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Animales en los videojuegos: mil maneras de matar

Es importante apelar a la responsabilidad de las desarrolladoras de videojuegos para que incluyan planteamientos que tengan en cuenta la ética animal. En muchos casos se glorifica la violencia y la carne como premio y se representa a los animales no humanos bajo la premisa de que están a nuestra entera disposición.

Los videojuegos están en la picota. Mientras en Canarias los introducen en las aulas para aprender a jugar de forma responsable, aunque los videojuegos escogidos no sean los más educativos (Donald Trump los responsabiliza de los recientes tiroteos en Texas y Ohio). La industria se le echa encima: si en lo que va de año Estados Unidos lleva más de 250 tiroteos masivos y en la Unión Europea la cifra tiende a cero, la culpa la tienen las armas y su fácil acceso, no los videojuegos.

El videojuego, entendido como una expresión cultural comparable a la literatura, la música o el cine, ha sido sistemáticamente ignorado por los medios de comunicación generalistas. Un ejemplo sencillo: es fácil encontrar en los periódicos secciones llamadas Cartelera o Televisión, donde se puede consultar qué programas echan en la tele o que películas se estrenan. Todavía no hay ni rastro sobre videojuegos y, sin embargo, crece año tras año la difusión masiva de estos y sus cifras de negocio -138.000 millones de dólares en 2018, el doble que las industria del cine y la música juntas.

Así, si 16,8 millones de españoles juegan habitualmente según el Anuario de 2018 de la Asociación Española de Videojuegos, resulta interesante analizar cómo se representan los animales no humanos en los videojuegos, especialmente en aquellos que tienen mayor difusión. En videojuegos como Terraria -más de 27 millones de copias vendidas-, The Legend of Zelda Breath of the Wild -16 millones-, Super Mario Odyssey -15 millones-, Horizon Zero Dawn -10 millones-, Don’t Starve Together -7,5 millones-, Battlefield 1 -4 millones-, todos ellos top ventas de Nintendo Switch, PlayStation 4, Xbox One y PC, aparecen en total más de 250 animales no humanos. Pero, ¿Cuál es su rol?, ¿Qué interacción podemos tener con ellos?, ¿Qué obtenemos a cambio de esa interacción?

En primer lugar, conviene subrayar que prácticamente la totalidad de estos animales se representan supeditados a la especie humana, en una concepción genesíaca -para nuestro uso y disfrute- que sigue punto por punto la pirámide de la consideración moral especista. Así, los perros y gatos son más importantes para nosotros que los mal llamados animales de granja, la mayoría mamíferos, y a su vez, éstos son más importantes que las aves, los peces, los anfibios, los reptiles, los artrópodos, los moluscos y los cnidarios.

Además, las diferencias sobre nuestra consideración moral entre los animales domesticados y en libertad es considerable e igualmente arbitraria. De este modo, las desarrolladoras de videojuegos blindan contra ciertos abusos a los animales que se encuentran en la parte alta de la pirámide -dado su estatus de utilidad para los humanos- mientras que los demás son, mayoritariamente, meras máquinas expendedoras de carne, piel, plumas, cuernos, escamas, huevos, etc., la violencia contra los cuales no es que necesite ningún tipo de justificación, sino que se premia.

Pirámide especista de Lluís Freixes Carbonell

Pirámide especista de Lluís Freixes Carbonell

En este sentido, las desarrolladoras de videojuegos diseñan abusos de todo tipo. De los más de 250 animales no humanos que aparecen en los videojuegos citados, cerca de 150 se pueden matar. Es más, se les puede cortar y golpear con armas como espadas, hachas, garrotes, hoces y horcas; se les puede atravesar con lanzas, flechas y cerbatanas; se les puede electrocutar, envenenar, quemar, congelar, petrificar y bombardear; se les puede lanzar todo tipo de objetos pesados de materiales muy diversos; se pueden aplastar saltándoles encima y se les puede disparar con todo tipo de pistolas, metralletas y misiles. En síntesis, los videojuegos permiten herir prácticamente de cualquier manera imaginable a los animales no humanos hasta causarles la muerte.

Éstos también son víctimas de sintagmas procedurales especistas: «atrapar/coleccionar/vender» o «atrapar/cocinar/consumir». Es decir, la finalidad de muchos de los animales no humanos que aparecen en los videojuegos no es otra que la de ser cocinados o vendidos. Las recompensas que recibimos al matar a los otros animales es, casi siempre, su carne o partes del animal: cuernos, pieles, plumas, etc. Mientras los primeros «premios» se cocinan o se comen crudos para recuperar puntos de vida, los segundos generalmente se usan para confeccionar armas, armaduras y todo tipo de objetos.

Estos videojuegos de plataformas, acción y aventuras transmiten una serie de valores como la superación, la paciencia y la valentía, todos ellos ingredientes fundamentales para una experiencia de juego satisfactoria. No se cuestiona en ningún caso la jugabilidad de estos -que es, a todas luces, excelente- sino que los valores intrínsecos a la experiencia de juego vienen cargados de una serie de mensajes especistas que conviene analizar por separado para dar respuesta a la pregunta clave: ¿Cómo contribuye esta representación a perpetuar el discurso especista?

La respuesta parece evidente: a través de la normalización de prácticas aberrantes para el interés de los animales no humanos, como la caza, la pesca, la doma y montura o la cocina omnívora.

En primer lugar, las decenas de maneras cazar y pescar, previamente autorizadas por los programadores y algunas incluso creativamente retorcidas, normalizan la sensación de dominación absoluta hacia los demás animales. Se glorifica la violencia y la carne como premio y se los representa bajo la premisa de que están a nuestra entera disposición para comérnoslos y hacerles lo que creamos oportuno, perpetuando así, a través del juego, uno de los fundamentos más arraigados del especismo.

En segundo lugar, vía la normalización y perpetuación de la doma. Si bien la domesticación de los caballos y las otras monturas no conlleva necesariamente su muerte, es una práctica terrible desde el punto de vista del sufrimiento animal y la supeditación especista a nuestros intereses de los animales que hacen de montura.

En tercer lugar, explotando una concepción profundamente egoísta de los animales no humanos como compañeros. Cabe decir, sin embargo, que en muchos videojuegos el mascotismo se distorsiona hasta tal extremo que la supeditación es tan brutal que a los animales no humanos, más que compañeros, se les puede considerar soldados aliados. Y, aunque mueren muy a menudo (porque los exponemos a luchas constantemente), el protagonista se muestra impasible y no transmite ninguna señal de empatía o tristeza.

Así pues, analizando la representación especista de los animales no humanos en los videojuegos (puede cambiarse aquí «especista» por «machista», «racista», «homófoba», etc.), uno se pregunta qué podrían hacer las desarrolladoras de videojuegos para dotarlos de una perspectiva más justa, más inclusiva, menos violenta.

En el plano antiespecista, hay algunos tímidos avances, incluso en videojuegos de difusión masiva. Por ejemplo, en Uncharted 4: A Thief’s End –más de 15 millones de ventas–, cuando apuntamos con la mirilla del arma a un animal no humano el gatillo no responde y este no se puede matar. En Don’t Starve Together -un videojuego indie con más de 7,5 millones de ventas-, al matar a ciertos animales el videojuego nos otorga unos «puntos de malicia» y, al llegar a determinado tope, aparece un personaje que nos roba.

En el primer caso optaron por la censura, pero en el segundo apostaron por un sistema de castigo que se integra en la jugabilidad del videojuego. Y es que darle una vuelta de tuerca a los planteamientos violentos embellece la creatividad y la experiencia de juego. Por ejemplo, en el videojuego de ajedrez Three-player chess una tercera persona tiene el control exclusivo de los peones de los dos jugadores «clásicos». Su función es evitar, moviendo los peones, que uno de estos jugadores (que controlan los alfiles, caballos, torres y monarcas) consiga matar una ficha del otro. La alegoría marcial del ajedrez se convierte en una versión pacifista del juego porque, si pasan veinte turnos y no ha muerto ninguna ficha, se declara «victoria de la paz» -el tercer jugador- y termina la partida.

Otra opción que se plantea a las desarrolladoras es la posibilidad de que dejen escoger al jugador o jugadora si quieren o no quieren ser especistas. Esto da lugar a los ‘vegan-runs’ del aclamado videojuego indie Undertale -completar la historia con el reto añadido de no matar ningún animal-. En cualquier caso, en lo que refiere a incorporar una perspectiva que tenga en cuenta la ética animal en los videojuegos, todavía hay muchas vías lúdicas, creativas y antiespecistas por explorar.

Por lo tanto, sería conveniente invitar y animar a las desarrolladoras de estos productos comerciales, obras de arte, objetos de estudio y pasatiempos a incorporar elementos y valores animalistas en los videojuegos. Es importante apelar a la responsabilidad de estas personas dada la difusión masiva de los videojuegos, especialmente entre los más jóvenes.

Lluís Freixes Carbonell

Publicado en el Caballo de Nietzsche de eldiario.es

La ola de calor acaba con la vida de muchas golondrinas en Cataluña

Las altas temperaturas están acabando con la vida de muchos animales en Cataluña. Uno de los colectivos más afectados está siendo el de las golondrinas, cuyo índice de mortalidad ha aumentado considerablemente durante el mes de junio. Las crías son los pájaros que más están falleciendo a causa del calor.

La ola de calor que está atizando a Cataluña en las últimas semanas está causando estragos muy fuertes sobre el bienestar de los animales. El caso concreto de las golondrinas preocupa de manera especial ya que en las últimas semanas el índice de mortalidad de estas aves está aumentando de manera considerable.

El calor provoca que muchas golondrinas se desmayen y caigan de los nidos. Ante la falta de recursos para recuperarse y sobrevivir tras la caída del nido, estos animales acaban muriendo en el suelo a causa de la deshidratación.

Abel Julien, profesor del Institut Català d’Ornitologia, ha hablado para RAC1 sobre la situación de las golondrinas en Cataluña: “Cada año mueren animales a causa de las altas temperaturas, pero este año las cifras están subiendo. La mayoría de ejemplares de aves que están muriendo son del vencejo común, una especie muy parecida a las golondrinas”.

El ornitólogo, en sus declaraciones al medio catalán, también ha especificado que: “Las crías mueren antes que los adultos. Con el calor, los nidos se calientan mucho y esto provoca que las aves mueran dentro. Estos animales también fallecen en el intento de huir de la calor del nido, en la lucha desesperada por sobrevivir acaban cayendo al suelo”.

Pocas soluciones para prevenir los golpes de calor

Las redes sociales se han hecho eco en las últimas semanas de la difícil situación que atraviesan las golondrinas en Cataluña. Para intentar evitar la muerte de estas aves, muchos usuarios han pedido la adaptación de recipientes de agua en diferentes puntos de los bosques y explanadas para intentar mejorar la hidratación de los animales.

No obstante, Abel Julien en sus declaraciones a RAC1 avisa de que: “esta medida no sirve para mucho, ya que las golondrinas adultas soportan mucho mejor el calor. El problema son las crías, a las que nadie les puede traer agua a los nidos”.

Ante la falta de soluciones para acabar con la alta mortalidad de las golondrinas, tan sólo queda una esperanza: que los nidos estén construidos en un lugar donde predomine la sombra. Por otro lado, cabe destacar la iniciativa de muchos ciudadanos catalanes comprometidos con la causa que están incitando a las personas a llevar a las golondrinas que encuentren en el suelo deshidratadas al centro veterinario más cercano.

“Para los urbanistas los animales no existen”

Jaume Montmany es el alma de la Feria Vegana de Molins de Rei dentro del marco de la Feria de la Candelera de esta población. La Fira de la Candelera de Molins probablemente es la mayor feria de Cataluña vinculada originalmente al mundo agrícola y ganadero. Este año ha tenido un espacio donde compartir el modo de vida vegano: oferta de alimentación vegana, productos cosméticos, protectora de animales y carpa de conferencias.

¿De dónde surge la defensa de los animales? ¿De la compasión?

Evidentemente. Todas las personas que defendemos los derechos de los animales o simplemente los ayudamos e intentamos procurar su bienestar en la medida de lo posible, lo hacemos debido al surgimiento de la compasión en nuestros corazones. La palabra compasión a veces está mal interpretada como una ñoñería o una palabra con connotaciones religiosas, pero según mi manera de entender e interpretar el sentido de esta palabra, sería la esencia de la motivación con que actuamos cuando lo hacemos en beneficio de otros seres que sufren. Muchas personas prefieren utilizar la palabra justicia, y me parece también muy correcta, ya que, en el fondo, las víctimas de las injusticias, son dignas de compasión y por supuesto necesitan que se restablezcan unas acciones y condiciones justas, que transformen su situación de sufrimiento, opresión, explotación, abuso, etc. en una situación digna y positiva.

Eres el alma de la feria vegana de Molins de Rei dentro de la Fira de la Candelera. ¿Cómo se te ocurrió?

Anteriormente había intentado organizar algunas actividades para difundir el veganismo y los derechos de los animales programando charlas y pases de documentales en salas muy bien acondicionadas propiedad de la administración, pero observé que a las personas les costaba acercarse y por tanto el volumen de personas que podían beneficiarse de acceder a este tipo de información era desafortunadamente muy bajo.

Tengamos en cuenta que al igual que a un animal no le gusta en absoluto que lo lleven al matadero, a los humanos, que tenemos la piel muy fina, no nos gusta tampoco que nos lleven al “matadero de nuestros apegos, engaños e ignorancia” y un lugar donde se está impartiendo información destinada a derrumbar nuestro sistema de creencias y a tocar nuestros corazones, no deja de ser un lugar que evitaremos si nuestra intención es seguir consumiendo animales sin sentir remordimientos por ello. Así que expresándolo en términos especistas decidí llevar el “matadero” de las costumbres no reflexionadas de la sociedad en forma de información sobre veganismo, antiespecismo, derechos de los animales, a una plaza pública ubicada en medio de una feria multitudinaria como la Fira de la Candelera de Molins de Rei, visitada según los últimos datos por aproximadamente 500.000 personas en tres días.

Hasta catorce ponentes en conferencias durante dos días. ¿Cómo los elegiste?

Por suerte he conocido gente maravillosa dentro del movimiento que me ayudó, tanto ofreciéndose voluntariamente para participar, como sugiriéndome a otras personas que consideraban que podían ser interesante de que fueran invitadas, y realmente estoy muy satisfecho y creo que todo el público asistente también, con la bondad cualitativa y humana de todos los ponentes que nos ofrecieron sus experiencias, consejos, guía, sugerencias y punto de vista, de forma tan generosa.

 

¿Crees que las charlas han sido reiterativas o complementarias?

Una vez escuché a un Lama budista que contaba la anécdota de que muchas personas y discípulos que asistían sus enseñanzas se quejaban de que siempre repetía lo mismo, hablando una y otra vez sobre el amor y la compasión, a lo que él les respondió que era algo muy básico, pero que aunque lo repitiera mil veces a las personas les costaba integrar esa enseñanza.

El mensaje del veganismo es reiterativo porque apunta en una clara y única dirección que es informar sobre la liberación animal y nuestra responsabilidad en ello a través de adquirir conciencia, cambiar nuestros hábitos y colaborar activamente en que ese hecho se produzca.

La infinidad de situaciones en que se ven inmersos la infinidad de seres que sufren la discriminación por pertenecer a otra especie que no es la humana hace que la cantidad y diversidad de métodos, caminos y trabajos a realizar para liberarlos sea también infinita. Por ello cada ponencia enfocaba el tema de la liberación animal de manera complementaria.

¿Qué conceptos deben quedar grabados a fuego?

En primer lugar,  los animales son seres con una existencia propia que debe ser respetada al igual que nos gustaría que nuestros derechos, nuestra libertad y nuestra vida fueran igualmente respetados, de modo que no tenemos el derecho a usarlos, explotarlos, encerrarlos, asesinarlos, arrancarles la piel, usarlos como entretenimiento, etc.

Seguidamente, debemos reconocer que de todos modos los usamos, los explotamos, los torturamos, los privamos de libertad, comerciamos con sus cuerpos y con sus vidas, y que, en este sentido, actuamos movidos por el egoísmo, la falta de conciencia, las costumbres adquiridas, la ignorancia, el apego, etc.

En definitiva, debemos reconocer nuestra falta de conciencia en algún momento, sus consecuencias en relación al sufrimiento y la felicidad de los demás seres y empezar a actuar acorde a la mejor actividad para ser del máximo beneficio y del mínimo perjuicio para todos ellos.

Todo el mundo quedó muy contento. ¿Ya podemos anunciar la segunda edición?

Sería ideal no tener que hacer una segunda edición ya que eso significaría que el mundo o por lo menos los habitantes de Molins de Rei ya serian veganos, pero me temo que habrá que hacer aun como mínimo 5000 ediciones más para que las mentes y los corazones de la mayoría de los habitantes del planeta cambien en este sentido…

¿Estamos ante el reciclaje sin maltrato de la fiesta tradicional con carruaje que en Cataluña se llama Tres Tombs?

Espero, al igual que millones de personas también lo hacen, tanto en Cataluña como en el mundo entero que esta tradición en que se usan animales, equinos concretamente, transformándolos en un espectáculo, obligándolos a desfilar cargados solo para el disfrute de algunos, que parecen encontrar algún tipo de excitación en someter a los animales indefensos y reducirlos meramente a máquinas alegando que en la antigüedad también se hacía así, y que “los caballos tienen que trabajar”, deje de existir, por lo menos tal como existe en la actualidad, y que si realmente les quieren hacer un homenaje a los caballos, se lo hagan dejándolos en paz, pastando en los campos, que los alimenten , les cuiden y dejen de utilizarlos. Ese es el mejor homenaje que pueden hacerles. Y si quieren por un día que les saquen a pasear por la población llevándolos como amigos andando a su lado.

La clase política es por supuesto también culpable de que el maltrato animal se perpetúe por su pasividad y miedo a tocar las tradiciones para no perder los votos de la masa, que prefiere continuar con este tipo de entretenimientos, costumbres y tradiciones, que son causa de sufrimiento para millones de seres en todo el planeta.

 

¿Existe un animalismo rural y otro de capital?

Quizás en el campo, entre la gente de campo, los animales han sido considerados siempre un bien, una cabeza de ganado, un número, una máquina, un instrumento, ya que su modus vivendi depende de su explotación. Para los urbanistas los animales no existen. Son los que salen en los dibujos animales como el pato Donald o los tres cerditos… ni siquiera los relacionan con la comida que tienen en el plato o con la piel o las plumas con que visten. Estos urbanitas visitan zoos y circos con animales que permanecerán encerrados allí de por vida, con los niños, para pasar el domingo y luego regresan a sus casas para continuar con sus vidas de ocio y obligaciones. Luego está el siguiente escalón que es el de las personas que sintonizan con los perros y los gatos, pero se comen a los cerdos, pollos, vacas, etc. A partir de este punto la conciencia empieza a ampliarse y se llega al veganismo, muchas veces a través del vegetarianismo.

Una vez en el veganismo, de todos modos, no se ha llegado a ningún lugar concreto, ya que siempre hay que aprender, ser humilde y escuchar, intentar hacer lo mejor y aceptar que seguiremos equivocándonos, hasta la muerte.

¿Qué deberíamos pedir a los políticos en materia de protección animal?

Primero que hagan cumplir las leyes que ya están dictadas y disponibles. Solo con eso ya tendríamos un gran paso dado.

El siguiente es por supuesto ampliar el alcance y la profundidad de lo que significan los derechos y la protección animal, mas allá de lo que ahora nos parece obvio y aceptable.

Hasta que se respeten los derechos de TODOS los animales y no se explote, encierre ni asesine a NINGÚN animal en granjas, mataderos, circos, zoos, laboratorios, fiestas populares, etc.

¿Qué podemos esperar?

Que los políticos y la humanidad (los políticos también son humanos, aunque a veces no lo parezca) hagamos nuestra evolución y que la hagamos cuanto antes. Hay políticos muy comprometidos con los derechos de los animales., pero la mayor parte de ellos, no miran ni siquiera por los derechos de la mayoría de los humanos, así que con una falta tan grande de ética generalizada en todos los estratos de la sociedad, políticos, gente del pueblo, hombres y mujeres de negocios, etc., poco podemos esperar. En lugar de esperar debemos empezar a exigirnos a nosotros mismos la máxima consecuencia e implicación en ser el cambio que queremos ver , además de exigir a los responsables (aparentes) del funcionamiento de esta sociedad que de una vez por todas accionen los mecanismos pertinentes para que las injusticias dejen de ser algo “normal” y aceptable.

Si tuvieras un súper poder… ¿Qué deseo quisieras cumplir?

Que todos los seres, mientras exista alguno de ellos, disfruten de la más perfecta felicidad y puedan vivir libres del sufrimiento y de sus causas.

Navarra prohíbe los espectáculos circenses con animales

La comunidad de Navarra se ha declarado territorio libre de circos con animales salvajes. En la jornada de ayer, el Parlamento navarro aprobó la Proposición de la Ley Foral de Protección Animal en la que se prohíben los espectáculos circenses con animales.

La Proposición de Ley fue presentada por Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Eskerra, contando con el apoyo del Partido Socialista de Navarra. El Partido Popular y Unión del Pueblo Navarro se han abstenido en la votación. Navarra se convierte así en la décima comunidad autónoma que da un paso a favor de los derechos de los animales.

Sin duda el mes de marzo ha sido un mes marcado por los avances en la lucha por el fin del uso de animales en los circos de España. Gran parte de este éxito ha sido gracias al trabajo de la coalición Infocircos (FAADA, ANDA, Animanaturalis, APP Primadomus, Born Free Foundation).

Tal y como ha confirmado la Federación Veterinaria Europea (FVE) y el Consejo General de Colegios Veterinarios de España, la presencia de animales salvajes en circos supone un enorme sufrimiento para estos animales, además de implicar un peligro para la seguridad pública y poner en riesgo el bienestar y la salud del propio animal.

Diez comunidades autónomas sin circos con animales

Con Navarra son ya diez las comunidades autónomas que se han declarado libres de espectáculos circenses. El camino lo inició Catalunya en el 2015, y en menos de cinco años, son nueve las CCAA que se han sumado a esta decisión. Esta es la cronología de comunidades que han prohibido el uso de animales en los circos:

-Catalunya: El Parlamento de Cataluña aprobó esta medida el 22 de julio de 2015.

-Islas Baleares: El Parlamento Balear aprobó la prohibición del uso de animales en los circos el 24 de julio de 2017.

Galicia: El Parlamento de Galicia aprobó la ley de protección animal que prohíbe el circo con animales salvajes el 26 de septiembre de 2017.

-Región de Murcia: El 26 de octubre de 2017, la Asamblea de Murcia se declaró comunidad autónoma libre de circos con animales salvajes.

-La Rioja: El Parlamento de La Rioja aprobó la prohibición de los circos con animales el 22 de noviembre de 2018.

-Comunidad Valenciana: Las Cortes Valencianas aprobaron el 19 de diciembre de 2018 la ley que prohíbe el uso de animales en los circos.

-Aragón: Las Cortes de Aragón se unieron a esta medida el 7 de febrero de 2019.

-Extremadura: La Asamblea de Extremadura aprobó el 14 de marzo de 2019 la modificación de la ley de espectáculos públicos con el fin de prohibir el uso de animales salvajes en los espectáculos circenses.

-Asturias: La Junta General del Principado de Asturias declaró a su comunidad libre de circos con animales salvajes el 15 de marzo de 2019.

-Navarra: El 28 de marzo de 2019 el Parlamento de Navarra aprobó la nueva Ley Foral de Protección Animal en la que prohíbe el uso de animales en los circos.

“Queda mucho trabajo por hacer en cuanto a los derechos de los gatos, especialmente en los medios rurales”

María de los Ángeles Doval es una de las caras visibles de Micos do Barrio, una entidad de protección felina radicada en Santiago de Compostela que además de desarrollar el CER sensibiliza y forma dentro y fuera de Galicia.

¿Qué es una «bisbiseadora»?

Son las personas que gestionan las colonias. Les llamamos cariñosamente bisbiseadoras porque bisbisean a los gatos cuando llegan, así hacen una asociación positiva con ellas.

Como curiosidad, los gatos saben diferenciar los bisbiseos de cada una y si no los reconocen, no se acercan.

¿Han existido siempre y es una versión 2.0? ¿Cuáles son las diferencias?

Son gente 10 multitareas, ejercen labores de educación, sensibilización, de limpieza, de poda y desbroce, desparasitación, monitorización, elaboración y diseño de casetas y un largo etc.

El perfil actual de las personas que gestionan colonias en nuestra asociación es de gente con un nivel cultural medio alto, edades comprendidas entre 27 y 72 años, en su mayoría mujeres pero también hay hombres y además de alimentar, se preocupan por integrar las colonias en el barrio y no tener conflictos con el vecindario.

¿Cuidáis de los gatos de Santiago de Compostela pero también de las comunidades locales no?

Trabajamos en Santiago de Compostela, empezamos en el barrio de Fontiñas y poco a poco nos expandimos a otros. Muy puntualmente hacemos algo fuera de Santiago.

¿Sirve para todos que haya una red de entidades que desarrollen la gestión de colonias felinas?

Que haya una red de entidades puede ser enriquecedor, especialmente cuando tienen otro bagaje y más experiencia que nosotras. Cada cual tiene su nicho de trabajo y eso bien canalizado permite abordar diferentes campos.

¿Cómo es la colaboración con el Ayuntamiento?

Actualmente tienen una implicación limitada pero se van consiguiendo cosas por otras vías y eso es positivo.

¿Qué se debería esperar de un gobierno municipal?

Una actitud receptiva en mejorar la convivencia vecinal, revalorizar la ciudad y atender las necesidades que le demandan para mejorar la situación de todos y fomentar el bienestar animal.

Proponéis actividades como taller de casetas para gatos. ¿Os llueven las solitudes no?

Suelen tener buena acogida, es algo fácil, entretenido y que los usuarios disfrutan mucho.

Otro taller estrella es el de juguetes para gatos con materiales reciclados. Es una forma de enseñar a Reducir, Reutilizar y Reciclar residuos, a enriquecer el ambiente de los gatos a bajo coste y una forma de hacer seguimiento de las adopciones muy amable, además de una oportunidad de invitar a la ciudadanía a participar.

Tenéis una dimensión educativa muy importante. ¿Es fácil o es necesario?

La educación es la base, pero debe abordarse en todos los agentes sociales implicados, adaptándonos a ellos.

Al ser una asociación pequeñita, con recursos muy limitados, y carente de financiación pública, exige un pequeño sobreesfuerzo. Lo vemos como una oportunidad para potenciar la creatividad.

Ángeles eres la cara visible pero tu siempre, siempre hablas de equipo. ¿Por qué?

Porque aquí hay un gran equipo de trabajo, para que la rueda se mueva, mucha gente la empujó y todas esas personitas merecen su reconocimiento.

Tu intervención en el Foro Parlamentario Felino recibió una larguísima ovación ¿A qué crees que se debe?

Debo reconocer que me cogió de sorpresa. Quizás sea porque intentamos trabajar en positivo.

De allí ha salido tu invitación como tallerista a las segundas Jornadas Andaluzas. ¿Qué tal?

Bien, estas cosas asustan un poco pero ha sido una oportunidad de compartir experiencias y de que nosotras también aprendiéramos muchas cosas nuevas.

Y además junto a Noemí Bazarra a quien siempre has reconocido como parte del éxito de «Micos de Barrio»…

Sí, es una pieza importante y su experiencia en mediación resulta un punto muy enriquecedor para todos. Al igual que Noemí, existen otras piezas clave. Sin el trabajo de todas estas personas Micos no luciría. Es bueno que cada uno aporte lo que quiere y puede y el resto aprenda.

¿Qué opináis de la situación de los derechos de los gatos en Andalucía?

Creo que queda mucho trabajo por hacer.

¿Y en Galicia?

Igual! En algunas zonas, se han conseguido algunas mejoras pero hay muchos puntos olvidados, en especial, en el rural. Por otra parte, es importante tener presente que lo mejorable, debe mejorarse y debemos seguir avanzando, o al menos intentarlo.

Ofrecéis un modelo que más allá de la gestión felina. ¿En qué consiste?

Intentamos trabajar optimizando recursos. Por una parte trabajamos en calle mediante el CER y por otra, abordamos la parte educativa y de sensibilización.

También es espectacular lo imaginativas que sois para recabar recursos para esterilización y alimentación de los micos… Da la sensación de que vosotras deshacéis los obstáculos con trabajo y creatividad.

La vida es actitud y necesitamos una actitud positiva. Ya tenemos muchas adversidades y debemos trabajar buscando soluciones.

¿Qué consejo darías a quien quiera iniciarse en eso de cuidar de los gatos de su comunidad?

Que no vayan por libre, que intenten hacer red, que se asesoren, a poder ser de diferentes fuentes y que tengan una actitud receptiva, que vayan poco a poco, sobre todo buscando la forma de aprender y tomando cada error como parte del aprendizaje. Todos queremos lo mismo, mejorar la calidad de vida de los gatos de la calle y no morir en el intento.