid. Se trata de un espacio muy extenso, concretamente 125 hectáreas, destinado al turismo de personas: monumentos, el palacio de cristal, paseos en bicicleta, paseos en barca… Pero además el parque cuenta con un área de recreo para perros.

La zona de recreo para perros del Parque de El Retiro cuenta con un amplio espacio de césped y árboles para que los canes gocen de un ambiente de naturaleza pura. Además el área está equipada con tres fuentes de agua para perros, zona de bolsas para recoger los excrementos y zona de pipicán. Por último, también encontramos una serie de juegos de agility para que los animales puedan realizar ejercicio físico: subidas y bajadas de rampa, pasos subterráneos por el túnel y circuito de velocidad.

El punto diferencial de este espacio para perros es la extensa superficie del lugar para que el perro pueda permanecer suelto sin ningún problema y disfrute de muchos metros en los que correr junto a su acompañante o junto a otros perros.

Lo perros pueden estar sueltos en todo el parque de El Retiro desde las 19:00h en invierno, y desde las 20:00h en verano hasta las 10:00 de la mañana. Los canes, en cambio, podrán estar en su libre albedrío en el área de recreo desde las 6:00 hasta las 24:00 en verano y desde las 6:00 hasta las 22:00h en invierno.

Dirección: El parque se encuentra en la Puerta de Mariano de Cavia, en la Plaza de la Independencia número 7.

Parque del Oeste

El Parque del Oeste es uno de los lugares de Madrid en los que más podrás disfrutar de la compañía de tu peludo. Se trata de un lugar repleto de elementos propios de la naturaleza distribuidos en una superficie cercana a las 100 hectáreas.

El espacio cuenta con una serie de atracciones turísticas para las personas como son el teleférico, la Escuela de Cerámica o el Templo Egipcio de Debod. En cuanto al recreo animal, el parque cuenta con un paisaje muy extenso con un trazado de jardín inglés repleto de caminos curvilíneos y con desniveles ideales para el bienestar del paseo canino.

La zona más especial para el paseo y el bienestar de los animales se encuentra en el extremo sur del parque, concretamente en la Rosaleda Ramón Ortiz. Este espacio está dotado de 15.000 metros cuadrados en el que los canes pueden disfrutar de la naturaleza en toda su pureza y de espacio para moverse en total libertad.

El horario de este parque se extiende desde las 10:00 de la mañana hasta las 21:00 de la tarde con entrada gratuita para todos los usuarios.

Dirección: Paseo de Moret, número 2 de Madrid.

Parque Juan Carlos I

Este parque cuenta con una superficie de 160 hectáreas, con espacio habilitado para diferentes tipos de actividades: pista de patinaje, río con práctica de deportes acuáticos, un lago con zona habilitada para la pesca, paseos en bicicleta, paseos a pie… y un área de recreo para el uso de los perros.

Se trata de un espacio muy familiar, ya que en el propio parque se organizan diferentes actividades para los más pequeños. De hecho, el propio lugar dispone de un tren de turismo con el que puedes moverte por las distintas zonas del parque de forma gratuita.

La zona canina del parque Juan Carlos I es una de las más extensas de la capital de España. El espacio cuenta con bebederos, bolsas para depositar los excrementos y diferentes actividades de agility destinado a los canes. Hay que tener en cuenta que el lugar dispone de pocos espacios de sombra, por lo que el sol de pleno verano puede ser peligroso para los perros e incluso para las personas.

Por último, hay que destacar que en este parque acuden muchas personas junto a sus peludos para trabajar el adiestramiento canino aprovechando las instalaciones de agilidad y el amplio espacio del lugar.

El parque dispone de diferentes horarios en función de la época concreta del año. De Junio a Septiembre abre todos los días de 7:00h a 1:00h. De octubre a mayo el espacio está abierto de 7:00h a 23:00h, menos viernes y sábados, días que cierran una hora más tarde, a las 24:00h.

Dirección: Glorieta Don Juan de Borbón y Battemberg, número 5.

Sierra de Guadarrama- Collado Villalba

La sierra de Madrid es uno de los lugares más idílicos para hacer una excursión con tu perro y pasar un día rodeado de la mejor naturaleza. En este caso, el espacio se encuentra a las afueras de la capital de España, en la localidad de Collado Villalba, concretamente en la vertiente sur de la sierra de Guadarrama.

La Sierra de Madrid es el lugar perfecto para hacer una escapada de día entero con los peludos. El municipio de Collado Villalba se encuentra situado en un valle que rodea al Río Guadarrama. Una superficie rodeada de montañas y vegetación con numerosos caminos que recorrer.

Las distintas rutas de esta localidad cuentan con un terreno ideal para el goce y disfrute de los animales. El pavimento repleto de desniveles es el escaparate perfecto para que los animales puedan disfrutar de la naturaleza y respirar el mejor clima de la Comunidad de Madrid.

Collado de Villalba se encuentra a unos 40 km de la Madrid. El desplazamiento desde Madrid capital hasta esta zona de la Sierra se puede hacer mediante ferrocarriles, autobuses o con el transporte personal.

Parque Adolfo Suárez de Majadahonda

En 2016 se inauguró este parque con una fuerte inversión de 1,2 millones de euros por parte del Ayuntamiento de Majadahonda. Es el parque más grande del municipio y cuenta con espacios acotados para los distintos colectivos y para diferentes tipos de actividades. Zona de actividades para niños, circuito de running, senderos biosaludables para realizar paseos rodeados de la mejor vegetación y… dos áreas de recreo para perros.

Las áreas caninas están equipadas con fuentes, bebederos para los perros, zonas de sombra y un moderno circuito de agilidad con rampas de subida y bajada, circuito de velocidad y barras de madera. Todo el material de agilidad está construido con madera para evitar de esta manera cualquier daño físico y malestar en el animal.

El parque se mantiene abierto cada día de 7:00 de la mañana hasta las 23:00 de la noche, un espacio perfecto para disfrutar con la familia y los peludos.

Dirección: Parque Adolfo Suárez, Calle Velero número 24.

Animales en los videojuegos: mil maneras de matar

Es importante apelar a la responsabilidad de las desarrolladoras de videojuegos para que incluyan planteamientos que tengan en cuenta la ética animal. En muchos casos se glorifica la violencia y la carne como premio y se representa a los animales no humanos bajo la premisa de que están a nuestra entera disposición.

Los videojuegos están en la picota. Mientras en Canarias los introducen en las aulas para aprender a jugar de forma responsable, aunque los videojuegos escogidos no sean los más educativos (Donald Trump los responsabiliza de los recientes tiroteos en Texas y Ohio). La industria se le echa encima: si en lo que va de año Estados Unidos lleva más de 250 tiroteos masivos y en la Unión Europea la cifra tiende a cero, la culpa la tienen las armas y su fácil acceso, no los videojuegos.

El videojuego, entendido como una expresión cultural comparable a la literatura, la música o el cine, ha sido sistemáticamente ignorado por los medios de comunicación generalistas. Un ejemplo sencillo: es fácil encontrar en los periódicos secciones llamadas Cartelera o Televisión, donde se puede consultar qué programas echan en la tele o que películas se estrenan. Todavía no hay ni rastro sobre videojuegos y, sin embargo, crece año tras año la difusión masiva de estos y sus cifras de negocio -138.000 millones de dólares en 2018, el doble que las industria del cine y la música juntas.

Así, si 16,8 millones de españoles juegan habitualmente según el Anuario de 2018 de la Asociación Española de Videojuegos, resulta interesante analizar cómo se representan los animales no humanos en los videojuegos, especialmente en aquellos que tienen mayor difusión. En videojuegos como Terraria -más de 27 millones de copias vendidas-, The Legend of Zelda Breath of the Wild -16 millones-, Super Mario Odyssey -15 millones-, Horizon Zero Dawn -10 millones-, Don’t Starve Together -7,5 millones-, Battlefield 1 -4 millones-, todos ellos top ventas de Nintendo Switch, PlayStation 4, Xbox One y PC, aparecen en total más de 250 animales no humanos. Pero, ¿Cuál es su rol?, ¿Qué interacción podemos tener con ellos?, ¿Qué obtenemos a cambio de esa interacción?

En primer lugar, conviene subrayar que prácticamente la totalidad de estos animales se representan supeditados a la especie humana, en una concepción genesíaca -para nuestro uso y disfrute- que sigue punto por punto la pirámide de la consideración moral especista. Así, los perros y gatos son más importantes para nosotros que los mal llamados animales de granja, la mayoría mamíferos, y a su vez, éstos son más importantes que las aves, los peces, los anfibios, los reptiles, los artrópodos, los moluscos y los cnidarios.

Además, las diferencias sobre nuestra consideración moral entre los animales domesticados y en libertad es considerable e igualmente arbitraria. De este modo, las desarrolladoras de videojuegos blindan contra ciertos abusos a los animales que se encuentran en la parte alta de la pirámide -dado su estatus de utilidad para los humanos- mientras que los demás son, mayoritariamente, meras máquinas expendedoras de carne, piel, plumas, cuernos, escamas, huevos, etc., la violencia contra los cuales no es que necesite ningún tipo de justificación, sino que se premia.

Pirámide especista de Lluís Freixes Carbonell

Pirámide especista de Lluís Freixes Carbonell

En este sentido, las desarrolladoras de videojuegos diseñan abusos de todo tipo. De los más de 250 animales no humanos que aparecen en los videojuegos citados, cerca de 150 se pueden matar. Es más, se les puede cortar y golpear con armas como espadas, hachas, garrotes, hoces y horcas; se les puede atravesar con lanzas, flechas y cerbatanas; se les puede electrocutar, envenenar, quemar, congelar, petrificar y bombardear; se les puede lanzar todo tipo de objetos pesados de materiales muy diversos; se pueden aplastar saltándoles encima y se les puede disparar con todo tipo de pistolas, metralletas y misiles. En síntesis, los videojuegos permiten herir prácticamente de cualquier manera imaginable a los animales no humanos hasta causarles la muerte.

Éstos también son víctimas de sintagmas procedurales especistas: «atrapar/coleccionar/vender» o «atrapar/cocinar/consumir». Es decir, la finalidad de muchos de los animales no humanos que aparecen en los videojuegos no es otra que la de ser cocinados o vendidos. Las recompensas que recibimos al matar a los otros animales es, casi siempre, su carne o partes del animal: cuernos, pieles, plumas, etc. Mientras los primeros «premios» se cocinan o se comen crudos para recuperar puntos de vida, los segundos generalmente se usan para confeccionar armas, armaduras y todo tipo de objetos.

Estos videojuegos de plataformas, acción y aventuras transmiten una serie de valores como la superación, la paciencia y la valentía, todos ellos ingredientes fundamentales para una experiencia de juego satisfactoria. No se cuestiona en ningún caso la jugabilidad de estos -que es, a todas luces, excelente- sino que los valores intrínsecos a la experiencia de juego vienen cargados de una serie de mensajes especistas que conviene analizar por separado para dar respuesta a la pregunta clave: ¿Cómo contribuye esta representación a perpetuar el discurso especista?

La respuesta parece evidente: a través de la normalización de prácticas aberrantes para el interés de los animales no humanos, como la caza, la pesca, la doma y montura o la cocina omnívora.

En primer lugar, las decenas de maneras cazar y pescar, previamente autorizadas por los programadores y algunas incluso creativamente retorcidas, normalizan la sensación de dominación absoluta hacia los demás animales. Se glorifica la violencia y la carne como premio y se los representa bajo la premisa de que están a nuestra entera disposición para comérnoslos y hacerles lo que creamos oportuno, perpetuando así, a través del juego, uno de los fundamentos más arraigados del especismo.

En segundo lugar, vía la normalización y perpetuación de la doma. Si bien la domesticación de los caballos y las otras monturas no conlleva necesariamente su muerte, es una práctica terrible desde el punto de vista del sufrimiento animal y la supeditación especista a nuestros intereses de los animales que hacen de montura.

En tercer lugar, explotando una concepción profundamente egoísta de los animales no humanos como compañeros. Cabe decir, sin embargo, que en muchos videojuegos el mascotismo se distorsiona hasta tal extremo que la supeditación es tan brutal que a los animales no humanos, más que compañeros, se les puede considerar soldados aliados. Y, aunque mueren muy a menudo (porque los exponemos a luchas constantemente), el protagonista se muestra impasible y no transmite ninguna señal de empatía o tristeza.

Así pues, analizando la representación especista de los animales no humanos en los videojuegos (puede cambiarse aquí «especista» por «machista», «racista», «homófoba», etc.), uno se pregunta qué podrían hacer las desarrolladoras de videojuegos para dotarlos de una perspectiva más justa, más inclusiva, menos violenta.

En el plano antiespecista, hay algunos tímidos avances, incluso en videojuegos de difusión masiva. Por ejemplo, en Uncharted 4: A Thief’s End –más de 15 millones de ventas–, cuando apuntamos con la mirilla del arma a un animal no humano el gatillo no responde y este no se puede matar. En Don’t Starve Together -un videojuego indie con más de 7,5 millones de ventas-, al matar a ciertos animales el videojuego nos otorga unos «puntos de malicia» y, al llegar a determinado tope, aparece un personaje que nos roba.

En el primer caso optaron por la censura, pero en el segundo apostaron por un sistema de castigo que se integra en la jugabilidad del videojuego. Y es que darle una vuelta de tuerca a los planteamientos violentos embellece la creatividad y la experiencia de juego. Por ejemplo, en el videojuego de ajedrez Three-player chess una tercera persona tiene el control exclusivo de los peones de los dos jugadores «clásicos». Su función es evitar, moviendo los peones, que uno de estos jugadores (que controlan los alfiles, caballos, torres y monarcas) consiga matar una ficha del otro. La alegoría marcial del ajedrez se convierte en una versión pacifista del juego porque, si pasan veinte turnos y no ha muerto ninguna ficha, se declara «victoria de la paz» -el tercer jugador- y termina la partida.

Otra opción que se plantea a las desarrolladoras es la posibilidad de que dejen escoger al jugador o jugadora si quieren o no quieren ser especistas. Esto da lugar a los ‘vegan-runs’ del aclamado videojuego indie Undertale -completar la historia con el reto añadido de no matar ningún animal-. En cualquier caso, en lo que refiere a incorporar una perspectiva que tenga en cuenta la ética animal en los videojuegos, todavía hay muchas vías lúdicas, creativas y antiespecistas por explorar.

Por lo tanto, sería conveniente invitar y animar a las desarrolladoras de estos productos comerciales, obras de arte, objetos de estudio y pasatiempos a incorporar elementos y valores animalistas en los videojuegos. Es importante apelar a la responsabilidad de estas personas dada la difusión masiva de los videojuegos, especialmente entre los más jóvenes.

Lluís Freixes Carbonell

Publicado en el Caballo de Nietzsche de eldiario.es

La ola de calor acaba con la vida de muchas golondrinas en Cataluña

Las altas temperaturas están acabando con la vida de muchos animales en Cataluña. Uno de los colectivos más afectados está siendo el de las golondrinas, cuyo índice de mortalidad ha aumentado considerablemente durante el mes de junio. Las crías son los pájaros que más están falleciendo a causa del calor.

La ola de calor que está atizando a Cataluña en las últimas semanas está causando estragos muy fuertes sobre el bienestar de los animales. El caso concreto de las golondrinas preocupa de manera especial ya que en las últimas semanas el índice de mortalidad de estas aves está aumentando de manera considerable.

El calor provoca que muchas golondrinas se desmayen y caigan de los nidos. Ante la falta de recursos para recuperarse y sobrevivir tras la caída del nido, estos animales acaban muriendo en el suelo a causa de la deshidratación.

Abel Julien, profesor del Institut Català d’Ornitologia, ha hablado para RAC1 sobre la situación de las golondrinas en Cataluña: “Cada año mueren animales a causa de las altas temperaturas, pero este año las cifras están subiendo. La mayoría de ejemplares de aves que están muriendo son del vencejo común, una especie muy parecida a las golondrinas”.

El ornitólogo, en sus declaraciones al medio catalán, también ha especificado que: “Las crías mueren antes que los adultos. Con el calor, los nidos se calientan mucho y esto provoca que las aves mueran dentro. Estos animales también fallecen en el intento de huir de la calor del nido, en la lucha desesperada por sobrevivir acaban cayendo al suelo”.

Pocas soluciones para prevenir los golpes de calor

Las redes sociales se han hecho eco en las últimas semanas de la difícil situación que atraviesan las golondrinas en Cataluña. Para intentar evitar la muerte de estas aves, muchos usuarios han pedido la adaptación de recipientes de agua en diferentes puntos de los bosques y explanadas para intentar mejorar la hidratación de los animales.

No obstante, Abel Julien en sus declaraciones a RAC1 avisa de que: “esta medida no sirve para mucho, ya que las golondrinas adultas soportan mucho mejor el calor. El problema son las crías, a las que nadie les puede traer agua a los nidos”.

Ante la falta de soluciones para acabar con la alta mortalidad de las golondrinas, tan sólo queda una esperanza: que los nidos estén construidos en un lugar donde predomine la sombra. Por otro lado, cabe destacar la iniciativa de muchos ciudadanos catalanes comprometidos con la causa que están incitando a las personas a llevar a las golondrinas que encuentren en el suelo deshidratadas al centro veterinario más cercano.